eternemente muerta (5)

Losojos de Val.

  • ¡Tu! ¿que haces aquí? -le preguntó.

  • Yo…venía…a advertir…de la emboscada…

  • Un poco tarde, ¿no?

Uthermiró al desconocido. Podría intentar quitarle de enmedio…pero saldría corriendo. Y no le alcanzaría.Estaba agotado, y el chico no llevaba armadura.

Y no sefiaba.

Además,¿por qué iba a decir nada? No era asunto suyo,significaría levantar su palabra contra un noble. Y ahoramismo, le necesitaba

  • ¿cuanto llevas aquí? – le preguntó Wallmer

  • Yo…nada. Ni unos segundos

  • Y no has visto nada, imagino.- le insinuó Uther.

  • Nada de nada.

  • Excelente…mejor para todos.

Lasituación era tan tensa que se podía cortar con elcanto de un cuchillo. Val sentía como la pierna izquierda letemblaba sin remedio. Val no sabía que hacer en esa situación,pero entonces, Algo llamó la atención de Uther.

  • Algo se acerca -le dijo a su guardaespaldas.

MientrasUther y Wallmer comprobaban la zona, Val buscó por meroinstinto algo con lo que defenderse. Su mano se cerró en tornoa la daga que sobresalía de la garganta de su antiguo señor,la sacó y la sujetó, escondiendola conel cuerpo.

  • Ta´Hari -dijo entonces Uther, y como por arte de magia, Uther pasó a segundo plano dentro de sus preocupaciones inmediatas- exploradores Ta´Hari.

  • Nos han visto -dijo Wallmer- ¿retroceden?

  • Eso es que vienen -dijo Uther- nos tenemos que mover.

  • Yo no se si tengo fuerza.

  • ¿Mejor morir, entonces? ¡chico! Corre a pedir ayuda, por lo que mas quieras. Y tu y yo, Wallmer… rápido, echemosle cojones, o no salimos de esta…¡demonios, quitame esta puta mierda de coraza!

  • Que nos tengamos qué ver en una tesitura de este estilo… -dijo su guardaespaldas, deshaciendose del yelmo y sacandole las hombreras a su señor- salir por pies solos y medio en calzoncillos…

Val nose lo pensó dos veces y salió corriendo.

Arriba,mientras todo esto pasaba, Da´Rad trataba de sacar de allía los suyos. Había dado la orden de retroceder.Unos pocosquedaron conteniendo al enemigo. Así era la guerra, el se lohabía dicho a My´Myo, al fín y al cabo.

Sabíaque si la caballería había superado a Ral estabanmuertos, pero si eso había pasado lo estaban de todos modos.Así que se movía ya hacía abajo, confiando en lavictoria de su viejo amigo.

De vezen cuando destacaba exploradores. Cuando estos volvieron, le dieronlas noticias.

  • Señor… ha habido una batalla más adelante.

  • ¿Estaban allí los hombres de Ral?

Losexploradores negaron con la cabeza.

  • Ral estaba en el suelo. Herido… probablemente muerto. Solo había caballeros humanos. Pero estaban desmontados.

Da´Radasintió,

  • Entonces vamos alla. Quede lo que quede, acabaremos con su resistencia. Y si los nuestros han caido, su sacrificio nos llevará de vuelta a casa y significará la ruina de esos caballeros.

Mientrasse ponian en marcha, Da´Rad no podía parar de pensar“aguanta, viejo amigo. Aguanta…”

Siquería, podía elegir ver su reflejo, o ver el “otrolado”… El otro lado no le gustaba. Su maestro le habíadicho que eso dependía de cada persona, que no todos lo venigual. El otro lado emite un reflejo que los hombres ven como quierenver, solo era eso.

Fueentonces cuando su maestro apareció de nuevo en la plaza. Perono venía solo. Le acompañaba un niño. Un pequeñoquerubín rubio de ojos azules.

  • ¿Habiais salido a buscarle, maestro?

Sumaestro mantenía una expresión grave y serena. Selimito a responder con la cabeza.

  • ¿Y quien es? -le preguntó ella, aunque comprendió que algo no estaba bíen del todo.

Sumaestro le dijo al niño que se alejase y se sentó a sulado.

  • Hay…hay algo que no te he dicho aun. Algo muy importante.

Lachica giró los ojos hacia el, pero no se encontró lossuyos. Los suyos miraban hacia el suelo. La evitaban. Lo evitabantodo. Se le hizo un nudo en la garganta, porque sabía que loque estaba a punto de suceder no era bonito.

  • Escucha, la magia…no es como crees. No es algo…”limpio”. La magia es poder, y el poder…el poder se erige con sangre.

Lachica pestañeó.

  • Siempre es así.

La chica volvió a pestañear. Su maestro no dijo nada más,porque sabía que ella lista y no lo necesitaba.

  • ¿Quiere decir…?

Sumaestro, por toda respuesta, colocó sus manos sobre las suyas,y, disimuladamente, deslizó un puñal entre ellas.

  • Es la única manera.

A ellase le llenaron los ojos de lágrimas. Consiguiendo contenerlas,alcanzó a decir.

  • Pero…no puede ser. No es…tiene que haber otro modo.

El magonegó con la cabeza.

  • La magia es locura y muerte. Solo locura y muerte. Todos pagamos el precio.

Sehorrorizó. Quisó salir corriendo de allí. Sintióel deseo urgente de hacer eso, de salir corriendo e ignorarlo todo.Ahora que lo sabía, todo cuando había aprendido, loslargos viajes, la presencia de su maestro…todo le daba un ascohorrible.

  • No puedo hacerlo, maestro.

  • Debes de tener valor, muchacha. ¿Crees que estas jugando? La magia no es un juego. Si no tomas las decisiones adecuadas, se paga un alto precio. Una vida no debe detenerte.

  • ¡Pero no puedo hacer esto!

  • No podrás ser mi aprendiz si no lo haces. ¿te das cuenta de lo que estoy diciendo? Se acabó.Yo me habré equivocado, y tu volverás a tu pueblo, a las porquerizas. ¿Quieres renunciar a eso?

Lamuchacha no respondió.

  • Tienes que elegir. Si quieres el poder, ese es el precio. Todos lo han pagado. No te preocupes por ello.

Quisollorar. Quiso morir. Quiso vivir. En ese sentido de su vida sintióque lo quiso todo, y nada, a la vez. Y, sencillamente, si hubieratenido que apostar por ella, no lo habría echo. Si en secohubiese tenido que verse capaz de comportarse como lo comportó,habría apostado a otra cosa.

Habríaperdido.

Fuemucho más fuerte de lo qué había esperado. Fuecapaz de levantarse, mirar fijamente al niño, dejar la daga enlas rodillas de su maestro, y decirle mientras contenía laslágrimas;

  • Maestro, todos estos años, todos, desde que usted me llevó de mi casa, me he sentido dichosa, sabedora de que no podría, de que no existe ninguna otra manera en que yo pudiese pudiese sentirme así de realizada. Siempre he querido conocer y manejar magia. Ha sido como vivir en un sueño. Pero si el precio es el que usted pide, si el precio es ese…entonces no se parece en nada a lo que yo deseo.

Sumaestro quedó mirando fijamente la daga. La miródurante unos instantes. Parecía decepcionado. Luego levantóel rostro.

Ysonrió.

Sonrió,si, sencillamente. Fue una sonrisa que desarmó totalmente a sualumna. Una sonrisa de satisfacción y de felicidad.

  • Has pasado la tercera prueba. -le dijo a su alumna. Y tras ello, se acercó al niño, le dió unas monedas de color plateado y le pidió que saliese de nuevo a jugar.

  • Pero…pero… -protestaba su alumna- Pero…¿Que prueba era esa?

  • La prueba más importante de todas, claro. No es una prueba que demuestre si puedes o no puedes hacer magia. Es una prueba que demuestra si DEBES hacer magia. Lamentablemente, vivimos en un mundo que se preocupa mucho de saber que eres capaz de hacer y muy poco de saber que debes de hacer. Y no es como yo quiero ser.

Lamuchacha sonrió. De repente se sintió alivida. Laslagrimas que antes contenía de ira, de desesperación ypena ahora querían aflorar de felicidad.

Demonios,¿de veras lo había logrado? No, no iba a pensarloentonces. Nadie lo piensa entonces. Lo haría esa noche, o a lamañana siguiente. No entonces.

Valestaba aterrado. Aterrado. Más que nunca desde que habíaempezado la guerra. Más que en las mismas batallas. ¿Porqué la gente se lanzaba de frente, la una a la otra, espada enmano? Eso no daba ni la mitad de miedo que el qué el sentíaahora, creyendo que todo era una amenaza. Despues de todo, era unsimple recluta campesino qué había visto como elhermano de su señor lo mataba a sangre fria para quitarlo deen medio. Sinceramente…¿cuanto creía que podíadurar?

Lohabía visto muchas veces. Si eres un campesino, no eres nadie.Algunos señores eran justos, otros no. Pero lo que a el leimportaba de veras no era servir a un señor justo o noservirlo, sino…no haber escogido. Los campesinos no escogen, ellosvan y vienen con las tierras. Si tu señor te quiere vermuerto, lo hará. Pero…¿y si tu le quieres ver muertoa el?

No, enrealidad el no quería ver muerto a Lord Uther. Simplemente, noquería que fuera así. No quería asimilar que eracomo una cabeza de ganado que se compra o se vende. Que iba a morirsolo por una casualidad o un deseo. Es curioso como esa mera idea delibertad, poco a poco, se iba convirtiendo en la fuerza que leconvertía en hombre.

LordUther entró muy enfadado en su sala común. En ellaestaban su guardaespaldas, Wallmer, y su tesorero, Umbert. Nada másentrar, Wallmer se dirigió a el.

  • ¿Vienes de hablar con tu padre, milord?

  • Si, Wallmer. Ese viejo hueso me acusa de la muerte de mi hermano. No, no -corrigió, la ver las caras aterradas de sus secuaces- no, no en ese sentido. Lo que quiero decir es que me echa la culpa. “Tu le diste la idea” “la responsabilidad es tuya”. Viejo idiota. Yo tambíen resulté herido en esa batalla. Salí de allí por piernas tirando trozos de armadura…

  • Al menos habeis traido las cabezas prometidas -le comentó Umbert- Pero eso no arregla vuestros problemas. Y menos si esa es la actitud de vuestro padre.

Utherle lanzó una severa mirada de reojo.

  • ¿Por qué, tan malos son los rumores?

  • Bueno, no son alentadores -respondió Umbert- La…gente…parece bastante dispuesta a echaros la culpa. Es más, no creo que les costase nada creer que vos lo asesinaisteis.

  • ¡No lo comprendo! -chilló Uther- No soy un maldito hijo de puta, ni un desollaniños, ni ofendo a dioses y demonios como hacía el idiota de mi hermano. ¡Maldita sea! Solo soy un buen soldado. ¡Nadie me ha cogido nunca en ningun desmentido!

  • Y no será porque no les hayan dado desmentidos que destapar… -comentó Wallner, con una sonrisita en los labios.

  • No se trata de eso, señor -le dijo Umbert- la gente tiende a desconfiar de los ganadores. Digamos, a secas, que la gente no es tonta.Esto le viene a usted muy a proposito, ¿entiende? Y para la gente, sería muy facil creer que es el responsable. ¿Parten dieciocho caballeros, y solo vuelven 2?…un tanto increible…

Utherse acarició el mentón.

  • No lo entiendo, señor…si lo quería muerto…¿por qué no lo comentó conmigo? Podía haberme ocupado. Fue demasiado…impulsivo…

  • ¡Ya lo sé! Lo sé, cojones…pero es que estaba allí, tan facil…y me sentía tan imbecil por haber caido en esa emboscada.

  • Es facil caer en emboscadas -le dijo Wallmer- a todo el mundo le pasa. Pero no te tienes que mortificar por eso. Eres buen oficial. Estas son tus primeras misiones y mirate, llenando los cestos de cuerpos de Ta´Hari.

  • ¡Bah! No estamos hablando de eso. Hablamos de que hay gente que quiere mi cabeza en una cesta, y la pueden conseguir a poco que, aunque sea con mentiras, me acusen de matar a mi hermano.

  • En ese sentido, señor… – se dirigió a el Umbert- tiene un problema grave…un cabo suelto…

Utherapartó la mirada

  • No me vuelvas a decir “fue demasiado impulsivo”, ¿vale?

  • Si, señor… de acuerdo. Pero aun así, hay que ocuparse de el.

  • ¿Matarlo?

  • Bueno, si hemos de ser sinceros, su declaración per sé no vale gran cosa. Sería facil decir que es un villano que miente por obtener notoriedad. Que muera…eso ya es otra cosa.

  • Sería facil acusarnos, ¿no?

  • No estoy de acuerdo -dijo Wallmer- los villanos mueren todos los dias. ¿Por qué habría de resultar sospechoso?

  • No pasa nada si muere en una guerra o de una cogorza -dijo Umbert- pero si muere mañana, en circunstancias extrañas, entonces tenemos un problema. Incluso si no hemos tenido nada que ver. Alguien podría decir “he, ese fue el tipo que vió a Lord Uther antes de morir”…Y sería peor si ya se lo ha dicho a alguien… y sencillamente, mi experiencia con la gente me dice que pocos callan…

  • ¡Casi seguro que ya anda contandolo, joder! -dijo Wallmer- Yo abogo por qué lo matemos antes de que hable más. Con suerte, pasará desapercibido.

