Mi experiencia con los Portátiles Gaming **empieza mal**

Hoy vengo a contaros mi experiencia con los ordenadores portátiles ‘gaming‘ con los cuales he tenido, sinceramente, malas experiencias, y perdón por el spoiler.

Lo cierto que todo empezó cuando terminé bachillerato, iba a empezar a estudiar una carrera universitaria en otra ciudad y, por ello, necesitaba llevarme un ordenador para poder jugar.

Mi padre me prometió comprarme uno si aprobaba bachillerato y como así fue fuimos a la tienda de informática de mi ciudad (Dynos) a ver que podía ofrecernos.

Antes de seguir debo deciros que, en esa época, la compra online no estaba bien vista, y más por artículos de dicho importe.

Un vendehumos que nos vendió un desastre

El chaval de la tienda era el ‘starter-pack friki’ y yo me considero friki, además mucho, pero ese chaval era todos los tópicos: gordo, con granos, pelo largo y grasoso con coleta, barba de un niño de 12 años y, sobre todo, aires de saber más que nadie, lo que definimos hoy como un cuñao.

Nada mas llegar mi padre le dijo que buscabamos un ordenador para un estudiante, el me miró de arriba abajo y me dijo: ¿qué buscas? Y yo fui lo más claro posible:

Un ordenador que pueda con paquetes ofimáticos, Internet, ver anime y películas y, sobre todo, que tire el Lineaje II y el WOW.

Fui clarísimo, yo no entendía, pero le dije lo que buscaba, realmente me daba igual usarlo para hacer trabajos o no de la universidad, yo lo que buscaba era un aparato portátil para poder jugar, ni más ni menos.

El dependiente me volvió a mirar de reojo y sacó de debajo del mostrador un portátil, sin caja ni nada, un HP más concretamente y, para que mentir, físicamente tenía buena pinta, tenia un aspecto metálico como de imitación a la fibra de carbono, aunque era plastiquete.

A mi padre le pareció bueno y a mi me gustaba, pero caí en la trampa, le volví a preguntar, ¿me servirá para lo que lo quiero? Fue rotundo, sí, es el tuyo. El precio era atrayente, por 500 euros lo tenía todo.

Salí de la tienda super feliz, con ganas de estrenarlo y empezar a instalar cosas.

Una de mis peores compras, aunque le saqué partido

La hostia que me pegué se escuchó en la otra punta de mi ciudad, el portátil HP tardó 3 horas en iniciarse, literalmente, esto era debido a que, por cojones, tenías que instalar toda la mierda de HP (Software).

Cuando lo conseguí iniciar la verdad es que iba bien, podía navegar por Internet, entrar en los foros… todo correctísimo.

Ejecuté el instalador del Lineaje II y, tras instalarlo, el juego no andaba, literalmente el personaje se quedaba quieto, no lo entendía.

Empecé a investigar y aprendí el tema de los requisitos mínimos, mi pc tenía 4 GB de RAM y 500 GB de disco duro, lo que era mucho para la época, pero, el procesador amigos mios, era un Celeron con HD Graphics.

Me sentí engañado, fue un jarro de agua fría, ¡me río yo del ‘Ice Bucket Challenge’ yo me quedé muerto, prácticamente no podía ni ejecutar los SIMS.

Volvimos al día siguiente a la tienda y el tío nos dijo que por ese dinero que que esperábamos, que para lo que yo lo quería es suficiente y que, además, si voy a estudiar fuera, que no debería jugar a videojuegos ¡valiente hijo de puta! Al final mi padre le dio la razón y me dijo que no debería jugar, que mi objetivo ahora debería ser estudiar.

Seguí jugando, como siempre

Al final me apañé con el portátil jugando con emuladores y haciendo los trabajos de clase, además, me lleve mi PS3 por lo que al fin y al cabo podía seguir jugando a otros títulos. En esa época, por desgracia, dejé de jugar al WOW y al Lineaje, tampoco pude probar la primera temporada de League of Legends, pero aun así fue una época increíble.

A día de hoy tengo un Lenovo Legion Y530 y como ha cambiado las cosas, tengo mi PS4 y el portátil y prácticamente lo juego a todo en él. Sigo viviendo fuera de casa y la verdad que ha sido una de las mejores compras que he hecho nunca.

Lo cierto es que al final le cogí cariño al HP y sigue por casa, se me calló incluso una lata de cerveza encima de la pantalla y este siguió funcionando (con manchas en la pantalla), era un tipo duro, me caía bien.

La moraleja de todo esto es que, compres lo que compres, te informes bien de lo que necesitas, busques y valores precios y al final lo compres, es importante no comprar en caliente. ¡Nos vemos en el siguiente post! También te invito a que leas mi experiencia como programador de videojuegos.