Análisis – Prince of Persia: Las Arenas Olvidadas (Wii edition)

¡Buenas de nuevo! Hoy voy a analizar un juego de Wii que ha sido injustamente ignorado a pesar de la enorme calidad que encierra. Hablo de la versión para esta consola de Prince of Persia: las Arenas Olvidadas.

 

El juego pertenece a la saga de Las Arenas del Tiempo, situándose cronológicamente entre el primer título de la saga (Las Arenas del Tiempo) y la historia de la versión de Las Arenas Olvidadas de PS3 y XBOX 360. Nos presenta a un joven Príncipe que busca escapar de la sombra de su padre, el rey. El argumento es el siguiente: en un extraño mercado de magia, el Príncipe encontró a Zahara, una geniecillo que le prometió que, si la liberaba, le concedería la inmortalidad, un reino para gobernar y ya de paso una princesa para alegrarle las noches. Pero cuando llegó al reino en cuestión, llamado Izdihar, ¡sorpresa! Estaba maldito. Y si quiere convertirse en rey, el Príncipe deberá primero acabar con la maldición.

Pasémos al análisis:

GRÁFICOS:

Uno de los muchos puntos fuertes del juego son los gráficos. Los entornos son enormes, nítidos y muy detallados. La mayor parte del juego se desarrolla en las ruinas de la ciudad de Izdihar. Así, visitaremos entornos muy variados: las afueras de la ciudad, el mercado, la muralla exterior, el palacio real, pasadizos secretos… Se combinan los espacios interiores, decorados con motivos típicos de la Persia antigua, con las zonas abiertas al exterior, en las que disfrutaremos de espectaculares y preciosistas fondos naturales. Como todo juego de Prince of Persia, los escenarios estarán plagados de decenas de elementos móviles, como trampas u otras maquinarias con las que el Príncipe debe interactuar. Todo se mueve con excelente fluidez, sin ralentizaciones, y no hay ni un sólo elemento que desentone con el ambiente. No puedo profundizar más en este aspecto del juego sin revelar partes importantes de su desarrollo, pero no sería exagerado decir que posee algunos de los escenarios más impresionantes jamás vistos en un Prince of Persia.

 

Los personajes están muy elaborados y gozan también de muchos detalles. Tanto el Príncipe como sus enemigos e mueven con gran naturalidad, y tampoco provocan ralentizaciones incluso cuando nos atacan en gran número. Incluso los movimientos más acrobáticos del Príncipe resultan naturales y realistas. Sin embargo, ciertas texturas de los personajes no están tan pulidas como deberían. El cabello del Príncipe, visto de cerca, está muy pixelado y a veces da una sensación rígida y antinatural. Algunos enemigos más grandes también muestran ciertas texturas exageradamente pixeladas, con algunos dientes de sierra. Durante el juego en sí, esto no se notará tanto, ya que la cámara se sitúa bastante lejos de los personajes, pero en las escenas de vídeo es casi imposible no fijarse.

SONIDO:

La banda sonora cumple bastante bien. Las melodías tienen ese toque místico y oriental de cuento de Las Mil y Una Noches, y ayudan a que el jugador se sumerga por completo en el mágico reino de Izdihar. La música nunca desentona ni se nos hace repetitiva, incluso puede que llegemos a disfrutarla. Sin embargo, tampoco destaca de manera brillante. No hay ningún track realmente memorable, que nos permanezca en la mente incluso varias semanas después de acabar el juego, o que nos haga plantearnos la posibilidad de guardarlo en nuestro reproductor musical. Pero en general, la banda sonora consigue su objetivo.

 

Las voces están completamente dobladas al español, todo un lujo en una consola de Nintendo. El doblaje es más que decente, los actores se meten bastante bien en el papel, realmente nos hacen creer que esa es la voz de los personajes que estamos viendo en pantalla. No hay nada que objetar en este punto, pero hay una cosa que me chocó bastante cuando jugué por primera vez… ¿por qué el Príncipe tiene la voz de Sheldon Cooper?

JUGABILIDAD:

 Otro de los puntos fuertes del juego. En un principio veremos la misma jugabilidad que siempre ha caracterizado a la saga, aunque ahora se encuentra algo más simplificada. En PS 2 teníamos dos botones distintos con los que realizábamos la mayoría de las acrobacias del Príncipe. Ahora en Wii, sólo es necesario uno, el botón A. Con él saltaremos, treparemos y correremos por las paredes. Así, la jugabilidad se simplifica, haciéndose mucho más instintiva y más accesible para los jugadores menos experimentados. Como siempre, el Príncipe será capaz de realizar todo tipo de saltos y calamboras interactuando con los diferentes elementos del escenario y logrando hazañas que son un sueño imposible para los que, como yo, tenemos miedo a las alturas. Y, para los más nostálgicos, algunas partes del juego se desarrollan en scroll horizontal, como los viejos clásicos de las pasadas décadas.

Al principio el mando de Wii no tendrá más función que la de puntero para seleccionar las opciones del menú, y en combate, de lo que hablaremos más tarde. Sin embargo, acabará revelándose como un elemento clave de toda la experienca jugable. A lo largo del juego, iremos desbloqueando diferentes habilidades mágicas que nos ayudarán a avanzar y llegar a lugares antes inaccesibles. Estas habilidades consisten en la creación de nuevos elementos con los que el Príncipe podrá interactuar para llegar cada vez más lejos: un asidero mágico que nos permite crear una zona de agarre en una pared lisa, un torbellino que nos eleva a mucha mayor altura de la que podríamos alcanzar saltando, y una burbuja mágica que nos mantendrá en el aire, aumentando la distancia de nuestros saltos. Con el mando de Wii seleccionaremos dónde queremos crear estos objetos mágicos. Llegados a un punto del juego, estos poderes se convertirán en nuestra única opción para seguir avanzando, y tendremos que usarlos para crear un nuevo camino. Esto nos abre un gigantesco abanico de posibles situaciones a cualquier problema que se nos presente.