  • Yo no dejo las cosas a la suerte -dijo Uther- estaba pensando en comprar su silencio. Eso le implicaría, se jugaría tambíen su cabeza…luego, ya se vería…

  • Es una opción, señor -le dijo Umbert- deberiamos de hacer una lista y barajar todas las posibilidades

  • ¿Que? -chilló de repente Wallmer- ¿Darle dinero a esa rata por ser inoportuna?¡que me aspen!

  • Callate, Wallmer -le espetó Uther- de este asunto me ocuparé yo. La política no es lo tuyo, ¿vale?

  • Política, política -murmuró Wallmer para sí- tu juega demasiado con la política y poco con la espada, y acabarás como tu hermanito. Tienes suerte de tenerme a mi, Uther…

Llegó.No fue tal y como lo esperaba. Pero llegó. Un día,mientras realizaba instrucción, un caballero llamóaparte a su sargento. Despues, el sargento se acercó a el, yle dijeron;

  • Val, este caballero quiere hablarte.

Valasintió y le entregó a su sargento su lanceta.

  • Todas las armas que lleves, por favor, Val.

  • ¿que más armas le parece que llevo?¡si llevo tres dias sin comer, no tengo ni para cambiarme la ropa raida! – dijo Val, mostrando sincera sorpresa.

Elsargento se lo pensó durante un momento, y finalmente dijo;

  • Vale, venga, vete con el.

Val seacercó al caballero, examinandole detenidamente. Llevabaespada al cinto y arco y carcaj tambíen. Le sonreía,pero no parecía una sonrisa muy sincera. Observó elblasón de su pecho.

  • Una serpiente enrollada sobre un roble. El roble es de la casa Salomnia. En Azul de cielo. El azul del escudo de sir Wallmer.

  • Que perspicaz. Serias un buen escudero, chico.

  • ¿usted cree? – le respondíó Val. La parte de su cabeza guiada por la ira solo podía pensar “Wallmer. El perro de presa de Uther” (hacía mucho que había borrado el “ser” de su cabeza al pensar en ellos) la parte racional pensaba; “no le dejes utilizar su propia excusa. Dale tu una excusa mejor, para que el se haga con ella”

Elhombre pensó unos segundos. Lo vió en sus ojos. Viócomo pensaba y sabía que iba a mentir. Y la sonrisa quemostraba no le hacía confiar más en el.

  • Escuchame, chaval. Me han hablado bíen de tí. Has luchado en varias escaramuzas, y sigues vivo. Tambíen dicen que eres listo.

  • ¿De verdad, señor?

  • Si, de verdad.

Val leprestó atención al arco. Estaba tensado. Perfectamentetensado.

  • Voy a realizar mis ejercicios de tiro, necesito alguien que me ayude. ¿puedes ayudarme tu?

  • ¿no debería hacerlo su escudero?

  • Ah, mi escudero…lamentablemente, no tengo un escudero aun. He sido armado recientemente. Por Ser Wallmer, nada menos, ¿sabes?

  • ¿De veras, no tiene escudero?

“Creeme,hijo de puta. Por lo que más quieras, creeme”

  • Así es, muchacho. ¡Hola!

Saludaronal guarda al salir del campamento.

  • ¿no tiraremos dentro?

  • Oh, no, yo prefiero entrenar al aire libre. El campo de entrenamiento me limita.

Elchico sonrió. “sigue pareciendo imbecil”

Caminaronun rato más. El hombre, por supuesto, le hablo de como elesperaba escoger a un escudero listo y capaz, y quizás, algundía, pudiese nombrarle caballero errante, como el. Val siemprese preguntaba como la gente podía llegar a creerse excusas deese estilo. Pensando más con el corazón que con lacabeza, imaginaba. Se preguntaba si le llevaba a algun sitio dondequedase rodeado por varios matones, o si sencillamente queríaensartarle como aun cerdo mientras “practicaban el tiro”. Noimportaba, ya estaban lo suficientemente lejos.

Elhombre no era tonto, por supuesto. No estaba desprevenido, estabaesperando cualquier movimiento. Hubiese sido capaz de defenderse decualquier intento de dejarle seco con un movimiento habil y rastero,pero no esperaba que realmente Val fuese a aullar y lanzarse sobre elde frente.

Val seabalanzó sobré el e intentó llevarle hasta elsuelo. No obstante, el caballero podia de dominarle con las manos,aprovechando su fuerza de hombre adulto, mucho mayor. Pero Val lemordió la mano y así consiguió tirarle de laotra. Le dió un rodillazo en sus partes nobles y le empujóhasta derribarle, y entonces, solo entonces, se abalanzó sobreel con la daga en la mano.

Elcaballero intentó desembarazarse de el a patadas. Val sujetósu pierna y le hundió en ella la daga. La giró, la giróde nuevo, y tiró hacía arriba para sacarla. Le destrozótotalmente la pierna.

  • Así qué…Así era…tan facil…llegar y coger una vida. Porque es una vida que no le importa a nadie…

  • ¿Que demonios estás…?-decía el caballero, sacando la espada. Se sentía confiado. Si empuñaba la espada, aun estando herido podría defenderse.

Perocon el trajeteo, arco y carcaj se le había caido, y el chicolos tenía ahora en las manos. Y eso sí le acojonó.

  • ¿Y ahora?¿tan poco tiene que valer una vida…para mí?

Elmuchacho supo que sí. Supo que sería más facildesaparecer si le mataba. Simplemente aparecería un cadaverasaeteado a las afueras del campamento y un chico desaparecido.¿Quien podría esclarecer eso? Mejor aun…¿aquien le interesaría esclarecerlo?

Pero noera capaz.

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Y ya está, la próxima será la última (del primer capítulo, se sentiende) muchas gracias a aquellos que lo estais leyendo.

eternamente muerta(4)

Esto va cada vez a menos. Mejor pongo trozos más largos antes de que solo se entre por error.

Creo que debería de avisar a las personas que quieran leer este o anteriores fragmentos que posiblemente se encontrarán ESCENAS DE SEXO TÓRRIDO y INFORMACIÓN ÚNICA acerca de futuros lanzamientos como FF XIII*

* El autor no se responsabiliza de que dichas afirmaciones sean una burda y malograda mentira.

4—————————————————————————————————————————

My´Myono le gustaba. No es porque no fuese su amigo de la infancia, comoRal, o porque fuese un mago. Sino porque… bueno, porque no losentía suficientemente implicado.

  • Bah -solía decirle Ral- es que tu eres más bíen de los de la vieja escuela, Da´Rad. La gente de hoy en día no se mueven por los mismos instintos que la gente como tú; quieren sobrevivir a las guerras…

  • Pues la verdad -comentó el- no se a que puede ir el mundo con gente así.

  • Quizás un lugar con menos guerras -le respondió su amigo- He, no me mire así. Estoy harto ya de ver guerras y más guerras en nombre del honor y la lealtad. Quizás es que hace cien años no era así, pero…hoy en día solo veo un monton de pomposos que declaran una guerra solo para impresionar a mis invitados porque saben que los tipos con palabra como tú harán lo que se les diga. Quizás si la gente estuviese menos dispuesta a irse a morir a mil kilómetros de su casa para nada la gente aprendiese a arreglar de otra forma sus problemas. No lo sé.

Da´Radmeditó sobre esas palabras. Justo antes de que comenzasen aver acercarse las fuerzas humanas.

  • Estan allí -le dijo a su teniente.

  • Los veo. Son pocos, no me gusta.

  • Desconfias demasiado. No es la primera vez que solo salen unos pocos con la idea de asaltar un poblado y tomar prisioneros. Pero ahora hay guerreros defendiendo la zona, y lo tienen que sentir.

  • Podemos emboscarlos desde la loma alta. Les dispararemos. Tardarían horas en subir, y no pueden responder desde abajo. Les obligaremos a retroceder.

Ralcomprobó la situación y asintió. Teníarazón, podrian huir por cualquier lado, en caso de que lasituación se torciese.

La vidaen el norte era peor aun qué el sur. Al menos en el sur sehabían topado con un par de patrullas. Una vez, incluso habíantraido prisioneros, despues de ver como agotaban las flechas declavarlas en sus compañeros. Allí en el norte no pasabaabsolutamente nada, al menos hasta hacía muy poco, cuandollegaron informes de que el enmigo estaba moviendose hacía elnorte.

Elhermano mayor de Uther, Reyd, era un tipo agradable, pero muchoscreian que era demasiado parado, sobre todo en temas bélicos.Su hermano Uther intentaba aprovecharse de eso. Lo cierto es que Reydnunca se había dejado influenciar por su hermano, másbíen le despreciaba, como dejandole bíen claro cual delos dos era el heredero de Hadarac.

Pero nopodía hacerlo siempre, y menos cuando los soldados y losciviles se inquietaban.

  • Unas cabezas de Ta´Hari -le decía- Unas pocas cabezas de Ta´Hari acallaran las voces.

  • ¿Solo eso?¿tan tonta ves a la gente?

  • No es cuestión de ser tonto o listo, sino de dormir tranquilo o no hacerlo. Se matan pocos guerreros Ta´Hari. No se dejan coger. La gente sabe eso. Si cazas unos centenares, la gente se queda tranquila. Le parecerás un oficial como nadie aquí lo tiene.

  • ¿Tú crees?

Siguieroncaminando

  • ¿y como harás eso?

    Uther sonrió.

  • Me alegro de que me hagas esa pregunta…

Lasflechas comenzaron a caer sobre la infanteria. Estaban alerta, comosi supieran qué algo iba a pasar. Pero Eso no les salvóde caer como ratas en la primera andanada.

MientrasDa´Rad hacía recargar a los suyos, Ral le dijo;

  • Los oficiales se mueven.

  • ¿Y que más da?

  • Pueden estar aquí rápido, montando a caballo.

  • Podemos irnos antes de qué lleguen.

  • No se si me fio lo suficiente. Dejame llevarme unos piqueros. Puedo pararlos si hace falta.

Da´Radle miró a los ojos.

  • No nos hace falta, Nos vamos a ir en muy poco.

  • Bueno, da igual, manda un tipo a buscarnos. Si nos vamos pronto, tambíen nosotros, así que no importa, ¿no?

  • ¿Crees qué puedes con ello?

Suviejo compañero levantó el dedo pulgar de suguantelete.

  • No pasa nada – le dijo, moviendose a la parte inferior. – avisanos cuando os movais, ¿vale?

Da´Radle vió marcharse, mientras seguía ordenando losdisparos. La caballería tardaría aun mucho tiempo ensubir. Vaya tonteria había echo dejandole irse. Dentro de unrato, ordenaría ir a buscar a los piqueros y en cuanto lostuvieran se pondrían en marcha. Estarían en los pasosafilados de la montaña antes de que la caballeríaalcanzase su posición.

Deecho, era un movimiento tan estúpido en si mismo que apenas lopodía entender.

Y fueentonces cuando comenzó a escuchar el sonido…

Pasos,voces, entrechocar de metal.

A suderecha, bajando de las montañas, un grupo de humanos se lesechaba encima.

Por elotro lado, la caballería que temía Ral cortaba su únicaruta de escape.

Estabanacabados. A no ser que Ral, su fiel Ral, cumpliese su palabra yacabase con la caballería.

-¡Soltad los arcos! -ordenó- ¡cambiad a las armasde mano y mantened la formación. Es lo único que puedesalvarnos…-dijo, en parte para sus hombres, en parte para sí…

Valnunca había estado en una batalla de verdad, una como esa, contodo el mundo gritando desde las montañas y cargando con susarmas contra las afiladas espadas de los Ta´Hari.

Pidiópor favor, a los dioses, a los cielos, a quien fuera, no tener queluchar allí.

Y susplegarias, por alguna extraña razón, fueron escuchadas.

Uno delos oficiales le puso la mano en el hombro.

  • ¡Val! ¿te llamabas Val, verdad?¡tu mismo podrás, eres un chico rápico! ¡escucha! Los hombres que llegaron primero aseguran haber visto una partida de piqueros salir en busca de la caballería. ¡tienes que correr tras ellos, chico! ¿me oyes? ¡espera a que carguemos contra sus filas y baja por el lado derecho…¡es peligroso, pero tienes que llegar allí y esquivar a su patrulla! Detén a la caballería y advierteles de la emboscada… ¿lo entiendes?

Valasintió con la cabeza. Una oportunidad para salir de allíera una oportunidad para salir de allí, al fin y al cabo. Noes que Val fuese un cobarde, pero era…demasiado lógico paraese tipo de acción. Si puedes atacar a traición o desdelejos, ¿por que ir de frente contra un grupo de personasincluso cuyos escudos parecían más afilados que lasarmas que el portaba?

