RetroClassics SNES: STUNT RACE, El Gran Olvidado de NINTENDO.

Los que conozcan este juego sabrán a lo que me refiero.
Fue uno de los juegos de SNES en usar de forma más brillante el chip SuperFx. Con una estructura similar al Mario Kart, y realizado totalmente en 3D, pareció inaugurar una nueva franquicia que luego no fue continuada, quizá precisamente a que el propio Mario Kart la eclipsó totalmente. Los gráficos eran sencillos pero ambientaban a la perfección y no se perdia ni un solo instante el sentido de la velocidad y trazado del circuito con sus cambios de rasante o bajadas vertiginosas. Podías manejar a cuatro coches, incluyendo una genial moto, a cual más divertido y con diseños de la casa (es decir, perfectamente entrañables).

El juego, del cual veis una foto (mi original español con la promoción de Carlos Sainz), contaba con el lastre de no tener esas “armas” del Mario Kart, pero sí contaba con la posibilidad de emplear un “boost” y hacer giros cerrados con la L y la R. Los golpes en esta ocasión podían destruir el vehículo, como en el F-Zero. Un juego que pierde la vertiente “arcade” para exigir habilidad en la conducción. En esta ocasión, por lo que sea, jugar con un emulador no transmite las mismas sensaciones que disfrutar del hardware original, y en este caso se nota.

La contribución de Argonaut (Starwing) se ve en el desarrollo del chip FX adaptado a este juego, y en diversos cameos como la aparición volando en una de las fases de la nave de Fox. Para la promoción e imágenes se desarrollaron modelos de los coches en plastilina y se desarrollaron modelos de animación que aparecieron en cortos y anuncios.

Tuvo altísimas puntuaciones en todas las revistas y lo sorprendente es que no tuvo continuidad en el resto de generaciones de consolas, quizá porque su particularidad respecto a otros juegos era el uso del 3D, hecho que evidentemente ahora no es ninguna novedad.

El resultado final del juego: un pique brutal y continuo por batir tu propio record. Estuve durante un año cambiando el cartucho con un antiguo amigo y nos batíamos los records mutuamente. Llegamos al verdadero virtuosismo de la conducción. Lo dicho, una gozada.

Es el STUNT-RACE!!! Y es genial.