Ahora hablan las letras – Soy leyenda – Richard Matheson

La fuerza del vampiro consiste en que nadie cree en élBram Stoker

 

Apocalipsis, monstruos, muerte, parece un libro lleno de acción, ¿verdad? Una verdadera delicia para los amantes de los desastres y lo sobrenatural, ¿cierto? ¡JA! No me entristece deciros que os equivocáis. Y ahora alguien dirá: pues en la peli sí hay acción, y monstruitos brincando, y un perro muy fiel y… ¡Por el amor de Dios, no! Olvidáos de todo eso. Acción decís, mejor monotonía, un canino como compañía, hablad de absoluta soledad, ¿monstruitos? Vampiros en todo su no-esplendor. Pero tranquilos, no os desaniméis. Al contrario, pues gracias a ello podréis ser testigos de una magia tremendamente terrenal; la que surge de esta joya de la literatura contemporánea; la que emerge de ese gran hombre (al menos como autor) de mente sumamente privilegiada. Para que os hagáis una idea, decir que considero a Richard Matheson una persona tan avanzada a su tiempo, que creo firmemente que, hoy en día, aún nos faltan siglos para alcanzarlo. En realidad, dudo que la humanidad como colectivo logre hacerlo nunca.

 

Creeréis que soy un exagerado, que hago estas afirmaciones porqué el libro me impactó mucho y, simplemente, estoy en ese estado en que, cuando te pones a recordar la obra, sólo te queda el gustazo final, sin fallos y sin carencias. Error de nuevo. He reflexionado mucho sobre su significado; le he encontrado fallos y carencias pero, aún así, su sentido es tan profundo, tan complicado de aceptar y tan trascendente si se comprende correctamente, que puedo afirmar, sin complejos, que todo aquel que coja este libro sin prejuicios, abriendo sus ojos y su mente al autor, logrará tener una nueva visión de las cosas que le rodean.

 

El libro trata la épica historia de Robert Neville, el último hombre sobre la tierra, y su lucha por entender qué son esas terribles criaturas que le acechan todas las noches. Miento, en realidad sí sabe qué son. Sus amigos, compañeros y familiares, infectados por un virus que los ha transformado en vampiros. Pero no os engañéis, Neville no es un tipo "cachas", afroamericano y, para más inri, médico (¿alguien dijo Will Smith?). En realidad, Neville es un “pobre pringado”, un hombre del montón que lucha por su supervivencia y por el restablecimiento de la especie; de ahí su interés por estudiar la enfermedad. Su vida transcurre con monotonía, cada día el mismo “ritual”: por la mañana, recoger cadáveres, aprovisionarse si es necesario y matar a unos cuantos de esos seres horribles. Por la noche, emborracharse con buena música de fondo mientras alrededor de la casa se agolpan los vampiros, instándole a salir. Evidentemente, a veces surgen acontecimientos que rompen momentáneamente la costumbres diarias de Neville. Uno de ellos, le cambiará la vida (otra vez).

 

¿Alguien me llamaba?

 

Errores que se le pueden encontrar a este libro… Unos cuantos, por ejemplo: su carácter intimista, que no gustará a todos. Su duración, demasiado corto. La monotonía del personaje, que se transmite al lector pero en el buen sentido; es decir, aquel que lo lea deberá tener paciencia en esos momentos en que nada ocurre, procurando adoptar una actitud diferente a la que adoptaría con otros libros, y recrearse en la soledad y saturación psicológica de Neville. Esto, en realidad, puede ser un fallo o una gozada (como me ocurrió a mi) pero requiere concentración. Último y quizás el error más grande para la mayoría; el poco desarrollo de la historia y la confusión de ésta. Puede resultar confusa porqué hay saltos temporales bruscos, y la historia está, ciertamente, muy poco desarrollada. Es como si te enseñaran una película sólo con fotogramas, sin movimiento. Evidentemente, fotogramas clave, que esbozan todo lo que ha podido ocurrir entre instante e instante, pero fotográmas nada más. Por eso se necesita de una participación activa del lector, cuya función es reconstruir los vacíos. Y yo creo que ahí reside una de las grandes razones por las que este libro es ARTE con mayúsculas. Tú te das cuenta que Matheson ha creado todo un “nuevo” mundo con cada detalle controlado y que conoce perfectamente la vida de Robert Neville: sus motivaciones, sus miedos, sus esperanzas, todo perfectamente definido; y por ello te da, mediante pistas casi imperceptibles, la llave para construir su mundo en tu mente, proporcionándote libertad suficiente para imaginar, pero siempre controlando la situación con soltura y maestría. Puede parecer una tontería, pero eso tan aparentemente simple entraña una gran complicación, y he visto a muchos escritores fracasar en el intento.

Una última mención para el título, "Soy Leyenda", que se muestra como el hilo conductor del trascendental sentido filosófico del libro, aunque deberéis esperar hasta el final para comprender su significado.

Bellísimo, sublime, genial. Un libro que muestra una nueva manera de ver el mundo y la moralidad humana en apenas 200 páginas. Un clásico immortal de la literatura de ciencia-ficción y terror.

Pd: Los que hayáis visto la película y pensáis que por esa misma razón no vale la pena leerse el libro, pensadlo otra vez. No tienen nada que ver, os lo aseguro.