Retro Artículo: CUÁNTO DURA UN VIDEOJUEGO.

Una de las críticas que suelo ver sistemáticamente en las reviews de Meristation es la alusión a la escasa duración de los juegos. Parece ser que según Meristation y una parte de los lectores, un juego que no proporcione más que lo que por ejemplo ofrecían Gears of War o Call of Duty: Modern Warfare, es calificado como “corto”.

A mí últimamente me dan sudores fríos cuando un juego promete 60-80-100 horas de juego. Eso significa que jugando 1 o 2 horas al día (TODOS los días) podría estar casi dos meses con el mismo videojuego.  ¿Realmente la evolución del perfil de usuario medio y del entorno en que nos movemos permite semejante dedicación? ¿Esta duración es realmente una virtud? Yo tengo que ponerlo en duda.

Parece que todos estamos bastante de acuerdo en que una película, cuando dura más de dos horas – dos horas y cuarto, es “larga”. Puede ser una excelente película y no resultar larga, pero en los últimos tiempos es frecuente ver espectáculos generados por ordenador totalmente hipertrofiados que sólo producen aburrimiento y saturación (a 2012 o Transformers 2 me remito, pero podríamos llegar hasta ciertas trilogías galácticas). Así que ¿cómo llegamos a una duración de 100 horas en un videojuego?

Me he fijado en que los usuarios muchas veces comentan de juegos en teoría tan redondos como los Final Fantasy, Fallout, Borderlands o muchos otros, que resultan “aburridos” porque requieren enfrentarse una y otra vez con enemigos similares con el objeto de subir de nivel. O que obligan a trayectos interminables. O que fuerzan a combates aleatorios eternos. ¿No serían estos juegos mejores ofreciendo duraciones sensatas y prescindiendo de estos elementos objetivamente soporíferos? ¿Qué aportan cinemáticas insustanciales? Creo que en los juegos actuales muchas veces falta un componente de depuración que no hace ningún bien al producto final.

Ya no sólo es que podamos analizar la duración de los videojuegos de manera subjetiva, sino que incluso numéricamente se puede analizar el coste del entretenimiento multimedia. Una película “Transforminiana” que ofrece 2:30 minutos de película se traduce en 2,50-3,00 euros la hora para el espectador, y sin posibilidad de verla dos veces sin pasar por caja. Si compras un DVD de rigurosa novedad, son 24 euros que divididos entre unas 4 horas de película y extras son 6 euros la hora (con posibilidad de infinitos revisionados).

Si nos ajustamos a estos ratios, un videojuego debería ofrecer al menos unas 20 horas de entretenimiento, sin contar con que esta cifra puede aumentar por determinadas variables: rejugabilidad (dado que “poseemos” el videojuego), multijugador, o el caso de obras que perduran en el tiempo (clásicos de toda la vida). Si tomamos el segundo ratio como referencia (6 €), podemos quedarnos en las 10 horas.

Dicho esto, ¿sería una locura criticar un juego por ofrecer 8-10 horas de diversión si ésta es de la calidad y densidad de GOW o de COD: MW? ¿O las 15 horas de BioShock? Honestamente, veo un esfuerzo de condensación de entretenimiento y de trabajo en estos juegos que no veo en otras sagas de duración eterna (aunque de forma global todos los juegos tengan similares horas de desarrollo). Creo que esto es más bien una virtud y no un defecto: que se recree toda una calle llena de viandantes para ilustrar una huída de 20 segundos de un sospechoso en un juego dice mucho de la intención y el interés del desarrollador, y todo ello es valorable.

Un usuario de la vieja escuela, trabajador y con hijos, es imposible que pueda abordar un Oblivion o un Mass Effect. Posiblemente, un estudiante universitario tampoco pueda hacerlo fácilmente. Todo ello sin contar con lo que supone estar dos meses sumergido en un juego, algo que es sencillo que te lleve a la saturación y que te prive de disfrutar de una mayor variedad de juegos, más cortos, densos y puede que más valiosos.

Poco a poco se empieza a extender esa distinción de “jugador hardcore” o “jugador casual” que parece que más bien tiene que ver con el tiempo de dedicación del que se disponga. Personalmente lo veo estúpido: ¿debería afirmar que un jugador hardcore es directamente un enganchado a los videojuegos que por tanto tiene un problema de adicción y de relaciones sociales con su entorno? ¿Sólo es “hardcore” aquello que ofrece una duración y profundidad que te lleve a dedicar todo tu tiempo libre a un solo videojuego?

Creo que empieza a pasar algo similar al cine: se hacen grandes producciones con estudios que requieren grandes ingresos, y se tiene miedo de ofrecer películas-juegos “cortos” por lo que empiezan a hipertrofiarse y alargarse innecesariamente. El usuario se empieza a acostumbrar y se empieza a hablar más de lo cuantitativo en lugar de pensar en lo cualitativo.

Una duración de 15 horas en un juego desde luego parece prudente, pero también lo son 6 si lo que ofrece es de una calidad que perdure y merezca la pena. Y una duración de 50 horas desde luego obliga a que lo ofrecido sea de una calidad y variedad tal que uno decida consagrar su valioso tiempo a tal tarea, y me temo que muy pocos juegos llegan a ese listón. Y me temo también que el usuario debe empezar a ser exigente con lo que se le ofrece y no empezar a limitarse a deambular por el juego “aburriéndose” con combates insustanciales para luego decir: “¡Hey, el juego es una obra maestra! aunque, bueno, sí, le sobran cuatro horas de cinemáticas y, errr, la mitad del tiempo son combates aleatorios repetitivos.” Pues entonces o ese juego no es una obra maestra o, amigo, hay mucho chavalito al que le sobra el tiempo. Recordad esto: ya os faltará.