Análisis clásico: Ommadawn de Mike Oldfield (1975)

Pongámonos a principios de los 70, un momento especial para la música y grandes nombres inundaron esos años con hard rock, heavy, funky, pop… Aunque por algun lado había un grupo de cabezas pensantes que decidió jugar con sus recursos musicales, experimentar, hacer algo diferente, evolucionar sus conceptos y hacer de la música además de un arte (que lo es indiscutiblemente), un ecosistema que haga emerger sentimientos y nos sumerja en mundos paralelos y porqué no decirlo en la mente de los propios músicos.

Uno de estos cabezas pensantes, fue un joven inglés bastante introvertido y misterioso llamado Mike Oldfield. En sus precedentes más immediatos, Oldfield había creado dos discos de enorme calado como son Tubular Bells (¿recordais la música del Exorcista?) y Hergest Ridge que lo habían alzado como un músico muy prometedor en la escena del rock progressivo. Pero el seguía queriendo crear poniendo un espacio entre su obra y su fama, ya que como otros casos que conocemos, le gustaba crear música pero no el bochorno de las entrevistas o la farandula musical. Con esas ideas y con sus demonios interiores se fue a grabar en 1975 el que sería su nuevo trabajo, en su casa en la bonita llanura de Hergest Ridge.

Crítica

Mike Oldfield – Ommadawn (Parte I)

Desde el primer momento se escucha una tocata de estilo medievalístico, como de corte de palacio y según Oldfield es una música que salía de si mismo por las influencias de la música tradicional de su tierra. Pero fijaos como con los segundos de escucha, la melodía se oscurece y se vuelve tétrica. Mezcla la calma y la tormenta, es como uno de esos día donde se ven nubes de lluvia y brilla el Sol. Es una sensación rara ya que te atemoriza primero y luego es como si viniera una brisa que soplara al lado de la oreja y de pronto todo es placidez. Me gusta interpretar eso como los altos y los bajos que siente emocionalmente una persona.

Instrumentalmente, mezcla instrumentos variopintos como la mandolina, el bajo, la guitarra eléctrica, el organillo, los tamborines… Aunque si os fijais o escuchais, notareis que el virtuosismo de Oldfield se encuentra con los instrumentos de cuerda donde te va clavando escalas ascendentes y descendentes, partes misteriosas, otras alegres como si fuera el mismo él que hablara en cada nota. Como curiosidad, también tocaban instrumentos otras personas, entre ellas los hermanos del propio Oldfield y es que, por poner un ejemplo, las partes que podeis escuchar de flauta de pan son tocadas por su hermana Sally.

A partir del minuto 17 (hoy os estoy dando telita de trabajo ¿eh?) se empieza a escuchar un solo muy dramático y muy bonito, en el que directamente la guitarra llora. Esa parte tan emotiva es un llanto a la muerte de la madre de Oldfield el año anterior. Entre la crítica se considera uno de los mejores solos de guitarra de Oldfield, no por complejidad, sinó por sentimiento.

Mike Oldfield – Ommadawn (Parte II)

Llega la segunda parte de lo que es Ommadawn. En esta parte más melancólica notareis que la música es densa, hay muchos instrumentos sonando a la vez y es que en este punto Oldfield decidió encender todas las pistas de audio que tenia en su estudio para amalgamar todos los instrumentos que pudo. Y por comparar de alguna forma, si en el heavy la densidad esta en la percusión de los instrumentos (guitarras tocadas de manera seca y contundente y baterías duras y abombadas) aqui lo que hay es densidad musical. Si separaramos las piezas escuchariamos muchas melodías diferentes, pero con la maravilla que al unirlas generas un ente con vida propia. 

Momento crítico, cuando todo se relaja ya que es cuando uno se deja llevar por lo que suena o todo lo contrario, aburre. Y no me refiero a que sea aburrida, sino a que hay riesgos cuando haces música instrumental y es que tienes que ir variando y sorprendiendo al oyente pero además que los que estamos tras los auriculares o al lado del altavoz tengamos ese momento de relax y predisposición. Y es que lo admito, a veces uno tiene ganas de tralla o por el contrario, de algo simple y digerible. Es inevitable incluso para un tio como yo que ha escuchado de todo y se ha curado en salud pensar: "Que ladrillo, esto parece música de ascensor".

El oyente, muchas veces con las cosas nuevas es como cuando te tomas un Tonopan, necesitas un tiempo para que el cuerpo asimile el medicamento y se te pase la cefalea. Lo que pasa que con el tiempo escuchar música como la de Ommadawn pasa de ser una pequeña cura a una costumbre (diría que sana) para nuestras desgastadas orejas. 

Mike Oldfield – On Horseback

Al final de la segunda parte, se esconde una pequeña sorpresita como un bomboncito al final de esa caja que has ido vaciando de galletas. Primero, te sorprende que haya un bombón entre galletas, pero luego lo degustas y tela esta muy bueno. On Horseback, como buen bombón, digo canción, tiene la curiosidad de que es cantada por el propio Mike Oldfield y evoca mucho a la naturaleza, a pasear, a disfrutar. Cuando entran los coros de los niños al final, ya es cuando llega ese punto encantador, inocente y somnoliento. De alguna forma, el músico también tenía que dejarnos un poco de su encanto interior y esta es la prueba.

