Trabajando en equipo: Las madres que los parieron: Licencia para fardar (Zerael y Juanjico Lawless)

 

 

Me presentaré. Mi nombre es Pedrito Pusilánimez, y si están leyendo esto es porque Zerael y Juanjico Lawless están muertos o desaparecidos. Y yo probablemente también, aunque más tarde, con tiempo suficiente para transcribir esto y programarlo para que salga a la luz en caso de muerte o desaparición de los tres.

La historia es sencilla pero escabrosa, y aun sabiéndolo, me embarqué en ella desde el primer momento.

Todo empezó el día que encontré por casualidad un mensaje extraño en la zona de contactos, justo entre “Estela, grandes pechos, mulata, todos los servicios. Si quieres también puedo ser italiana.” y “Juan Alberto, macho latino, 24 cm demostrables, sin pluma, pero desplumo gratis”. Allí había una oferta de trabajo anómala que decía: Aventureros buscan becario valiente. Sin remuneración. Tu vida puede correr serio peligro. Se valorará positivamente predisposición a seguir órdenes contradictorias. Abstenerse Vendedores de enciclopedias, Adventistas y miembros del partido Nazicomunista. Telf. 6xx-xxxxxx.

 

Foto de archivo: Pedrito Pusiláminez

Llamé, y como fui el único interesado y a pesar de los muchos aspirantes, enseguida me cogieron me escogieron por mis valiosas habilidades. El trabajo consistía en lo siguiente: infiltrarse en la Residencia de la tercera edad Santa Fístula del cuarto día para entrevistar a las madres de sus respectivos ídolos: Emiliana Bond, madre de James Bond y a Francisca MacGyver, madre de Angus MacGyver.

Muchos desconocerán la existencia de Santa Fístula del cuarto día. No les culpo. Es el lugar en el que los progenitores y demás fauna familiar de agentes secretos y superhéroes -internacionales y atemporales-, se retiran para disfrutar de su jubilación. Un bonito cuchitril pensado para que los secretos de sus hijos mueran con ellos.

 

James tiene toda una serie de videojuegos, ¿podrá superarlo Angus?

El edificio está ubicado en lo más profundo de la Soria profunda –ya no es un secreto, Z & JL lo han descubierto a través de su Agencia Verbenera de Investigaciones Estúpidas S.A. (AVIESA), filial de ACROSS–. Queda un poquico más allá de la puerta de Tannhaüser, cerca de los Montes del Destino. Como era de esperar, está rodeado de docenas de medidas de seguridad de lo más variopintas, para evitar las filtraciones de cualquier tipo. Todo lo que hay dentro es demasiado secreto como para que salga a la luz sin suponer un peligro para alguien. Algunos dicen que entre sus archivos se encuentran los Documentos del Mar Muerto, que contrariamente a la opinión del populacho, no contienen el evangelio según Jesucristo, sino el único método efectivo para resucitar a Aeris en Final Fantasy VII.

Como era de esperar, a MacGyver no le hacen falta videojuegos. Con un clip puede montar un equipo de realidad virtual.
Lograron colarse sin apenas esfuerzo. En su día fueron conscientes de que su preparación como filósofos de elite daría sus frutos. Así, con las técnicas especiales aprendidas en las diferentes cafeterías, se adentraron en la finca-residencia. Allí vieron lo imposible y consiguieron mucho más que lo que nunca imaginaron.
A estas alturas mi misión era tan sencilla como transcribir su bitácora de aventureros, recopilando información sobre Emiliana Bond y Francisca MacGyver. Pero su empeño y determinación acabó superando con mucho sus expectativas, ya que se las arreglaron para grabar una conversación entre ellas fardando de sus propios hijos. Un documento sin par, maravilloso, único, rápido, fuerte, salvaje… y secreto. Como transcriptor, tengo el deber de que esto llegue a los medios oportunos para su difusión, asegurándome que mi cruel muerte a manos de la sociedad mundial de agentes secretos (filial de ACROSS), no será en vano. Ni la mía ni la de aquellos que nunca me pagaron.

Ahora que está todo explicado, sólo queda transmitir la conversación en cuestión. La verdad es que me parece una estupidez supina y no veo la trascendencia a nivel mundial que esto pueda tener. Pero yo sólo soy un mandado, y mis jefes ordenaron que lo hiciese si no daban señales de vida en varios días.

Ruego a quien lea esto, que lo envíe a las autoridades impertinentes que sea menester:

Francisca MacGyver: Hola, Emi. ¿Qué tal la noche? ¿Has descansado?

Emiliana Bond: Bien, Paca, bien. Ya sabes, con los riñones doloridos de siempre.

FM: Sí, hija, sí. Yo con la artrosis voy que me cuesta todo mucho. Y encima duermo fatal. ¡La medicación no me hace nada!

EB: ¡Ay, Paca! ¿A que no sabes con quien hablé anoche?

FM: Con el petardo de tu hijo James, como todos los jueves que libra.

Soy más guapo que Hannah Montana si se cambiara de sexo
EB: ¿Petardo? ¡Tú no tienes artrosis! ¡Te duele todo de la envidia que tienes de que mi hijo sea el mejor agente secreto de Su Majestad! ¡Él, con lo guapísimo que es! ¡Que tiene a todas las niñas locas! ¡No como tu niño, Angus! Me da que ya no conocerás nuera, Paca.