Los combates son rápidos y ágiles. Se utiliza el sensor de movimiento de manera similar a Twilight Princess: agitar el Wiimote moverá la espada, y golpear con el Nunchuck equivale a un puñetazo. El Príncipe hará gala de una gran variedad de acrobáticos movimientos especiales que le permitirán luchar contra sus enemigos con mayor eficacia. Es más, si no usamos estos movimientos y nos limitamos a quedarnos en el suelo, es muy probable que acaben haciéndonos papilla. El Príncipe puede saltar encima de los enemigos, lanzarlos a gran distancia, impulsarse desde las paredes… Dispondremos de un arsenal de movimientos muy variado, con lo que los combates no se hacen excesivamente repetitivos. Nos enfrentaremos a una gran variedad de enemigos, y tendremos que enfrentarnos a cada uno de ellos utilizando una estrategia diferente, con lo que tendremos que estar en constante movimiento durante las batallas. Lo que significa que, por desgracia para el jugador, si te atrapan en una esquina u otro callejón sin salida, nos darán la paliza del siglo. Los combates contra los jefes finales son especialmente desafiantes. Una lástima que haya tan pocos.

El juego es bastante rejugable, principalmente por la enorme cantidad de secretos y logros (sí, logros, en un juego de Wii… yo tampoco me lo creí al principio) a desbloquear, la mayoría de los cuales consisten en acabar "x" puzzle con tales condiciones, o vencer a "x" número de cierto tipo de enemigo, o descubrir algún objeto muy bien escondido. Si los completamos, seremos recompensados con todo tipo de bonificaciones, como nuevos aspectos para el Príncipe y su espada, nuevos y entretenidos modos de juego, y lo mejor de todo (redoble de tambores)… ¡¡EL PRINCE OF PERSIA ORIGINAL!! Seguro que esto hará llorar a más de uno. El único punto malo de la rejugabilidad, es que una vez te has pasado la historia principal por primera vez, volverlo a hacer resulta sorprendentemente fácil y no requiera más que una quinta o sexta parte de tiempo de lo que nos llevó la primera vez. Esto puede ser más cómodo para desbloquear los logros, pero decepciona un poco, la verdad. Aun así, este juego puede darnos tranquilamente 50 horas entre aventura principal, minijuegos y demás.

 Hay que tener en cuenta que en este Prince of Persia los puzzles y la exploración prevalecen sobre la acción. Si sois de los que defendéis que Las Arenas del Tiempo fue el mejor juego de la trilogía del Príncipe en PS2, este juego os encantará. Si preferísteis El Alma del Guerrero, posiblemente os resulte aburrido.

DIVERSIÓN:

El mejor argumento para comprar este juego es que os lo pasaréis bomba (a menos que, como he dicho antes, busquéis un Prince of Persia que sea 80% acción y peleas). Aunque la trama es interesante, no es para nada la motivación del jugador para seguir adelante. Esto no es un Final Fantasy. En lugar de eso, el juego te va planteando diferentes pruebas (como abrir la puerta de un lugar importante, o llegar a una zona de acceso especialmente complicado), y es precisamente el deseo de superarlas lo que anima al jugador a avanzar. Correr, saltar y a veces casi volar entre las ruinas de Izdihar es una experiencia muy gratificante, que os hará disfrutar a lo grande. Los puzzles son muy ingeniosos, un desafío mental que en principio no supone mucho esfuerzo, pero conseguir los logros más complejos si lo hará. Y a ver quién es el guapo que se termina el juego SIN MORIR NI UNA SÓLA VEZ. Aunque en general el juego no es especialmente difícil, pero algunas zonas que requieran especial habilidad nos tendrán entretenidos un buen rato. No llega a resultar frustrante, sin embargo. En resumen, un juego extremadamente divertido.

En definitiva, uno de los mejores juegos que ha visto la Wii, y que ha pasado injustamente desapercibido debido a una campaña publicitaria prácticamente inexistente. Todos los medios especializados que lo han analizado (IGN incluido) están de acuerdo en que este DVD encierra una gran calidad. Dado que ahora mismo se encuentra a un precio muy bajo (20 € en GAME), animo a todo aquel al que se le apetezca pasar una buena experiencia y no necesite desesperadamente el dinero a comprarlo. Puedo aseguraros que no defraudará.

– Lo bueno:

– Excelentes gráficos, en cuanto a escenarios y decorados, de lo mejor de la saga.

– Divertido y rejugable, nada repetitivo. Decenas de extras para desbloquear y pasar el rato.

– Toda la esencia del Prince of Persia clásico.

– Lo malo:

– Pequeños fallos aquí y allá: ciertos detalles gráficos de menor calidad, alguna situación injusta en los combates…

– La primera vez que lo juegas te parece normalito. A partir de ahí resulta sorprendentemente sencillo.

– Lo sé, puede que sea sólo yo, pero me sigue desconcertando que el Príncipe tenga la voz de Sheldon Cooper.

Así que… ¡pasemos al esperado momento de las calificaciones! 

– GRÁFICOS: 9

– SONIDO: 8

– JUGABILIDAD: 8,5

– DIVERSIÓN: 10

– NOTA FINAL: 9 

 

¡Me despido de todos los lectores con la esperanza de que esta entrada también os guste! Por si las moscas, para la próxima vez estoy preparando algo que me sé de buena tinta que a más de uno de por aquí le va a gustar… MUCHO.