Análisis: Defensores de Proyecto Zeus (2013)

Hay bandas que desgraciadamente se quedaron en su época a unpaso de llegar a la fama merecida y poder seguir con su trabajo creativo. Eldestino, aun así, es arbitrario y caprichoso, haciendo que grandes grupos pinchenpor factores externos a ellos, falta de fe de las discográficas, pocaaceptación en su entorno… Un muñón de las dos que hace la falta de fondospara poder hacer realidad un sueño.

Zeus es un ejemplo perfecto de este hecho, de una banda quecon calidad suficiente para convertirse en un mito musical en nuestras tierras,la falta de fe en ellos les hizo bajar del escenario tras sacar un debut muyprometedor llamado V en 1987. Pero 26años después vuelven con su segundo álbum de estudio tras el nombre ProyectoZeus en respeto a los viejos integrantes que no se han unido.

Análisis

La insignia original de Zeus era la de un heavy metal épicomuy clásico, muy de vieja escuela con una cabalgada que sonaba a una mezclaentre Iron Maiden y Running Wild y les daba una música envidiable en su tiempo.Con los años digamos que la cosa ha cambiado y han regenerado su sonido haciaun heavy más musculoso sin perder el ingrediente que les da la salsa original,el cantante, Félix Bustillo.

Lo bueno es que aunque sus guitarras se han vuelto másgruesas , eso no significa que hayan perdido un ápice de gracia compositiva,tal vez porqué el disco es un mix entre canciones que en sus días de gloria nofueron publicados y otros que siendo actuales demuestran que queda muchainspiración viva en esta reencarnación. Empezando por el conjunto de "LaIra" y "Defensores del Rock", ambiente y música de batallapara abrir a lo grande.

Los agudos a lo largo y ancho del disco están muy presentes,alguna vez hasta la saturación pero en otras vertebra las canciones. Como en "Listopara Luchar" que parece una canción sacada del mismo averno delque Judas Priest hizo Defenders of theFaith y Painkiller, con unasescalas absolutamente enfermizas colocadas de por medio. Han sido muchos años paraoxidarse como banda, pero ni de coña.

Con tres de tres canciones de gran factura pasamos a "Máquinas",la cuarta canción del disco con la que vemos mucha garra. 6 acordes cabezones yalgunas notas rampantes bastante potables, en una canción que lo que más mellama la atención es la letra y la técnica melódica de Santi Leal, guitarristafichado para este proyecto. Otro tema de buena factura y ya van cuatro, peroentonces es donde percibo el primer resbalón.

"Asesinos" es una canción virtuosa pero que no mellena tanto como las anteriores. La primera pretende ser tan matadora como lasanteriores pero a ratos creo que se han pasado de velocidad, no le han dejadosuficientes poros para respirar como una canción única y la convierten en unserpenteante ejercicio de cansancio lírico, aun así, pueden recordar un poco alos nuevos Accept de Blood of the Nationsy Stalingrad. Lo curioso es que de este tema hay un video de los años 80, es decir, esta es una de las canciones que no lograron publicar. 

Link: Asesinos de Zeus (1980’s)

"Jugando a Matar" y "Los Ojos del Diablo"son seguramente las canciones más progresivas del disco, con unos cambios detiempo destacables (en el minuto 2:03, con el toque maideniano incluido) y quele dan variedad al disco. La primera engañándote haciéndose pasar en primermomento por una balada metal y la segunda creando un muro al empezar la cancióny dando algunos giros interesantes.  

Y por fin ha llegado mi canción predilecta del disco, "Venga,Grita". Que mala baba tiene y cuando te crees que ya ha dado todode sí, espera la sorpresa grande. Te llenan de tensión con el bajo, la bateríay una voz y guitarra que combaten por despegar a las orejas de un servidor quese rinde ante tal espectáculo. Si que dan ganas de gritar y saltar, uno terminala canción eufórico con ganas de más y más.

Llegamos al último tramo del disco, con "Lloran lasAlmas" y "Heavy Metal", un par de himnos para sus actuaciones endirecto que algunos esperaremos con ganas cuando empiecen su tour de force de Defensores. Tal vez no son las mejores deldisco, pero tienen un espíritu vibrante, te piden que las corees mientrassuenan o que empiecen los conciertos.