FM: ¿Envidia yo? ¡Mi Angusito es lo más bonito del mundo! Mira, te voy a decir una cosa: que quiera tener nietos y no me los dé es mucho mejor que tener un hijo secreto con cada pilingui que se encuentra. ¡Porque son todas unas pilinguis! ¡Unas mujeres de vida alegre que se arriman a cualquiera con dinero y un rolex que hace pichinadas! Mi Angus es listo, las mantiene a raya. Además tu James es un descarado, cambiando de aspecto cada dos por tres. Ahora va de rubio, pero lo he conocido moreno, castaño y ¡hasta con peluquín! ¡Habrase visto!

Mira el chuleta ese, que necesita un silenciador para tenerla más larga…

EB: Qué envidiosa eres, Paca. Encima tu hijo, que lleva casi treinta años con el mismo peinado, ¡que parece que se pasa una podadora por los costados detrás de las orejas y se apaña! ¡Vergüenza debería darle! ¡Y sobre todo vergüenza a ti, por no decirle nada! Mi Jamescito siempre está guapetón con su traje, elegante; igualito igualito que el piltrafilla de tu Angus, siempre en vaqueros, con la cazadora roñosa y la furgoneta de los tiempos de mi madre, ¡que en paz descanse! Mi James va en coches muy bonitos, muy rápidos ¡y se los regala la agencia! Ya podría aprender tu hijo y pedir a sus jefes un coche que no se rompa cada dos paseos. Tanto Estados Unidos y tanta leche, para que al final sus agentes vayan en coches de caballos. Será que echáis de menos pegaros con los indios.

FM: ¡Ni coches ni cochas! Mucho presumir, Emi, pero a James se lo dan todo hecho. Mi Angus es bastante más listo que tu James. Al tuyo le dan cachivaches que hacen de todo, hasta el café, y mi Angus tiene que buscarse la vida. Recuerdo que una vez con tres perchas, las anillas de un cuaderno y una esponja, me hizo un microondas que funcionaba con luz solar. El tuyo venga a desperdiciar todo… ¡si te lo cuenta él mismo! Le dan un móvil, lo pierde, le dan un coche, lo rompe, le dan un bolígrafo-pistola, se le cae por el retrete…

El reloj de James para los domingos: si te entran dudas sobre tu futuro, tiene línea directa con la Bruja Lola

EB: ¿Pues no los tendrá que usar? Con esos cachivaches salva al mundo y a ti te parece mal. La próxima vez que te deje fuera, y ya veremos si te hace tanta gracia que se le caigan las cosas por el retrete…

FM: Lo de tu hijo no es salvar al mundo. Lo de tu hijo es luchar con ventaja. Si mi Angus tuviese todas las tontadas que le dan al tuyo, no sólo lo salvaría, sino que ya viviríamos en la luna.

EB: ¡Tú sí que estás en la luna, vieja chocha! ¡Mira que decir esas cosas de mi James! Con lo apañadico que es con eso de las cosas tecnológicas. Que hasta sabe usar el Internet ese. Seguro que el tuyo sólo lo usa para ver guarradas.

Lo mismo pela zanahorias que desactiva cabezas nucleares. ¡Me la quitan de las manos, oiga!

FM: Internet, Internet… no te preocupes tanto por eso y preocúpate más de que tu hijo vaya matando a gente por ahí. El mío es pacifista y sólo los lesiona. Que por muy malvados que sean, ¡tienen madre! ¡Y lo mismo hasta esposa e hijos! ¿Te gustaría que un impresentable de esos que amenazan al mundo te matase a tu James? ¿A que no? Pues el día más tonto, ya verás lo que pasa. Ni su muñequera con rayos láser le salva. Mi Angusito es más precavido, que nunca se sabe lo que puede pasar.

EB: Tonterías, ¡lo que pasa es que tu Angusito es un cagueta! ¡Oh! ¡Mírame!, ¡presencié un accidente hace mucho y le tengo miedo a las pistolitas! ¡Bah! Si hubieras visto la ilusión que le hizo a James la Walther PP que le regalé en su primera comunión… ¡Qué guapo estaba posando en las fotos todo orgulloso con ella! ¡Qué carita de ángel! Aunque no negaré que tu Angus de niño, con ese pelo rubio, también estaba muy mono.

Primera comunión de James Bond: el harén que le regaló Chuck Norris

FM: De verdad que sí. Vaya par de guapetones los dos. Mi hijo haciendo trampas para reptiles con los tenedores y el tuyo intentando darle un beso a la hija de la Juani. ¿Te acuerdas de la Juani? ¿Juani Archer? ¡La madre de Cate Archer!

EB: Como para no acordarme, chica. Qué pesada era esa mujer. Quería que fuese con ella y sus amigas a hacer ganchillo, y yo era más de encaje de bolillos. No hacía más que repetírselo y aun así, dale que te pego.

¡Te quiero, James!

Altavoz: Ding, dong, ding. Atención por favor, señoras, señores y hermafroditas residentes, en cinco minutos serviremos la cena en el salón principal. Dong, ding, dong.

EB: Ala pues, Paca. Vamos a cenar ya, que es tarde y hace fresco.

FM: Sí. Menos mal que me he cogido este chal, que si no…

EB: Espero que haya albóndigas que me apete…

[Fin de la grabación]