RetroClassics PC: ¿A DÓNDE SE FUERON LOS SIMULADORES DE VUELO? Recordamos el EF-2000.

Ayer estuve curioseando mis originales y me encontré con este maravilloso juego de DID, el EF-2000. Tiene el privilegio de ser en su día el mejor simulador de vuelo de combate en PC, con unas recreaciones de los paisajes nórdicos verdaderamente notable. En sólo 60 megas, y bajo DOS-Windows 95, podíamos disfrutar de este caza entonces inexistente y ahora estandarte de la flota aérea europea. Entornos cuasifotorealistas y detalles como un sistema de radar muy manejable y divertido de utilizar. El juego sirvió de base para el posterior y excelente F-22 ADF, en el que el mismo radar se podía observar en cabina, mientras volabas, actualizándose en tiempo real, con lo que la sensación de control era genial.

Con el EF2000 pude ver además el logo de mi querida "Ocean" casi diría que por última vez, ya reducida a distribuidora. Una pena, y es sorprendente porque además es sencillamente uno de los mejores juegos de la historia (desde luego lo es en su género y eso ya es motivo de reseñarse para los anales). Portales como MobyGames lo reflejan como uno de los más valorados por los usuarios y no sin razón (http://www.mobygames.com/game/ef2000-special-edition) Sin embargo, lo cierto es que desde el 96 o 97 el mercado de simuladores de vuelo ha ido en picado. ¿Causas?

– Dificultad de manejo: aunque éste es un atractivo innegable si el juego es bueno.

– Auge de las consolas: es un género que en su vertiente más profunda no es implantable en una consola.

– Pocas ventas: hoy en día podemos leer soplapolleces como las de los dirigentes de Eidos, que esperan vender millones de cada Tomb Raider sin preguntarse qué tipo de productos están ofreciendo realmente. Este ansia por vender va a llevar al caos a la industria del videojuego.

– Caros de producir: necesitan enormes cajas que alberguen completos manuales, plantillas para teclas,… el F-22 de DID traía un precioso libro de aviones de combate, una delicia. Claro, ahora lo que prima son las asquerosas cajas de DVD y si se puede sin libro de instrucciones.

¿Donde quedaron aquellos maravillosos simuladores? Desde el Fighter Pilot del ZX Spectrum (el primer simulador de combate), el F-19 Stealth Fighter o el F-117 de Microprose (obras de SID MEIER, algo poco conocido, y se nota por ser tan divertidos y adictivos. Recuerdo las panzadas a volar que me pegaba en los 80 con el PC1512 , consiguiendo medallas como loco), o la mítica saga FALCON (el 4 es una pasada) o los juegos de Jane como el F-15.

Sí, aún existen simuladores, pero aquella época de juegos hechos con profesionalidad y cariño ya se fue. Ahora, como mucho, encontramos algún simulador que permite volar con tropecientos aviones, sin personalidad, y dirigidos a pasar un ratillo online sin complicaciones. El mercado ahora pide ventas y ventas y ventas, cajitas pequeñas y cutres, megaestudios que hay que alimentar y que sólo producen productos tecnológicos, todos iguales. Space-operas hipertrofiadas, casquitos relucientes, lucecitas y bichos MatrixGearofWarianos. Es una pena: la industria estará en forma, pero el modelo de megaestudios y de máxima rentabilidad va a llevar al videojuego a sus cotas creativas más bajas. ¿Existían esos criterios hace 30 años? Indudablemente, pero antes los juegos estaban en manos de equipos creativos muy limitados y manejables (muchas veces una persona), con gran creatividad, con todo un mundo por explorar y sin jefes en la chepa que creen que saben de videojuegos y que sabían dejar hacer. Ahora el creativo es un simple empleado entre muchos, todo es una cadena de producción sin alma.

Lo dicho. Si sois amantes de los videojuegos, si os gusta este mundillo, no podéis dejar de probar un EF2000 y lanzar unos cuantos entrañables Sidewinded o unos Amraam.