Mike Oldfield – In Dulci Jubilo

Mas festiva sale a relucir esta melodía llamada In Dulci Jubilo que sería un poco la representación de la fiesta y el buen vivir. Con una guitarra brillante de fondo y las flautas dando ese aroma a música popular, incluso celta, aunque Oldfield se alejaba un poco de ese adjetivo las pocas veces que se dejaba entrevistar en su primera etapa en la música. Con todo eso, parece que aquellas largas suites musicales se acortan en conceptos más concretos y en temas más digeribles. Creo que este esquema lo usaría con los años otros grupos de música como Rush en su disco 2112.

Mike Oldfield – Portsmouth

Voy directamente al final de Ommadawn, para mostraros un último momento de alegría y baile. En Portsmouth, todo lo que os había contado de la música popular que influyó a Mike Oldfield queda plasmado. Aquí os he dejado el video, que además sirve para ver el contexto en el que fue grabado el disco. Me imagino el estudio siendo un auténtico festival de instrumentos y personas arriba y abajo, hablando, tocando, pensando y al mismo Oldfield conviviendo y disfrutando haciendo su obra. 

Conclusiones:

Algo magnífico asoma por Ommadawn, su propio título ya podria significar "locura" y "amor por la música". Evidentemente, demuestra su amor por este arte haciendo un disco variado, lleno de tramos de luz y alegría, pero también otros de tenebrosidad y reflexión. Aunque sinceramente, Mike Oldfield en sus mejores años siempre seguirá este patrón, este cocktail musical que le alzarán sin duda a la altura de genio compositor. Ommadawn por otro lado, lo considero el cierre de una etapa que solo volvería una vez más y en un disco más, Amarok.

Valoración:

Arrow Arrow Arrow Arrow Arrow (Obra maestra)

Análisis: Blood of the Nations de Accept (2010)

Hay muchas bandas alemanas en el mercado representando al género mas duro del rock, como es el heavy. Pero a mi gusto y a parte de los grandes Scorpions (con los que en breve haré una de mis críticas), existe otra grande que es de un estilo mas clásico y épico, algo asi como una digievolución de AC/DC pero con un esencia mas contundente. No pueden ser otros que los teutones de Accept, válgame. Por eso hoy vamos a hacer una parada, pero en su carrera discográfica mas reciente, dejando de banda su nuevo disco, Stalingrad (que también tendrá cabida en breve por estos lares).

Para los que no sepan de Accept, voy a hacerles 5 céntimos sobre la banda (si ya sabes cojón y medio vete pa abajo que ahí te espero). Accept aun con sus mini breaks/parones se comenta que tendría sus comienzos por ay 1968, con Udo Dirkschneider (genio y figura hasta la sepultura) creando una banda con el que seria el futuro ingeniero de varios discos de Accept e incluso de Metallica y Megadeth, Michael Wagener. Pero la alineación iría variando hacia finales de los 70 y posteriormente después de años de hiatos, parones, separaciones y reunificaciones nos encontramos con un nuevo cantante, Mark Tornillo y con gran parte de la alineación clásica de principios de los 80 en las guitarras (Wolf Hoffmann y Herman Frank).

Crítica

Accept – Blood of the Nations

Hoy iremos con desorden en el análisis, destacando momentos que nos guarda el disco. Lo primero iremos con el tema homónimo del álbum, Blood of the Nations. Sinceramente, no había escuchado heavy que me pareciera tan absolutamente auténtico desde hacia años, Mark Tornillo me recuerda mucho a Brian Johnson de AC/DC en sus primeros años en la banda australiana, que absoluto portento vocal. Los coros dan ganas de levantar los cuernos y cantar eso de For de bloooot of de neishooons!!!…. mientras vas cargandote a esas bandas que se excusan con la edad el hecho de no sacar material épico. Luego el solo, con el que te das cuenta que Hoffmann es un hacha en el hacha, ni más ni menos.

Accept – Teutonic Terror

Pasamos a otro punto del disco, esta vez a Teutonic Terror. Un riff megadurote que no corre pero marca a cuchillo el compás nos abre el camino, luego un poco de bajo gordote para hacer un buen frasfurt de heavy/thrash teutonico con salsa de sangre. Mark Tornillo, sigue siendo otra de las razones por la que la canción se vende solita, hacia años que no escuchaba un cantante que le diera tanta apariencia de clásico a la música de la actualidad. Esta vez el solo no es tan bestial pero no me hace bajar ni un ápice el buen regusto que deja.

Accept – The Abyss

Continuamos el crucero sangriento de Accept con The Abyss, canción de ritmo mas pausado y contundente. La verdad, no me llama tanto la atención como los otros dos temazos anteriores, pero esconde algunas cartas sorpresa muy agradables. Lo primero, es que técnicamente tiene momentos donde se disecciona muy bien cada instrumento y todo el personal puede destacar. Pero a partir del minuto 3:42 es cuando la canción gana muchos enteros con una entrada vocal de Tornillo estupenda. Hoffmann luego clava un solo épico y escalonado que proporciona una buena dosis de headbanging y luego unos cacho coros que te hacen sentir un gladiador o un espartano clamando guerra. Un solo difumina la canción de forma magistral. 

Accept – Rolling Thunder

Aumenta la velocidad y los acordes pegajosos con una melodía que mezcla un poco de recortes de aquí y alla de heavy moderno y clásico. La parte vocal le pone mucho enfasis a las frases y a que quede desafiante y virtuoso. Pero para  virtuoso el hipersolazo de Herman Frank que te pone las pelotas de collarín la friolera de 3 veces, mas todos los adornos que va enchufando insaciablemente desde que empieza la canción. Algo como Rolling Thunder, puede llegar a existir en muchas bandas de hoy en dia, incluso con la misma estructura, pero evidentemente no con la misma calidad. Se nota que con este temita se le han unido los astros a los alemanes.

