Let us Rock! Hoy: Helloween – The Dark Ride

¡Ignauguro una nueva sección, Let us Rock! En esta sección hablaré de música en general (bueno, de la música que a mí me gusta :P), haré análisis de algunos álbums y cosas de esas. Y hoy le toca el turno a una de las bandas que más influencia han tenido en la historia del Heavy Metal, Helloween, y al que está considerado como su mejor disco, The Dark Ride.

 

Espero que hayáis disfrutado con esta pequeña muestra de todo lo que os espera. Estoy seguro de que ya estáis deseando más. Así que… ¡Let us Rock! 

 

INTRODUCCIÓN: 

Lo que hace a Helloween un grupo tan importante es que son considerados como los creadores del Power Metal, uno de los géneros musicales con más éxito hoy día. Para entender el nacimiento de este género, debemos remontarnos a finales de los 70, cuando surge en Inglaterra la New Wave of British Heavy Metal, un movimiento que consistió en la aparición casi masiva de multitud de nuevos grupos de Heavy Metal, en reacción a la decadencia de los grupos clásicos tales como Black Sabbath, Deep Purple o Led Zeppelin. A pesar de ser ignorados por la crítica, para los 80 estos grupos ya contaban con un enorme apoyo popular que dura hasta nuestros días. Fue la época del nacimiento de grandes grupos tales como Metallica y Iron Maiden.

Fue también en esta época cuando se popularizó la imagen actual de los heavies. Las motos, los vaqueros gastados, las chaquetas de cuero, las cadenas… La mayoría de los grupos comenzaron a hacer una música con rasgos mucho más duros y agresivos, ejecutada con más crudeza, y los temas oscuros y a veces satánicos. Fue el nacimiento del Trash Metal, que se hizo increiblemente popular gracias a grupos como Metallica. Y es justo en este punto cuando surge en Europa un nuevo movimiento reaccionario que se opone a esta nueva forma de hacer música.  Y es cuando entra en escena Helloween. Con influencias de la New Wave tales como Iron Maiden o Judas Priest, este y otros grupos alemanes como Rage comienzan a popularizar un Heavy metaldiferente, que conserva la velocidad y la potencia de la New Wave, pero con un estilo mucho más puro y melódico, y un tono mucho más optimista y alegre que los otros grupos. El nacimiento definitivo del Power Metalvino con la llegada a Helloween de Michael Kiske, un cantante que destacaba por una voz clara, poderosa, que sentaría escuela en este género, llegando al extremo de que muchos cantantes de Power Metal podrían haber sido perfectamente estrellas de ópera. Keeper of The Seven Keys fue el primer album de Helloween en el que este cantante partició, salió a la venta en 1987 (la primera parte), y es considerado como la primera muestra de verdadero Power Metal. Aquí os dejo una de sus canciones más populares (esta pertenece a la segunda parte, comercializada en 1988).

LA APARICIÓN DE THE DARK RIDE:

Michael Kiske supuso el comienzo y el fin de una época en Helloween, y The Dark Ride es consecuencia final de esa época. Kiske se retiraba tras el fracaso del disco Chameleon, que se alejaba completamente del estilo tradicional de la banda, y Helloween volvía a un estilo más duro, más oscuro, más Heavy. Su nuevo cantante, Andi Deris, es un excelente ejemplo de este cambio. Su voz es mucho más seca que la de su antecesor Kiske, es incapaz de alcanzar los mismos registros. Recuerda mucho más a los cantantes de los grupos clásicos. Y es justo en esta época cuando aparece The Dark Ride, en el año 2000, y su éxito fue inmediato. Fue el último album de esta época, y también es considerado como el más oscuro y duro de todos. ¿Estáis preparados para entrar en un mundo de locura y desesperación? Si es así, seguidme, insensatos… BWA JA JA JA JA JA JAAAAAAAAA!!!!!!

