Análisis clásico: Rocks de Aerosmith (1976)

El mercado de rock clásico esta repleto de bandas legendarias con grandes éxitos. Canciones, que traspuan calidad por todos los lados. Aerosmith, es una de esas bandas, pero que además mantiene un espiritu eternamente juvenil con un Steven Tyler que aunque crece en edad, su voz sigue patente como icono de la banda. A parte porqué no decirlo, también su cara y esa enorme boca que tiene, realmente sabe transmitir con sus facciones humor y rebeldia a las canciones.

1976

Con Toys In The Attic, publicado el año anterior y con el nivelón que había logrado, mas le valía a Aerosmith sacar algo que fuera bueno. El nuevo concepto de disco de Aerosmith tenía en mente hacer un rock bastante primitivo, como si fueran piezas en bruto, como los diamantes que se ven en la portada. Se trataba de hacer canciones que fueran diamantes en bruto, joyas escondidas.

Análisis

Aerosmith – Last Child

Empezamos primero por el valor extra de este disco. La afinación de voz de Steven Tyler es distinta a la común. La forma de cantar de este disco es como en los primeros discos, una voz mas juvenil, mas imperfecta (que no significa malo) sino que es otra forma de escuchar a este estupendo cantante. Me recuerda a como canta Train Kept A Rollin’ o Dream On (en las versiones originales). Luego en otras canciones vuelve a la forma de entonar normal pero, tened presente que en la actualidad ya no interpreta las canciones asi (aunque lo hace de p…… madre, que lo he visto en los vivos y es para quitarse el sombreraco).

Aerosmith – Rats In The Cellar

Joe Perry, en este disco suma los riffs complejos de su anterior disco con otros que destacan por ser superveloces y potentes. Los solos son unos quemadedos y quematrastes, juegan un poco con la integridad del artista y no son Pantera. Pero con su elegancia los hammer-ons y pull-offs maniobrados como si fueran un organillo, arriba y abajo dedos. La guitarra suena realmente bien, con un sonido salvaje y los solos suenan potentes y que combinan escalas con acordes de tres notas contundentes.

Aerosmith – Nobody’s Fault

El sonido de la batería patente de Aerosmith transmitido por Joey Kramer aseguran combinaciones complejas de baquetas y pies con las canciones que son mas lentas y con las rápidas escuchamos ametralladoras de redobles que para cualquier mortal son de esos que flipas al escucharlo siempre, por veces que hayas escuchado el sonido.

Aerosmith – Home Tonight

Y si es Aerosmith, os podeis imaginar que puede salir alguna balada rock de esas tan chulas que se sacan de la manga. Home Tonight, es acompañada por una guitarra desgarrada por unos coros celestiales y por una gran solemnidad. Un solo progigioso culmina esta canción entre todo el conjunto divinizado. Pero la pega es que se hace muy corta y empiezan a apagar los focos cuando la cosa se pone bonita.

Aerosmith – Back In The Saddle

Un poco de tensión musical y de golpe ¡¡¡I’m baaack!!! y empieza un riff con mucho rizo con las notas, muy adornado. Es salvaje y Tyler fuerza la voz a agudos raspadíssimos. Con más de un solo esta es la canción mas compleja del disco y con un sonido muy especial, parece la rival directa de Train Kept A Rollin’. La tirada blues de Aerosmith da una guindilla en todo el álbum.

Conclusiones

Rocks, como se diria en ingles ¡Rocks! (es decir, mola). Es coger canciones y remezclarlas de una forma que saques un Aerosmith mas rebelde y oscuro. Comparte atributos con discos anteriores y mejora la formula de buena voz, con riffs variados y ritmo complejo. Representa una grandíssima continuación de la cronologia de Aerosmith y merece la pena tenerlo y escucharlo.

A veces te corta el rollo cuando podría aspirar a quemar del todo el cartucho pero es taan ridicula la proporción de este fallo que ni se lo voy a tener en cuenta. Esta es la segunda obra maestra de Aerosmith en dos años con el anterior Toys In The Attic. En años posteriores decayeron y hasta el disco Pump de 1989 no se nota la vuelta del mejor Aerosmith.  

Valoración:

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