Conclusiones

Lo diré con toda la sinceridad que cabe en mí, no me esperabani de coña que este disco tuviera un potencial tan alto metido en su interior.Tal vez, pensaba en un disco más o menos de la talla del último de Metallica,potente pero no brillante. Pero que fácil era caer en prejuicios y más si vesque una banda no ha parido nada nuevo desde hace casi tres décadas. Por esomismo, como un acto de fe casi ciega le pongo una velita a este disco.

Tiene fallos, no lo puedo negar, hay momentos memorables conalgunos momentos menos sazonados en canciones que afortunadamente brillan confuerza, sean hechas en 2013 o en 1985. Si hay una cosa, que echo de menos, talvez es el sonido a hojalata y mas caballeresco de su primer y muy lejano disco,tan retro, tan épico y que seguramente era uno de los mejores discos de heavyespañol de los 80. Pero toco madera, llevamos 2 o 3 años de renacer de la buenamúsica y Zeus sin duda es uno de sus nombres.

EXTRA: Buscando Acción de Zeus (en vivo)

Valoración:

Arrow Arrow Arrow Arrow (Muy bueno)

Análisis clásico: Metropolis Pt.2: Scenes from a Memory de Dream Theater (1999)

Los antecedentes del progresivo

Los precedentes

El rock progresivo es unestilo que murió para volver a resucitar. No sé si alguna vez os lo habíancontado, pero tras The Wall de PinkFloyd y su espectacular y ruinosa gira ,como último gran exponente de la primeraera del género, este cayó en desgracia tras algunos años de debilidad.Acarreado por el punk, la música disco y los excesos de todo tipo, tantomusicales (pirotecnia, desgaste de la fórmula musical, derivacionescomerciales…) como legales (drogas, delitos…) a finales de los 70 el rockprogresivo dio su canto de cisne y acabó su primera era.

En los 80, revivió renovado, más comercial con sintetizadores, con letras enormementesentidas, el llamado neo progresivo. Elgran exponente fue Marillion, una banda inglesa que gracias a su poéticocantante, Fish reviviría el progresivo con una nueva esencia y saborrememorando un poco el sonido de Genesis de los 70. Así viviría y perduraríala segunda era del progresivo a lo largo de los 80, con su disco estandarte, Misplaced Childhood y que se prolonga hasta el disco Season’s End de 1989, último disco deMarillion con su esencia clásica, aunque con un nuevo cantante, Steve Hoghart.

La tercera era del progresivo

Finales de los 80, une época en la que seempezó a gestar realmente la tercera era del progresivo, una era en la que se fusionaría con el heavy metal, en plena consolidación técnica, que da su primer paso firme con Seventh Son of a Seventh Son de IronMaiden en 1988. Su gran banda, la que explotaría hasta la cúspide estenuevo periodo con su sonido no sería otra que Dream Theater y hoytoca dar un vistazo a la obra cumbre de esta tercera era del progresivo…

Análisis

Dream Theater estos grandesaprendices de todo y al final grandes maestros de lo suyo, el progresivo,mostraron a lo largo de los 90 un potencial gigantesco ya desde su primera obramaestra (y segundo disco de estudio) Imagesand Words. El álbum era todo un compendio de canciones cañeras y a la par coloristas que llevabanel virtuosismo y la melodía por bandera. De este disco se extrae una canción quesería la semilla del disco que hoy nos ocupa: "MetropolisPt. 1: The Miracle and the Sleeper".

Esta canción en principio,no la pensaron con una continuidad. Pero tras algunos discos más en los quetocaron la gloria y sufrieron la presión de la discográfica, cocinando a fuegolento con un absoluto secretismo mientras les llovían las demandas de unasecuela de la canción; en 1999 sacaron al mercado el disco que ilusionaría atoda la parroquia progresiva a finales de los años 90. Y la pregunta es: ¿Quehace tan especial a este disco? Para los que distraídos del género no loconozcáis ahora os lo cuento.

El disco como primer grancaracterística nos muestra una historia muy bien hilada sobre Nicholas un chicoque al asistir a terapia regresa a una vida pasada en 1928 como VictoriaPage. Para no hacer mucho spoiler, comentar que el disco nos comenta las idas yvenidas de Victoria encerrada en un amor a tres bandas por dos hermanos Edwardy Julian Baynes. Y amigos míos, cuando me dicen que voy a estar todo un discoescuchando un relato temí, pero a medida queavanzan las canciones, que se organizan por escenas uno solo se puede quitar elsombrero.

