RetroClassics Gameboy: DARWIN Y LA «EVOLUCIÓN NATURAL» DE NINTENDO.

La verdad es que las aportaciones de Nintendo a la historia del videojuego son únicas, pero desde luego si en algo ha despuntado ha sido en masificar el uso de las consolas portátiles. Nintendo se ha revelado tras tantos años en crear diversión pura y dura, entender lo que es un videojuego, y creo que esa es su clave para haber convertido la Gameboy en lo que hoy es.

La Gameboy no es ni mucho menos la “mejor” consola, pero ya sabemos que lo que hace buena una consola no son sus cualidades técnicas. Cuando salió en 1.989 ni siquiera tuvo un especial éxito y apenas vendió un par de millones de unidades. Recuerdo que en los comics USA de entonces (que compraba de importación) anunciaban sin cesar consolas como la Lynx, mucho más atractivas y potentes. Tampoco fue “mejor” que la GameGear, pero algo tenía que sus competidores no podían poseer.

En primer lugar, toda la potencia de Nintendo para promocionar la consola, con el carisma de sus franquicias (Mario, Zelda, etc), y un buen precio (la que veis en la foto me costó 14.000 pesetas). En segundo lugar, una buena portabilidad con una duración de baterías muy aceptable (en contraste con las tres o cuatro paupérrimas horas que aguantaba la pesada y grande (y espectacular) GameGear.

Y luego estaba el TETRIS.

Fue la llegada de este juego el que supuso un despegue alucinante de las ventas. Si hay un ejemplo en la historia de los videojuegos de un cartucho o CD que relanzara la venta de una plataforma, éste es el ejemplo perfecto:  mucho más que la N64 con el Mario 64, la PSONE con el Metal Gear o el FFVII, o la NDS con el Nintendogs. Hablamos, señores, de 100 millones de unidades vendidas, algo impresionante sólo conseguido con el modelo clásico.

Luego, la consola ha sido objeto de una evolución envidiablemente “sensata” y "Darwiniana", al margen de tentaciones “tecnológicas” más propias de empresas como Sony. De la GB clásica (indudablemente grande, pesada y con una claridad de pantalla no muy ejemplar aunque entrañable) pasamos a la GB Pocket, mucho más ligera, con menos gasto de batería y con una pantalla mucho más nítida. De ahí saltamos a la GB Color, que añade juegos específicos con una paleta más amplia de color que la acercan al concepto de la futura GB Advance.

El diseño evoluciona también y la primera GBAdvance retoma elementos de los pads clásicos de nintendo (SNES) combinado con la herencia de otras consolas más clásicas como la propia Lynx o la GGear . Ofrece una potencia algo mayor a la SNES y se presenta como la primera portátil de 32 bits, algo un tanto engañoso ya que remite a máquinas como la Playstation pero sin llegar a su nivel técnico. No obstante se sigue sin incorporar la iluminación de pantalla (es bastante oscura y se precisa de buena luz) y pronto es sustituida por su sucesora, la GBSP, que introduce una retroiluminación no demasiado maravillosa pero apañada. Es criticada por resultar algo más incómoda de jugar por la disposición de controles, pero a mí me parecen excelentes, y con una respuesta, precisión y calidad “material” mucho mejores que la NDS (más pensada para el puntero). La GB Micro es una nueva vuelta de tuerca y se avanza hacia la portabilidad total: una consola realmente pequeña y ultraligera, con una pantalla sorprendentemente nítida aunque pequeña. Un logro, a mi entender, y un prodigio de diseño metalizado que introduce el nuevo interés de la gran N por crear máquinas “bonitas”, piezas de coleccionista.

Y hasta aquí llega la GameBoy como la conocemos, para dar paso a la nueva generación de portátiles táctiles. Pero Nintendo no se olvida de los orígenes y aunque la NDS es otra cosa, sigue manteniendo la retrocompatibilidad con Gameboy, y su diseño es claramente deudor de las primeras primerísimas portátiles de ideó precisamente el creador de la GB, Gunpei Yokoi. Hablamos de las Game and Watch Multiscreen, que como veis son muy similares en diseño e incluso tamaño.

Todo queda en casa en Nintendo, todo surge de manera natural y nunca se olvidan las raíces que la hicieron grande.

Quizá esta NDSi me ofrece dudas: ¿se ha roto esta cadena de evolución natural y sensata? ¿Quiere parecerse Nintendo a algo que “no es”? ¿Despreciar la retrocompatibilidad es dejar de lado toda una filosofía? No veo que se avance hacia un punto concreto aunque se potencie el WiFi, porque creo que tampoco se potencia de una manera decidida. El tiempo dirá si Nintendo se ha equivocado, aunque su paso importante no es ahora (porque ya ha triunfado) sino con su próxima consola, que seguro que es espectacular.