Alprincipio, los hombres y los Ta´Hari lucharon en formacióncerrada. Algunos se acercaban agitando sus picas y los otrosadelantaban golpeando con sus espadas. Con timidez. Pero entonces, unbrusco movimiento rompió la batalla. Uno de los hombres cargóde frente, provocando la euforia en sus compañeros, con tantafortuna qué consiguió abrir una pequeña brechaen los Ta´Hari. Su lider intentaba recomponer el orden amarchas forzadas mientras pequeños grupusculos se repartíansobre el campo de batalla. El caos se hizo el verdadero señorde la batalla. Por todas partes podías ver a guerreros Ta´Hariaislados muriendo ante los golpes de grupos de hombres o hombresaislados muriendo ante las espadas de grupos de Ta´Hari. Enmedio de toda esa desesperación, creyó ver a aquelmuchacho que perdió a su hermano en la batalla del paso;Estaba de rodilla, sangrando por varias heridas. A sus pies habíaun cadaver Ta´Hari desfigurado hasta la saciedad. Teníaen la mano la flecha que extrajo del corazón de su hermano, yen la otra sujetaba otra flecha.

No lehacía falta acercarse más para saber que el color erael mismo. El rostro del muchacho era un poema en si mismo. Val nopodía dejar de mirarle fijamente, hasta qué una espadaTa´Hari le atravesó de lado a lado.

En esemomento, Val decidió que estaban lo bastante ocupados y saliócorriendo, intentando alcanzar la parte pedregosa a la izquierda delcombate.

Uno delos Ta´Hari de la parte de atrás le vió y dióvoz de alarma. Varios de ellos cogieron sus arcos del suelo yprepararon sus flechas. Algunas de ellas tuvieron el tiempo justo desilbar a su espalda, pero ninguna tuvo tiempo de alcanzarle. Pudosalir justo a tiempo de la liena de vista enemiga y correr entrarocas y arboles camino a la emboscada.

Abajo,subiendo por el camino, Reyd, su hermano y sus caballeros forzaban asus caballos para coger a los guerreros Ta´Hari en unaemboscada mortal.

Tanconcentrados estaban en llegar a tiempo al festín, quéfueron incapaces de reaccionar cuando las picas de los Ta´Harisalieron de la maleza buscando su pecho. Se hundieron en caballeros yen caballos.

Uthervió solo un destello y, a continuación, su caballo serevolvía y tuvo que saltar. Vió como un caballodesbocado sin jinete se abría paso cozeando Ta´Haris ycomo pocos caballeros podían cruzar enteros, para enseguidagirarse y cargar contra el enemigo en rescate de sus señores,porque tambíen su hermano se encontraba en el suelo,sangrando. Pero el tenía más problemas ahora, porqueguerreros Ta´Hari salian de la maleza buscando su muerte.Apretó fuerte espada y escudo, y comenzó a desviarataques, una y otra vez, hasta que un caballero arrolló a unode los guerreros que le asaltaban de frente, lo que le permitiócentrarse en el otro. Le detuvo un golpe hacía arriba y cuandovolvió a atacarle aprovechó el hueco para responder,hiriendole brazo y hombro. Y entonces, sintió un golpe fuerteen la parte de atrás de la cabeza, que casi le derriba. Lapersona que se lo había propinado intentaba, a continuación,apoyar el arma en los huecos del cuello para empujarla a traves de sugarganta, pero el se revolvió rápido golpeando con elescudo, y vió como le saltaba la mitad de la mandibula. Unenorme mandoble se fue entonces a por el, e inerpuso el escudo. Elescudo se rompió, el cayó al suelo, pero durante lacaida fue capaz de clavar la espada en la pierna de su enemigo. Estelevantó el arma para darle el golpe de gracia, pero el fuecapaz de levantar el pie sobre la empuñadura de la espada,hundida en la pierna enemiga, agravando la herida y derribandole,salvandose de la muerte.. Un potente chorro de sangre manódesde la arteria aorta hasta su pecho.

Se echóla mano al yelmo. Sentía un fuerte dolor, y un líquidofrio en la parte de atrás, y temía tenerlo incrustado,o algo peor. Se ahogaba y el miedo podía con el. Cuandoconsiguió sacarlo, descubrió que estaba repleto desangre…

Semirase por donde se mirase, la batalla no iba bíen. Algunospocos caballeros estaban luchando en torno a su hermano caido, peroel avance Ta´Hari era fuerte, y al frente de ellos luchaba un Ta´Hari grande y poderoso totalmente acorazado, que sembraba eltemor en sus enemigos.

Recogiódel suelo una de las espadas Ta´Hari. La hoja de dos manos. Ycaminó para abrirse camino hasta el grupo caido.

Cuandoalcanzó al grupo de caballeros, solo quedaban cuatro de ellosen pie, que se enfrentaban a la vez a cinco Ta´Hari.

Y parael, para el solo, estaba el orgulloso lider Ta´Hari.

Levantaronlas espadas sobre las cabezas y las hicieron chocar tres veces. A latercera, bajó defensa para ganar ventaja usando una técnicaaprendida de su maestro de armas, pero su rival se conocía eltruco y giró sobre si mismo, intentando que ese tipo de golpele cogiese despistado. Uther se confió, arriesgandose aesquivarlo agachandose y lanzando otro golpe de giro a su vez, queresonó en la armadura metálica de su enemigo.

Y enese momento, se le fue el aire del pecho y se fue al suelo.

Sacandofuerzas de flaqueza, consiguió sujetar su espada por el filo ygolpear con toda su energía las junturas de la grebas de surival, que le buscaba con la vista. Hundió la pica de su armaen las rodillas y le hizo caer. Este intentó usar la espada dela misma manera que el (cogiendola por el filo y clavando la puntacon saña) Y Uther se giró a tiempo, bloqueo el ataque yenganchó el arma con el guardamanos. Así forcejearon unbuen rato, con el Ta´Hari sobre Uther, intentando apartar lapunta del arma de su cuello, hasta que el Ta´Hari se hartóde la situación y le lanzó un puñetazo con elguantelete a la cara, que pudo destrozarle la mandibula.

Esohizo reaccionar a Uther, que aunque no podía hacer fuerzasuficiente para dominarle, si que podía, ahora que su enemigocogía el arma con un solo brazo, tirar de ella hacíaabajo. El arma resbaló por su armadura y se clavó en latierra. Uther rodó e intentó alzarse, pero su rivalsujetó su espada con la mano por el filo. Trató echartodo el cuerpo sobre ella para clavarsela en el pecho, pero inclusocon una sola mano, su rival era capaz de contenerlo. En cuanto pusola otra mano sobre la empuñadura, Uther supo que la perdería,así qué en vez de eso empujo hacía abajo, laapretó contra su cadera, donde poco podía dañarle,agarró la espada clavada, la sacó, giró por elotro lado y con un potente golpe por el otro lado, imposible debloquear en esa situación, hundió la hoja Ta´Harien mitad de la frente de su rival.

Casiinmediatamente, cayó de rodillas. A sus espaldas, agotado ytambalente, los otros caballeros supervivientes. Solo tres quedabanaparte de el.

El másalto se acercó a el y le tendió la mano.

  • Lo hemos tenido complicado, ¿he? -le dijo.

  • Bastante -replicó su compañero- y la estrategia se ha ido al garete.

  • Puede que sea mejor así…-le respondió, solo a ese caballero, en voz baja. Este lo entendió totalmente.

Utherse acercó a su hermano, se inclinó sobre el, y lelevantó la celada.

  • ¿Sigues vivo, hermano?

Suhermano sonrió

  • Bueno…algo parecido…¡cof! Solo una pierna rota, creo, y quizás unas heridas de pica. Me derribaron del caballo. ¿puedes ayudarme a levantarme?

Enlugar de eso, sacó su daga con la mano derecha y con laizquierda le destabilizó tirando de la celada hacíaatrás. Cuando le vió la garganta lo bastante a tiro, latravesó de una fuerte puñalada.

Detrásde el su guardaespaldas, Sir Wallmer, reaccionó mientras losotros caballeros aun estaban boquiabiertos. Hundió una daga enlas corvas de uno de ellos a traición y sacó la espadapara enfrentarse al que restaba, aunque enseguida apareció ensu ayuda Uther, derribando a su rival, y entre los dos prontoacabaron con su futil resistencia.

Y Uther quedó sonriendo, mirando al frente. Lo que el noesperaba era, al darse la vuelta, encontrarse otros ojos que lemiraban aparte de los de su fiel sir Wallmer.

Losojos de Val.

 

 

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en fín, esto por hoy, y mañana, un pukillo más…

eternamente muerta (3)

Esta vez he tardado un poco porque he estado enfermo. Pero hoy ya continuo con la historia.

3————————————————————————————————————————————-

En esemomento las dos filas de infanteria se separaron bruscamente, y de enmedio, como si fuese la sorpresa de un huevo kinder, salió unaformación de arqueros, que se dispuso a apuntar a la mayorvelocidad que pudo, la cual, como es obvio, no fue suficiente comopara no recibir el disparo de los tiradores Ta´Hali. Muchos deellos cayeron atravesados al suelo.

-¡Preparadospara el impacto! Le dijo a sus hombres, cubriendose tras su escudo.A toda prisa, sus hombres intentaban dejar los arcos y parapetrasetras sus escudos. Su teniente, Ral, se limitó a cubrirse lavisera con el antebrazo, para que las flechas no se colaran por laranura que tenía para ver.

Peroninguna de esas flechas llegó a destino. Un fuerte vendavalsurgió tras las espaldas de los guerreros, Desviandolas de sudestino. Al mismo tiempo, la potente corriente de aire convertíauna ya de por sí dificil ascensión en un recorridoimposible para la infanteria.

Da´Radmiró al mago y sonrió.

– Creoque esto nos da el tiempo que necesitamos. ¿Duraráhasta la noche?

-Yono contaría con ello -le respondió el mago -deberiamosde aprovechar para retroceder.

Elcapitán frunció el ceño.

– Yate lo he dicho antes, si no nos quedamos aquí, cogeran elgrueso de nuestras fuerzas cruzando la vaguada de mil flores, y serácomo si no tuviesemos sitio alguno donde guarecernos. Así queaguantaremos aquí. ¡ Cargad los arcos, muchachos!.Avisame justo cuando el viento vaya a detenerse, ¿de acuerdo?Con suerte, dispararemos dos veces antes de que sepan siquiera dondeestán.

Abajo,en los bosques al pie de la elevación, dos hombres a caballoscomprobaban como se resolvia la batalla.

-Viento-decía uno de ellos- ese viento no es normal. Solo envuelveel paso. Es magia…

– ¿Yqué, tio? -le respondió el otro, más joven- yasabiamos a lo que nos enfrentabamos, ¿no? Son Ta´Hari,al fin y al cabo.

 – Yla noche se acerca – decía su tio para sí, sinhacerle caso- bah, vaya mierda. Nos retiraremos. Enviare a miescudero a sacarlos de allí ahora mismo.

El otrohombre, el joven, parecíó horrorizado al oir eso.

– ¿Que?¡eso es absurdo! ¡son solo un centenar! ¡Sitomamos el paso, controlamos todo lo que pasa por la vaguada de milflores! ¡aislamos las tropas que les puedan enviar!

– ¿soloun centenar? ¿y como lo sabes?¿por lo que has visto?¡si nos plantan cara, pueden luchar dias allí con unospocos centenares de ta´Haris!

-¿Desdecuando te da miedo un poco de sangre? ¡Te has rajado porquehas visto magia! -le espetó el joven.

Laexpresión del mayor cambió. Se volvió dura comouna piedra. Miró al joven como si fuese a matarle, y le dijo;

– ¿Conquien crees que estás hablando, Uther, con un sirviente?

– Yo…losiento, tio…

– ¡Nose si me basta con eso! Te metería un buen guantazo si notuviera que ocuparme de volver. No quiero que caiga aquí lanoche, ¿entiendes? Esos Ta´Hari tienen másrecursos de los que tu crees, niñato. Tienen magia, ¡yven de noche! Si no volvemos a tiempo al campamento perderemoshombres para nada.

-¡Peromañana por la mañana van a pasar por la vaguada de milflores!¡Aun queda tarde como para que tomemos el paso!

– Ypara que nos embosquen en el…¡sigo siendo quien manda,Uther! Además…¿es que es tan importante que cortemosel paso a otros cientos de Ta´Hari? ¡si ya nos esperanun monton! Y detodos modos…y que esto no te ofenda…pero mientras te niegues acomunicarme tu fuente,seguiréfiandome más de mis instintos…

-Sitio -respondió Uther, y eso dió por terminada ladiscusión.

Mientrascabalgaban, su tio le dijo a Uther.

-¿sabes?Creo que te enviaré mejor al norte, con tu hermano

-¿Que?¿con mi hermano?

-¿que?¿vasa poner alguna objección?¿tienes ganas de seguircalentadome las pelotas?

Utherundió lo más profundamente que puso sus verdaderospensamientos y dijo;

-No,tio, lo haré como tu digas.

Sobreellos, en el paso, Da´Rad dijo;

-Vaya,parece que lo hemos conseguido; retroceden.

-Hemostenido suerte, más bíen -opinó el mago.

-Puesacostumbrate -le dijo Da´Rad, en un tono aun mástirante -la guerra es así, a veces te mueres sin que lomerezcas y sin que puedas hacer nada para evitarlo.

-Puesentonces siento decirte esto -le respondió el mago, con mayortirantez aun- pero entonces, elegir ser militar es ser un pocogilipollas.