Accept – Pandemic

Y esta será la última canción que analice del disco, será vuestro trabajo descubrir más. Pandemic, me recuerda mucho a Judas Priest, como una mezcla entre las canciones Locked In en ritmo y Metal Gods en lo vocal. El resultado no está nada mal y tiene bastante gancho. Luego, los coros son al mas puro estilo Mötley Crue de principios de los 80 con la diferencia que los amigos de Accept son menos festivos y pelucones. La realidad, es que es una canción con una fórmula mucho más simple que las otras que os he mostrado, pero que a medida que se va terminando la canción me hace pensar en cuando acababa una canción del Balls to the Wall de los propios Accept.

Conclusiones:

Un gran disco que nos regalaron los alemanes hace un par años. Aunque llevaban cerca de 14 años sin publicar ningun disco de estudio y años antes en una reunión con Udo, este se mostraba reticente a sacar discos por temor de no sacar algo de calidad, nos encontramos con esta joyita del nuevo milenio. Puede presentar algun tropiezo muy ocasional, pero que narices hacia mucho que esperaba un disco de este nivel en la actualidad, algo que me hiciera sentir que hoy en dia se puede hacer música que no envidie a los clásicos del pasado. Hoy en dia también se pueden hacer clásicos.

Valoración:

Arrow Arrow Arrow Arrow Exclamation (Excelente)

Análisis clásico: Making Movies de Dire Straits (1980)

Hola chicos, hace más de medio año que abandoné el blog por variadas razones que bueno, para no alargarme las dejaré en misterio. Pero de nuevo vuelvo a andar por estos lares con ganas de nuevo de ofreceros buena música para vuestros ratos y si a parte os logro abrir el apetito de los grandes músicos que os presento pues mas que me voy a alegrar. Hoy por lo que podeis ver nos toca Dire Straits, que seguro que a unos cuantos os sonará mas o menos pero cuento que algo hayais pasado por vuestros oidos de esta gran, gran banda.

Os pongo en situación, Dire Straits (en castellano seria algo como: situación desesperada) fue una banda nacida a finales de los años 70 que fue liderada por una de las mejores puas del panorama musical, Mark Knopfler. Su estilo era el rock puro y duro aunque con los años de experimentación se acercaron un poco al pop sin perder su magia y creatividad e incluso reforzando nuevas facetas en el género. Algunos de sus temas más conocidos son Sultans of Swing, Walk Of Life, Money For Nothing o Lady Writer.

Pero, tirar de los tópicos y de las mismas canciones de siempre a veces no ayuda a que los buenos amantes de la música acabemos de conocer la valía de los músicos. Hoy toca repasar un disco que aunque tiene canciones reconocidas de su carrera, no es tan típico, ni tan popular. Making Movies, por decirlo de alguna manera simple, es una transición, lo que ocurre es que en el mundo de la música no todos los pasos intermedios de los grupos han tenido el mismo valor que este y ahora os mostraré la razón…

Dire Straits – Tunnel Of Love

En 1980, Dire Straits pasaba un momento de cambio en el que David Knopfler, hermano de Mark abandona la banda por el nivel de perfeccionismo de su hermano que no permitía casi participación a la hora de escribir canciones. Con eso, Mark decide acabar de tomar las riendas y empezar a mirar nuevos tipos de letras para sus canciones, de algo asi como el ambiente londinense al amor/desamor avinagrado llevado con mucha ironía pero también con mucho dolor. Vamos como cuando de pequeño uno se levantaba a las siete de la mañana para ir al casal de verano y entre otras cosas miraba la tropocientas reposición de Sonrisas y Lagrimas en dibujos animados.

Lo que pasa, es que aparecen nuevos instrumentos, nuevas técnicas, mejorados solos. Vamos como cuando acababan de dar Sonrisas y Lagrimas y tenias la potra de ver Mazinger Z o Dragon Ball y pasabas de ver algo bonito a ver algo destellante y apasionante. Pues para mi eso es Tunnel of Love, una melodía que se presenta como magia pura y con un teclado que te abre a remolinos de notas y acordes, como si Sultans of Swing hubiera evolucionado como una personita y se hubiera vuelto mas alegre. 8 minutos y pico con solos intercalados, grandes estrofas en este parque de atracciones del amor.

Dire Straits – Romeo And Juliet

Y entonces, llega ese momento donde un servidor se rinde, se extasia y siente absoluta envidia sana de este tipo llamado Mark Knopfler. Una letra como la de Romeo And Juliet, es la que te hace parecer un coco de tio y una especie de juglar medieval o un poeta renacentista de hace 500 años hablandote de un Romeo que ha sido uno mas de los muchos que ha tenido Julieta. Esa guitarra acústica especial que va adornando la canción es algo que me fascina de sobremanera y sentir como algo se vuelve atemporal como en esta canción me trastoca demasié.

Para compararlo con algo tangible o que tenga sabor, por ejemplo esta canción seria como un caramelo que por fuera es agradable, dulce sin abusar, con un gusto que te da nostalgia de cosas majas de la vida (CRISIS, cierra la maldita boca que estoy ñoño) pero que por dentro es ácido, doloroso para las muelas, sabe como a limón y te hace pensar en un tropezón amoroso. Aun asi, el caramelo es tan magnífico que repetirá sin dudarlo aun a riesgo de que le siente mal a la larga.

