RetroClassics ZX SPECTRUM: ROCKY BALBOA y los problemas de COPYRIGHT.

En 1.985, y tras sus primeros exitosos programas lanzados unaño antes, Dinamic se lanzó al mercado del ZX Spectrum con dos juegos quesuponen un nuevo salto de calidad: Rocky y Abu Simbel Profanation. Noscentramos en el primero de ellos, que tiene como principal novedad “visual” eldebut del mejor portadista de videojuegos de nuestro país. Hablamos, claro, deAlfonso Azpiri, que realizó una brutal e impactante portada con un boxeadorderribando a su oponente de un derechazo. Es la primera vez que Dinamic quierelograr una imagen de producto no sólo profesional (dejando atrás lasentrañables pero deficientes ilustraciones de Saimazoom o Babaliba) sinocomercialmente atractivo.

El juego no es más que una versión del Punch Out aunque conlas limitaciones propias del Spectrum. La pantalla de presentación del juegoaún no digitaliza el fantástico arte de Azpiri fruto de la precipitación y dela falta de previsión, aunque eso quedaría corregido a partir del juego WestBank. Ya metidos en harina, lo primero que llama la atención del juego es elenorme gráfico del rival, muy llamativo y bien ejecutado, aunque sólo cuentecon unos pocos frames de animación.

Son pocas las acciones que podemos desempeñar: protegernospor ambos lados y golpear a la cara del oponente por la derecha o por laizquierda (en un logrado efecto de impacto). Es decir, que nada de golpes alestómago o movimientos especiales. Nos enfrentaremos a cuatro rivales: CimbelLin, el chino peso pluma; Ted Malare, en el peso medio; Jansen Sino y porúltimo Fighter Bull, un enorme luchador negro que nos lo pondrá muy difícil.Por motivos de memoria, el gráfico del rival siempre será el mismo lo cual enun juego de estas características resta bastante atractivo. No obstante elvalor del juego es más bien dar el primer paso hacia un juego de estascaracterísticas y salvar el escollo de una manera notable. Una vez metidos enel juego tiene su gracia ser capaz de prever los movimientos del oponente ylograr pasar fase tras fase, siendo un programa sencillo pero adictivo.

Evidentemente, el nombre sugiere que nos metemos en la pielde Rocky Balboa, tan de moda en esos momentos, pero no fue hasta su lanzamientoen el Reino Unido de manos de Gremlin Graphics cuando surgieron problemaslegales que hicieron preciso el cambio de nombre del juego. Gremlin tuvo queretirar la totalidad de la partida de videojuegos y cambiar el nombre porRocco, llevando a cabo un auténtico sacrilegio contra la ilustración de Azpiri.Es de hecho bastante complicado encontrar ejemplares ingleses del juego con elnombre de Rocky, encontrándose por Ebay a precios bastante elevados.

Éste y el juego Abu Simbel fueron los dos últimos enaparecer con el logotipo original de Dinamic, que sería actualizado pocodespués para adaptarse a los nuevos tiempos, unos tiempos de gloria que lacompañía fue capaz de prolongar hasta el final de la década.