Destructivo, Brutal, Recordando A Uno De Los Grandes De La Acción: Max Payne 3.

                                                    
 
No cabe duda que la saga Max Payne me ha hecho vibrar como juego de acción, por sus intensos tiroteos, y por su planteamiento cinematográfico. Si las dos anteriores entregas, fueron un derroche de plomo, Max Payne 3 es un espectáculo de pólvora sin igual. Arropado por un apartado técnico asombroso, donde las físicas, y las animaciones de los personajes, se encargan de redondear un título de acción brutal. Hoy os traigo una entrada, que más que un análisis, es recordar a uno de los grandes juegos de acción de los últimos años, y con Rockstar como jefe de producción, casi nada.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Los dos primeros Max Payne definieron las líneas maestras de cómo debería ser un juego de acción en tercera persona espectacular y único. Introdujeron mecánicas nuevas como, el tiempo bala, la inclusión de monólogos internos para saber que pasaba por la cabeza del protagonista, o un abanico de situaciones y localizaciones tremendamente variadas. Amén de una estética única y viñetas de comic tipo, Noire, para narrar la historia. Muchos de estos elementos volvieron en la tercera entrega, la primera desarrollada por Rockstar. Los dos primeros Max Payne fueron obra de Remedy Entertainment. Así, en Max Payne 3 nos encontraremos con un Max más acabado que nunca, adicto al alcohol y los analgésicos, y que no a superado sus pérdidas personales, a lo que hay que sumar un nuevo problema con una familia mafiosa de Nueva York. Y cuando parece que ya ha tocado fondo, reaparece en su vida Raúl Passos, su antiguo compañero, quien le ofrece trabajar en la seguridad privada de Brasil.
 
 
 
Una acomodada familia brasileña, será su primer trabajo. Que como no, pronto se tuerce. Fabiana la esposa de Rodrigo Branco, es secuestrada, y como pronto descubríamos tras este acto, que hay mucho más de lo que parece. Así, en un acto de catarsis, Max se rapara el pelo al cero, he intentara poner su vida en orden, y por su supuesto rescatar a Fabiana.
 
 
 
 
 
 
Brutal, Max  no se detendra ante nada, vemos el lado mas salvaje del personaje en esta entrega. 
 
 
 
 
 
 
Lo que más destaca de esta historia en Max Payne 3, es su cuidadísima producción al estilo Rockstar. Que está respaldada `por un gran realismo y sensación de autenticidad, con una obsesión por el detalle brutal, y muy lejos de lo que se ve hoy en día en juegos de acción. Cada sala o pasillo está repleto de elementos únicos, por no hablar del detalle en los personajes. La minuciosa recreación de las armas o las balas, esta renderizada en tiempo real. Rockstar tuvo un propósito, hacer de Max Payne 3 el juego de acción en tercera persona más intenso y cinematográfico jamás creado. Y no hay duda que lo consiguieron, la acción no da ni un respiro de descanso, y usar el tiempo bala con cabeza y estar atentos a nuestros inteligentísimos enemigos, y por supuesto a la vitalidad.
 
 
 
 
Y todo con una trama dura, que como en todas las superproducciones de Rockstar, esta cuidado hasta la última línea del guion, o la construcción psicológica del personaje menos importante, todo está muy cuidado. Incluso los monólogos como he mencionado más arriba, o voces interiores de Max desbordan una inteligencia y sentido del humor fuera de toda duda. El resultado en este sentido es brillante, MP3 nos transporta a un universo creíble y ambientado de forma magistral, que a lo largo de sus 14 capítulos nos lleva por algunas zonas clave del Brasil actual. Desde las famosas Favelas, recreadas con un nivel de detalle nunca visto. O un hotel abandonado, mezclado con Flashbacks o recuerdos en New Jersey y Panamá. En estos lugares nos esperan escenarios ricos en detalle y con numeras partes destruibles durante los tiroteos, lo que ayuda a un espectáculo de plomo sin igual. La aventura da para unas 15 horas, dependiendo de lo que se te atraganten algunas situaciones, hay enemigos blindados, algún que otro vehículo que tenemos que destruir.  
 
 
 
 
 
 
 
El tiempo bala es muy importante, saber usarlo bien es necesario para salir vivos de cualquier situacion de caos, aqui vemos a Max poniendo como un colador a un enemigo. 
 
 
 
 
Pero además hay dos modos arcade, en máxima puntuación, rejugamos los niveles intentando crear combos de muertes y destrucción para alcanzar el mayor record posible, entre otros modos más. Lo bueno que tiene Max Payne 3 es que es rejugable y encima duradero, algo poco visto actualmente en los juegos de acción. 
 
 
 
Técnicamente el juego es una delicia visual, que repito, todo está cuidado a más no poder. Hasta detalles simples, como las arrugas en la ropa de Max, los menús o la casi total ausencia de tiempos de carga una vez comiences a jugar. Y eso por no mencionar la soberbia recreación de las armas y sus sonidos, la banda sonora, la ambientación o el doblaje, aunque con un punto negativo para Rockstar, que Max ya hablo castellano en sus dos juegos anteriores. Todo ello puesto junto en pantalla, consigue convertirse en uno de los juegos de acción más trepidante que jamás se haya jugado. Prácticamente no inventa nada nuevo, pero todo lo que hace lo hace también, y la historia es tan buena que no podrás soltar el mando, si es que eres de los pocos que aún no lo han jugado.
 
 
 
 
 
 
¿Y vosotros? ¿disfrutasteis con Max Payne 3? 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Autor: honorat79

Especialista y conocimientos en videojuegos, blog como medio especializado, aquí encontraras, impresiones, critica, análisis, recomendaciones, retro, y todo lo que rodea al sector, bienvenidos a mi espacio.