Dire Straits – Skateaway

¡Pam! Y sin saber como otro giro musical, Skateaway. Una canción con teclados/piano esparcido, sonando muy moderno para la época. El ritmo es mas acelerado y accesible para los seguidores mas poperos, pero con unos toques de guitarra tan brillantes y rápidos que de alguna manera pienso en esos Eric Clapton o Jimi Hendrix que con cuatro notas una acorde suelto, un poco de palm mute y un poco de gracia eran los mas rápidos del oeste y casi sin desplumarse. Y aunque alguno me desplume por lo que diré, me recuerda al estilo de Stevie Ray Vaughan con Texas Flood que llegaría algunos años después. Valiente canción y aunque admito que la primera vez que la escuché me dejo frio (incluso ártico, estaba más insensible que Han Solo en carbonita) con el tiempo, le he visto sus trucos y sus encantos.

Dire Straits – Expresso Love

El ritmo sigue in crescendo y cada vez las canciones de presentan mas potentes y acordeónicas. Puede que cuando se llega a Expresso Love, no haya tanta magia potagia en las canciones, no es algo tan divino, pero siendo algo terrenal no desentona nada con lo visto anteriormente. Lo que ocurre es que esta canción desprende un poco de olor a rock n’ roll añejo de ese que cuando lo oyes piensas en alguna razón que explique el porqué el 70% de las bandas actuales conocidas ya no se curran tanto sus melodías o se rompen el tarro para hacer algo simple pero maravilloso. Por cierto como curiosidad y mini descubrimiento mio, a ver si alguien puede ver las coincidencias entre como progresan los acordes en esta canción y en I Believe In a Thing Called Love de The Darkness. El que lo vea se llevará un jamón imaginario marca Agapito Faif Jotas directo a su casa.

Dire Straits – Hand In Hand

Pasamos de el amor mas movidito a de nuevo un pelín de paz. Una canción bonita que esta llena de sentimientos encontrados, ya que a segundos va de armonía a ritmo, tiene un progreso raro como si estubiera formada a retales muy bien encajados pero que se pueden ver. Hand In Hand, me resulta dificil de definir de forma absoluta porque es rara. No es que sea ni la mejor ni la peor, ni que me resulte desagradable, todo lo contrario es fantástica pero en mi cabezota perdida aun no se donde encaja. Además, no tiene lo que se puede decir un solo Knopfler de esos de escuela que te tira para atrás, mas razones para ser un especimen particular y diferente.

Dire Straits – Solid Rock

Algo mas riffero y ranchero como si un poco de los Lynyrd Skynyrd estubieran en espiritu con Dire Straits. Indudablemente Solid Rock es un tema de mucha calidad con garra que en gran medida se despega de lo que es la mayoria del disco y por un momento te asciende a una especie de olimpo bluesero lleno de escalas y matices. A la vez, el constante guitarreo rítmico, cañero y desenfadado. Finalmente, una cancioncita con un estilo mas alternativo y mezclando instrumentos como el que junta pocimas y crea algo que es una especie de placida alegría beatleliana. Les Boys, es eso un poco de alegria para cerrar el show sin despertar a los vecinos, sin hacer ruido pero con una grata sensación.

Dire Straits – Les Boys

Conclusiones:

Dire Straits en 1980, ya había firmado algunos clásicos de la música moderna. Pero no por eso se paró el motor ni se relajó la banda y decidieron con Making Movies reafirmarse como una banda solida que dejaba de ser una joven promesa y se alzaba como una enorme realidad musical. Sobretodo, como una estrella reluciente, ya brillaba el mito de Mark Knopfler que era capaz de engendrar maravillas, levantar pasiones y materializar sentimientos con sus melodías y sus letras. Este disco es algo legendario (Barney Stinson no te cueles) que sin ser perfecto, igualmente merece el máximo de mis reconocimientos. ¡¡¡Que vuelvan las flechas a mi blog!!!

Valoración:

Arrow Arrow Arrow Arrow Arrow (Genialidad)

Análisis clásico: Goats Head Soup de The Rolling Stones (1973)

Los Rollings como entidad legendaria que son han tenido tras de si al público que les ha amado o repudiado y a la crítica que ha interpretado positiva o negativamente sus discos. Para muchos, su primera etapa brillante (la de Beggar’s o Sticky o Exile…) termina justo aquí.

Y es que para algunos, la magia de los The Rolling Stones fugitivos de los impuestos, rebeldes y puestos de droga y alcohol afloja. Pero la realidad es que empieza una auténtica etapa experimental en sus filas. A parte, marchandose por patas de Francia por ser perseguidos por la policía pero a la vez con potencial y exigencias de su compañía para un nuevo álbum. Por todo eso, Jagger y Richards (el duo dinámico) deciden ir al nuevo oasis para los músicos renegados, Kingston.

Dancing With Mr. D

Con el disco en mano, empieza todo con Dancing with Mr. D, que si se pilla un poco el inglés nos podemos hacer una idea que es "Bailando con el diablo". Es una forma de decir: "Somos los mismos, pero mas perversos". Con un galopante bajo de Mick Taylor (si si, Taylor con el bajo) y el riff perturbado de mr Richards, nos encontramos con una canción molona y que como los últimos trabajos que han sacado, se rien de los modositos 60 y de los brothers and sisters hippies. 

Pero como si pidieran perdon por tomar una copa de mas, aparece 100 Years Ago con una letra bastante interesante, recordando los viejos tiempos y medio lamentando lo mal que les sienta hoy el cubata ¿Seran los años que pesan amiguetes?. Por lo demás es una canción con buen feeling y tirada, que por decir algo tiene el mismo regusto que ese otro gran disco suyo, Some Girls. Pero donde ya se les nota mas pacificados es en Coming Down Again con un fondo de piano y que Richards no para de repetir a lo largo de los años que es suya y que en el fondo es la hermana menos exitosa de Angie.