La maravilla de este discoes que a través de la música, las ideas de las letras quedan reforzadas. Uno sedeja llevar por los pasajes y los cambios de tempo constante en la música yesas piruetas que te saben colocar en el momento justo. Ya desde el primerminuto del disco, con esa cuenta atrás del terapeuta hacia Nicholas en el queuno se siente aludido, te sumerges en la paz con la que te hace entrar acompañado por unacómoda guitarra dando acordes poco a poco junto a la voz de James LaBrie.

Y entonces ¡pam! entras en otra dimensión, la música pega un giro y entre lasnostálgicas notas venidas del Images and Words y esa lejana primera parte de lacanción, la euforia nace en el fan que desde hacía años esperaba este momento. Unosteclados celestiales de Jordan Rudess, el mago de los teclados, abren paso a loque es la catarsis musical que uno está a punto de notar en su cuerpo y quedura básicamente hasta que acaba "StrangeDeja Vu".

A partir de este punto esdonde Dream Theater realiza la auténtica novedad, donde el disco se encaminamusicalmente más lejos de los geniales esquemas de la primera parte y empiezalo que podemos decir, la opera metal en su esplendor. Petrucci yPortnoy, guitarrista y baterista, los máximos artífices de esta joya empiezan aponerse ambiciosos, creativos y exigentes. Brotan ideas gigantesincluso elementos que apareceran en siguientes discos (desde Six Degrees… hasta Systematic Chaos) como su garra masheavy contundente en "Beyond thisLife".

Nos dan un pequeñoreceso con "Home" a la tranquilidad, pero atención porqué justodespués viene un de los momentos más lúcidos, brillantes y dinámicos del disco"The Dance of Eternity". Aquí es cuando un baterista muestra suenorme habilidad, cuando Mike Portnoy diseñó su pieza magna en la batería, unapieza puramente instrumental que toca un montón de géneros mezclados con laesencia heavy. Su contribución obliga a que John Myung tenga que seguir elcompás rítmico con el bajo, teniendo que demostrar que lo que se cuece en estetema, a parte de los dedos tocando, es el núcleo pensante de una banda que no seve límites a la hora de trasladar la música que crean casi como orfebreríapura.

La parte final del disco,busca la vena más tierna y solemne, la que me recuerda a sus antecesoresMarillion, de los que se les pegaron sus conceptos más dulces, haciendo florecerla música como un campo de rosas. Te hacen sentir en el cuerpo ese anheloesperanzador, tan creíble, tan bonito, hasta que en el último segundo… ¡Abreslos ojos!

Conclusiones

Estamos ante la opus magnadel género del metal progresivo, no solo era y es una gigantesca obra musicalsino que además colma los deseos de un enorme número de fans que a lo largo delos años buscaba una secuela de un germen, de una canción. Actualmente, DreamTheater como banda está embarcado como banda en una época totalmente diferentecon alguna marcha y algún integrante nuevo, pero pervive y aun nos siguedejando discos de gran calidad.

Tal vez no son tan decisivosen el género como lo eran de 1992 a 2003 pero incuestionablemente la historiade la música ha estado lleno de grandes genios que han sido moda y escueladurante tiempo, luego pasan a un plano más tranquilo, de consolidación mientrasotros empiezan a despuntar. Estos chicos, de los que otro día volveré a hablarya se han ganado una parcelita en la cultura popular de la música.

EXTRA: Dream Theater – Metropolis Pt. 1 (En vivo)

Valoración:

Arrow Arrow Arrow Arrow Arrow (Obra maestra)

Análisis: AM de Arctic Monkeys (2013)

Madurezo adaptación

Cuando unoestudia una carrera universitaria como Historia del Arte en la que dar valor almundo artístico es esencial, se tiene que percatar que hay cosas que delatan aun buen artista como su técnica, su personalidad o su capacidad de evolucionar.Por eso mismo para algunos, Arctic Monkeys es una banda que artísticamente estáconstantemente dando tumbos y bebiendo de diferentes fuentes musicales, cadadisco que han sacado des de Humbug (2009) nos hacía creer que era el de madurezhasta que el siguiente disco salía al mercado al cabo de 2 años, como ocurrióluego con Suck it and See (2011).

