RetroArticulo No Tan Retro: ¿Y PARA BIOSHOCK 3, QUÉ?

 

Sí, me encantan los juegos “retro”,pero por encima de todo me gustan los videojuegos en toda su extensión.BIOSHOCK, pese a que en un principio no me terminaba de convencer, se haconvertido para mí en un referente por su historia, su ambientación y diseño, ytodo ello pese a sus fallos que también los tiene. No hablaré más de este juego(que ya se ha hablado mucho y bien) pero sí de su segunda parte, y sin dardemasiado la brasa.

Hay cosas que ya sabe todo elmundo: el juego no es lo que la crítica (en su fervor inicial) ha pretendidovendernos. Me molesta esto mucho por parte de los medios especializados: cómose crea una imagen no adecuada de determinado juego a pesar de que es obvio quees otra cosa, para que después y pasado el tiempo aflore la realidad. Y la realidades cierto desencanto del usuario y posteriormente las declaraciones de loscreadores reconociendo que bueno, que no les quedó muy allá pero seguro queBioshock 3 (cielo santo…) les quedará mejor. Espero que sepan qué hacer con él,pero ya volveremos a eso más adelante. Así que estos posicionamientos deusuarios y desarrolladores no sé en qué lugar dejan a los medios y a suscríticos, pero diría que hay demasiado miedo (o intereses) a cascarle una notajustamente baja a un juego cobarde y continuista en el peor sentido de lapalabra.

 

Y no es que pueda decir que es unjuego malo (atención, esta columna puede contener SPOILERS) porque está tanbasado en la primera parte que hay que hacerlo muy mal para que resulte unproducto desechable. Pero ni la historia aporta nada de excesivo interés, nitécnicamente es mejor que la primera parte (más bien lo contrario) ni su guiónes comparable ni el desarrollo tiene capacidad sugestiva.

Visualmente está claro que sebasa casi al 100% en la primera parte creando zonas nuevas de la ciudad que nohemos visitado, pero su diseño no tiene los rasgos francamente lúgubres de laprimera parte ni su carisma. Salvaré sólo tres momentos durante el juego que meparecieron dignos:

         La presentación de la Big Sister, personaje quepoco me aporta y que francamente carece de todo carisma, pero que en su primeraaparición se acompaña de momentos de confusión y de una inminente inundacióndel escenario, haciendo realidad la pesadilla de todo jugador de Bioshock, y esesa sensación opresiva de que en cualquier momento el mar se nos viene encima(algo que no llega a pasar salvo esas inquietantes fugas de agua). Aquí noscaemos con todo el equipo… y un par de veces.

         El parque de atracciones de Andrew Ryan, que esimprescindible explorar para pasar un rato divertido y sorprendente, con esosdiscursos destilando rebeldía y sarcasmo, y sintetizando en forma caricaturescael pensamiento de Ayn Rand, la escritora estadounidense en la que se basa lafilosofía del juego. ¡No al Estado recaudador! ¡Libérate de ataduras morales!

         La visión del mundo de Rapture a través de losojos de la Little Sister, una ventana al pasado, y cómo se intercala lahorrible y grotesca realidad. Sin interés jugable pero muy destacable por elmotivo expuesto.

 

Bajo mi punto de vista, el restoes perfectamente olvidable. Los personajes están muy lejos de la definición delos aparecidos en la primera parte, los mismísimos artífices de la existencia ycaída de Rapture (Ryan y Fontaine), unido al papel que desempeñamos, y todoello enriquecido con unos secundarios inolvidables. Sander Cohen, con ese paseíllopor la escalera, esas esculturas siniestras, sus conciertos… O el espeluznantecirujano J.S. Steinman, con esa escena capaz de dejarnos petrificados. Por nomencionar esos momentos míticos de la primera parte como cuando nos enfundamosel traje de Big Daddy (el de verdad, no esa cosa sosa de Bioshock 2 que manejamos)o los interludios de terror genuino: nuestra llegada a Rapture y el ataque albatiscafo (acojonante), las sombras y diálogos enloquecidos de los habitantes,la primera vez que vemos a un Big Daddy, el ataque de los Splicers al submarino,los sótanos anegados con las estatuas asesinas que salen de ninguna parte, …

 

En Bioshock 2 no hay noticias deestos momentos. Los escenarios lúgubres y llenos de carisma se ven sustituidospor arrabales y zonas de laboratorios carentes de interés, y los personajes(salvo un poquito la doctora Lamb) no tienen mayor trascendencia ni nossobrecogen mínimamente. La propia muerte de Sinclair nos deja casi igual queestábamos, y no tenemos dilemas morales reseñables a la hora de perdonar o no alos personajes principales dado que sus destinos nos son bastante indiferentes.