EL DISCO:

Como ya hemos dicho antes, este disco crea un ambiente mucho más oscuro y terrible que al que Helloween nos tenía acostumbrados. La música es mucho más dura, se reduce el ritmo y la velocidad para enfatizar más en la fuerza de cada nota. Se adoptan acordes mucho más bajos, y los temas ya no son alegres ni optimistas, si no pesimistas. Las canciones hablan de dolor, de desesperanza, de hastío. Se saca a relucir la parte más terrible y despreciable del ser humano, y se expone al descubierto para provocar asco y repulsión. Como resultado tenemos un estilo que en general recuerda más al Black Metal o al Trash Metal que al Power Metal. Un ejemplo lo tenemos en el clásico tema Mr. Torture, que nos habla de un hombre que tiene el singular negocio de torturar a todo el que esté interesado en contratarle. Una curiosa metáfora de los vicios prohibidos que muchas personas disfrutan con verguenza a escondidas de la sociedad.

No todas las canciones son así, desde luego. De hecho, The Dark Ride es un disco muy variado que contentará a todo tipo de fans de Helloween. Tenemos por ejemplo el track All Over the Nations, que recupera un tono mucho más optimista, una música mucho más clara y melódica, un verdadero tema de Power Metal, mostrándonos una utopía sin guerras ni sufrimiento en la que todo el mundo convive en armonía.

Y luego tenemos mi canción favorita, The Departed (Sun is going Down). Una canción a caballo entre el nuevo Helloween duro y oscuro, y el viejo Helloween, melódico y alegre. Es una canción ligeramente melancólica y deprimente, que nos muestra con desesperanza el fin de un mundo negro y cruel.

CONCLUSIÓN:

En definitiva, Helloween nos trae algo totalmente diferente a lo que estábamos acostumbrados, y aun así es magnífico. Este sería el último album de aquella época, y desde entonces Helloween recuperaría el tono melódico y puro que lo había diferenciado de todos los demás grupos del mundo del Metal. Probablemente, de haber sido este su primer disco, la banda no hubiera destacado, ni se hubiera convertido en lo que es hoy día. Pero en el momento en el que salió, casi 20 años después del nacimiento de Helloween, las cosas eran muy distintas. El testigo del Power Metal ya había sido pasado a las nuevas bandas de Italia y Finlandia tales como Rhapsody y Stratovarius, respectivamente, y el género se había convertido en algo muy diferente a lo que fue en un comienzo. Ahora la gente miraba con nostalgia a las viejas bandas clásicas, y no hubo mejor momento para The Dark Ride. Yo personalmente soy un seguidor incondicional de la rama más melódica del Power Metal(Stratovarius, Sonata Arctica, Dragon Force…), y me gustan las canciones sobre temas más alegres y optimistas, pero he de admitir que The Dark Ride es un auténtico hito musical, una obra maestra. No me atrevería a decir que es el mejor disco de Helloween, pero su enorme calidad es innegable.

Bueno, ¡espero que os haya gustado mi entrada! Tenía muchas ganas de hacerla porque sé que aquí hay mucha gente a la que le gusta la música, especialmente de este tipo. Me he documentado mucho para poder hacerlo bien y no quedar como un paleto ignorante :P. ¡Un saludo a todos!

Análisis – Prince of Persia: Las Arenas Olvidadas (Wii edition)

¡Buenas de nuevo! Hoy voy a analizar un juego de Wii que ha sido injustamente ignorado a pesar de la enorme calidad que encierra. Hablo de la versión para esta consola de Prince of Persia: las Arenas Olvidadas.