Doo Doo Doo Doo Doo (Heartbreaker)

Pero después de la calma viene un poco mas de fiesta de la que estos tios dan con Durururú Jarbreiquer (no vuelvo a escribir otra vez el nombrecito) que es una canción que tiene un poco sonido a Shaft y a colonia de machote, pero que habla de un niño ladrón de bancos y una niña drogadicta. Instrumentalmente, es una canción bastante rica y entretenida con punteos entrecortados de guitarra, un clavinet ambiental o una trompa con toques negros. No será una canción educativa de los Lunnis, pero si una canción bastante apta para discotequeros ironicamente.

Angie

Angie, Angie, Angie… Para muchos corazones edulcorados, fue la razón para comprar este disco y claro si buscaban pop comercial, luego se comieron con papas la realidad. Y para otros todo lo contrario, demasiado comercial para lo que abandera el disco. A mi gusto, no es la mejor canción del disco, pero tiene sus razones de ser y de su éxito.

Luego, el otro tema es si hablaba de la mujer de David Bowie (amiguísimo y algo más de Mick Jagger) o de la hija de Keith Richards. Todo se desmiente, nada se afirma y Angela Merkel usandola en su campaña electoral ilegalmente. Pero reflexionando uno se da cuenta que es más conocida la canción que el disco y que aunque es una gran canción no se si benefició o prejudicó la reputación Goats Head Soup. Almenos el disco vendió muy decentemente…

Silver Train

El blues nos invade las venas con Silver Train, una canción que por alguna coincidencia de notas me recuerda a Honky Tonk Women. Y no es malo, pero estoy entre una mezcla de sensaciones, entre que me gusta y me decepciona. Lo mejor que se guarda es la pose ranchera de tio que escupe tabaco de mascar, que te mira fijamente después de exprimir a una de sus vacas lecheras y te dice: "Jrrrrprff (escupiendo tabaco) ¡¿Que miras gilipollas?!.

Y entre canción y canción se tendría que escuchar algo así com: ¡¡Pianista, tócate una!! y dar comienzo Hide Your Love. Con Jagger en el piano echándose un pegote como si fuera un "profesional" que con 4 acordes te monta una ópera. Y de fondo suena una guitarra solista que con cuatro punteos adorna un poco, pone firma en medio de la canción y se pira a desayunar como buen funcionario que se precie (y no estos nuevos funcionarios que se tiran currando lo que no es escrito). Mi recomendación es que acompañeis esta canción con un licor añejo para reforzar la experiencia.

Winter

Alejandonos de los ambientes de bareto y tios rudos, llega Winter (la canción, no la estación, mierda… he hecho un chiste culturetas, punto negativo). Con una guitarra que me recuerda un poco al estilo de Jimi Hendrix, con belleza y maquillada de florituras finas y sentimentales notas secas. Y es que es un auténtico bellezón de canción, muy sentida en la que cada platazo que da Charlie Watts parece medido y que cada escala del solo ha sido estudiada para sonar a divinidad.

Y con la misma brisa va Can You Hear The Music, que es mas experimental y con un sonido y melodía menos definidos en los que importa mas dejar volar la imaginación y estar atento a la presencia de los instrumentos tocados por ese Equipo A que acompañaba a los "buenos" de los Rollings en sus estancias por los estudios. Y finalmente Star Star, que nos recuerda que Keith Richards es un fanático del maestro Chuck Berry, a parte de uno de sus alumnos mas desobedientes. Una canción mas flojita pero, que a muchos ya les gustaría que una canción asi fuera la mas floja de su disco.

Can You Hear The Music

Con el éxito que alcanzaron, sanearon un poco su situación en el mundo y païses que los tenían betados o perseguidos se tuvieron que poner un trépano en el culo y dejarlos pasar para actuar, si no querían morir a manos de las aún fervientes fans de estos aún jovenes Rollings. Como moneda de cambio, el disco fue minusvalorado respecto sus antecesores. 

La realidad, es que este disco no es tan absolutamente brillante como sus últimos 4 o 5 discos aunque creo que con el tiempo y las escuchas uno entiende que este disco es prácticamente excelente y muy digno de la carrera de Sus Satánicas Majestades. Respecto al tema Angie antes nombrado y comentado, repito que es lo mas famoso del disco, pero no lo más representativo de la calidad que esconde el disco del caldo de cabeza de cabra. Seguir a Exile, fue lo que mas afectó a lo que los seguidores fieles pensaban de este disco y lo que la crítica se despachó hablando de el.

EXTRA: The Rolling Stones – All Down The Line (En vivo)

Valoración:

Arrow Arrow Arrow Arrow (Muy bueno) 

Análisis clásico: Synchronicity de The Police (1983)

Las bandas legendarias tienen dos tipos de ejemplos: la banda inmortal que dura años y años, produciendo un montón de discos y creciendo evidentemente en su propio estilo; por otro lado estan esas bandas que duraron poco tiempo entre nosotros pero que todo lo que nos dejaron fue una genialidad digna de mención. The Police, es sin duda de los segundos, ya que años y años despues su discografia es vendida y banagloriada hasta términos impensables, debido sobretodo a que consiguieron un sonido tremendamente único.