Evidentemente,cuando estamos ante una posible "tercera madurez" de una banda en elquinto disco entonces tal vez nos encontramos ante un error y lo que tenemosante nosotros son unos músicos que sin perder su esencia, hacen que cada discotenga su personalidad. Y esta personalidad o enfoque del disco tiene suhistoria un año antes de la salida del disco con un single casi premonitorio,con muchas raíces del pasado, de toque serio y durote y todo ello filtrado através de la lírica de un aún joven Alex Turner y rematado con unos compañerosde viaje muy capaces de materializar lo que el lider espiritual de la bandaconfecciona.

Análisis 

Nota: Pulsa sobre el nombre de la canción en el texto si quieres escuchar la canción por Goear

Lo primeroque escuchamos al empezar el disco es una pareja de canciones mas unidas de loque podriamos pensar en principio, "Do I Wanna Know?" y"R U Mine?". Y es que estas dos canciones podrian unirsus títulos y descubrir que las dos estan estructuradas en un riff de guitarracasi pastado, la primera convertida en una canción en bucle al mas puro estilostoner rock y la segunda que es la ampliamente conocida por nacer antes que supropio disco, explota las mismas notas y las convierte en un ritmo bailable ysigiloso.

Esta segundame tiene fascinado, por ser tan directa y por hacer lucir los instrumentos(sobretodo Matt Helders, firme candidato a mejor baterista del indie rock) yesa voz que perfila Turner, heredera de lo que mostro en Suck it and See,mas melodiosa y profunda. Por eso estas dos canciones me sirven para darle unpar de adjetivos para guiarnos por este disco: ELEGANTE y SEXY.

Elegante

Este primercalificativo va acuñado perfectamente a un compacto que tiene aura de tio queentra en la discoteca y rompe el molde, su pose es majestuosa y con ciertagracia bailando, pidiendo una copa o incluso cuando la puerta del baño dehombres se cierra tras él junto a una bella dama. Y todo recordando a la lejanaVelvet Underground o Elton John en un extracto de las canciones del disco.

"Nº1Party Anthem"  (seguramente la mejor canción del disco) o "MadSounds" que son las baladas o "I Wanna Be Yours"que son delicadas y solemnes; en las que se muestra la confianza de unoschavales que disco a disco renuevan su fórmula como si de unos Beatles post1965 se tratara. Y la única pega que le puedo ver a todo eso es que a vecessiendo un poco pretenciosos lleguen mínimamente a lo repetitivo o monótono.Interpreto que les ocurre eso con la intención de explayar bien las letras delas canciones como la poesía pura que son.

Sexy

El otro granatributo de este redondo, la cara más puramente rockera, atrevida y atractiva anuestros oidos, en una muestra de la garra de la que también presume esteencantador gentleman que antes nombraba para humanizar el disco o si lopreferimos también podemos pensar en la típica femme fatale.

Aquí esdonde se huele el incienso del disco, un aroma ambiental con todos sus gustos einfluencias. Los uh! uh! extraídos directamente de "Sympathy for theDevil" de los Rollings para "One for the Road"o los acordes de "Iron Man" para "Arabella".Además las mezclas de géneros y el uso de la caja de ritmos invaden los temas ynos conducen al hip hop como "Why’d You Only Call Me When You’reHigh?" que trata el amor no correspondido con el alivio conalcohol o drogas.

Con todosingredientes los coros y los agudos se funden como el chocolate negro yrellenando los minutos del disco que a estas alturas se asimila a un brownie(oscuro, denso y esponjoso). Y a la vez esa puede ser su gran pega igual queeste pastelito de chocolate, que si se te hace muy cargante y no estásacostumbrado al dulce  en exceso es posible que no te lo acabes.

Conclusiones

AM es undisco difícil para aquellos fans que solo les gusta la primera etapa de los deSheffield, ya que para ellos estamos ante un disco más controlado, menosvisceral y jovial. El que espere una gran farra con comilona creo que se va atener que conformar con una fiesta de corbata con unos clásicos y refinadoscanapés, eso sí, de un caviar de una calidad elevada.

Por esomismo, me alegro de como Arctic Monkeys queman etapas y experimentan con gustoa medida que añaden discografía a su mochila. Sin duda el disco tiene algúnfallo musicalmente hablando, ya que a ratos alarga con un pelín de excedenciaunas pocas canciones y la temática de las letras siempre sigue la misma tónica.Igualmente, sus fallos tienen poco relieve y sin duda no empaña demasiado unode los mejores discos del pasado año.

Valoración:

Arrow Arrow Arrow Arrow (Muy bueno)