 

El juego pertenece a la saga de Las Arenas del Tiempo, situándose cronológicamente entre el primer título de la saga (Las Arenas del Tiempo) y la historia de la versión de Las Arenas Olvidadas de PS3 y XBOX 360. Nos presenta a un joven Príncipe que busca escapar de la sombra de su padre, el rey. El argumento es el siguiente: en un extraño mercado de magia, el Príncipe encontró a Zahara, una geniecillo que le prometió que, si la liberaba, le concedería la inmortalidad, un reino para gobernar y ya de paso una princesa para alegrarle las noches. Pero cuando llegó al reino en cuestión, llamado Izdihar, ¡sorpresa! Estaba maldito. Y si quiere convertirse en rey, el Príncipe deberá primero acabar con la maldición.

Pasémos al análisis:

GRÁFICOS:

Uno de los muchos puntos fuertes del juego son los gráficos. Los entornos son enormes, nítidos y muy detallados. La mayor parte del juego se desarrolla en las ruinas de la ciudad de Izdihar. Así, visitaremos entornos muy variados: las afueras de la ciudad, el mercado, la muralla exterior, el palacio real, pasadizos secretos… Se combinan los espacios interiores, decorados con motivos típicos de la Persia antigua, con las zonas abiertas al exterior, en las que disfrutaremos de espectaculares y preciosistas fondos naturales. Como todo juego de Prince of Persia, los escenarios estarán plagados de decenas de elementos móviles, como trampas u otras maquinarias con las que el Príncipe debe interactuar. Todo se mueve con excelente fluidez, sin ralentizaciones, y no hay ni un sólo elemento que desentone con el ambiente. No puedo profundizar más en este aspecto del juego sin revelar partes importantes de su desarrollo, pero no sería exagerado decir que posee algunos de los escenarios más impresionantes jamás vistos en un Prince of Persia.

 

Los personajes están muy elaborados y gozan también de muchos detalles. Tanto el Príncipe como sus enemigos e mueven con gran naturalidad, y tampoco provocan ralentizaciones incluso cuando nos atacan en gran número. Incluso los movimientos más acrobáticos del Príncipe resultan naturales y realistas. Sin embargo, ciertas texturas de los personajes no están tan pulidas como deberían. El cabello del Príncipe, visto de cerca, está muy pixelado y a veces da una sensación rígida y antinatural. Algunos enemigos más grandes también muestran ciertas texturas exageradamente pixeladas, con algunos dientes de sierra. Durante el juego en sí, esto no se notará tanto, ya que la cámara se sitúa bastante lejos de los personajes, pero en las escenas de vídeo es casi imposible no fijarse.

SONIDO:

La banda sonora cumple bastante bien. Las melodías tienen ese toque místico y oriental de cuento de Las Mil y Una Noches, y ayudan a que el jugador se sumerga por completo en el mágico reino de Izdihar. La música nunca desentona ni se nos hace repetitiva, incluso puede que llegemos a disfrutarla. Sin embargo, tampoco destaca de manera brillante. No hay ningún track realmente memorable, que nos permanezca en la mente incluso varias semanas después de acabar el juego, o que nos haga plantearnos la posibilidad de guardarlo en nuestro reproductor musical. Pero en general, la banda sonora consigue su objetivo.

 

Las voces están completamente dobladas al español, todo un lujo en una consola de Nintendo. El doblaje es más que decente, los actores se meten bastante bien en el papel, realmente nos hacen creer que esa es la voz de los personajes que estamos viendo en pantalla. No hay nada que objetar en este punto, pero hay una cosa que me chocó bastante cuando jugué por primera vez… ¿por qué el Príncipe tiene la voz de Sheldon Cooper?

JUGABILIDAD:

 Otro de los puntos fuertes del juego. En un principio veremos la misma jugabilidad que siempre ha caracterizado a la saga, aunque ahora se encuentra algo más simplificada. En PS 2 teníamos dos botones distintos con los que realizábamos la mayoría de las acrobacias del Príncipe. Ahora en Wii, sólo es necesario uno, el botón A. Con él saltaremos, treparemos y correremos por las paredes. Así, la jugabilidad se simplifica, haciéndose mucho más instintiva y más accesible para los jugadores menos experimentados. Como siempre, el Príncipe será capaz de realizar todo tipo de saltos y calamboras interactuando con los diferentes elementos del escenario y logrando hazañas que son un sueño imposible para los que, como yo, tenemos miedo a las alturas. Y, para los más nostálgicos, algunas partes del juego se desarrollan en scroll horizontal, como los viejos clásicos de las pasadas décadas.

