SOS Escritores Noveles: Haz tu propia historia

Recuperamos una de las secciones del blog que más me gustaba en la anterior etapa, que narra las vivencias de un escritor novel (yo) para publicar su primera novela en un mundo imperado por editoriales con complejo de conde Drácula que quieren sacarte hasta la última gota de sangre, en forma de billete de euro.

Las primeras entregas de esta sección se basaron en despellejar a las pobrecitas editoriales por lo que esta he pensado que debería centrarse más en el proceso creativo y en aconsejar, mediante la poca experiencia que aún poseo, que camino debe llevar esa idea que te ronda la cabeza y que quieres que se convierta en tu novela.

Todos los consejos siguientes son a modo orientativo desde la experiencia que he conseguido en mi primera novela… No os toméis todo a pies juntillas que todavía me queda a mí también mucho que aprender.

 

Proceso de creación:

Todos hemos tenido alguna vez una gran idea, un gran guión que nos hace pensar eso de: “¡Coño! Esto sería cojonudo para un libro/película/videojuego”

Toda idea inicial es buena pero para llevarla a cabo tenemos que tener muy en cuenta si esta idea original o paciente cero del proceso creativo se puede desarrollar como algo más extenso y así crear una historia con ello. Si esto es así, ya tenemos el esqueleto de nuestro Frankenstein y ahora nos toca ir colocando los órganos poco a poco.

 

La idea:

Este esqueleto no tiene que darnos demasiados detalles y sólo nos va a dar el camino que va a seguir la historia de principio a fin y los personajes que van a aparecer en ella. Sabemos cómo empieza, conocemos como se desarrolla a gran escala y tenemos ya el final pensado (aunque este se puede cambiar después).

Muchos escritores de hoy en día cometen el error (tiene coña que vaya yo a corregir a los superventas) que tienen este esqueleto pero no saben qué final van a hacer… No será la primera vez que os leéis un libro cojonudo que os engancha, no podéis dejar de pensar en él y plaff… llega el final y lo que os han contado en 400 hojas finaliza en 1 página a matacaballo…

No hay peor chasco que un final sea excesivamente rápido o cogido con pinzas (no es el peor error de una novela pero es muy importante para dejar buen sabor de boca).

Digo que esto es el peor chasco porque a mi entender el final es la parte más importante de la historia… me explico.

Tener un principio que enganche es muy importante también porque es el momento en el que los lectores todavía están a tiempo de dejar la historia sin ningún tipo de sufrimiento.

El intermedio es una parte que tiene que gustar también pero siempre puede aparecer en esta parte alguna sub-trama que sea más aburridilla que el lector nos lo va a perdonar…

Pero el final…. Imagínate que has creado la mejor novela de la historia, que tienes en vilo a todo el mundo… y vas y la cagas…. El lector terminará tu libro decepcionado…

Tenemos claros ejemplos de estos casos en mente (hace poco hablé de “la historiadora”)…

Para crear un producto llamativo tenemos que hacer que tanto principio como fin sean intensos y no hagan chirriar la historia…

Seamos realistas, ninguno de nosotros vamos a ser superventas con nuestra novela pero eso no nos quita la responsabilidad de hacer todo con un criterio u otro…

 

 

El relleno:

Ya tenemos una línea argumental que hemos trazado y ahora tenemos que darle sentido… Este proceso es laborioso porque no siempre se nos ocurre como enlazar una parte con otra… Por ejemplo en mi caso, hay cierta parte de mi novela que no me salía escribir… me ponía y nada… y así me tiré unos años… Un día me puse a escribir directamente el final y me encontré con que sólo tenía hecho el principio y fin… Aquí viene uno  de los mayores bulos que hay en el mundo literario o creativo… No tenemos porque escribir toda la historia por orden…

Tenemos que tomar el camino de las películas… Se ruedan a trozos, desordenadamente y luego en postproducción es cuando se une la trama… Esto mismo tenemos que hacer nosotros, pero eso sí con un criterio…

Hay segmentos de la novela que vas a tener que utilizar para preparar segmentos posteriores por lo que tienes que ir pensando en un esquema para que estas partes de relleno se acoplen perfectamente al esqueleto o idea inicial…

 

Corrección:

La parte más aburrida de todo… Ya has terminado tu novela y tienes un subidón con el cual te crees que en Hollywood no tardarán en comprarte los derechos para una película… pues lo mejor para bajarte el ego es volver a leértelo todo (te recomiendo que no corrijas demasiado antes de terminar la historia porque puedes desengancharte del ritmo que le estás imprimiendo a tu historia).

Verás que, además de miles de faltas de ortografía que el querido Word no ha pillado, hay decenas de errores de expresión, confusiones de personajes, repetición o abuso de palabras en un mismo párrafo e incluso errores de sincronía dentro de los diferentes segmentos… todavía nos queda trabajo.

