GP32: EL SUEÑO DE LOS RETROJUGONES.

Hoy voy a hablar brevemente de la que es mi consola portátil favorita: la GP32 de los coreanos de GamePark.

Siempre he tenido debilidad por las portátiles, por varias razones:

– Porque tengo poco tiempo para jugar y es la forma ideal de disfrutar en cualquier parte.

– Porque creo firmemente que el videojuego no está tan ligado al aspecto técnico como a veces creemos, y por eso ahora mismo la Wii o la Nintendo DS están donde están. Y la GP32 te permite sumergirte en los tiempos en que esto estaba muy muy claro.

 Era el año 2.001 y la GameBoy triunfaba en el mercado. De pronto, una compañía coreana lanza una nueva consola, la GP32, que curiosamente apenas tiene juegos comerciales. ¿Sus características? Pantalla TFT con una resolución de 320×240 y un procesador de 133 MHz.  A lo largo del tiempo surgen nuevos modelos que mejoran la visibilidad de la pantalla hasta la espectacular GP32 BLUE que sale en el 2.004 como aperitivo a su sucesora, la GP2X.

Pero entonces ¿qué ofrece esta consola que la distingue de las demás? En la foto podéis ver mi ejemplar:

Es muy sencillo: hablamos de una consola preparada para utilizar software "abierto", de desarrolladores. Y eso, amigos, es la puerta al uso de los emuladores. Son sencillísimos de instalar ya que la consola utiliza tarjetas de memoria SmartMedia (esas planitas) de 128 megas (ya obsoletas). Además de reproductores mp3 o de video (con una calidad aceptable) podemos emular con facilidad cualquier sistema de 8 bits, incluso de 16 bits como la Megadrive o la PC Engine (la SNES se puede emular aunque el resultado no es perfecto). A esto se añaden ports como el de DOOM (increible, 100% igual al de PC) o incluso de Quake. O aplicaciones como el emulador de SCUMM.

La velocidad no es problema: el procesador de la consola se puede overclockear de manera segura hasta los 166 MHz. Dependiendo de la suerte, puedes llegar a usarla a 200 MHz sin problemas: un bloqueo te avisará de que tus pretensiones de velocidad están siendo demasiado ambiciosas. ¿El problema? Que usa dos pilas alcalinas pequeñas que te durarán unas seis horas si no te pasas con la velocidad del emulador que utilices, y unas tres o cuatro horas si sobrepasas frecuentemente los 133 MHz. La solución son unas buenas pilas recargables, que te servirán sin problemas.

Os aseguro que para emuladores de GameBoy o sistemas como ZX Spectrum, Amstrad o Commodore, NES, Master System, no hay mejor consola (salvo, por supuesto, su sustituta, la GP2X). El emulador de MegaDrive es digno de verse y disfrutarse, y el port del DOOM es impagable.

Ahora mismo se vende nueva muy barata a través de VIRGIN y su página web (la última vez estaba a 49,95 euros), y es posible encontrarla en Ebay muy bien de precio. Desde luego, se podrá argumentar ahora mismo que una PSP adecuadamente preparada (ya sabéis, firmware y demás) no es comparable en potencia y prestaciones, y por supuesto que es cierto, pero en relación calidad-precio, tamaño y manejabilidad (su stick me encanta), sigue siendo una consola muy apreciable.

Jugar al Knight Lore en el Metro… Menudo lujo!!!