Al principio el mando de Wii no tendrá más función que la de puntero para seleccionar las opciones del menú, y en combate, de lo que hablaremos más tarde. Sin embargo, acabará revelándose como un elemento clave de toda la experienca jugable. A lo largo del juego, iremos desbloqueando diferentes habilidades mágicas que nos ayudarán a avanzar y llegar a lugares antes inaccesibles. Estas habilidades consisten en la creación de nuevos elementos con los que el Príncipe podrá interactuar para llegar cada vez más lejos: un asidero mágico que nos permite crear una zona de agarre en una pared lisa, un torbellino que nos eleva a mucha mayor altura de la que podríamos alcanzar saltando, y una burbuja mágica que nos mantendrá en el aire, aumentando la distancia de nuestros saltos. Con el mando de Wii seleccionaremos dónde queremos crear estos objetos mágicos. Llegados a un punto del juego, estos poderes se convertirán en nuestra única opción para seguir avanzando, y tendremos que usarlos para crear un nuevo camino. Esto nos abre un gigantesco abanico de posibles situaciones a cualquier problema que se nos presente.

Los combates son rápidos y ágiles. Se utiliza el sensor de movimiento de manera similar a Twilight Princess: agitar el Wiimote moverá la espada, y golpear con el Nunchuck equivale a un puñetazo. El Príncipe hará gala de una gran variedad de acrobáticos movimientos especiales que le permitirán luchar contra sus enemigos con mayor eficacia. Es más, si no usamos estos movimientos y nos limitamos a quedarnos en el suelo, es muy probable que acaben haciéndonos papilla. El Príncipe puede saltar encima de los enemigos, lanzarlos a gran distancia, impulsarse desde las paredes… Dispondremos de un arsenal de movimientos muy variado, con lo que los combates no se hacen excesivamente repetitivos. Nos enfrentaremos a una gran variedad de enemigos, y tendremos que enfrentarnos a cada uno de ellos utilizando una estrategia diferente, con lo que tendremos que estar en constante movimiento durante las batallas. Lo que significa que, por desgracia para el jugador, si te atrapan en una esquina u otro callejón sin salida, nos darán la paliza del siglo. Los combates contra los jefes finales son especialmente desafiantes. Una lástima que haya tan pocos.

El juego es bastante rejugable, principalmente por la enorme cantidad de secretos y logros (sí, logros, en un juego de Wii… yo tampoco me lo creí al principio) a desbloquear, la mayoría de los cuales consisten en acabar "x" puzzle con tales condiciones, o vencer a "x" número de cierto tipo de enemigo, o descubrir algún objeto muy bien escondido. Si los completamos, seremos recompensados con todo tipo de bonificaciones, como nuevos aspectos para el Príncipe y su espada, nuevos y entretenidos modos de juego, y lo mejor de todo (redoble de tambores)… ¡¡EL PRINCE OF PERSIA ORIGINAL!! Seguro que esto hará llorar a más de uno. El único punto malo de la rejugabilidad, es que una vez te has pasado la historia principal por primera vez, volverlo a hacer resulta sorprendentemente fácil y no requiera más que una quinta o sexta parte de tiempo de lo que nos llevó la primera vez. Esto puede ser más cómodo para desbloquear los logros, pero decepciona un poco, la verdad. Aun así, este juego puede darnos tranquilamente 50 horas entre aventura principal, minijuegos y demás.

 Hay que tener en cuenta que en este Prince of Persia los puzzles y la exploración prevalecen sobre la acción. Si sois de los que defendéis que Las Arenas del Tiempo fue el mejor juego de la trilogía del Príncipe en PS2, este juego os encantará. Si preferísteis El Alma del Guerrero, posiblemente os resulte aburrido.