Da´Radapartó la mirada del mago y miró a los seres humanos,que se replegaban como podían.

Ymientras, los hombres bajaban a marchas forzadas. Los oficiales noquitaban el ojo de los arqueros enemigos, los sargentos no quitabanel ojo de los oficiales para saltar como un resorte y los soldadosantiguos no cesaban de gritar y de golpear con las varas paramantener el orden como buenamente podían. Los heridos másgraves eran llevados por sus compañeros y los heridos leves seapoyaban en otros mientras sujetaban los escudos.

Cuandoalcanzaron de nuevo la altura en la que cayeron los cadaveres,aquellos que mayor aprecio les había tenido se pararon sobreellos. Los soldados más antiguos corrieron a sacarlos de losinutiles cadaveres, pero el oficial se giró y les dijo;

-No.Les daremos un entierro digno, aunque eso signfique arriesgar lasvidas.

Además,de todos modos, cuando se llega a una situación de ese estilo,el bando contrario suele tener la decendia de permitir que losmuertos sean retirados con el respeto que merecen.

Loscadaveres se recogian en un profundo silencio. Todos los miraban contristeza, pero a la vez, intentaban guardarles una compostura, comosi sintieran que ese era el respeto que les debían comoguerreros. Todos, menos uno, que se abalanzó sobre uno de loscadaveres que allí había, tan pronto como le reconoció.

– ¡Hermano!¡por esto, por esto no me respondias en la tempestad!¡hermano! ¡dime que aun vives!

Val seacercó al muchacho, junto a uno de los soldados másantiguos, y le despegó de el como pudo. El chico no estaba ensus cabales, pero la situación no era, ni mucho menos, segura.Le arrancó como pudo del cadaver de su hermano, pero no pudoevitar que se quedase en la mano la flecha que sacó de sucorazón.

Ymientras se lo llevaba, este le decía;

-¡Miraesta flecha!¡mira estas plumas! ¡no son de un solopájaro de aquí, ninguno tiene estos colores!¿estaes la razón de que estemos aquí, que estos cobardeshan traido a sus malditos primos desde todas las partes del mundo?¡te juro, Val, te juro que ahora todos, todos ellos son misenemigos! ¡y que encontraré al dueño de estaflecha y le mataré, Val, dalo por echo!

Bajaronla montaña sin que los Ta´Hari volviensen a disparar niuna sola flecha contra ellos. Pero ese primer encontronazo con labatalla le dió muchas cosas que pensar a Val. Casi tantas ledieron que pensar las palabras que ese pobre muchacho destrozado dejosalir de su boca mientras le ayudaba a caminar de vuelta alcampamento.

– Hayalgo allí- Le dijo Alessia a su maestro.

Waeburechó un vistazo a aquellos que Alessia había visto.

-¿Quete parece que es?

 

– Pareceesencia azul -le dijo ella- según el libro, puede indicarmagia de la palabra de poder Cryo… pero no parece que nadie hayalanzado un conjuro aquí…

Waebursonrió

-Noes preciso que alguien lanze un conjuro para que la magia fluya. Lamagia es algo natural y tiene fuentes en practicamente todos losrincones del mundo.

Lachica asintió.

– Hasmejorado mucho -le dijo su maestro. Y ella supor que ra algoimportante. Su maestro era una persona que parecía calmada entodo momento, que actuaba como si nada tuviera, realmente,importancia. Sin embargo, esto era importante. Ella lo sabía.

-Hasmejorado mucho -prosiguió- Ya puedes sentirla. Pero aun haydos pruebas más antes de que puedas controlarla. El segundoes comprenderla. Debes comprender la magia, y para eso, debes deaprender algo muy importante sobre ella; La magia es dual.

-¿Dual?

-Significaque la magia tiene siempre dos caras, dos caminos. Que se basa enlos contrarios. La magia no surge de la nada, cada vez que la magiaaltera la naturaleza del mundo, se produce un reflejo, en algunlado. En el opuesto.

Alessiapensó en ello.

– ¿Comola locura y el genio?

-Porsupuesto, forma parte de la naturaleza de la magia. Todas laspalabras de poder poseen contrarios; Cryo y Pyro, Elipso y Krimea…

Losprofundos ojos azules del mago se clavaron en ella.

-Debesentender su dualidad. Debes de entender que el poder que emanas noes siempre, solamente, tu poder.

-¿ycual es?

El magomiró a un lado, luego a otro. Al ver qué nadie lesobservaba, iluminó su mano cargada de poder azul y lo irradiódirectamente sobre la frente de su aprendiz.

-¿Quehas…?¿que ha pasado?

-Nada-le dijo- excepto que he iluminado la otra mitad de tu poder. Yahora tu debes encontrarla. Debes de buscar una luz, una identica ala que acabo de proyectar sobre tu rostro, en otra criatura. Y solocuando la hayas encontrado, podremos avanzar.

– ¿Que?¿pero…notendré ninguna pista?

El magose encogió de hombros.

-Algunosmagos tardan años en encontrarla. El único consejo quepuedo darte es…empieza cuando antes…

La vidaen la guerra no era, ni mucho menos, lo que los muchachos esperaban.

Puedeque para algunos fuese peor, para otros mejor. Lo que estaba claro esque no era lo que esperaban. Caminaban durante horas, guardando laformación. Se separaban en grupos pequeños paracontrolar los caminos y los pasos o buscar rastro de enemigos.

Descansabanen campamentos que tardaban horas en levantar y asegurar, y de vez encuando se les enviaba a los pueblos cercanos a buscar comida paraabastecer a las tropas. A los aldeanos no les gustaban demasiado lossoldados, y desde luego muchos tenian motivos para ello, porquealgunos de los oficiales eran especialmente duros con los criminalesde poca monta, pero a otros parecía incluso, hacerles gracia.Y eso que era su propia gente la que atracaban. No quería nipensar como serían con el enemigo.

Solo sehabían topado con el enemigo un par de veces más desdela derrota del paso, y eso que habían pasado meses. Val había,incluso, pegado el estirón durante ese tiempo. Siempre habíacrecido despacio en comparación a los demás. Ahora sepreguntaba como fue posible que, en su día, le permitieraningresar las fuerzas.

LosTa´Hari eran rivales muy duros, si les vencian solia ser solo acosta de un enorme esfuerzo, y le parecia que todo eso que estabaviviendo era un inmenso absurdo. Estaban perdiendo hombres, dinero ycasas a tal ritmo que no creía que los Ta´Hari pudieranser mucho peores si se les dejase totalmente a sus anchas.

A muchagente le preocupaba la situación de Val; la habíanvisto muchas veces, y solo parecía tener un futuro; el dedesertor. Val había pensado en desertar muchas veces, pero nosolo era un riesgo si te pillaban. Era, además, qué silo conseguía…¿donde iría?

– Aquíestas – le djo entonces, una voz a sus espaldas -el sargento teandaba buscando. Tú, y todos los demás, teneis quemoveros. Os vais a ir al frente norte, junto con Lord Uther.

Valasintió con la cabeza. Cogió su palo mal afilado, seajustó el casco y la pechera “de segunda mano” que portabay siguió al soldado antiguo hasta el patio de armas delcampamento.

Alessiadescansaba al borde de un camino- Había parado a recoger aguay comer al borde de un arroyo. Ya no tenía la misma expresiónalegre y despreocupada. No era capaz de concentrarse. Buscaba portodos lados, en todo recodo, ese “otro yo” que tenía queencontrar.

Pero…¿ycomo podía saber ella donde estaba? Se preguntaba si laprueba, en si misma, no consistiría en salir a buscarlo. Si nodebería de separarse de su maestro para encontrarlo. Si no lopedía era, tan solo, porque tendría el mismo númerode posibilidades sola que con el.

Muypocas. Llevaba ya dos meses buscando. Ni un solo reflejo, ni una solapista. Nada.

Nisiquiera se cuidaba un poco el pelo. Lo tenía que daba asco.Se inclinó sobre el agua y se recogió el pelo.

Apenaspudo verlo al principio, pero con el tiempo, se hizo tan intenso quehubiera sido imposible no verlo. Habá un reflejo, quéno pertenecía ni al sol, ni al agua.

Era dela imagen. Así, sin más. Era de la imagen, y solo deella. Llamó a voces a su maestro, y este apareciósonriente.

– Vaya,veo que al fin lo has encontrado…

-Pero…¿unreflejo, un simple reflejo?

– No,nunca digas “simple” los reflejos tienen magia en ellos. ¿porqué, si no, iban a asustarnos tanto, ibamos a crear tantaleyenda, en torno a algo tan simple? Pero no son simples; Nosmuestran a nosotros mismos y eso nos hace pensar en nosotrosmismos…

-Entonces…¿siempreha estado en mi?

-Estaal otro lado del espejo -le respondió su maestro- allíes donde la magia tiene lugar. Entra, actua y vuelve. Todo lo quehaces afecta al mundo que hay al otro lado del espejo.

Alessiale miró, intrigada

-Prontoaprenderás a conocerlo. El otro lado del espejo es el otromundo. Un mundo que no puedes tocar, pero que existe. Es un mundo dedioses y demonios. La magia surge de el…

Alessiasiguió mirando su imagen. Poco a poco, la luz se desvaneció.

– Pero…¿ypor qué me he pasado dos meses vagando, hasta que heexaminado al azar mi reflejo en el agua?

– Porqueesto es algo que no puede explicarse. No puedes verlo si otro te loenseña. El reflejo solo es algo más cuando evoca no laimagen, sino lo que la imagen representa.. Puede que no lo entiendasaun, pero lo entenderás.

Ycuando miró, de nuevo, al fondo del espejo, comprendióque su maestro tenía razón. Había algo allí,algo que no había visto en toda su vida. Lo había vistoporque ese experimento le había echo buscar ese reflejo mágicoalla donde antes nunca habría buscado nada. Quizás poreso muchos magos podian pasarse años pasando frente a sureflejo antes de estar preparado para descubrir lo que ocultaba; cadapersona tenía su ritmo, y por ello debía descubrirlopor si sola.Y ahora que lo había visto, comprendía queno había mucho más.

– Casiestás preparada para la tercera prueba. O lo estarás,cuando el reflejo no tenga ya secretos para tí. Ten.

Le dióa la chica un pequeño espejito de plata. Se habría conuna ingeniosa bisagrita, y podía llenarse con muy poca agua.Apenas podías ver un ligero y pequeño reflejo de lacara, pero ella sabía que no era esa su función.

– Véel mundo a traves del reflejo. No del espejo. Cuando puedashacerlo,entonces podrás superar la tercera prueba.

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Bueno, pues espero que al menos las personas que lo habeis estado leyendo le sigais echando un vistazo. ¡Buenas noches a todos!

eternamente muera (2)

Proseguimos con la historia exactamente donde se quedó.

2—————————————————————————————————————————-

Añosatrás, cuando en esas tierras aun no había llegado laguerra -o mejor aun, en uno de esos escasos periodos sinenfrentamientos bélicos en esa tierra- en esa tierra un hombrey su familia podían haber sido felices. La felicidad es laausencia de miedo, quizás unido en definición a losrepentinos momentos de euforía que una ligera tonteria puedaprovocarnos, y por tanto no tiene tanto que ver con ser un miserableo un hombre pudiente, como con poder serlo comodamente. Quizáspor eso la gente es capaz de llegar a aceptar la vida en condicionesrealmente degradantes, siempre y cuando no le cueste demasiadotrabajo.

Aunqueexisten excepciones, claro; personas que, hagan lo que hagan, nuncapodrán ser felices del todo, ni tampoco del todo infelices;personas que se acuestan por las noches preguntandose como se originóel universo y se despiertan preguntandose cuanto de aquello que seimaginan es imaginado pero es real, y cuanto es imaginado pero esmentira, intentando encontrar una frontera palpable entre el sueñoy la realidad.

AWaebur Longinus siempre le asaltaban, en las villas pequeñasque afloraban en las tranquilas tierras de los ducados de Hylbur yHanmaral, multitid de chiquillos con cientos de preguntas; “¿puedesmatar un osos con un gesto?” “¿Puedes transformarme en ungigante?” “Si un niño es malo…¿te lo comes?”(esa, en particular, era una de las que mas le repetían, y lehacía creer que algo en nuestro interior nos dice, hasta quela sociedad lo desmiente, que aquello que te comes es lo que estápor debajo en el orden social y lo que te come es lo que estápor encima)

Perohabía una niña, una de la que nunca se olvidaba, y quesiempre, siempre, siempre, aparecía si estaba el, quénunca le preguntaba ese tipo de cosas. Y tampoco le pedía sersu aprendiz, como lo habían echo muchas otras personas, niños,y no tan niños, dese hacia mucho tiempo atrás. Lepreguntaba, por ejemplo, por que el sol brillaba tanto, y si era muypequeño o es que estaba muy lejos. Le preguntaba por quéla hierba se deja comer, si crece, o le preguntaba quien poníalos niños en las barrigas de las mujeres (esa últimahabía sido complicada), entre muchas otras cosas.

