La muerte de los Inmortales

Antes de la temporal defunción del blog ya había pensado en escribir esta entrada.

Vivimos en una época en la que cuando se ve que un tema empieza a tener cierto éxito se coge ese mismo tema y salen miles de productos relacionados, parecidos y se podría decir que hasta clónicos… Lo vimos con los templarios, con la vida y milagro de Jesucristo, con los romanos… Sufrimos un bombardeo de material de la misma temática en cuanto las compañías ven que empiezan a sacar un poco de dinero…

He enumerado varios filones, pero si hay uno en nuestros días que esta sobreexprimido ese es el “Vampirismo”

 

El vampirismo, ¿Qué es?

 

Existen muchas teorías de cómo surge esta creencia sobrenatural, mucha filosofía barata y mucho bulo también…

Lo que está claro es que desde tiempos remotos el hombre siempre ha tenido miedo de unos seres oscuros, deformes, que solo salen de noche y se alimentan de sangre de otros humanos… Los no muertos, los vampiros…

 

Algo que nos suena tan contemporáneo, lleva siglos coleando y lo más gracioso es que toda cultura antigua, desde Egipto hasta Roma, se ha temido a un ser parecido… Una criatura con rasgos muy similares a los que solemos atribuir a la personificación de ese vampiro que todos tenemos en mente…

Todo idioma moderno o antiguo tiene una palabra (si no más) para designar a este monstruo.

Strigoi, vrikolakas, upir, nosferatu, kuei-jin…. Todas hacen referencia a lo mismo…

 

 

El vampirismo ¿existe?

 

Las leyendas y folklore se han entrelazado con la realidad desde que la humanidad tiene uso de razón… El ser humano siempre se ha caracterizado por ser un ente racional pero que a su vez teme con terror lo que concibe como sobrenatural…

Mucha gente ha temido a los vampiros a lo largo de la historia y mucha gente ha querido convertirse en uno de estos seres… Asesinos en serie, sectas todo llegó después de la Edad Media.

En la Edad Media todo el esplendor que había vivido el ser humano en la época clásica se ve oscurecido y torturado… El conocimiento se ve relegado al clero y la gente de “a pie” vive presa del terror a todo lo que le rodea…

Y este terror generado por la misma Iglesia crea monstruos que aún colean en el siglo XXI… Brujas, hombres lobo, Súcubos… y los vampiros…

La explicación científica del vampirismo es bastante simple… y varias enfermedades tienen una base parecida que nos describe muchas similitudes con “el don oscuro”

La más plausible es la porfiria, ya que varios de sus síntomas son la fotosensibilidad, la alergia al ajo, la palidez de piel o incluso las deformaciones faciales…

De la rabia tenemos la hidrofobia (miedo al agua) y la transmisión mediante la mordedura de infectados.

Si además de estos síntomas mezclamos los de la peste y la anemia tenemos la mayoría de los aspectos que suelen designar al vampiro típico del folklore…

Recordemos que en la edad media la medicina estaba poco avanzada y el miedo religioso era superior a esta ciencia por lo que una acumulación de todas las patologías antes relatadas (además de ser más que común poder encontrarlas conjuntamente) es un caldo de cultivo muy llamativo para propagar la idea de esta “enfermedad sobrenatural”

Otros razonamientos científicos son compatibles con estos términos… como los enterramientos de humanos que aún no habían fallecido (error médico) en los que después se encontraba que el ataúd estaba arañado por dentro (se decía que era un vampiro en vez de pensar que había ocurrido un enterramiento prematuro) o como las exhumaciones donde se producía el “aliento o estertor del vampiro” (al clavársele una estaca al fallecido, este acto hacía que las bacterias producidas en los pulmones del cadáver saliesen por su boca recreando el mismo movimiento al del estertor o suspiro)

Para la Iglesia era más fácil pensar que era culpa del diablo y que los vampiros existían a que los humanos perecían debido a enfermedades demasiado desarrolladas para la medicina de la época.

 

  

El renacimiento del Vampiro:

 

Pasaron los siglos y la imagen del vampiro era la de un monstruo de piel blanquecina y deforme que merodeaba por pueblos y cementerios, hasta que llegó el siglo XIX y con él un nuevo movimiento literario, el Romanticismo.

Este movimiento ensalzó la oscuridad y el género de terror y muchos escritores se dejaron seducir por este tipo de novela que tan de moda estaba.

Muchos pensaréis ahora mismo en Bram Stoker pero no os confundáis, mucho antes de él otros ya habían escrito sobre los vampiros.

Polidori, Le Fanu y hasta Lord Byron ya nos habían relatado la historia de estos terribles seres pero con un cambio radical a sus homónimos de la edad media.

Ahora el vampiro era un reflejo del propio Romanticismo… eran seres castigados por su inmortalidad, hermosos y misteriosos…

Después de obras medianamente cortas, Bram Stoker (ahora sí) creo lo que fue y será el súmmum de los vampiros… Drácula.