DIVERSIÓN:

El mejor argumento para comprar este juego es que os lo pasaréis bomba (a menos que, como he dicho antes, busquéis un Prince of Persia que sea 80% acción y peleas). Aunque la trama es interesante, no es para nada la motivación del jugador para seguir adelante. Esto no es un Final Fantasy. En lugar de eso, el juego te va planteando diferentes pruebas (como abrir la puerta de un lugar importante, o llegar a una zona de acceso especialmente complicado), y es precisamente el deseo de superarlas lo que anima al jugador a avanzar. Correr, saltar y a veces casi volar entre las ruinas de Izdihar es una experiencia muy gratificante, que os hará disfrutar a lo grande. Los puzzles son muy ingeniosos, un desafío mental que en principio no supone mucho esfuerzo, pero conseguir los logros más complejos si lo hará. Y a ver quién es el guapo que se termina el juego SIN MORIR NI UNA SÓLA VEZ. Aunque en general el juego no es especialmente difícil, pero algunas zonas que requieran especial habilidad nos tendrán entretenidos un buen rato. No llega a resultar frustrante, sin embargo. En resumen, un juego extremadamente divertido.

En definitiva, uno de los mejores juegos que ha visto la Wii, y que ha pasado injustamente desapercibido debido a una campaña publicitaria prácticamente inexistente. Todos los medios especializados que lo han analizado (IGN incluido) están de acuerdo en que este DVD encierra una gran calidad. Dado que ahora mismo se encuentra a un precio muy bajo (20 € en GAME), animo a todo aquel al que se le apetezca pasar una buena experiencia y no necesite desesperadamente el dinero a comprarlo. Puedo aseguraros que no defraudará.

– Lo bueno:

– Excelentes gráficos, en cuanto a escenarios y decorados, de lo mejor de la saga.

– Divertido y rejugable, nada repetitivo. Decenas de extras para desbloquear y pasar el rato.

– Toda la esencia del Prince of Persia clásico.

– Lo malo:

– Pequeños fallos aquí y allá: ciertos detalles gráficos de menor calidad, alguna situación injusta en los combates…

– La primera vez que lo juegas te parece normalito. A partir de ahí resulta sorprendentemente sencillo.

– Lo sé, puede que sea sólo yo, pero me sigue desconcertando que el Príncipe tenga la voz de Sheldon Cooper.

Así que… ¡pasemos al esperado momento de las calificaciones! 

– GRÁFICOS: 9

– SONIDO: 8

– JUGABILIDAD: 8,5

– DIVERSIÓN: 10

– NOTA FINAL: 9 

 

¡Me despido de todos los lectores con la esperanza de que esta entrada también os guste! Por si las moscas, para la próxima vez estoy preparando algo que me sé de buena tinta que a más de uno de por aquí le va a gustar… MUCHO. 

Apertura oficial de El Último Hogar

Saludos a todos los bloggeros de Gamefilia y los foreros de Meristation que estéis viendo estoy. Soy Heath y este es mi blog, la Posada El Último Hogar. Me he hecho un blog porque el otro día, reflexionando, me di cuenta de que tenía muchísimas cosas que decir y nadie que me escuchara, especialmente sobre el mundo de los videojuegos, así que me dije: "Dios mío, no puedo guardarme para mí todas estas geniales ideas. ¡Tengo que compartir mi sabiduría con el mundo!". Así que aquí me tenéis, dispuesto a haceros soportar todas mis paridas. Y la primera de todas es el título del blog. Se me ocurrió en el mismo instante en el que clické en el cuadro del título. A ver quién es capaz de decirme de dónde viene el nombre (pero por favor no lo digáis en el primer comentario que le estropeáis el juego a los demás :P).
 