Cuandohabía sido más joven, había tenido esa sensaciónintrinseca a la juventud que te obliga a sacrificar lo que sea contal de conseguir tus objetivos, y conseguirlos muy rápido, yno quería que nadie fuese una carga para ello. Pero ahora quese hacía viejo, tenía poco que conseguir y mucho queconservar,

asíque sabía que debía tomar un aprendiz, aunque quizásya se había echo algo viejo para ello. Y aunque no creíaque hubiese nadie capacitado para ello, o que no tendríatiempo, decidió que en realidad, ya había alguiencapacitado para ello. Ya había alguien a quien habíaenseñado casi todo lo que sabía. Se fue en busca de laniña (que ya era casi una mujer) y le dijo a sus padres que sela llevaría de allí, y sería su aprendiz. Alpadre no le hacía gracia perder una dote así como así,y quizás por eso, no medía demasiado bíen suspalabras, insinuando al mago que se aprovechaba de la situaciónpara atropellarle, Pero el mago puso 3 monedas de oro encima de lamesa.

“Jamássacarás una dote como esta por ella. Para mí, es solouna parte mínima de lo qué vale. La verdaderadiferencia entre tu y yo no está ni en el bastón ni enel tamaño de la bolsa; Esta en lo que cada uno sabe sacar delo que tiene”

Cuandose la llevó de allí, la chica le preguntó a sunuevo maestro;

“¿novolveré a ver a mis padres?”

“volverássi tu quieres, pero no aun; ahora eres mi aprendiz?”

“¿Vasa enseñarme más cosas sobre el sol?”

“voya enseñarte magia”

Másaños atrás aun, si cabe, esa misma niña habíasido tenida por una niña muy rara.

Jugabasola, o al menos, a eso le parecía a todo el mundo menos aella. Tenía montones de amigos imaginarios. Y mascotasimaginarias. Y ejercitos imaginarios. A sus padres les costómuchísimo “devolverla al buen camino”, o, al menos,conseguir que lo hiciese para dentro, para que la gente dejase demurmurar. Y aun así, de vez en cuando, de su boca asomabaalguna idea estúpida, o una de esas ideas extrañas queno se hacen porque…las cosas no se hacen de ese modo. Lo cierto esqué, casi todo el mundo pensaba que estaba loca.

Esetipo de cosas siempre le acomplejan a una. Alessia (qué asíse llamaba la niña) no podía creer que alguien a quíenno le funcionase bíen la cabeza pudiese ser una hechizera. Sialgo hizo que su educación mágica fuese complicada fueesa idea. Y unicamente esa idea, alimentada por la ignorancia, claro,porque para hacer magia hay que estar un poco loco. A los ignorantesles encanta especular sobre cosas de las que, en realidad, no sabennada.

Asíque el proceso fue lento. Waebur empezó por enseñarle aleer. La niña tenía un metodo rudimentaria de lectura,obtenido por la experimentación propia, la lógica y unaferrea cabezonería. Pero aprender a leer de verdad fue otracosa.

Losegundo que tuvo qué hacer fue contarle historias. Montones deellas. Montones que la niña nunca se creería, pero queeran verdad. Lo primero, como en todo, era la teoria; criaturas,leyendas, poderes…

Y apartir de allí, el resto se hizo más facil; la mentevolatil de la niña surgió de nuevo, y enseguida pudoproponerle que mirase en las esquinas, que buscase los monstruos ylas criaturas de las leyendas. Que intentase verlas. Que rebuscase.

Y undía, decidió que ya estaba preparada para superar laprimera prueba;

– Elproceso de aprendizaje de la magia es muy similar a la locura; en elmomento en que eres capaz de ver lo que nadie ve y de oir lo quenadie oye, careces de ningun tipo de referencia que te diga sirealmente eso existe o no existe. Si te lo estás imaginando oestá allí, porque, en principio, no existe ningunadiferencia.

-¿ninguna,de verdad?

– No,Alessia…la magia es el triunfo de la voluntad del hechizero sobrela voluntad de las fuerzas de la esencia; nada de lo que creasexiste antes de que tu lo imagines; lo sueñas y se hace real,pero debes soñarlo antes; debes saber que será realantes de hacerlo. Así las cosas, ¿como sabras si esreal, o si no lo es?

– Nolo se

– Debesentender que en este mundo hay cosas obvias; cosas que son reales ytodo el mundo sabe que son reales; y cosas que son falsas y todo elmundo sabe que son falsas; y cosas que son reales pero no loparecen, que no lo son hasta que alguien las imagina, las sueña,y las lleva a cabo; La esencia de la magia se comunica con nosotrosde muchísimas formas diferentes, chiquilla, y debes deaprender a separar las voces con que te llama de las fantasias quetu misma creas; Eso es lo que llamamos “la visión del mago

-¿ycomo haré eso?

– Tehe llevado a este sitio por una razón en especial; porque lamagia aquí es intensa. La mayoría de la gente puedesentirlo. Quizás un escalofrio, o un respingo, o unasensación de deja vú. Pero tú debes de ir másalla. Tú debes de verlo, sentirlo, y entenderlo. Y tienes quehacerlo sola. Yo volveré por la mañana. Y paraentonces, tú debes de haber separado las cosas que imaginasde las cosas que solo tú puedes ver.

Alessiaafirmó con la cabeza. Vió a su maestro alejarse ydespues se quedó allí, sentada, y aburrida. Alprincipio mantuvo cierta tensión, a la espera de poder veralgo. Pero allí nada se movía. A la vez., intentabadisipar toda fantasia de su cabeza, pero eso era casi imposible. Ypor último, intentó imaginarse algo, por si latraducción de toda esa críptica de su maestro veníaa ser “inventate algo y ese algo será una realidad”; alfin y al cabo, mucha gente escucha tonterias en sueños y luegopasa dias enteros intentando convertirlo en un mensaje que puedasolucionar sus problemas.

Asíque intento inventarse que la rama de un árbol se movíay comenzaba a caminar. Y hasta que le hablaba. Pero, desde luego, eracomplicado. Cuando era pequeña sus padres creian que laspersonas que estaban locas lo estaban porque algun tipo de hada, oalgo así, había envenenado su alma. Su maestro le habíaexplicado que se trataba de personas que se habían defendidode algun mal inventandose la realidad, en lugar de vivirla. Si eraasí, realmente les admiraba; es increible lo dificil queresulta inventar lo que no existe y creerselo.

Y esole llevó a la clave del asunto; ¿y si pasaba lo mismocon lo que existía, pero no crees? Al fin y al cabo, lo que sumaestro le decía siempre es que las personas tenían unsexto sentido, pero que no estaba unido a la cabeza como lo estabantodos los demás, así que lo trasmitía todotraduciendolo a traves de los otros; escalofrios, sombras enmovimientos, sonidos extraños.

Habíaque creer en ello, de la misma, de la identica forma en que habríaque creer en la rama que se mueve para poder verla. Y hay que estarloco para ver una rama que se puede. No puedes lograrlo estandocuerdo, de eso no cabe duda. No llegando a un nivel en que te locrees realmente. Por eso su maestro veía a locura y magia comodos extremos de un mismo puente.

Siconseguía enloquecer lo suficiente como para ver duendecillosbailando…¿conseguiría superar la prueba?

No fuefacil. Su maestro sabía que con drogas suele ser másfacil. La mayoría de iniciadas las usan. Pero luego no superanniveles muy altos. No, tenía que hacerlo por si misma, por elcamino dificil, pero responsable y eficaz. Le llevó horas,hasta que el agotamiento y la inanición la ayudaron. Ladebilidad de su mente la ayudaba en la tarea. La debilidad la hacíafuerte. Tomaba nota.

Y alfinal, pudo inventarselos. Un puñado de duendecillos. ¡hola,duendecillos! Habló con ellos un rato de cosas triviales. Y lefue pareciendo más facil Se inventó a esa puñeterarama que habla. Incluso discutieron sobre como preparar una tarta. Yal final, incluso se inventó una ovejita con un jersey decolores. Puestos a inventarse estupideces…y luego, hasta saludo ala pequeña criatura verdosa y arrugada que le miraba con seispares de ojos diferentes desde la maleza. Lo hizo alegre,sonriente…

Siguiósonriendo hasta que entendió qué esa criatura no se lahabía inventado ella. No había surgido de su mente. Lacriatura se sobresaltó al darse cuenta de que podian verla. Yse retiró a toda prisa. Y Alessia, despues de una nochecargada de emociones, cayó derrengada.

Al díasiguiente, cuando su maestro la recogió, le explicó lovivido, y el le dijo;

– Apartir de ahora, durante los viajes, quiero que prestes másatención a tus escalofrios, a tus intuiciones, a tusinstintos. Y quiero qué intentes colocar tu mente tal y comola has colocado hoy. Poco a poco, no solo serás capaz de vermás de lo que ahora ves, tambíen serás capaz dedelimitar con precisión la parte de tu cabeza que ve lafantasia y la parte de tu cabeza que ve la magia. Entonces estaráspreparada para dar un paso más.

En lareligión Ta´Hari existe la creencia de que los sereshumanos son, en realidad, Ta´Hari que en su díaabandonaron la seguridad de las fuentes Ta´Hari y salieron aexplorar el mundo, siendo sorprendidos por la brutalidad del entornoy los remolinos de la esencia oscura, que les transformó hastareducirlos a la condición de simples humanos.

En lasleyendas humanas, en cambio, se comenta que los Ta´Hari eranhumanos qué coquetearon con las esencias de los remolinos dela esencia oscura, experimentado con ellos en busca de poder, hastaquedar ligados a ellos y convertirse en Ta´Hari.

Si unosaca de esa idea todo aquello basado en suposiciones, ideas sobre lasuperioridad racial y aceptaciones morales implicitas, o sea,practicamente todo, se queda solo con la idea de qué losTa´Hari y los seres humanos se parecen lo suficiente los unos alos otros como para qué ambos crean que, antes, hace mucho,eran “como nosotros”

LosTa´Hari son muy similares a los humanos, aunque tienen unaspecto un poco “de muñeco”, debido a sus pieles, un tantoopacas, a veces incluso de colores extravagantes, y sin mácula.Casi no parece que tengan ni poros.

LosTa´Hari son longevos. Viven cientos de años.Y tienen unatendencia mucho menor a escindirse. Las culturas Ta´Haritienen mucha menor diversidad que las de cualquier otra raza.

En elvocablo humano más popular tienen una forma más mundanade explicarlo; suelen explicarlo diciendo; “que son tos primos,joer”

Da´Radera Ta´Hari, así que los conocía bíen. Yera un capitán, nada menos. Los Ta´Hari, al contrarioque los humanos, que cuando declaran una guerra se dedican a cogergente medio al azar, darles palos afilados (o poco más) yllevarlos a las batallas a ver que pasa, tienen guerreros que lo sondesde que juran lealtad hasta que mueren, que entrenan muy duro y quemantienen la ley y las tradiciones. Da´Rad era un guerrero deSyma, formaba a las ordenes de Tar (tar es un título, algo asícomo “lord”)Ul´Dred “dragón Ta´Hari”,Sobrino del rey de Syma, campeón en la batalla de los lobos. Ael le había sido encomendada la misión de ayudar en ladefensa de la tribu de los bosques del norte, Snivesstred, laestrella de la aurora.

Y ahorala situación se complicaba, porque esas puñeterasbestias salvajes parecian ser un tanto menos tontas ahora que hacíaapenas 40 años, cuando detuvieron verdaderas hordas debandidos cogiendoles en una emboscada tan simple como el mecanismo deuna honda en una maniobra de pinza.

A suorden, los Hombres (llamemoslos así y no compliquemos elasunto) tensaron los arcos. Los Ta´Hari luchaban con arcoslargos, casi tan altos como un hombre, que requerían muchoentrenamiento para llegar a dominarse bíen. Un Ta´Harique no supiera manejar un arco no podía aspirar más quea las burlas y a los comentarios insidiosos a sus espaldas. UnaTa´Hari podía librarse porque normalmente no tenian quedemostrar que supieran manejarlo, pero si llegaba el caso y no lodemostraba, le pasaría lo mismo.

Porcontra, pocos humanos (o pocos mercenarios que pudieran contratar)sabían manejar más que el arco corto, y eso les dabauna enorme ventaja.

– Sontres grupos – le dijo su segundo, Ral´Hayd, un Ta´Haride excepcional envergadura que sujetaba un mandoble de envergaduramás excepcional aun.- llevan en medio arqueros. Quierenprotegerlos hasta que los tengan a distancia adecuada.

-Ydespues, flanquearnos con la infanteria- dijo el.

Hizouna señal con la mano. Sus arqueros dispararon a un distanciaaproximada a la de un campo de futbol. Las flechas cayeron a lolejos, pero pocas alcanzaron a la formación.

– ¡Cargad!-gritó a sus hombres – aun podemos disparar otra vez,despues esperaremos a que la infanteria se separe de los arqueros.El primer disparo es nuestro.

– ¿ydespues? – le preguntó Ral.

Da´Radse encogió de hombros.

