RetroClassics ZX SPECTRUM: EL DEPORTE EN EL SPECTRUM.

Son divertidos, no tienen largas fases de mata-mata y los puedescompartir con un amigo… Los juegos deportivos tienen su origen allá por los70 cuando un juego llamado Pong (ya sabéis, esas dos raquetitas y labola-punto) se había convertido en el entretenimiento más avanzado de la época.Incluso en consolas antiguas como la clásica Atari, programas como Hockey o Boxing arrasaban en ventas.

En el Spectrum, la progresión de calidad fue muy apreciable. El golf (como enlos ordenadores IBM) es el primer deporte llevado a las pantallas spectrunianasy el que más versiones conoció en estos tempranos años; en 1983 ya hay unabuena colección de ellos: DKTronics Golf, Abrasco Golf , una versión de Virginpara 16 y 48K… La mediocre calidad sólo se vió aliviada hasta la llegada deProgolf y Royal Birkadle (Ocean), los primeros trabajos verdaderamenteprofesionales en este campo.


Pero en 1982 apareció ya un juego visionario que aquí en España se actualizócon bases de datos reales: Football Manager, de Adictive Games. Es, aparte deadictivo y 90% BASIC, el precursor de programas como PCFUTBOL, que tantaaceptación han tenido hoy día. Los títulos deportivos se disparan en 1983-84,sin alcanzar demasiada calidad, hasta que aparece World Cup de Artic, elprograma de futbol más real hasta la fecha, lastrado no obstante por mediocresgráficos y jugabilidad dudosa (lo que no le impidió cosechar unas ventasprodigiosas). USGOLD tuvo la desvergüenza de lanzarlo con otro nombre muchosaños después. Y Psion nos hace abrir boca con su inolvidable Bandera aCuadros, un juego de Formula 1 que sigue siendo uno de los mejores exponentesde este género en los 8 bits.

1984 es el año de los bombazos: Match Day, del genio Jon Ritman y Chris Clarke,sentó la base de la mejor saga futbolística de la historia de los 8 bits, conun realismo y jugabilidad que aún hoy sorprenden y que incluso dejó por lossuelos las recreativas de la época. Match Point de Psion sigue siendoconsiderado el mejor juego de tenis de la historia del videojuego, cosa queaunque pueda sorprender (hablamos de hace 16 años) queda probada dejándoseseducir un ratito por sus alucinantes cualidades. La moda de las recreativas deolimpiadas crea otro subgénero en el Spectrum con unas cuantas tentativasfallidas como Olimpicon o Sports Hero (Melbourne), pero es el Decathlon de Ocean (apadrinado por el campeón Daley Thompson) el primer juegorompedor de este tipo (rompedor de teclados) y el primero patrocinado por unagran estrella , recurso éste muy usado después para aumentar los índices deventas. Es un juego espectacular pero que habría de ser superado por sualucinante segunda parte: Supertest.


Dinámic, aunque parece que no da importancia a estos días de su gestación,obtuvo su mayor éxito con Videolimpic, su particular visión de los juegos deolimpiadas, que muchos años después se lanzó en Inglaterra por Mastertronic ypara sorpresa de propios y extraños cosechó unas ventas inimaginables en estepaís. Es además uno de los primeros trabajos de Snatcho, el hermano de VíctorRuiz.

A partir de aquí el género deportivo se convierte en algo frecuente. Imaginefunda la serie World Series, con dos buenos ejemplos: Basketball, con unexcelente acabado pero con unos famosísimos bugs que nos trajeron a todos decabeza; Baseball, con detalles tan originales como la pantalla gigante, elbaile de las animadoras o el sonido simulando eco en el estadio. Encolaboración con Konami, y a lo largo de 1986 y 1987, aparecieron otros títulosde buena calidad como Tennis, que ni mucho menos llega al nivel de Match Point;Ping Pong, con una gran adicción y una inolvidable música de presentación; oGolf, de calidad menor. Pero sobre todo nos impresionó con la conversión deHypersport, un despliegue que nos trajo el sabor de las máquinas de los bares acasa. Movimiento impecable y adicción sin fin para uno de los mejores juegosdeportivos en el Spectrum.

Ocean continúa arrasando en ventas con Supertest, que a sus cualidades técnicasañade una originalidad en las pruebas insuperable (tira de cuerda, lanzamientode penalties…), y que en conjunto podría ser el mejor juego de este estilo enel Spectrum. Su continuación pretendió ser más realista pero afectó mucho alaspecto de la diversión. Epyx lanzó una variante de estos juegos, el WinterGames,donde nos dejó boquiabiertos con unos bellísimos fondos y con unaspruebas de invierno muy entretenidas y originales.

Los deportes de contacto también tuvieron sus exponentes: si Dinámic sacó suRocky en 1984, posteriormente Elite sacó su versión del Punch Out de los bares,el Frank Brunos Boxing, francamente logrado y de merecido éxito.El Káratesirvió de inspiración a Beam Software para,tras el Hobbit, editar esa maravillallamada Exploding Fist, donde cada jugador podía ejecutar decenas demovimientos y que supone un antecesor para los juegos de lucha 2D actuales. Sucalidad en la animación es aun hoy día digna de ser admirada.El estupendo KungFu también merece ser reseñado no sólo por su recreación de este deporte sinopor detalles tan originales como la demostración inicial del juego o susrepeticiones a cámara lenta.


El mundo del motor ofrece tantísimos títulos que podría ser tema de otroartículo: reseñemos, aparte del Bandera a Cuadros, el Full Throttle (buen juegode motos), Aspar (de Dinámic, quizá el mejor de este estilo) o Niguell Mansell(Formula 1 muy jugable y realista), sin olvidar la divertida versión delclásico Pole Position de Atari, aunque a veces no se supiera por qué estallabael coche…

En España comienza la moda de los patrocinios de famosos: Fernando MartínBasket Master fue polémico porque es obra original de un joven programador alque Dinámic niega la autoría del código al alegar que tuvo que reescribirlo, ysólo reconoce ciertos aspectos gráficos. Un triste episodio ligado a ungrandísimo juego que dejó en ridículo la versión que para Spectrum se hizo delclásico de Commodore, One on One. Emilio Butragueño cede a Topo su imagen paraun juego de fútbol que supuso el mayor éxito comercial de un juego de 8 bits enEspaña. Michel con Dinámic no pudo repetir este éxito. Por otro lado, ningunode los dos juegos tenía una calidad excesiva. Drazen Petrovic, Sito Pons, PoliDíaz, Perico Delgado o Carlos Sainz…todos ellos se subieron al carro de estamoda aunque los resultados para el consumidor rara vez fueron mas allá de unabonita carátula.

Con el tiempo los juegos deportivos se fueron haciendo cada vez más alocados(recordemos el World Games de Epyx) o buscaron más espectacularidad (el aceptablejuego de Tenis Passing Shot de Sega) para intentar mantener el nivel de ventas,pero la caída del género acompañó a la del propio ordenador, hasta que comenzóa recuperarse pero ya en otros soportes. ¿No os hubiera gustado tener unSensible Soccer en el Spectrum?

Son muchas las cosas que dejamos en el tintero, pero no nos olvidemos de unúltimo programa: Match Day 2. Su jugabilidad y su concepto de toque, pase eincluso remates de cabeza, variando intensidades de tiro, fue el toque queconvirtió a esta saga en la mejor dedicada al fútbol en los ordenadores de 8bits. Aunque los intentos de Jon Ritman de hacer algo similar en Megadrive o PCno fueron satisfactorios, todos recordaremos este juego como inigualable y unaobra maestra.