Pero era una banda formada por 3 genios musicales que a la vez eran 3 egos con sus manías, sus objetivos y su interpretación de música. Eso trajo como resultado las peleas que acabarían con la banda, lo paradójico, es que no acabó con su amistad (cosa importante). Entonces, en 1983 llegó el quinto disco de estudio con altísimas espectativas tras de él y que luego consiguió mucho, rivalizó con el temido Thriller, que no es moco de pavo.

Análisis

The Police – Miss Gradenko

Como sabeis soy un tio que se guarda lo mas conocido de los discos para cuando el repaso esta avanzado y primero pongo lo que mola, las curiosidades. En este caso es Miss Gradenko, que en 2 minutos con sus escalas, su brillo y su ritmo contagia una alegría curiosa. Hasta para mi se me hace raro que algo de tan poca duración sea tan viciante, encima es mas simple que un palo y una piedra. Para eso Steward Copeland (baterista) tiene una dote especial, te convierte la cosa mas chorras en lo mas genial y gracioso que te echas en cara. El solo es un poco esperpéntico, igualmente es como el zapato de Cenicienta, encaja en un solo pie, esta canción.

The Police – King Of Pain

Con un xilofono y Sting se inicia una nueva fase en este disco, King Of Pain. Que por estos tios no hay problema, si se requiere una zambomba, lo que haga falta para que suene las canciones como ellos quieren. Lo mas curioso para mi en este tema es la guitarra de Andy Summers, que es una nota pelada y punteada arriba y abajo, culminando en acordes secos (vale esto último parece que hable mas de la ejem autocomplacencia, pero tampoco me alejo tanto). La canción es una representación de la tristeza, la insatisfacción, hasta un poco las paranoias, de alguien pues que se cree el rey del dolor.

The Police – O My God

Un ritmo de los clásicos de The Police a lo Regatta de Blanc nos encontramos en O My God. Alavo de nuevo las capacidades de estos tios, con un Sting tocando el es saxo en esta canción, volviendose loco con el saxo mejor dicho. Por contaros varias cosas sobre esta canción, empezaré con que contiene una parte de Every Little Thing She Does Is Magic como a una especie de ironía:

"Do I have to tell the story 
Of a thousand rainy days
Since we first met
It’s a big enough umbrella
But it’s always me that ends up getting wet"

Pero mientras la de Every Little Thing, es una canción de belleza y amor, esta es la del corazón solitario y que se siente maltratado . Líricamente este disco esta lleno de dolor, resignación y contraposición a todo lo que nos preocupa de la vida y echando cuentas ya vereis a que llevaran las letras de este disco mas adelante.

The Police – Synchronicity I

Mas rimosa que rimada esta la primera canción que da nombre al disco y es que la densidad de conceptos que lleva hasta la sincronía es enorme. Instrumentalmente, es muy distinto a lo visto anteriormente en la banda y suena cada nota como si tuvieran prisa, con urgencia. Da una sensación de la sincronía que puede haber en el momento que entra alguien en un hispital en camilla y todos corren para salvarle la vida, desde el familiar, hasta el último médico que interviene. Synchronicity I es casi estresante de escuchar, aunque resulta tremendamente novedosa.

The Police – Wrapped Around Your Finger

Alguno ya estará emocionado pensando ¡¡El de las velas, el de las velas!! que mi reflexión es, ¿como narices se hacía Sting para no chocarse con las velas? Si soy un mortal patoso, como no me pongan señales y lo haga a cámara lenta… Respecto a la letra decir que lo considero a la contraposición de Don’t Stand So Close To Me, ya que trata de alguien que quiere aprender de su persona deseada y luego con lo aprendido convertirse en el dominante de la relación y entonces llevar a la canción que en significado le tendría que acompañar, ahora os la muestro.

The Police – Every Breath You Take

Y ¡¡pam!! magic potagic el señor dominante se convierte en un controlador, que vigila a su pareja, a su amada o a su deseada. Es como llevar un amor por despecho, todo el dolor que hemos visto hasta ahora reaparece aqui como el tormento, como una destrucción del cariño. A veces he relacionado esta letra, con lo que se convierte un maltratador, en un ser que controla como un títere a su pareja y que le frustra y le destruye por cada hilo que se rompa sobre su dominio. Every Breath You Take, parece dulce e inofensiva, todo lo contrario.

The Police – Synchronicity II

¡¡Ohhhhh ohhhh ohhhhh!! Enorme entrada si señor, con una majestuosidad increible. Cada acorde que se escucha es como un destello de luz muy potente que maravilla y el solo que son simplemente algunas notas sueltas, tienen un efecto de cocerse una central nuclear dentro que ya merece la pena por si solo. Simplemente es sentirse omnipotente ante todo, como un ser perfecto. Pero a la vez escuchamos palabras como suicide, darkness ¿eso es bueno? Mmm digamos que eso es la continuación de lo que da el disco un mensaje de crudeza, de lo oculto y reprochable que tenemos.

Conclusiones

Todo un disco lleno de belleza irónica que camufla lo que una banda vivía, una de las mas exitosas de todos los tiempos, The Police. De alguna forma, esto nos chivaba lo que estaba por llegar, el final y la diseminación de sus miembros a proyectos nuevos en los que hicieran algo que les llenara. Sting, fue el que mas éxito se llevo posterior y no es porqué fuera mejor músico que Copeland o Summers sino por ser la voz cantante de algo que marcaría época. Los egos, esa carga espiritual con la que tenemos que lidiar, pero que en este caso hasta que no destruye todo, va construyendo canciones…

EXTRA: The Police – Tea In The Sahara (En vivo)

Valoración:

Arrow Arrow Arrow Arrow Exclamation (Excelente)

Análisis clásico: Duke de Genesis (1980)

Genesis, en 1980 ya hacía tiempo que se había alejado de esos discos tan teatrales, retorcidos y rompedores de la era de Peter Gabriel. Y aun asi admito sentir el mismo cariño por las dos etapas de esta banda, porqué cada una de ellas ofreció algo valioso para el mundillo musical (Peter Gabriel – innovación, espectáculo; Phil Collins – acercamiento a las grandes massas), hoy paro en este disco. Con el que daba comienzo la etapa de los 80 para los ingleses.

