RetroArtículo: LA DENOSTADA, APALEADA Y DESPRECIADA PSP.

 

 

La Playstation Portable, el sueño de todo aficionado a Sony que se hizo realidad a finales del 2004, ha tenido un problema fundamental en su concepción y en su diseño: se llama “Nintendo”.

Efectivamente, digo denostada y apaleada con una mezcla de ironía y realidad porque la PSP ha vendido en el mundo más de 50 millones de unidades durante estos últimos 6 años, y es difícil asegurar que la consola no hatriunfado como parece que piensa el sector. Creo que es al contrario, sólo que su éxito queda empañado por el abrumador triunfo conseguido porNintendo con la Gameboy Advance y la Nintendo DS. PSP ha vendido más que muchas consolas exitosas de sobremesa, y para tener una idea de su alcance sólo basta decir que SNES alcanzó las mismas cifras de ventas. Sin duda, sorprendente.

Así que ¿por qué sigue teniendo la PSP ese estigma maldito? Sin pretender entrar en tecnicismos, analizaremos qué nos ha ofrecido la consola y qué le queda por ofrecer.

En primer lugar hay que detenerse en el concepto de la consola, qué ha querido ofrecernos. Parece claro que la GBA quiso llevar a nuestras manos el sabor de las 16 bits de Nintendo pero con un grado de evolución, y mucha portabilidad. La Nintendo DS ha querido explorar nuevas formas de jugar, con cierta evolución tecnológica pero sin que ello fuera prioritario. La PSP quiso en el 2004 ofrecer una bestia pardatecnológica: que tuviéramos en la práctica toda una PS2 para llevarla acualquier parte. Una pantalla espectacular, un formato propio de discos, posibilidades multimedia que lo convirtieran en un nuevo “walkman” y un catálogo potente de títulos. La portabilidad quedó un tanto sacrificada sobre todo con el primer modelo, PSP1000, pero ha ido mejorando con el paso del tiempo, sin duda.

 

 

En este sentido, se puede acusar a Sony de no haber propuesto nada conceptualmente novedoso, pero creo que el espíritu está claro y eso es algo fundamental. Muchos argumentaron en su contra la falta de sentido de tener juegos que más bien parecían disfrutables en una buena pantalladel salón que para llevarlos de paseo al parque, y quizá por ello Nintendo se ha llevado la mayor parte del pastel. Pero eso no quiere decir que el concepto de PSP no sea válido: es lo que es, y en este sentido no engaña a nadie.

 

 

Su tecnología es tan avanzada que realmente, para su propósito, siguesiendo una consola plenamente actual. Parece que Nintendo quiere dar unimpulso notable en este sentido y dejar muy atrás a la consola de Sony,pero es lógico y factible casi seis años después. Sin embargo, para lo que supone una consola portátil con una pantalla de 4,2”, el apartado técnico de PSP era tan adecuado y sobrado que sería posible en el futuroseguir produciendo títulos para la máquina de Sony sin que diera sensación de estancamiento. De hecho, y a pesar de la lacra de la piratería, estamos viendo una sucesión regular de nuevos títulos que mantienen el listón muy alto y alcanzan a veces cotas de calidad nunca vistas en el sector (y al nuevo Metal Gear me remito). Existen aún proyectos como un nuevo God of War que seguirán dando de qué hablar, aunque pronto la máquina de Sony quedará eclipsada por la 3DS.

No hay que negar que uno de los puntos “fuertes” y a la vez trágicos de la consola ha sido su capacidad de ser pirateada hasta la llegada de la infranqueable PSP3000. Esto ha afectado a las ventas de juegos, sin duda, pero sin embargo ha llegado hasta nuestros días con los índices deventas conocidos y con su indudable categoría de producto de éxito. El pirateo de PSP no sólo permitía ejecutar juegos comerciales sino tambiénel llamado “homebrew”, con una amplia gama de emuladores que cubrían incluso (de manera precaria) la Nintendo 64. Es una consola excelente siel uso que le queréis dar es la emulación, pero particularmente me parece penoso el amplísimo campo que la piratería ha encontrado en su desprotección, muy dañina para el mundo del videojuego (y lo mismo digo,multiplicado por varias veces, sobre la Nintendo DS).

