El imaginario del Doctor Paranassus >>> La posibilidad de elegir: ese invento infernal

Una historia mil veces vista, por todos conocida, desde el tamiz que es la mente de Terry Gilliam, supone una gran historia. A mí al menos me lo parece. Director de películas bastante diferentes entre si en cuanto temática, pero siempre con ese mundo interior propio tan bien plasmado. Admirado por quien aquí escribe desde bien crío por aquella maravilla conocida como Las aventuras del barón Münchausen (que claro, hasta que no me convertí en un cinéfilo autosuficiente, no supe ni de quien era ni nada de nada) poco a poco fui descubriendo a un gran director con obras maravillosas. Es cierto que tiene alguna cosa más bien normalita y otras que rozan la mediocridad, pero desde luego, sus buenas películas son impresionantes. Bastante superiores a la media.

En esta última modorrada de Gilliam tenemos al Terry Gilliam bueno, al que desborda fantasía, y también tenemos al Terry Gilliam desgraciado, ese que se pone a hacer una película y le crecen los enanos. Si alguien tiene interés en ver una pequeña muestra de lo que me refiero con esto, que procure ver un documental sobre el rodaje de una película sobre Don Quijote, llamado Lost in La Mancha. Alucinante. En este caso, la muerte de uno de sus actores principales, Heath Ledger, en pleno rodaje es lo que hizo que los cambios se sucedieran aquí y allá. Por suerte, el bueno de Terry, fue capaz de improvisar y de lograr algo no solo válido, sino algo bello.

En El imaginario del Doctor Parnassus tenemos la historia de una barraca de feria en los tiempos modernos con cuatro habitantes en ella. Su espectáculo cada vez tiene menos seguidores y menos gente interesada, por lo que el dinero escasea. El Doctor Parnassus es alguien muy especial, hasta tal punto que ha tenido la oportunidad de hacer tratos y apuestas con el mismísimo demonio en varias ocasiones, y ahora, justo ahora, ha vuelto para cobrarse la última apuesta de Parnassus hizo con el señor Nick, justo cuando aparece un desmemoriado a quien Parnassus y compañía acogerán como uno más.

Impresionante Tom Waits haciendo de Mr. Nick. Es cierto que es el mismo papel que hace siempre, pero Gilliam tuvo muy buen ojo a la hora de contar con el, con ese bigotillo inconfundible, su sombrero y esa cara de “no tienes ni puta gracia” tan característica. El resto del elenco principal bien también: Un Doctor Parnassus creíble, en sus penas y en sus glorias, interpretado con un Chrisopher Plummer muy creíble a pesar de lo inverosímil de las historias, un Heath Ledger muy potente, en su línea, como benefactor estrafalario, sentido, verosímil, y del que se siente bastante que no pudiese acabar la película porque estaba realmente muy bien enfocado el personaje. Los apaños, esos actores que hacen el papel de Ledger en diferentes puntos de la película, le dan un punto muy original a la película, y mientras que podía haber resultado completamente ridículo, acaba estando muy bien llevado, sin la brusquedad que se le puede presuponer. En este aspecto, Colin Farrell es quién realmente (a mi entender) es capaz de captar la esencia de Tony, el personaje en cuestión. Sin ser un actor especialmente bueno, aquí se introduce muy bien en el camino que estaba llevando Ledger, sin caer en la exageración gratuita en la que cae, por ejemplo, Jude Law. Johnny Deep (Juanito Profundo para los amigos), por su parte hace un papel estándar, de los que el sabe hacer, un poco cayendo hacia la gestualidad exagerada, asemejando un poco este pequeño papel con el de Jack Sparrow, pero con menos maquillaje.

El resto de personajes relevantes, con Valentina a la cabeza están correctos. Quizá destaque Percy, como enano que siempre tiene las palabras adecuadas, que siempre tiene razón, valiente, aguerrido y feliz. Siempre feliz, por dura que se presente la situación. Valentina hace un buen papel como hija de Parnassus, como niña que quiere tener una vida normal fuera de los extravagantes poderes de su padre. Anton, es posible que tenga la más floja de todas las actuaciones, queda un poco inestable esa actuación mediocre en medio, pero bueno, tampoco resta al conjunto.

La historia es bella y barroca: el carromato, los vestidos, los mundos oníricos en los que se introducen los distintos personajes. Todo está lleno de detalles en los que la gran mayoría de nosotros no repararía, pero que Gilliam se toma la molestia de tener pensados. Así el conjunto, aunque exagerado en ocasiones, es tan completo.

Fantástico el uso de las metáforas y otros recursos estilísticos, sencillas y mordaces que hay a lo largo de todo el metraje, culminados en dos seguidos protagonizados por dos monjitas: Sin decir apenas nada, ¡resumen tanto! Esto es algo que ha hecho desde que comenzó a hacer películas más allá de los Monthy Phyton y que realmente sabe hacer bien. Además, esa conjunción de diferentes mitologías religiosas que junta en la película imbuye a todo, un gran aura de misticismo.

Así tenemos una serie de personajes bien llevados en una historia repetida hasta la saciedad, pero narrada de una forma particular más allá de lo que es el más puro imaginario del director, con una parte fantástica muy bella y nada cargante y un desarrollo, tanto de la historia como de los propios personajes ideal. Merece la pena destacar como se solventa la gran problemática que hubo filmando esta película, de una forma original y en absoluto forzada, que sirve para dar más fuerza incluso al relato. Tan solo Law se sale un poco de esta ristra de elogios, que para compensar se llevará un perfecto Waits, que con el cigarro calado se dedicará a tentar con tantas maravillas y tantos prodigios como pueda a los engañadizos mortales.

Impagable la escena de los policías bailando.

Con todo esto, parece que sea todo una postura muy de fan fatal, y aunque sea fan declarado del cine de Terry Gilliam, el día que toque (si llega) explicar mi visión sobre Tideland, no va a salir precisamente muy bien parado, por ejemplo.

Mr. Nick: ¡Mierda! ¡He ganado!
 
P.D.: Mis disculpas por los fotogramas. Son un poco pobres, pero elegir algo en condiciones con lo poco que ronda por la web ha sido dificil.