Miróde solsayo al otro hombre que tenía a su otro lado. A este leconocía de poco, casi se podía decir que se lo habíaimpuesto, y aun no confiaba mucho en el. Se llamaba Ty´Myo, yera uno de esos…”hechizeros” que salen de las ordenes dehechizeria. Al menos este no parecía un petimetre que no sabíaque era la sangre. Se había vestido con armadura ligera, ytres lineas azules surcaban el lateral de su cara.
Erancicatrizes. Los Ta´Hari no tienen una piel como la humana, ytampoco cierra igual. Una cicatriz Ta´Hari queda perfecto,excepto porque no suele recuperar el color original. Aun así,con el tiempo el color se va degradando y va volviendo a su formaoriginal. Unas rayas tan azules como esas solo podíasignificar que a ese tipo, no hacía mucho, le habíanacuchillado la cara a mala fe.

Ty´myole dijo;

– ¿Porqué no avanzan? Nosotros no somos ni un centenar, y estoyseguro de qué ellos tienen centenares de hombres tras esascolinas.

Da´Radsonrió. Bueno, era un mago, no un militar, al fin y al cabo,por eso el estaba al mando y tomaba las decisiones.

Dióla orden de disparar. Las flechas alcanzaron a las unidades en plenoascenso. Pese a los escudos de madera, varias figuras se fueron alsuelo despues de que las flechas cayeran. Los humanos las dejaronallí.

Esperabaque hubiese más heridos que muertos. Eso les haríaavanzar más despacio. Se giró a su hombres y les ordenóque cambiasen las flechas de punta de gancho por la de puntapenetrante, y que mantuviesen los arcos cargados. Y siguióhablando con el mago.

– Ellosno saben cuantos hay tras nosotros. Y no lo tienen que averiguar.Solo somos una avanzadilla de exploración, pero si loshumanos avanzasen ahora cogerían a las tropas de Tar Ul antes de que llegue a destino, y se acabaría nuestra suerte.

– Entonces…¿propones que nos sacrifiquemos por nuestro Tar?

Da´Radmiró al cielo.

– Depende.Si ven cerca la noche, los humanos decidirán retroceder. Noven de noche tan bíen como nosotros, así que antes deque llegue la noche tendrán que replegarse en el campamento.Si les convencemos de que no pueden pasar, podremos replegarnos convida.

El magoasintió con la cabeza. Sacó de su espalda su bastóne inició un salmo sosteniendolo sobre su cabeza. El bastóncomenzó a brillar. Da´Rad notó un escalofrio enla nuca, como una pequeña

 

 

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Bueno, supongo que la primera había sido demasiado corta para tener un poco de "gancho". ¡ Espero que os guste!

 

eternamente muerta.

Bueeeno, acabo de encontrarme por ahí un primer capítulo de una novela que estaba escribiendo, y como no se si seguirla o no, voy a dedicarme a ir colgando lo qué tengo a lo largo de estos dias. así, cuando lo haya puesto todo (es el capítulo 1) ya veré en los comentarios si os interesa que escriba el 2.

Bueno, empiezo, que no se haga esto muy largo.

 

1.Eternamente muerta.

Nopuedes volver atrás en el tiempo.

Esa erala única conclusión a la cual había llegado entodo ese tiempo. Se había sentado, había pensado, habíapensado más aun, y había seguido pensando. Y todo loque había sacado en claro es que no se podía volveratrás en el tiempo.

Pero,¿que otra cosa supondría una solución? Aunquepudiese devolverle la vida a esa carcasa hueca y vacia, ¿comopodría explicarle lo que acababa de suceder?. Mucha gentesueña con devolver la vida a sus seres queridos. ¿Perocomo le explicarían, si lo consiguieran, la forma en queacababan de alterar las leyes de la naturaleza?

Desafiara la muerte; El sueño de los primeros nigromantes, de losprimeros que comenzaron a aplicar los secretos de la magia a laesencia de la vida. Prohibido hace mucho tiempo atrás, escierto, pero nunca, nunca olvidado. Los nigromantes siguen actuandoen la sombra, porque, en el fondo, saben qué la muerte es laúltima barrera, el último secreto. Saben que mientrassigan siendo mortales seguirán siendo vulnerables.

Y elcuerpo de su hermana seguía allí, perfecto, casi comosi estuviera vivo. La rosa qué permanecía sobre supecho estaba encantada por el, y la mantendría intacta, hastaqué el último pétalo se cayese, rompiendo elhechizo que la mantenía eternamente joven, eternamenteintacta…

…peroeternamente muerta…

¿porqué se había esforzado tanto en mantenerla así?Había pagado con una parte de su propia alma para mantener elpoder del hechizo, y no le servía de nada. ¿Quées lo que iba a hacer ahora? ¿traerla de nuevo de entre losmuertos?¿traer qué? Haría falta crear una magiapoderosa, mas poderosa de lo que nunca se había imaginado; Unamagia lejos, incluso, del alcance de nigromantes ávidoscapaces de despellejar a un niño con tal de aumentar su poder.

Y el,al qué solo le quedaba media alma, ¿podría algundía alcanzar esa fuerza?

Pero loqué estaba claro es qué allí sentado no iba aconseguirlo, ¿verdad? Allí sentado, llorando. De todosmodos, no podría volver con su maestro. Había realizadoun ritual prohibido. Había invocado palabras oscuras. Tantoera así, qué debía buscar ese poder por simismo. Todos los pronosticos irían en su contra. Y sinembargo, a la vez, todos los pronosticos decían que lointentaría de todos modos.

Y todoaquello qué se intenta tiene una probabilidad de serconseguido, porque cuando sueltas una piedra desde tu mano, tu nopuedes garantizar que caera, solo puedes garantizar que todas lasveces anteriores que alguien ha soltado una piedra, esta ha caido alsuelo…

Y todaslas veces qué se ha declarado una guerra, se ha llamado afilas a los jovenes.

Lanoticia de la guerra sacude las tierras como un latigazo; significanmenos manos a los campos, mas impuestos que pagar y másmuertos que contar; eso, si tienes la suerte de estar en el bando queva ganando.

Hastaaquel momento, Valyver Archonte había tenido una existenciamás o menos feliz; Solía vaguear mientras el restotrabajaba; habitualmente, la gente venía a aconsejarle que nose durmiera en los laureles, pero al final, siempre conseguíacumplir los objetivos propuestos, como si fuese por pura casualidad;era de ese tipo de gente que siempre esta poniendo nerviosos a losdemás porque actua como si las cosas importantes no fuesen tanimportantes y las cosas triviales no fuesen tan triviales.

Perocuando su familia recibió la orden de enviar uno de sus hijosal reclutamiento, Val sabía que no era una trivialidad más.No podría ser su hermano mayor, porque su padre era ya unhombre anciano, y el no podría ocuparse solo de la granja.Además de ellos dos, tenia tres hermanas. Entre medias deberíade haber otro chico, a quíen por lógica deberíade haberle correspondido el “honor”, pero Una enfermedad se lohabía llevado mucho antes.

En laplaza del pueblo, un rudo sargento de instrucción, con elrostro lleno de cicatrizes pasaba lista a los recien llegados; Cuandoacabó de contar, siete no se habían presentado. Selimito a mencionarselo al oficial, qué era quíentomaría las medidas oportunas.

Despues,todos ellos fueron puestos en fila, recogiendo su pica corta. Entreellos, algunos de los soldados más antiguos les gritaban paraque se colocasen en la formación en la que se suponíadebían entrar. Y Val miraba a ambos lados. Algunos de suscompañeros reian, otros lloraban; hablaban de las hazañasque realizarían y de los tesoros que traerian a su vuelta, odel temor que sentian a no volver a ver nunca a sus familias.

Lossargentos se colocaron a la cabeza de las tropas y las organizaron,de tal manera que, a la orden del capitán, La compañíapasó a moverse torpemente hacía el frente.

Aunque,en realidad, los motivos de las guerras están muy alejados delas personas sencillas de a pie que son sacadas de sus casas yequipadas con un arma.

Aveces, incluso, están muy alejados de las mismas personas quelas declaran.

Lasguerras como esta rara vez se declaraban hasta que no llevaban unosmeses existiendo y todos aquellos que hacia un tiempo las negaban apies juntillas no tenian más remedio que declararlas guerras.

Paralos reyes de Akromia, la guerra la iniciaron los Ta´hari. Eranya muchos los mensajes del marqués de Salomnia anunciandoataques Ta´hari e incursiones y cazerias de los mismos en sustierras, y muy poca la disposición Ta´hari a recibirdiplomáticos.

Paralos Ta´hari, eran los hombres del marqués los quecomenzaron realizando incursiones sin permiso en sus tierrasagraviando a simbolos sagrados de su religión.

Dicenque la verdad tiene dos caras, pero eso solo suele ser cuando las doscaras son mentira.

 

 

 

Bueno, pues mañana, más…creo que tengo para ir poniendo toda la semana, más o menos. espero que os guste. Y si no, pues lo poneis tambíen. ¡muchas gracias a todo el que lo lea!

recomendando el caballero oscuro(que le hace mucha falta, seguro);

Bueno, vamos a empezar haciendo las cosas bíen… ¡¡¡¡¡SPOILERS A SACO!!!¡¡¡SPOILERSSS!!!¡¡¡¿¿¿ALGUIEN HA AVISADO A LA SGAE YA???!!!! Bueno, pues si, iba a enviarle a un amigo unos comentarios sobre el caballero oscuro pero lo pongo aquí junto a un comentario y así si lo quiere leer entra y hace una lectura.

Siii, no la he visto hasta ahora… No me martirizeis. He estado ocupado. Mi negocio ilegal de tráfico de organos me mantiene tremedamente ocupado. Cada vez es más facil ocultar organos vitales en los camiones de transporte de comida.

 Bueno, la película, sencillamente, me ha maravillado. No es deficiente en ningun aspecto, y es dificil…destacar algo de un conjunto tan bíen conseguido. En el fondo, a mi es dificil atarme al sillón con una peli, porque prefiero leer un buen libro o quemar un juego. Bueno, si revientan muchas cosas puedo quedarme viendola en modo OFF.

 Pero esta es una película que mantiene un gran ritmo, te entretiene y tambíen te hace pensar. Y sus personajes son tremendamente sólidos, te identificas con ellos y quieres seguir su historia. 

vamos, que el comentario es rápido por ser tremendamente positivo.

Pues si, es una candidata muy firme a mejor película de la historia. Acojonante.

Y respecto a hacerme pensar, emepzó a hacerlo en el momento en qué la bailarina rusa de gran pechonalidad afirma; "es que no dice mucho de una ciudad que su simbolo deba ser un justiciero enmascarado".

La gente se plantea si deben existir cosas como batman, la CIA, el comando katana, etc…la respuesta ya te la digo yo; NO.

 Pero eso solo es posible en un mundo perfecto, porque en el real, hay cosas que tienen que existir, medidas que se deben de tomar, con el riesgo, por supuesto, de que se conviertan en monstruos. Batman es incorruptible, y aun así, la existencia de Batman provocó la existencia del Joker.

 Y aun así, ¿Podriamos llegar a conseguir un cuadro estadistico eficaz al respecto de cuantas vidas ha salvado batman y cuantas quitado el Joker? Lo cierto es que, al final, estadisticamente son un chiste. Simbolicamente, son mucho más.

 La gente crea simbolos continuamente. Y lucha por imponerlos. Lo hace probablemente por ganar dinero, en realidad. Pero si te das cuenta, cuando creas una historia, un personaje, creas un simbolo, y si quieres ganar, si quieres que la gente lo respete, estás luchando por hacerte un hueco en sus corazones. Puede que directamente nunca hagas nada, pero puede que indirectamente, cambies en mucho el mundo en el que vives.

 ¿Que es el Joker sin Batman? Solo un zumbado más que espera que alguien asuma el riesgo de carcel por reventarlo a tiros mientras lo detiene. Solo un bicho raro disfrazado que derrumbará lo que pueda hasta que le cosan a tiros en una esquina, incapaz de mover nada mejor. No, el Joker no podría limitarse a matar a Batman.

 La parte del barco estuvo genial. Se planteaban cosas que se vieron hace un par de años , o así, en un estudio que se hizo sobre esa clase de situaciones. Es basicamente la conclusión a que se llegó; Normalmente, la gente no se siente capaz de tomar la decisión de manera independiente. de echo, en el mundo real, probablemente el barco de los delincuentes hubiese volado como consecuencia de que se habría acatado la votación.Una persona con papeletas en mano se siente justificada para hacer lo que desea hacer. En cambio, el otro no, porque lo que allí había era una figura de autoridad, un lider, qué era capaz de imponerse a los demás y de decidir por el mismo.

 Si os dais cuenta, la "derrota del Joker" no era en realidad algo físico, sino una victoria de simbolos. Batman gana en tanto qué la gente decide no matar para vivir. Porque los superheroes son simbolos, nacieron, como dije, como simbolos con los que llegar a la gente, y se disfrazan no para no ser reconocidos (con eso vale con un pasamontañas, que es lo que se usa en el mundo real) Sino para ser simbolos.

  la gente necesita heroes. Y lo que caracteriza a un heroe es la incorruptibilidad. Continuamente nos surgen dificultades que nos dicen que debemos de hacer lo que no está bíen. Matar al Joker es un ejemplo. Si matas al Joker, este deja de matar. La tentación es grande. Lo que convierte a batman en un heroe es no hacerlo. Porque cuando matas lo que representas, dejas de ser lo que eras. Esa es la lección aplicada al mundo real. Es como lo del Wyoming y el video de la becaria "A mucha gente dejará de hacerle gracia, porque su tipo de humor les resultará unicamente hipócrita", fue lo que yo pensé cuando me lo contaron, antes de enterarme que fue un fake. (bueno, reconozcamos que, menos "más se perdió en cuba", todos lo sospechabamos)

 Supongo que los hombres somos unicamente máscaras, y dedicamos toda nuestra vida a crear una a nuestro gusto, y cuando al fin conseguimos crearnos una a nuestra medida, cuando tenemos una que no queremos soltar bajo ninguna circunstancia, pero el mundo amenaza con arrancarnosla, necesitamos que esos simbolos aparezcan y nos hagan aferrarnos a ella con todas nuestras fuerzas.