 En cuanto a futuras publicaciones, bueno, no voy a ser muy original. Analizaré los juegos que he terminado, hablaré sobre distintos temas de actualidad del mundo del videojuego, comentaré experiencias personales y algunos días hablaré simplemente sobre lo primero que se me ocurra. Que leches, es mi blog. Prometo usar siempre una correcta ortografía, aunque no esté muy de acuerdo con algunas de las nuevas reglas de la R.A.E.
 
Así que, ¡un saludo para todos mis lectores! ¡Espero que disfrutéis leyéndome!
 
Edito: cambio el título del blog porque ya no me gusta 😛 

Primera entrada. Reflexión. Por qué creo que Skyward Sword va a tener más éxito que Ocarina of Time 3DS.

¡Saludos de nuevo a todos los lectores! Hoy os hablaré de mi saga de videojuegos favorita, la que marcó mi infancia y todavía hoy me sigue proporcionando maravillosas e inolvidables experiencias. Por si no lo habéis adivinado ya, esa saga es The Legend of Zelda. (posibles spoilers)

Para poneros en situación, descubrí Zelda hará ya unos 10 años con los juegos gemelos de Game Boy Color, Oracle of Ages y Oracle of Seasons. ¿Qué os imagináis que piensa un niño de 8 años al que le encantan las historias de magia y fantasía cuando ve un juego protagonizado por un elfo espadachín que se enfrenta a hechiceros y dragones? Pues, evidentemente, ¡QUE COSA TAN GENIAL!

 

Así que disfruté de mis primeras aventuras con Link con una versión prestada de Oracle of Ages (que no llegué a terminar hasta que recuperé la oportunidad devolver a jugar hará unos pocos meses, por cierto). Por supuesto, me encantó.Pero el juego que me enamoró por completo fue la reedición de A Link to the Past, para GBA, con el magistral multijugador Four Swords. En serio, ese cartucho lo tenía todo, TODO. Me pase horas y horas frente a la pantalla disfrutando como un enano, descubrí absolutamente todos los secretos del juego,incluída la Mazmorra de la Espada Cuádruple, con su épico combate final. Para entonces ya estaba totalmente enamorado de la saga.

Entonces llegó. El mito. La leyenda. La obra maestra. El mejor juego de todos los tiempos. The Legend of Zelda: Ocarina of Time. Fui muy afortunado de que mi hermanastro conservara la N64. Más tarde disfrutaría de su reedición en laedición especial de Gamecube con The Wind Waker y Master Quest. El caso es que sólo tenía 10 años cuando por primera vez disfruté de esta maravilla. Y que maravilla. La recuerdo como la mejor experiencia videojueguil de mi vida. Durante el mes y medio que tardé en acabarme el juego, fui Link. Atravesé Hyrule, viajé por el tiempo, me enfrenté a terribles monstruos. Me volví loco en el Templo del Agua, tuve pesadillas por las noches cada vez que jugaba en el Templo de la Sombra. El nivel de dificultad era perfecto, lo bastante alto como para que resultase un desafío que te hacía sentir orgulloso de ti mismo, pero no tan difícil que resultara frustrante y dañase la experiencia de juego (ejem, ejem… Majora’s Mask…). En definitiva, el mejor juego jamás creado.

Hoy por fin se cumple el sueño de todos los fans de esta saga. Por fin tenemos un remake de Ocarina of Time. Gráficos mejorados, un Master Quest aún más difícilsi cabe, y otras pequeñas novedades para evitar que sea exactamente la misma experiencia que en el 98. Pero ahora que por fin tenemos lo que tanto ansiábamos, miro al futuro de este juego y lo hago con preocupación.

Seamos sinceros, este es un juego para los nostálgicos como yo, que se van a hartar de llorar encima de la consola. Pero no creo que a los nuevos fans les vaya a gustar tanto como a nosotros nos gustó en su día. ¿Por qué? Porque, no me matéis, a nivel técnico está completamente desfasado.