Un consejo que os doy aquí, es que le paséis vuestra novela a varias personas (no demasiadas) que sepáis que tienen un criterio parecido al vuestro y que saben cómo os pueden corregir (importante que sean asiduos lectores)… Estas personas tienen que tener claro que no os tienen que corregir la idea de la historia (aunque pueden daros una visión diferente para arreglar alguna que otra cosa), su misión es hacer que vuestra historia esté correctamente llevada a cabo y que sea entendible al lector… Si ya de paso les gusta lo que escribís miel sobre hojuelas (esta parte da bastante subidón también jajaja)

La corrección es un proceso largo y tedioso pero que es necesario y es más, deberéis realizar bastantes correcciones hasta pulir por fin vuestra novela…

 

Posibles traumas posteriores a la correción

 

Consejos para la realización de la historia:

          Se fiel a ti mismo: No traiciones a tu idea ni a tu concepción de ella… Acepta los consejos que te da la gente pero mantén tu esqueleto… Recuerda que es tu novela y que como es muy probable que no llegues a publicarla, lo más importante es que tú te sientas orgulloso de ella y no los demás (Tampoco te cierres en exceso a las críticas constructivas.

          Escribe porque te gusta hacerlo y porque disfrutas con tu novela… Ve paso a paso y piensa que esto es una carrera de fondo… No creas que tu meta es la publicación o hacerte rico con ella… tu meta es terminarla, después tu meta es corregirla y al final que te guste y guste a los demás…

          Si ves que cierta parte de la historia se te atraganta, déjala de momento. Continúa en una parte en la que te sea más fácil contando con que los acontecimientos que tenían lugar en el segmento que dejaste ya han ocurrido.

          No intentes usar un lenguaje que no es el tuyo y concibe la primera escritura como un borrador… Sí Leonardo Da Vinci ideaba sus cosas con borradores y era un genio tú más que nadie debes saber que no vas a crear tu obra perfecta a la primera… Ya habrá tiempo de cambiar expresiones y palabras en la corrección.

          Usa la persona y el tiempo que más se acomode a tu novela… Yo escribo en tercera persona y en presente y eso hay a gente que le extraña y a gente que le gusta… Lo mismo pasa con la primera persona y el pasado… Depende de qué tipo de historia quieras transmitir una persona o un tiempo diferente pueden ayudarte o lastrarte…

          Mantén el ritmo de la historia. Hay que saber muy bien llevar el compás del ritmo en toda la novela. Hay partes que la historia tiene que ir más lenta y momentos vertiginosos que deben transmitir emoción al lector (los momentos de acción). Bajo ningún concepto distorsiones o reduzcas la velocidad de estos trepidantes momentos porque cortarás el rollo al lector…

          No abuses de la descripción… Hay momentos en que la descripción es necesaria (aunque a mí me gusta describir muy vagamente a los personajes para que el lector tenga que imaginárselos) pero hay momentos para todo… Un capítulo entero lleno de descripciones cansa al lector por norma general… y en los momentos de acción las descripciones pueden reducir la intensidad de los mismos, entrecortando la emoción del lector.

          Sé consecuente con el género que escribes… Tu historia siempre va a beber de un género y tienes que conocer perfectamente que licencias te puedes tomar dentro de él… Hay géneros que pegan muy bien juntos, pero otros que no…

          No despersonalices la historia… Hay diferentes recursos que pueden quitarle toda la esencia e incluso en diferentes webs podréis encontrar un top ten de las cosas que nunca debes plasmar en una novela… Por ejemplo no puedes sacarte de la manga un personaje que no aparece en toda la historia pero que al final es el que mata al malo con la triste excusa de “Oh es farandolf, el guerrero legendario que ha estado durmiendo hasta ahora y ha venido a salvarnos”… Eso, aunque es típico del comic, le quita poder a tu protagonista y corta el rollo al final… Como curiosidad decir que esto mismo lo hizo toriyama con Trunks en su primera aparición… se sacó de la manga a un supersaiyajin que mataba a freezer… pero no como final, si no como inicio de una nueva saga…

          Acota la idea de la historia perfectamente… Cuando estemos corrigiendo y releyéndonos la historia se nos ocurrirán bastantes cosas nuevas que meter, algunas nos vendrán bien pero otras lo que contribuirán es a sobrecargar la trama… Si se te ocurren cosas nuevas para tus personajes piensa en una segunda parte de la novela pero no la sobrecargues, sobre todo si son sub-tramas que no beben directamente de la trama original…

 

Seguro que me he dejado algún consejo por ahí en el tintero por lo que ya se irá preparando una segunda entrega de este compendio de consejos… Espero que os sirva de ayuda y os gusten las ideas… Y no lo olvidéis… si alguno trabaja, conoce a alguien que trabaja, es propietario, su padre o algún familiar es propietario (en el caso de ser fémina también darme el móvil de esa persona para quedar jejeje) de una editorial… AVISADME!!!!!