 Bueno, aunque ya sabeis lo que opina el Joker de nuestras máscaras…"Me encanta cuando van a morir. Es cuando realmente ves como son las personas.En el fondo, si te paras a pensarlo, gracias a eso yo se más de tus amigos, incluso, que tú"

 

«¿que quieres ser de mayor?»

Para los que llevamos unos cuantos años en el mundillo, es siempre sorprendente ver cuanto han cambiado las cosas. Desde los lejanos tiempos del aspectrum y las maquinas recreativas, hasta la era de la 360 conectada al disco duro para ponerle al niño sus dibujos de la casa de mickey mouse.

Si, las cosas han cambiado mucho. Y los juegos tambíen. Ya no se trata de aquellos viejos puñados de pixeles correteando por la pantalla. Se trata de monstruosidades aberrantes gritando a pleno pulmon  a medio metro de nuestros caretos virtuales recreados con todo lujo de detalles…

 ¡No, no os asusteis, no es el típico post viejuno! no voy por ahí. A lo que voy es a que eso, logicamente, cambia el sistema de mercado. Si la tecnología avanza, per por mucho que avanza, parece que sigue sin poder trabajar por tí. Esos monstruos gigantescos hay que hacerlos. Esas caras hay que dibujarlas. Esos gritos hay que grabarlos. Y esas respuestas ingeniosas tambíen. 

No es un misterio para nadie que los juegos "viejos" los hacian chavales en su garaje picando código hasta las tantas de la mañana, y que los modernos requieren equipos de docenas de personas, cada uno en su campo. Creo que todos estamos más que hartos de asistir a casi interminables tiras de crédito.

Creo que todos somos conscientes de que "hacer un videojuego" (con la honrosa excepción de proyectos amateur) ya no es lo mismo ahora que antes.

 Ahora, bíen, imaginaos que preguntais a vuestro sobrino de 13 años "¿que quieres ser de mayor?" y el os responde "yo quiero trabajar en el cine"

"¿pero como?" le direis. No es lo mismo ser actor, que director, que director de fotografia o incluso maquillador, ya puestos, ¿verdad?

Y sin embargo, si dijera "Yo quiero hacer videojuegos" ¿Que le diriais? Que estudie informática, ¿Verdad?

Pero…¿Cubre eso, realmente, todo aquello de lo que pueda querer trabajar? Lo dudo. No cubriría ser guionista, o diseñador artístico, que son dos de las cosas que más podría tener en mente. 

 Para mí, esa pequeña reflexión me dejo otras importantes. La primera es que, si te paras a pensarlo, el día que el cine llamó a las puertas del mundo, No tardó mucho tiempo en hacerse con el puesto de honor. No es que destruyera al teatro, a la literatura o a la música (al contrario, bebe de todos ellos y todos ellos juntos gozan de excelente salud) pero se colocó por encima sin discusión alguna. Y con el tiempo, le toca el turno a las formas de arte interactivo, que están encabezadas por los videojuegos. Es simple evolución lógica y no hay mucho que rebatir. 

Y la segunda, es que en ese sentido queda mucho camino por recorrer porque en el mercado de los videojuefos falta mucha profesionalidad. 

¿Cuantas veces habreis escuchado eso de "incluso los videojuegos que son aplaudidos por sus historias tienen historia de peli de serie B" No es ninguna mentira, es una realidad. En realidad, no es tanto que la historia sea buena o mala como que lo sea el guión (los dialogos) hace muy poco he jugado al nuevo prince of persia. El juego no esta mal, y la historia no es que sea mala ni buena, es la que tiene que ser…pero es que los dialogos…dios mio, los odiaba. Me quitaban las ganas de jugar. Y si es Blue Dragon… Si escucho una sola vez más "No me rendiré" creo que me pego un tiro. Vamos, y los superdoblajes que se hacen a veces no ayudan. Este en concreto me encanta. Eso lo hacen con una película y no se me ocurre que puede pasar.

Si piensas en una referencia videojueguil como fue MGS, tanto por su calidad narrativa como la de su doblaje, te das cuenta de que si hubiese sido una peli, tambíen habría estado bíen, pero no hubieses podido ponerla a años luz del resto como haces en el mercado de los juegos, es así de simple.

¿Como es posible que en las estanterias veamos tantas veces productos que pretenden (y consiguen) superar el millón o más de ventas que necesitan para ser rentables y encontrarnos con que los diálogos, los diseños, etc, parecen haberlos echo tu primo el del pueblo? Quizás se deba a que quien antes en este negocio se bastaba solo no quiere reconocer que los proyectos de ahora le quedan grandes, y que el tiene que tener un papel y otras personas otro, porque aunque cuando quieras hacer videojuegos todos te digan que tienes que estudiar informática, no es lo mismo colocar una nave a disparar contra hordas de alienigenas incipientes que diseñar el molón aspecto de las naves y las hordas e inventar una conmovedora historia para el épico enfrentamiento, y dejarlo grabado para la posteridad en una impresionante cinemática.

 El cine absorvió la literatura, el teatro y la música. Se nutre de todos ellos para crear una obra, que es lo que ha echo que, lejos de acabar con ellos, todos se hayan vuelto más fuertes, aunque bajo el liderazgo del cine. Y si los videojuegos quieren ocupar el lugar que les corresponde, deben actuar exactamente igual…

 

 

 

 

La vida que nos enseñan a soñar

 Hoy he tenido una de esas discusiones, una de esas que le hacen a un preguntarse tanto por qué ha discutido, como inmediatamente despues pensar en la condición humana.

Y es que, si te paras a pensarlo, El 90% de la gente pasa el 90% de su tiempo libre (cifras no confirmadas por el estudio nacional de estadística) visionando una pantalla. Y realmente eso le afecta. No en la forma en que los alarmistas creen, nooo, la gente no es TAN tonta. 

 Pero si en el echo de que, de alguna manera, se lo creen. Y al final, lo que han visto se mezcla con sus recuerdos y con sus expectativas y se forma un maravilloso popurri gracias al cual el genero humano ha llegado a ser lo que es hoy en día; Algo totalmente risible.

 A ver. Cuando uno está viendo la tele, se activa en su cerebro algo que se ha dado en llamar "suspensión voluntaria de la incredulidad" que basicamente consiste en que tu cerebro sabe que lo que ve es mentira, pero se la suda. Eso lo sabe mucha gente. 

Sin embargo, yo no estoy tan seguro de que eso funcione al 100%, porque lo que vemos en nuestras pantallitas nos afecta, afecta mucho a nuestros recuerdos y nuestras expectativas. No tenemos más que ver como funciona la gente en muchos casos. Los casos más obvios y que más nos sonaran es el de esas famosas comedias romanticas que destrozan relaciones…¡pero hay más!

 Por ejemplo, ¿que pasa si te vas al parque y ves a unos pandilleros que te dan miedo? Que quieres que aparezca Shaft y les parta la cara a todos. ¿Pero y si entonces irrumpen unos agentes de verdad y detienen a algunos de ellos, y en el proceso le caen unas cuantas ostias? Que no se te borra la "brutal paliza" de tu mente en la vida. Porque, reconozcamoslo, si lo hubiese echo shaft, hubiese tenido mucho más estilo, y allí nadie habría sufrido. 

¿Y las teorias de conspiración? "¿¿¿de verdad crees que estos son los auténticos implicados??? Estoy seguro de que esto es una conspiración que debe de llegar desde arriba" Nadie parece creerse que la explicación mas facil sea la mejor, o que el principal sospechoso sea el culpable (a pesar de que las estadisticas vayan a su favor) siempre tiene que haber explicaciones  más complejas… Y cuanto mas absurda es una explicación, más dispuesta está la gente a creersela…

 Y bueno, como no hablar de las comedias románticas…de esas chavalas que con que alguien se esfuerce en ellas 4 dias creen haber conocido al hombre de su vida y están dispuestas a morir por el si hace falta, y que en cuanto llevan saliendo 2 meses y ven que su vida es exactamente igual que antes (delante de la pantalla) se giran un día y dicen "esto antes no era así".

Su novio parpadea porque no lo comprende. O por eso, o porque lo que ella está diciendo es mentira, Su vida nunca fue diferente. Es más, sería un asco que lo fuera, todo el día yendo a restaurantes carisimos donde en realidad NO cenas bíen. Pero juzguen ustedes.

Eso le pasa a la gente que ve series en la que tipos con una sonrisa en la cara recurren el campo luciendo sus musculos broncineos mientras trepan con sus potentes brazos. 

Entonces la gente se va al campo (porque ellos son de campo, y el campo es la ostia, no un terreno salvaje y hostil donde TODO quiere comerte y lo más grande es lo que menos tienes que temer) Y de repente se encuentra que nadie luce musculos broncineos (porque no los tiene, y aparte porque hace un frio de cojones y nadie se quita el chaqueton) y la gente se dedica a dar paseos contandose historias estupidas y tirandose pedos. Como en el carrefour, pero tocandole los pies a la naturaleza. En fín, de eso al menos suelen volver orgullosos…

 La mayor parte de la gente, el día que llega a la conclusión de que su vida no es como en la pantalla pilla una pequeña depresión. Con tendencia a ser más grande si, por algun extraño motivo, tiende a pensar que su vida antes SI era como en la pantalla. "con lo que yo he sido" dice, cuando si le grabasen con 20 años o con 40 estaría exactamente igual; Sentado en el mismo sofa, pero viendo pantallas cada vez más grandes y definidas.

 

Y es que, aunque a veces lo obviemos, El cine, la televisón, los videojuegos…son arte. Y como tal, muestran lo que decidimos mostrar. Crean una ilusión, aun cuando tomamos la vida como modelo. Esos musculos broncineos, esas medias sonrisas de los galanes desde sus trajes, esas gabardinas de cuero ondeando al viento…no se parecen una mierda a lo que nos toca vivir cada día, aunque muchos se empeñen en pedir que se les llene de premios porque su cine "refleja la vida tal cual es"

Y eso es mentira. Hay una anecdota sobre Gladiator, y es que en principio iban a poner escenas donde los patrocinadores ofrecian equipo a los gladiadores y en las que un grupo de gente representaba anuncios comerciales en el circo, que era algo que realmente sucedía en el circo romano, pero al final lo desestimaron, porque "quedaría poco creible". Bueno, pues eso es el cine, eso es la tele. Van de realistas, pero si la realidad les parece fea, o poco creible, pues la tajan de en medio.

Y delante estamos nosotros. que vivimos a traves de pantallas, pero nos creemos que la ilusión que nos refleja es nuestro día a día.

Un nuevo relato

Bueno, despues de mi aportación al guardian, me ha picado un poco el gusanillo y me he animado a colocar otro relato. Este es uno que escribí hace tiempo, al que le he echo un lavado de cara. Le he puesto una ambientación más fantástica, por ejemplo.

Bueno, voy a dejaros con el relato y ejar de quejarme.

Billetes de Lotería.

Existe un lugar muy parecido alnuestro, pero muy lejano. Un lugar donde el lobo y el cuervo sonatraidos, en lugar de repelidos, por las detonaciones repentinas,porque saben que allí es donde, en breves momentos, podránsaciar su hambre y bañar en rojo sus bocas.

En cuanto la última detonaciónsonó en el ambiente, el instinto llevó al cuervo avolar a traves de las ramas de los árboles hasta allídonde se elevaba la nube de humo negro. Ruido, y olor a polvora, eslo que caracteriza a un tiroteo.

En medio del claro, un orco setambaleaba, llevandose una mano al pecho y empuñado su pistolacon la otra. Buscaba un blanco, pero sus ojos eran incapaces dedistinguir nada. Una sombra se movió en su angulo de visióny disparo.

Una bala restaló la rama sobrela que estaba sentado el cuervo, casi a sus pies. El cuervo se limitóa bajar la cabeza, examinarlo durante un segundo y seguir mirando alhorizonte.

El orco cayó de rodillas alsuelo. Lanzó una bocanada y supo que, si no era la última,sería de las últimas. Supongo que ese fue el momento enqué se dijo qué hasta allí había llegado.

Y cayó, con la mano aun sujeta asu pecho.

Enfrente de el se alzaban dos plantas.No eran plantas comunes. Tenian una pinta bastante aterradora comopara contarlas como “comunes”. Pero tan pronto como cayó,esas plantas empezaron a marchitarse y a deshacerse en polvo, mecidaspor el viento.

De detrás de ellas aparecierondos hombres, empuñando sus armas.

-La planta comienza a marchitarse. Sinla vida de su creador, no durará mucho.