Con nuevos fans me refiero a aquellos que nunca llegaron a jugar a Ocarina of Time originalmente y para los que el gran juego de la saga es Twilight Princess. Cualquier fan de toda la vida de Zelda me dirá, "pero por favor, Twilight Princes fue excelente, pero no llegó al nivel de Ocarina of Time". Es cierto, le faltaba "algo". Quizás fuera la falta de personajes secundarios entrañables. Quizás fuera el nivel de dificultad, muy bajo en comparación con anteriores juegos de la saga. Pero el caso es que le faltaba ese "algo" que convierte a un videojuego en una obra maestra. Pero tenemos que admitir que técnicamente hablando fue el juego más espectacular de la saga. Nos presentó el Hyrule más grande y variado que habíamos visto hasta ahora, un mundo que parecía real. ¿Y los diseños de las mazmorras? Los escenarios eran magníficos. Campos, bosques, montañas, volcanes, ¡incluso una ciudad voladora! Los combates eran impresionantes, llenos de acción, y además nunca era el mismo combate, gracias a la enorme variedad de movimientos de Link. ¿Y las batallas contra los jefes? Son las mejores que se han visto en un juego de Zelda. ¿O me vais a decir que el duelo al atardecer en el Puente de Eldin, o el choque final de espadas entre Link y Ganondorf, no fueron algunos de los momentos más épicos de la saga?

¿Y qué va a pasar? Que cuando los chavales que disfrutaron de todo esto jueguen al Ocarina of Time, van a estar continuamente con la sensación de que el juego es técnicamente muy inferior al Twilight Princess. Y es que lo es. Eso estropeará su experiencia de juego e impedirá que lo disfruten como lo disfrutamos nosotros en su día (yo es que con 10 años no entendía de gráficos). Y lo peor es que cogerán el Ocarina of Time llenos de expectación y grandes esperanzas, alentados por todas las cosas que han oído, lo que aumentará el sentimiento de decepción. Además, los suaves niveles de dificultad de las últimas entregas de Zelda los hacían ideales para los nuevos jugadores, especialmente para los más peques de la casa. Estos jugadores (que ya no serán tan peques) podrían sentirse frustrados al toparse con un nivel de dificultad mucho más elevado en Ocarina of Time, lo que les impediría disfrutar del juego el 100%.

Sin embargo, estos mismos chavales están ahora mismo mirando al Skyward Sword con el mismo escepticismo con el que nosotros miramos en su día al The Wind Waker. ¿Os acordáis? Cuando veíamos a ese Link cabezón que parecía salido de una película de Disney, pensábamos: "Dios, esto es la decadencia final de la saga". Jugamos a ese juego sin esperar nada bueno, y sin embargo nos llevamos una más que grata sorpresa. Gracias a eso The Wind Waker acabó convirtiéndose en uno de los favoritos de los fans, un juego del que no se esperaba nada y que lo dio todo. Eso es exactamente lo mismo que les está pasando ahora a los nuevos seguidores de la saga. Ven el nuevo diseño "infantil" del juego y piensan que va a suponer un retroceso. Luego comprarán el juego y se llevarán la mayor sorpresa de su vida, se les olvidarán todos sus prejuicios y lo disfrutarán como enanos (a día de hoy Zelda es una de las sagas que ha mantenido mayor calidad a lo largo de todos sus títulos y no hay ningún motivo para pensar que el próximo no se mantendrá en la línea). Nosotros ya aprendimos la lección con The Wind Waker, así que no tenemos problemas. Es más, creo que Skyward Sword puede ser la unión perfecta entre The Wind Waker y Twilight Princess y desvelarse como un juego de 10.

Bueno, perdonad por haceros tragar esta exageradamente enorme entrada. Prometo intentar contenerme de ahora en adelante. 

 P.D.: ¡Soy un blog destacado! ¡No me lo puedo creer! Ya puedo morir feliz :P.