Si alguno ha visto la película American Psycho, ya tendrá un primer análisis de este disco, el cual es bastante respetable, aunque hecho por un asesino, Patrick Bateman. Y un poco gracias a esto he escojido Duke entre el largo catálogo de discos que tienen, aunque tened por seguro que también dedicaré unas lineas a un disco de Genesis, con el siempre místico y atípico Peter Gabriel. Peró, volvamos con el disco.

Análisis

Genesis – Behind The Lines

El disco abre con Behind The Lines, un tema sonoramente accesible con tecladito electrónico marca de la casa. El sonido ya se nota muy ochentero y adaptado a todo lo que será la década. La batería cumple sobradamente con un ritmo llamativo. Luego se da un parón y empieza a cantar Phil Collins, que suena un poco editado con algunos autoecos chulos, sus maneras recuerdan mucho al amigo Gabriel. Y dentro lo que cabe el pasó a ser cantante por lo hermanada que estaba su voz con el antiguo "conserje" al cargo.

Genesis – Duchess

Duchess, abre mas pausada y otra vez con el sustento del teclado que le da un sonido mas bonito a la canción. Como podeis ver no son canciones muy difíciles compositivamente, pero ganan en efectividad. Pueden llegar a la gente sin que almenos yo los considere unos vendidos y eso es positivo para el grupo. La parte vocal saca cada frase con paciencia y muy respiradas, como si las sacara de las profundidades de sus cuerdas vocales. Algun sintetizador ameniza un poco mas el trabajo y la percusión mezcla sonidos puros con electrónica. Nada, nada mal.

Genesis – Man Of Our Time

Os doy paso a una canción mas poderosa, Man Of Our Times, que de punta a punta esta ejecutada con sentimiento. Rítmicamente va de redoble en redoble, constante pero incansable sin querer precipitarse. Collins me recuerda mas que nunca a Gabriel y aunque se que no es bueno equipararlos tanto, acabaré diciendo que se le nota su misma grandeza. La melodía otra que mas sigue el proceso de electrónica y botones, pero lo que hemos de tener en cuenta que si funciona esta forma, nada se les puede discutir.

Genesis – Misunderstanding

Para Patrick Bateman y un servidor esta es nuestra canción favorita del disco, Misunderstanding. Tranquilita, pero con la presencia de la guitarra eléctrica le da otro aspecto al riff, si se puede decir que tiene mucho riff esta canción. De paso pesado y de cantares melanconiosos pero no tristones, gusta, es simple y accesible. Los coros me gustan y ese ¡¡Uhuuuuh!! es como si te dijera: ¿¿A que molo?? ¿A que si? Y cuando te pregunta eso la canción, yo pensé: Mierda, si me gusta como suena. Pero siendo justos, creo que lo merece.

Genesis – Turn It On Again

Y ale aqui tenemos una de las canciones mas conocidas de la segunda era de Genesis, Turn It On Again. Y la letra y esos parones rítmicos con combinación de plato son muy chulas, Phil Collins en la batería rocks de verdad. Pero cuando llego a estas alturas del disco y me dicen que es rock progresivo, entonces me gustaría corregir eso y decir que el disco va desde el pop hasta el rock progresivo, pero siguiendo un camino comercial, que no malo. Almenos con canciones asi, pensar que el disco es malonsería una estupidez por mi parte.

Genesis – Duke’s Travels

Aun mas, con el paso del disco pienso que tenemos que dejar la palabra rock y simplemente hablar de música progresiva. Ya que el rock ciertamente y mas aun prgresivo anda por otros laureles mas oscuros y gruñientes. Pero esto es bastante instrumental con pinceladas de belleza arriba y abajo que lo hacen mágico. Esto no es King Crimson, ni Pink Floyd ni la etapa experimental de Led Zeppelin, ni The Lamb Lies Down On Broadway de los mismos Genesis. Es mas clarividente y alegre, con orquestrilla y buenos tramos de batería.

Conclusiones

Estoy convencido que he encontrado la belleza que posee este disco y en definitiva, un disco que merece la pena en lo que fue la extensa carrera de esta banda. Phil Collins ya se ha retirado y bueno eso cierra bastantes puertas a conciertos de Genesis en vivo. Pero, se puede seguir disfrutando de sus discos. En este aun contemplo una etapa de lucidez y potencial para hacer buenos discos y hasta 1986 duraría su segunda gran etapa con el álbum Invisible Touch, con el que ya me pararé un dia a analizar. 

EXTRA: Genesis – Behind The Lines / Turn It On Again (En vivo)

Valoración:

Arrow Arrow Arrow Arrow (Muy bueno)

Análisis: Worship Music de Anthrax (2011)

Hacía ya 21 años que Joey Belladona no grababa un disco de estudio con la banda que hizo glorificar su figura como cantante, Anthrax. Esta noticia llena de esperanza a seguidores que querían un regreso a los origenes después de una remarcable etapa experimental con el cantante John Bush. Cosa que sólo engrandeció el catalogo de la banda y le dio variedad, color y experiencia.