Una cabeza se asomó en losvehículos a su espalda. Uno de los hombres levantó lamano y levantó el pulgar.

-O.K. Pronto pondremos en marcha lacaravana.

Los dos merecenarios se acercaron aobservar los cadaveres de la emboscada de saqueadores. En especial,aquel que descansaba en el centro.

-Era un chamán.

-Si, lo era.

-Se confio. De no haber sido así,no lo habriamos contado.

-No se esperaba tanta resistencia. Malasuerte.

Uno de los hombres, el másgrande, movió el cadaver de una patada. Aun seguíaaferrado a aquel objeto que le colgaba del cuello.

-¿Que es eso que lleva? -dijo,abriendole la mano. -es una especie de medallón.

-Es un graucktuk, un medallónsagrado. Afirma qué atrae la buena suerte.

-¿ah, si? -dijo el hombre,arrancandoselo del pecho.

-¿Que haces? No lo cojas, eso essolo una historia tonta.

-¿Como puedes estar tan seguro?

-¿No has oido lo que acabo dedecir? “mala suerte”. Por dios, lo he dicho hace un segundo.

-Vale, pues si no crees que valga paranada, ¿que más da?

En ese momento sonó un claxon.

Los coches se mueven. Vamonos, faltapoco para llegar a la ciudad.

El cuervo realizó un gestocurioso. La situación le intrigó tanto que, incluso,cesó en su empeño de comer y alzó el vuelosiguiendo la caravana.

Attalauka era una de las mayoresciudades de la región. Allí se movian continuamentecaravanas de transportes con prductos del campo. Y si queriasatravesar El terreno más cercano a las montañas (másconocido como el reino de los cuervos, porque todo el mundo sabequienes son sus verdaderos soberanos) tenias que llevar buenosmercenarios contigos. Esa era la vida de estos hombres; De una ciudada otra, a cobrar la paga, a fundirla en unos dias de divertidodesenfreno, y de vuelta a la carretera, al menos, hasta que nollegases a la siguiente ciudad.

-¿Esta noche nos vemos en elbareto de siempre?

-¿Sigues queriendo ligarte a esacamarera?

-Ya está casi a punto, tio…

-Siempre dices eso…

lo primero que quería el tipogrande era una hamburguesa. Despues una lata de refresco. Placeressencillos, para empezar. Y para seguir…¿que?

En la esquina, una mujer vendíaloteria. El hombre se acarició el medallón. ¿Daríasuerte de verdad?…¿que más daba? El se sentíacon suerte. Estaba vivo, ¿no?

Estaría bíen ganar laloteria. La loteria de Attalauka tenía premios muy buenos.Suficientes para seguir gastanto al ritmo al que estaba acostumbradotoda su vida, sin tener que luchar más.

Se acercó a ver los billetes quétenía la mujer. De entre ellos, el número quémás le gustaba era un primo precioso. 21312.

Se despidió, guardandose elbillete en la cartera. Se distrajo saludando a la vendedora, que erauna mujer que tenía su punto. Se distrajo tanto que tuvo unchoque accidental con una niña.

El cuervo se posó en lo alto deuna farola. Sus ojos siguieron a la niña.

Unos pasos despues, quiso volver a verel número. Se palpó el bolsillo, pero no encontrócartera alguna. Se palpó más. Finalmente, lo comprobócon sus propios ojos.

Le había robado la cartera.

Se sintió furioso. No es quellevase allí todo su dinero (el de verdad iba a buen recaudoen la bota)

Pero si que había perdidoalgunos papeles importantes. Esperaba no tener ningun problema conlos guardias de la ciudad hasta arreglarlo.

Gruñendo, decidió que esono iba a arruinarle el día. Simplemente, compraría otrobillete.

Compró el 32456. Se alejo unpoco y lo cogió con las dos manos, para examinarlo. Yentonces, de alguna estupida manera, se le escurrió. Cayógirando hasta el suelo. Alargó la mano para cogerlo, y pudoquitarla justo a tiempo antes de qué la rueda de un coche lepasase por encima y viese a su billete irse dando vueltas a unavelocidad que lo volvía una mancha blanca.

Los ojos del cuervo no se quitaban deella.

Volvió a mirar a la vendedora.Ya era una cuestión personal. Esta vez compró el 54321.Decidió qué lo llevaría en la mano, bíenapretado. Pero entonces escuchó un graznido. Quizásfuese una de esas palomas. La radiación mágica lesafecta y mutan, sin más. Toda madre preocupada temía aesas palomas.

Al levantar la mano instintivamentepara cubrirse el rostro, expuso el billete. El ataque, en principiodirigido a la cara, cambió de objetivo. La criatura destrozóel billete con sus garras. Y eso, de alguna manera, provocó alhombre más rabia de la que le habría provocado perderun brazo. Sacó su revolver y vació a la criatura untiro que resultó totalmente certero.

Todo el mundo se le quedómirando. Temblando de rabia, pero tan tozudo como corresponde a unbuen guerrero, volvió a comprar otro billete. Compró el75642. Y esta vez, tan pronto lo compró, lo metió en subota. El lugar más seguro del universo. En su caso seríaverdad la expresión de “morir con las botas puestas”.

Pero, tan pronto trató dealejarse del lugar, se topó con una alcantarilla que teníauna reja rota. Su pierna izquierda quedó allí encajada.Tiró para liberarse, pero no cayó en el problema deperder la bota. Sacó el pie, pero su bota cayó al fondode la alcantarilla con un sonoro “chafff”

Quedó mirando a la alcantarillacon una expresión de profunda incredulidad. Allí ibansu billete de loteria…y todo su dinero…

Un cuervo se posó cerca de lazona, a observar la insondable oscuridad de la alcantarilla, hastaque un niño se dedicó a espantarlo.

Temblando de la ira, rebuscó ensus bolsillos. Aun tenía suelto suficiente como para comprarun nuevo billete. El último que le quedaba a la vendedora.43531. Pero justo despues de hacerlo, se arrancó del pecho elcolgante con un fuerte tirón y lo lanzó a la calle.

-“buena suerte”…¡bah!Basura…

Caminó, pero estaba tan embotadopor la ira que no prestaba atención a la carretera. Escuchótan solo un claxon repentino, y cuando se giró,era tan solovarias toneladas de metal lo que tenía delante. Al caer alsuelo, el billete surgió flotando de su bolsillo, hasta quedarapoyado sobre el suelo, con los ojos del cuervo clavados en el…

Lejos de allí, un hombreesperaba en un bar conocido. Su amigo no tardaría en llegar. Yno obstante, el tema del amuleto aun le tenía pensativo.

“ Graucktuk. Si mantienes la fe enel, la suerte siempre te acompaña. Si te deshaces de el,entonces sufres el mayor de los castigos”.

Quedó pensativo un rato más,pero al final, se dijo

Bah, solo son paparruchas.

Y lanzó un nuevo trago a subebida.

En la televisión, el camarero,ansioso, comprobando su billete, puso el sorteo de loteria endirecto.

“Y el número ganador es el43531”

43531. Eso era lo que ponía enel billete. La mano verde del orco lo sujetaba. Alguien pasórozando a su lado y el se cubrió aun más con lacapucha. Ser descubierto podría significar un problema. Todoel mundo sabe dstinguir a esos afeminados domesticados que viven enlas ciudades de los orcos de las tribus puras.

La herida no le había matado. Yno se habían molestado en rematarle. Había tenidosuerte.

En una mano tenía el medallóny en otra el billete. ¿Cobrarlo? No iba a poder cobrarlo, yalo sabía. Tendría que buscarse algun tipo de apaño,e incluso eso era peligroso para el.

Mirando fijamente el medallón,recordó el momento en que lo había conseguido, y esamisma noche en que pidió al medalló que le volviese másrico de lo que podía imaginar. Miró el billete.

La herida de su pecho le ardía.Y en sus ojos solo daba vueltas una y otra vez ese 43531. y entoncesdejó de mirar el billete, volvió a mirar el medallóny le dijo;

-Cumples lo que prometes, si…pero esono quita que seas un bastardo retorcido.

El medallón brillótenuemente, de una forma que casi recordaba a una sonrisa. Y elcuervo, entonces, apartó su mirada de allí y alzóel vuelo, buscando algun ojo que poder picotear…

the end

 

Bueno, espero que os haya gustado…¡¡he, que os desperteis ya! (estaba muy trillado, pero tenía que ahcerlo)

bueno, hasta otro día…

community games, nada menos.

¡Buenas! Acabo de echarle un vistazo a algunos juegos que he visto en los community games del XBOX live (para el que no lo sepa, Community games es un espacio de descargas del LIVE, al estilo XBOX Live arcade, en el que cualquier persona que se descargue las herramientas gratuitas y se registre como socio puede crear un juego y colgarlo) Y he llegado a la siguiente conclusión; Son malísimos…

 ¡He, no me juzgueis así! Vamos a ver, no es que me hayan sorprendido o decepcionado; o sea, esa gente no llega, en muchos casos, ni a compañia amateur. Yo ya sé que no van a hacer maravillas. Es más, hasta me esperaba que haiga juegos que, directamente, esten mal echos (los hay de verdad, no los va a haber a 200 ms points…)

 Y tampoco es que yo vaya a decir ahora que la iniciativa sea mala; al fín y al cabo, ahora quien quiera puede, si decide hacerlo, crear un juego sencillo para su consola. Me parece un paso más en el avance de la industria del videojuego, porque, si te paras a pensar en ello, es obvio que los videojuegos caminan hacía un proceso de especialización. Igual que en los primeros tiempos, cuando los mercados de la aviación, por ejemplo, eran "virgenes", quien decidiese crear aviones (o coches, o lo que sea) debía crear por si solo, en su fábrica, la mayor parte de piezas, Llegará el día en que los videojuegos sean mucho más avanzados de lo que son ahora y un videojuego de "ultimisima generación" solo sea razonable "comprando" las piezas (diseños, motores, etc…) a empresas totalmente especializadas concentradas en alcanzar los mejores resultados en su campo.

 Tanto se aleja eso, tanto más se acerca para el usuario medio la creacción de juegos. ¡se acabó picar código! descarga RPG Maker o Game Maker y haz tus propios juegos. La aparición de Xbox Live arcade o de community games solo refleja una realidad; Los juegos "sencillos" no tienen por qué morir, y menos si su tecnología queda, cada vez más, al alcance de cualquiera.

 el caso es…que cuando veo esos juegos, tanto en consola como en PC, recuerdo tantas y tantas frases leidas en los foros, tanta gente que tiene "tanbuenas ideas", tanto que criticar o que suelta frases como "está visto que, si queremos hacernos un fallout de verdad, tendremos que hacernoslo nosotros mismos" Y dices…"bueno, pues a ver si empezamos pronto"

Y debajo siempre hay alguien que responde "pues con tanta crítica, me gustaría ver los juegos que hariais vosotros" Y bueno, señores, no puedo menos que darles la razón. Porque los veo. Los veo y no son especiales. La inmensa mayoría no lo son.

En el fondo, creo que el mundo en el qué vivimos tiene el problema de ponernos en contacto inmediato con mejores exponentes. Resulta bastante desalentador ver a veces a personas que hablan en los foros de meri (sería raro que los hicieran en los de intereconomía, ¿no?) de estar trabajando en sus propios juegos y ver algunos comentarios por toda respuesta, del tipo "ya tenemos aquí a unos wannabe final fantasy". y resulta doblemente gracioso ver despues de ello a las mismas personas en otros puntos diciendo " a mi ideas no me faltarían para hacer un gran juego" Y lo es mucho más al encontrarte luego con la realidad de los community.

 

Que, vamos a ver, yo entiendo que es poco tiempo para esperar que alguien haya echo un trabajo destacable, pero hay juegos que los veo y me pregunto, en serio…¿como puedes esperar que alguien te compre eso?

Porque una cosa es el juego que programa masajes con la vibración del mando (totalmente verídico) que eso es como al tipo que vende bolas de arena en la playa, a 3 euros…solo lo puedo aplaudir.

Pero otra cosa es venderme juegos de disparar con el ratón (palanca) en pantallas fijas…vamos a ver…si no me los bajo ni gratis…si no me los bajo ni tirandole zapatos a bush…¿que leches se le pasó a su creador por la cabeza? 

Quede por delante que no seré yo quien le diga a alguien que no haga un juego. No seré yo, en este mundo de vagos redomados que lo saben hacer todo desde el banco en que criticarán las obras cuando tengan 70 años (bueno, muchos de ellos irán a sentarse enfrente de las oficionas de bethesda y de Ubi montreal. Los tiempos cambian) el que le diga a alguien que deje de hacer algo que le satisfacerá solo porque sea dificil. De echo, hasta me ahorraré las críticas negativas, que seguro que no le cuesta nada verlas el mismo.

 Y sin embargo, me gustaría que se me respondiese a una pregunta. 

A una sola.

¿¿¿Si tanta gente afirma tener "grandisimas ideas" porque casi todo se limita a juegos de navecitas -injugables- y a adaptaciones de juegos de mesa cutres -dios mio, si hay hasta el ahorcado on-line-??

No juego al ahorcado ni aunque no me arranque la consola y enciendo la consola para jugar al ahorcado, tocate los…