Mutation Nation

Ayyy Neo Geo, esa máquina que era capaz de hacernos perder el sueño, esa máquina que todos ansiábamos pero éramos conscientes de que lo más probable es que jamás fuera nuestra, y así sigue siendo para la mayoría. Sin embargo los tiempos avanzan, y gracias a la emulación, gente como yo, puede disfrutar de aquellos míticos juegos que fueron lanzados para Arcades y Neo Geo, como este que nos ocupa: Mutation Nation.
FICHA TÉCNICA
Título: Mutation Nation
Consola: Neo Geo AES
Desarrollado por: SNK
Distribuido en España por:
Año de su lanzamiento: 1991
Género: Beat’em up
Nº de jugadores: 1-2
Idioma: Inglés
HISTORIA
Si por algo no destaca este tipo de juegos, y en especial este Mutation Nation, es por su historia. Estamos en el año 20XX, un científico loco de peinado extravagante, se dedica a experimentar con la población, crea un ejército de mutantes que se encargan de dejar la ciudad echa un asco y nosotros, que manejamos a un personaje (o dos si jugamos a multiplayer) sin nombre, nos lanzamos a la calle a repartir ostias como panes, porque si, porque somos así, nos va la gresca, gente de bien, gente honrada, justicieros.
GRÁFICOS
El apartado gráfico general del título es resultón, permitidme corregir, resultón para lo visto en Neo Geo, este título se ventila gráficamente a más de la mitad de beat’em ups de MD y SNES.
El tamaño de los personajes en pantalla es bastante grande y detallado. Las animaciones de estos están bien conseguidas a pesar de no ser demasiado espectaculares, pecan de ser demasido repetitivas, pero eso es un mal que arrastran la mayoría de los juegos de este género, sobretodo a causa de poseer un único botón de ataque; me gustaría hacer especial mención a la animación que tienen los personajes cuando están cansados, cuando les quedan poca vida, se les puede notar tanto en la expresión facial como en la corporal, todo un detalle de lo más acertado. Mención especial a la animación de los jefazos rebentando después de recibir un correctivo de nuestra parte.
Los escenarios son detallados, a un nivel muy alto gráficamente y bastante variados, desde el clásico callejón lleno de chusma hasta una autopista en la que nos moveremos de camión en camión librando combates dando una sensación de espectacularidad.
Quizás el punto flaco de este apartado sea la reutilización abusiva de enemigos, y no me refiero solo a los enemigos del montón, donde a pesar de ser cierto que se reutilizan bastante, hay variedad para lo que suele ser habitual en este género, lo malo es el abuso en la reutilización de jefes finales, donde creo que, salvo el jefe final final, el resto aparecen como mínimo dos veces a lo largo del juego, algunos bastante más.
SONIDO
El apartado sonoro del juego es correcto, sin más. Posee una música marchosa, bastante "standard" en este tipo de juegos, que te mete en el papel y te pone en tensión, pero sin llegar a ser pegadiza, no la cantarás a posteriori precisamente, pasa bastante inadvertida.
Los efectos de sonido, por su parte, siguen en la misma línea que la música del juego en sí, correcta pero sin alardes.
JUGABILIDAD
Lo mejor que tiene este juego es, sin duda, su jugabilidad. El control es muy simple, se basa en la utilización de dos botones, A para golpear y B para saltar. El personaje se mueve a lo largo de la pantalla de izquierda a derecha pudiendo alejarse o acercarse a la cámara al más puro estilo Streets Of Rage. Uno de los puntos fuertes con respecto a este último es la posibilidad de saltar mientras nos desplazamos verticalmente, haciendo más sencillo esquivar ataques que en el juego de Sega.
Mutation Nation, como todo buen beat’em up, posee ataques especiales, estos se activan dejando pulsado el botón de ataque, de este modo se rellena una barra y nuestro personaje se pone a brillar, a partir de entonces, en el momento en que soltemos dicho botón se activará el especial que nos costará una cantidad de vida. Este ataque depende de unas esferas que encontramos, cada una con una letra y cada letra corresponde a un tipo de ataque diferente.
-A: Genera un par de dobles de nuestro personaje que derriban todo lo que encuentran en pantalla.
-B: Lanzamos una gran bola de energía que se carga a todo Cristo.
-C: Nuestro personaje pega un pedazo de salto que lo saca de la pantalla y al aterrizar libera un tremendo ataque eléctrico.
-D: Transforma a nuestro personaje en un tornado verde.
Estas esferas sirven también, junto a otras que no poseen letras, para restaurar nuestra vida.
Un aspecto importante que tiene sus pros y sus contras con respecto a otros títulos del género como Streets Of Rage (perdonad que lo mencione tantísimo, pero para mí es todo un referente de los beat’em ups) es que los personajes protagonistas se traspasan entre sí. Por un lado fastidia que no se puedan ayudar mutuamente ofreciendo apoyo desde donde impulsarse para atacar, pero por otro lado, se evitan las galletas sin querer a tu compañero, lo que a la práctica resulta más fácil, ya que no has de estar pendiente de que alcance tiene tu ataque y si tu colega está lo bastante lejos de ti, como véis, tiene su parte buena y su parte mala. El mayor inconveniente del título en este apartado es la ausencia de armas, no existe ninguna en todo el juego, lo cual lo priva de la variedad que estas otorgan normalmente a los beat’em ups, una lástima.
DURACIÓN
La duración del juego está bastante bien para ser un juego originalmente para Arcade, posee 6 niveles, cada uno de ellos estructurados en un par de fases bien diferenciadas entre si y con un jefe final en cada una de la hostia.
El problema es que el último nivel se ve que está metido con calzador, por aquello de que alcance la mítica cifra de 6 niveles, pues se trata de un mero recopilatorio de los enemigos finales que nos hemos encontrado anteriormente en el juego.
El juego se pasa sin problemas en media hora, ya que su nivel de dificultad no es precisamente muy elevado, además da igual cuantísimas veces te maten, solo con matar al último jefe te dan puntos de sobras para colocarte primero en el ranking, lo cual tampoco es demasiado aliciente para rejugarlo, sobretodo uno solo. Es un juego para echar una partidilla de vez en cuando y flipársela, pero en compañía, que es donde se vuelve realmente divertido.

Un juego la mar de divertido, aunque no demasiado rejugable. Con sus claroscuros. Posee un apartado técnico buenísimo para la época, pero queda bastante por debajo de otras obras de Neo Geo. A pesar de ser consciente de que tiene sus carencias es un juego que me ha gustado mucho.