RetroClassics ARTICULO: Esos locos COLECCIONISTAS.

Lo del coleccionismo siempre ha sido visto con muy diversosojos según la persona en cuestión, y es que eso de acaparar según qué cosaspuede considerarse desde una excentricidad hasta algo enfermizo. Hace poco lecomenté a un compañero de oficina que colecciono (de manera informal)ordenadores antiguos y juegos. Me trajo su viejo Spectrum 128 K de Investrónicano sin antes lanzarme el puñal: “Oye ¿no tendrás el síndrome ese de Diógenes?”

 

 

Y es que algo de eso debe haber. ¿Qué hay en la raíz delcoleccionismo? En mi caso, desde luego, me centro en juegos que me gustan,llanamente, y en máquinas que me atraen o disfruté de niño.  O en originales que sean particularmenteatractivos. No sé, a mí que me gusta la ilustración no me disgusta tener unejemplar del “Dark Seed” de PC diseñado por Giger, y como me gusta todo lorelacionado con George Lucas, pues una caja del Indiana Jones Fate of Atlantises bienvenida. Me gustan las portadas, los manuales, las ilustraciones,intentar instalar uno de esos viejos juegos en su soporte original, tal y comoyo mismo hacía hace 30 años. Uso mis juegos, mi SNES, mi N64, mis maquinitasGame & Watch. No uso el Spectrum porque no estoy para perder 5 minutosviendo cargarse un juego, pero sí conecté hace poco mi +3 con disquete.

Hasta aquí supongo que más o menos la cosa es razonable. Nohe hecho nunca un desembolso estratosférico por nada en particular, ni tengohipotecada media casa para almacenar cajas y cajas. ¿Qué ocurre cuando empiezasa ver cosas extrañas? Alguien paga 180 € en Ebay por un cassette de La Abadíadel Crimen en estuche de plástico. 120 € por el cassette de Spectrum “TemplosSagrados II” de AD.  Cartuchos de SNEScomo Terranigma, Secret of Evermore o Demon´s Crest, completos, pueden alcanzarlos 200 o 300 euros. Un juego como Rodland, de NES, por su rareza (no salió enUSA) puede alcanzar los 400-500 euros.

 

 

Como veis, empezamos a entrar en el terreno en que la genteno busca un juego concreto porque le gusta, sino porque es… “raro”. Así que sí,es así, hay gente que dedica tiempo y cantidades de dinero estratosféricas paraconseguir cosas raras y escasas. Gente que decide tener todos los juegos deAtari 2600 y paga 7.000 euros por el “Air Raid”, juego sin valor cualitativopero del que sólo hay unas 20 unidades en el mundo. Y si quieres lanzarte alvacío, a conseguir el grial de los videojuegos, puedes intentar hacerte con unWorld Championships de NES, en su versión dorada, con 26 copias en el mundo yque se utilizó para un campeonato organizado por Nintendo. Este cartucho conteníaSuper Mario Brothers, Rad Racer y Tetris: seguramente por separado no te gastaríasmás de 15 o 20 euros en encontrar los originales, en lugar de pagar los 12.000€ (sí, la cifra es correcta) que cuesta esta rareza dorada.

 

 

¿Cómo calificar a los coleccionistas que acaparan estoscarísimos objetos? ¿Y a los completistas? Es decir, gente que elige sin más unsistema y se dedica a conseguir juegos horrendos, carísimos y absurdos por elhecho de ser de Megadrive, o Jaguar, o NeoGeo, y tener completa la colección.En cierta manera todos hemos hecho eso alguna vez con los cromos, por ejemplo,pero un cromo no valía lo mismo que un juego de NeoGeo.

Por no mencionar a gente que colecciona juegos encondiciones determinadas: sólo les valen precintados. Es decir, que esdirectamente traicionar lo que es un videojuego, algo para ser jugado o almenos abierto para leer su manual, para ver el objeto en sí (cartucho, etc…).

Con el coleccionismo, por tanto, poco puede decirse porquees una opción puramente personal. Es un debate sin conclusiones, porque cadauno es dueño de hacer lo que quiera con su dinero. Sí es cierto que cuanto másextrema es una postura, más criticable es. Por eso, yo pienso que coleccionarjuegos precintados es una tontería, y que pagar 12.000 euros por un cartucho deNES es un sacrilegio, pero también lo será comprarse un Ferrari de 300.000euros (supongo). Convendréis también en que un Ferrari mola más. Se ha dejadode valorar el propio videojuego, lo verdaderamente valioso, para pasar avenerar los objetos raros y no siempre bonitos (en serio, un cartucho del “AirRaid” es muy muy feo: gastaos el dinero en algo al menos agradable a la vista).

Tengo que finalizar hablando de Ebay, ese instrumento que hahecho que los precios de los juegos antiguos se disparen. El problema es queahora hay pleno acceso a la información y por tanto al mercado. Antes eraposible encontrar por 3 euros en el rastro una Game Watch que nadie quería. Eracomplicado encontrar según qué cosas y no eran tampoco muy valoradas por lagente. Pero ahora es facilísimo encontrar cualquier cosa… si estás dispuesto apagarla.

 

 

Ebay España concretamente muestra lo que el vendedor españoles: un inculto avariento, un paleto informático que a cualquier cosa antigua lepone el cartelito de “Juego raro de colección” para pasar a pedir unabarbaridad de dinero. Esto, sencillamente, no ocurre en ningún otro país. ¿Qué porese juego PAL de SNES te piden en España 60 euros porque es de “colección”? Loencontrarás fácilmente en el Reino Unido a un tercio de ese precio (siempre quete defiendas con el inglés…). Y hay muchos juegos que son multilenguaje por loque comprarlo en otro país no es gran diferencia.  Investigad juegos antiguos, comparad precioscon otros países y entenderéis que es una actitud sistemática el pedir tres ocuatro veces más de lo que resultaría lógico. En especial, en el mercado de losordenadores de 8 bits hay reventas impresentables que afortunadamente cada vezvenden menos.

¿Qué coleccionáis normalmente? ¿Qué objeto es vuestrofavorito?

Y si queréis hacer una buena colección de juegos, no ospreocupéis, jamás será como ésta:

http://10e.org/mt/archives/200603/142154.php