RetroJuegos Olvidados: BLAST CORPS, UNA JOYA DE RARE

 

 

Este juego de Rare, para mi sorpresa, ha sido soberanamenteignorado a lo largo del tiempo, siendo considerado un juego menor de Rare. Másbien deberíamos decir que fue el ejemplo de cómo un excelente concepto fuemalogrado en su faceta comercial por una pésima campaña de marketing. De hecho,el cartucho de N64 es considerado por la propia Rare como uno de sus mejoresjuegos y se lamentan enormemente de que no supiran “venderlo” al gran público. Hay mucha gente también que opina que la parte 3 de Banjo está inspirada de alguna forma en el Blast Corps.

 

 

El juego es muy sencillo: mezclad los Micromachines con unprograma de destrucción y obtendréis esta pequeña obra maestra. La gracia es lasiguiente: al comienzo de cada fase, un camión nuclear inicia un caminoprefijado y nosotros tendremos que destruir como sea cuantos obstáculos haya ensu camino. Si no: BUM. Para ello nos valdremos de innumerable número devehículos, según la fase: una moto que dispara misiles, un camión que destrozatodo con su parte trasera (desesperante, tendremos que derrapar para cargarnostodo), una pala excavadora, coches de todos los tipos, trenes, varios robotsgigantes (uno que vuela y pisotea edificios, otro que rueda arrasando todo a supaso), un vehículo demoledor con brazos extensibles a sus lados…

 

Ni que decir tiene que muchas fases, sobre todo las másdifíciles, suponen verdaderos puzzles y combinan el uso de varios vehículosentre los cuales hay que alternar. Hay tres grupos de misiones: las deentrenamiento o fáciles, las medias y las verdaderamente divertidas. Los dosprimeros grupos os durarán tres o cuatro horas, pero las siguientes serán otrocantar.

 

El apartado técnico es sello de Rare: magníficos gráficos,suaves movimientos, impecable control. Las explosiones y efectos (como estelasque dejan nuestros vehículos al derrapar) están perfectamente integrados en elentorno. Es obvio que podéis disfrutar de él mediante emuladores como elProject64 (el mejor) pero por la razón que sea el encanto de verlo con ese“blurr” de N64 y que además permite que sprites y polígonos se integrenperfectamente, no es comparable. Es de esos juegos que produce un placerespecial manejarlo con el mando de N64, y por eso os recomiendo que lo juguéiscon la consola original.

 

 

Los sorites están muy bien animados y con una iluminaciónprediseñada que les permite tener un efecto añadido de vistosidad. El juegoademás tiene detalles estupendos como por ejemplo el hecho de poder ver tupropia partida repetida desde el punto de vista del camión que avanza, undetalle estupendo. Los diferentes niveles son además muy rejugables ya quetiene un sistema de medallas que permite competir para mejorar tus propiostiempos. Existe mucha gente que estudia cómo mejorar éstos, y es fácilencontrar en Youtube niveles completos para que veáis cómo se pueden finalizar. Mención también para el increíble aspecto sonoro: voces, exclamaciones, músicas increibles que aumentan de tensión conforme el camión se acerca a un obstáculo, y la pegadiza tonada de la pantalla de selección de misión (como curiosidad, está inspirada en la canción que "plagió" Mikel Erentxum para la sintonía de Los Serrano).

 

Lo dicho, un juego imprescindible en esta sección de“Retrojuegos Olvidados”, y uno de los diez mejores juegos de N64.