RetroClassics ZX SPECTRUM: LAS RAICES DE GTA.

 

 

Muchas veces hemos hablado de que la época de los 8 bits (y casi entendería aquí  toda la etapa desde el Pong hasta finales de los 80) esuna especie de “plantilla maestra” en la cual los pioneros de los videojuegos crean todo un mundo de la nada. Son ellos los que inventan cómo debe jugarse con un ordenador o una consola. Y por supuesto, los primeros juegos de casi cualquier género existente nacen en esta época, incluso los FPS. No quiere decir que luego no se haya innovado, pero másbien lo que se ha hecho es “evolucionar” hasta límites insospechados una serie de conceptos ya existentes.

Durell fue una notable empresa de videojuegos que desarrolló su actividad en los 80 y luego se reconvirtió a una consultora-desarrolladora de software para empresas, algo mucho más aburrido pero más manejable y rentable (al menos para un pequeño equipo). Uno de sus cerebros era Mike Richardson,  autor de alguno de mis juegos favoritos de Spectrum. En 1986 este señor tuvo la brillante idea de crear una especie de antecedente de la saga GTA (o incluso DRIVER) en sólo 48 K, y aún diría más: ¡¡¡el antecedente de GTA III!!! Que para algo Turbo Esprit es un juego en 3D (o que más bien las simula con mucho ingenio y acierto).

El programa no puede tener un planteamiento más sencillo: eres un policía que a bordo de tu deportivo debe recorrer uno de los 4 barrios que ofrece el juego para capturar a unos mafiosos que trafican con droga. Estos barrios están inspirados en barrios londinenses aunque por ejemplo en la versión española se nos presentaban como parte de Manhattan (algo curioso si observamos que en el juego se circula por la izquierda, como en UK). Para cumplir nuestra misión debemos estar atentos al mapa, localizar los coches, evitar cualquier intercambio de sustancias ilegales y perseguir e inhabilitar a base de golpes a los vehículos en cuestión.

 

 

La vista es una especie de híbrido entre cabina y vista en tercera persona, y conduciremos nuestro coche por calles perfectamente recreadasen 3D pudiendo hacer, entre diversas lindezas: cambiar de carril, ponerintermitentes, atropellar peatones, respetar semáforos, disparar desde el coche a vehículos de delincuentes, girar y cambiar de calle a toda velocidad mientras derrapamos,… Algún detalle es muy evolucionado para la época: podremos repostar gasolina (buscando surtidores y parando anteellos) o sobrecalentar el motor, algo que sólo podremos solucionar acercándonos a un taller para repararlo (¿os suena?). Es sorprendente laambientación de las calles con otros vehículos, peatones que respetan los pasos de cebra cuando los semáforos se ponen en rojo, y el hecho de que las calles no sean todas iguales. Habrá tres anchuras distintas de avenidas, pudiendo tomar diversos atajos para capturar al enemigo. En respeto por lo políticamente correcto, el juego incluye un marcador de “penalizaciones” por saltarnos las normas de tráfico o cualquier otra ley que se nos ocurra: no hay tantas que violar como en GTA pero siemprepodremos atropellar a algún peatón si es que eso nos divierte…

 

 

Por supuesto, no hablamos de verdaderas 3D sino de una simulación, pero el efecto está tan logrado que no podemos hacer menos que quedar maravillados del ingenio del programador. Los giros de los coches, al cambiar de calle, se producen de una manera un tanto extraña, con un cambio de pantalla que puede hacernos perder brevemente el sentido de laposición, pero nos acostumbraremos en seguida. En todo caso, si nos fijamos, se resuelve de manera perfecta los dos tipos de movimiento que podemos hacer al mover el volante: cambiar de carril o bien pulsar el botón de disparo a la vez con lo cual haremos un giro completo para cambiar de calle. Sencillo y adaptado a las limitaciones del hardware.

 

 

Es el coche de conducción con el que todos soñábamos en los 80, en plena ciudad y encima con historia de policías por medio, y realmente lallegada del GTA en tres dimensiones (bastante después) lo que hacía eradar forma a semejante planteamiento pero adaptado a las tecnologías actuales. Es probable que la textura de cualquier coche de GTA III ocupara varias veces la totalidad del querido Turbo Esprit. Por supuestotoda esta reflexión no pretende afirmar que los creadores se basaran eneste juego: pero fueron necesarias dos entregas de GTA para que a la tercera se perfilara de la manera en que alguien ya vislumbró muchos años antes con máquinas infinitamente menos potentes.  Recordad: estamosen 1.986.

Un grandísimo juego, un clásico y uno de los imprescindibles del ZX Spectrum.