 

 

La PSP ha dado obras maestras y propias, ha contribuido al concepto de “consola exclusiva” con juegos intransferibles que en muy contadas ocasiones han dado el salto a la mismísima PS2. Es obvio, se ha nutrido de franquicias “Sony”, pero al menos se ha traducido en títulos exclusivos y no en “ports” (más bien ha pasado al contrario).

No soy especial fan de la saga GTA, pero es sorprendente poder haber disfrutado de dos auténticos GTA en 3D y además de calidad muy alta (en especial el “Vice City Stories”, con su fantástica banda sonora). Wipe Out se ha lucido con “Pure” y con el vértigo de “Pulse”, concebido para lograr una sensación de velocidad perfecta sin ralentizaciones. La saga “Patapón” ha aportado frescura y diseño a pesar de resultar con el tiempo un tanto aburrida. “Lumines” ha dado una acertada vuelta de tuerca al concepto Tetris uniendo aspecto gráfico y sonoro.

 

 

“God of War” y “Dante´s Inferno” (injustamente infravalorado) nos hanpuesto una mueca de sorpresa ante el espectáculo audiovisual, aunque noson títulos con una gran profundidad jugable. Dos “Tekken” propios y excelentes, títulos de RPG notabilísimos (echad un vistazo al último “Kingdom Hearts”). Un Metal Gear Solid a la altura de los mejores momentos de la saga, un “Silent Hill” muy digno (Origins) que toma lo más interesante de la saga y provoca inquietud enfermiza, y otro novedoso (“Shattered Memories”) que a mí me parece digno de recordarse como un clásico. Una versión “mini” de “Little Big Planet” (una gran sorpresa) muy conseguida, los exitosos “Monster Hunter” de una complejidad y extensión pasmosas. Un par de sorprendentes “Burnout”, brutales, toda la jugabilidad de los arcades más sofisticados con “RidgeRacer”, propuestas sorprendentes como “Ecochrome” o “Locoroco”, alardescomo “Retribution” o “Syphon Filter”.

 

 

Y por último, el interés en los clásicos, recopilaciones de “emuladores oficiales” como Atari 2600, arcades de Capcom, Namco, Konami, y revitalizaciones tan degustables como “Ultimate Ghost´n Goblins” o “Castlevania” que aúnan el sabor añejo con las tecnologías actuales en 3D.

Todo ello es una oferta que no ha decaído a lo largo del tiempo (sí, ha tenido bajones) y que curiosamente ahora muestra una inusual actividad tras seis años de vida (muchos), lo que prueba lo actual de lapropuesta de PSP y la poca necesidad real de que se actualice tecnológicamente. PSP tiene un nutrido grupo de obras que merecen mucho la pena y un escogido grupo de obras maestras: es lo que a cualquier consola debe exigírsele y la pequeña de Sony lo ha ofrecido.

 

 

Claro, ha tenido errores: el formato UMD ha fracasado en el campo de las películas pese a sus innegables bondades. Y es curioso que se le haya criticado tanto y que tras el(nuevo error) de la PSPGO todo el mundo lo reivindique. La realidad es que es un formato como cualquier otro y que ha posibilitado altas capacidades de reunión de información. Más cómodo hubiera sido una cómoda tarjeta StickDuo, pero en 2004 las aspiraciones eran otras y por costes de producción igual hubiera sido inviable.

 

 

Soy fan de Nintendo declarado y nunca he sintonizado demasiado con elconcepto videojueguil de Sony. No acabo de ver la gracia a machacar botones con el God of War. Pero eso no me impide valorar las cosas en sujusta medida: la PSP es una maravillosa consola que sólo alcanzará el estatus de mito cuando desaparezca, cuando llegue una nueva bestia de Sony que traslade la mediocridad actual a sus pantallas y nos haga añorar aquella consola que llevó la magia de la sobremesa al parque por vez primera.