La historia tampoco ofrece nadaespecialmente atractivo, somos un sujeto Delta al que la doctora Lamb obliga a suicidarse,y nuestra hija nos resucita en una vitacámara para buscarla. Incluso unpersonaje del juego insinúa que somos el mismo protagonista de la primera parte…Conocemos a personajes que nos solicitan misiones de lo más convencionales y elinterés del juego se centra exclusivamente en lo que nos rodea.

Los enemigos son sensiblementelos de la primera parte, y se desaprovechan ideas como la de esa secta pseudoreligiosade maripositas azules que queda reducida a un par de escenas de rezos sin másrepercusión.  Gráficamente el juego escorrecto, sin duda, pero ofrece texturas alarmantemente pobres disimuladas porlos brillantes efectos de iluminación. En este sentido, sinceramente, essuperado incluso por su teóricamente más anticuada primera parte, lo que nodice mucho en su favor. El uso del color es también diferente, más vivo que enBioshock 1 y que le sienta bastante mal a Rapture, restándole dramatismo yambientación.

 

Jugablemente, las novedades secentran en el papel que jugamos con las Little Sisters, pudiendo adoptarlas yprotegerlas mientras recogemos ADAM. Resulta que su principal novedad (y queresulta cansina cuando repites el proceso veintiocho veces) ¡está tomadaliteralmente de la última fase de Bioshock 1! Lo que en la primera parte era sólouna más de muchas buenas ideas, aquí se copia para extenderla y darle cuerpo atodo el juego. Lamentable, queridos amigos diseñadores del juego, poquito oshabéis esforzado.

Por otro lado las armas son casiclavadas, con la innovación reseñable de la taladradora (que acaba siendo tandesproporcionadamente potente que lastra la dificultad del juego), y de lapirateadora a distancia. La cámara de video añade farragosidad al sistema de “estudiode especies” que ya de por sí no tenía demasiado atractivo. La sustitución delminijuego de pirateo es muy acertada (plas plas plas) así como el uso más ágilde plásmidos y armas. Los plásmidos: sin novedades que merezca la penacomentar. En cuanto a los tan comentados paseos submarinos entre zonas deRapture: ¡pero si lo interesante está en Rapture! ¿Para qué salir a dar paseítossin ningún elemento jugable más allá de recoger gusanitos con ADAM? Y por quéconvertir el juego en un traslado en Metro entre zonas inconexas de la ciudad,¿se hace porque en Dead Space quedaba molón? Hemos conseguido perder esasensación de una Rapture vasta y revisitable de Bioshock a favor de barrios sinpersonalidad y sin conexión entre ellos.

 

El que lea este resumen pensaráque es un mal juego: no lo es, es una expansión pobretona del primero. Y ésteera tan bueno que algo queda. La Edición Coleccionista de Bioshock 2 es tanbuena que si podéis encontrarla a un precio razonable la compraría sin dudar:tendréis una pequeña ración más de aventuras en la zona cutre de Rapture, masun montón de objetitos geniales como un vinilo con la banda sonora de la primeraparte, una preciosa caja, posters, un CD con música de la segunda parte, y unexcelentísimo libro de diseño totalmente traducido al castellano.

¿Y qué nos queda para Bioshock 3?En primer lugar, traer de vuelta a Levine, el diseñador original. Luego, ¿porqué no volver a los comienzos, partir de una Rapture gloriosa y ver cómo setorció todo? Ver fase a fase cómo el terror lo inunda todo, cómo los escenariosse degradan… ¡Incluso revisitar escenarios y ver los estragos de la guerracivil! El Multijugador de Bioshock 2 intenta esto sin mucho éxito, pero con unacampaña bien diseñada de un jugador para la tercera parte, con una rapturepoblada y llena de vida que poco a poco se extingue… Eso puede estar realmentebien, y realmente poco más queda por tocar en Rapture que no suponga volver alo mismo, a lo ya conocido y explorado.

Si no se van a hacer las cosas demanera gloriosa en Bioshock 3, mejor dejar tranquila a Rapture en el fondo del mary esperar a que la película no emborrone aún más su memoria.