El escritor irlandés viajó por la zona de los Cárpatos durante años e ideó una historia que mezclaba todo el temor que se tenía en estas zonas a los strigoi (vampiros) con la leyenda de un tirano local, llamado Vlad Tepes.

Vlad fue voivoda (príncipe) de Valaquia (Stoker cometió uno de sus únicos errores aquí) que era temido por los turcos e incluso por sus propios vasallos… Era un tirano sanguinario del que corren muchas leyendas (unas ciertas y otras exageradas por los mercaderes alemanes que no le tenían en mucho aprecio) pero la más famosa es la de empalar a sus rivales caídos… Los alemanes escribieron de él que se bebía la sangre de sus enemigos… Además Vlad era conocido por Draculea, ya que su padre (también llamado Vlad) era apodado Dracul ya que pertenecía a una orden-secta de la Iglesia conocida como la Orden del Dragón… En rumano, Dracul significa Dragón, pero también significa Demonio… Vlad era apodado Draculea por hijo del Dragón y se malinterpretó como hijo del Demonio.

Stoker ya tenía lo que quería y creó la historia del vampiro más famoso hasta nuestros días.

 

El verdadero Drácula

 

El siglo XX: el vampiro moderno

 

A lo largo del siglo, el mito del vampiro ha seguido vigente en nuestra sociedad. Lo que era en un principio un monstruo deforme se convirtió en un galán que se alimentaba de la sangre de sus víctimas enamorándolas y no atacándolas salvajemente.

La literatura se nutrió de este personaje pero el nuevo arte, el cine, que empezó a surgir en este siglo tomó al vampiro como personaje para sus películas de terror.

Después de que los vampiros cayeran como personajes de películas de terror de serie B y cuando parecía que estos seres se habían convertido en sombras de lo que fueron, en los años 90 el mito del vampiro surgió con más fuerza…

No sólo como personajes de terror, si no también como personajes y protagonistas dramáticos… Los años 90 dieron un vuelco al cine y a la literatura y nos presentaron casi en primicia a protagonistas no tan buenos y heroicos como lo habían sido hasta la fecha…. Y no solo ahí, en comics y videojuegos, el vampiro se convirtió de malo malísimo a protagonista principal de infinidad de obras…

Anne Rice, por ejemplo, dio dramatismo a la figura del vampiro que ya no era sólo un extraño atractivo… Ahora era un ser “sexual” pero “asexuado”…. Ahora el vampiro antes de comer conquistaba a sus víctimas, las enamoraba y las hacía que deseasen que este se alimentase de ellas e incluso que las convirtiera a su misma especie…

También podemos ver la cara más divertida y socarrona de estos seres en series como Buffy Cazavampiros donde se desarrollan infinidad de aventuras guionizadas por el magnífico Joss Wheddon (aunque en las últimas temporadas la serie pierde bastante)

El vampiro gozaba de un revival que le estaba devolviendo a nuestra sociedad…

 

Ejemplo de vampiro moderno heterosexual

 

El abuso de la sangre:

 

En la actualidad nos encontramos en una época bastante carente de imaginación… Si un creador (escritor, guionista) ve que algo funciona, intenta coger esa idea y crear una historia parecida a la otra… Y el vampiro no es una excepción.

Os lo digo como escritor de una novela en la que salen vampiros (no confundir con novela de vampiros) que vivimos una época que el género de los vampiros está tan trillado que nosotros mismos (la gente que crea e idea algo sobre ello) lo estamos matando.

Fenómenos como Crepúsculo que se pasa por el forro el mito del vampiro y nos “regala” una historia propia de Daniele Steele para adolescentes están “idiotizando” y despersonalizando la figura de este ser… Ahora el vampiro sirve para todo y se le puede hacer de todo y con estas premisas nos estamos cargando todos los motivos y aspectos de estos seres que los han llevado a perdurar tantos siglos…

Pero no solo de Crepúsculo vive el ocaso del vampiro… ahora mismo podría hacer un top ten de las actuaciones y películas más bochornosas de vampiros de los últimos años… filmes como Van Helsing (horriblemente horrible) con Richard Roxburgh como el peor y más estúpido conde Drácula que recuerdo o Blade Trinity (mira que me gustaron las dos primeras partes) con Dominic Purcell haciendo de Drake…

No han hallado una manera sobrenatural de matar a Drácula y lo están intentando hacer con malas películas e historias…

 

Pero que coño es esto¿?

 

Pero el vampiro también tiene un pequeño punto de escape al que agarrarse… Novelas como la historiadora (muy buena pero con final un poco soso y precipitado), Nocturna (de momento lo que he leído me parece interesante aunque poco original) y películas como Daybreakers (que aún no he visto pero que me llama mucho) nos demuestran que se puede hacer algo un poco menos trillado con el vampiro… Y que cojones!!!! Mi libro también!!!! (Que viva el spam)

 

PD: Desde aquí pido que no maltratemos a los vampiros, ellos no te lo harían… DI NO A CREPUSCULO Y SUCEDANEOS…

 

Blade colabora con mi nuevo club… en tareas de "campo"