Pero desde Persistence Of Time (por cierto, genial disco) no teníamos pistas de mister Bella"te pego un agudo thrashiano que te cagas"dona, hasta que el señor apareció en alguna gira de 2006-2007 y le volvieron a hacer fijo el año pasado. Y hace na y menos nos alertaban de la salida de su siguiente disco al mercado que salio este martes. Por lo tanto, material calentito con el que llenamos unos minutitos esta madrugada.

Análisis

Anthrax – The Giant

Con unos punteos casi te pones a sus pies, potencial que ruge y te cruje y aunque los ritmos son convencionales del estilo noto algunas diferencias con su era clásica. Belladona escupe mas las palabras, los solos son mas melódicos y tenemos mas toque a una misma cuerda y no tanta nota suelta saltando cangurilmente a alta velocidad. Notas como a ratos la canción va muy a saco y ratos baja un poco el ritmo y se vuelve mas canción y menos exhibición de técnica bruta. Por el momento no esta mal.

Anthrax – Fight’em ‘Til You Can’t

Al principio siento la presencia old school de la batería que suena un poco a Among The Living. Todo correcto en ritmos y sonido hasta que llega el minuto 1:36 y noto un bache, parece que a alguien le ha dado por tomar del elixir del power metal. Volvemos otra vez a la normalidad, pueden molar los coros pero me mata un poco Anthrax estilo "vamos a matar fieras y a ser caballeros epic". Esta banda representa la suciedad de un riff que enloquece, una voz diabólica y un solo casi abstracto (técnicamente quemado). Se le notan cosas de sus años mozos pero también cosas nuevas.

Anthrax – The Constant

Mmmm que bien suena asi de oscurilla la intro de la canción, sudando cada tono, cada triple punteo y dándole la intensidady rudeza. Estamos ante algo mas heavy que thrash, rápido pero tirando a machacón y premeditado. Un solo que va a su ritmo y te coloca tres partes mas elaboradas, como pegarse una maratón y ganar pero casi sin sudar. Nada mal este sonido, suena a Anthrax pero claro con todos los referentes que han pasado durante 21 años y que Belladona ha traido como equipaje a la banda. Mola este crecimiento sonoro

Anthrax – In The End

¿Que pasa? ¿En Anthrax ya celebran la Navidad? Campanitas, campanitas. Y otro ejemplo de heavy de peso por encima del desenfreno, con una buena contribución vocal y otra vez espectaculo rítmico de guitarra a cuerda pelada que no esta mal, no pero quiero mas riff de los que desnucaban al personal, que hacían pegar berridos y caras de mala ostia. Esto a diferencia suena bien pero es mas light y como que después de algunos años con rollos alternativos pues quiero marcha muñeca y esto lo da pero joder cepillate hasta el último decibelio.

Anthrax – The Devil You Know

Buen ritmo, venga dale dale, pero ¿oye? soy yo o me recuerda demasiado a alguna otra canción. Estoy un poco confuso o es que la he escuchado mas veces de lo que creia o me ha dado un dejabugo (dejavú) de esos y siento como si ya lo hubiera vivido. Nada, nada no haré mucho caso. ¡¡Espera, espera!! Dios que peazo de solo se han sacado de la manga, este si que es para enmarcar. Casi diría que es un solo estudiado científicamente para que tu cabeza detone intentando adivinar que coj***s esta punteando. Bendito Rob Caggiano.

Anthrax – Earth On Hell

La batería del principio tendría que sonar sola sin guitarra de fondo, que fueran yo que se… 30 segundo de exhibición a lo Painkiller pero jodiendo mas la marrana. Doble pedal para rellenar canelones para un par de inviernos y golpes secos que mas que baquetas escucho martillos. Todo lo demas es ruidoso heavy de fondo que no esta mal pero que no deja que luzca lo necesario los retumbares de la batería. Lo de darle a la misma nota y rascando arriba desesperadamente ya parece que lo haga involuntariamente, esto y cuatro tortas bien cantadas. ¿En el minuto 1:29 que suena un reloj o el cuentabilletes?

Conclusiones

Uno puede estar contento porque Anthrax ha sacado disco nuevo ¡¡claro que si!! también porque el disco nuevo es con Joey Belladona (alguno pensará: Madre mia Belladona, con la de veces que he escuchado I Am The Law casi lo considero de la familia) y que hay thrash aunque también metal ¡¡oeee, oeee!! Pero toda esa emoción la tomaremos con algunas reservas, ya que lo que he visto hoy esta bien pero podría estar mucho mejor. Hay ramalazos de sus buenos años pero también cosas de no haberse puesto a crear en 2 décadas y es no haber entrenado suficientemente la creatividad o haberla desgastado mucho. El material del disco lo considero bueno, sin mas ni menos. A ver como evoluciona la situación con los años.

EXTRA: Anthrax – I Am The Law (En vivo)

Valoración:

Arrow Arrow Arrow Exclamation (Bueno) 

Análisis clásico: Houses Of The Holy de Led Zeppelin (1973)

Buenas noches, los matices de la carrera musical de un grupo se aprecian por su habilidad de evolucionar y dar un nuevo feeling a la música sin caer en la perdida de identidad como grupo. Después de 4 discazos, Led Zeppelin estaba en la cumbre absoluta de su carrera y empezaba una etapa de plenitud y en la que ya poco se tenían que excusar. La crítica y el público estaba a sus pies y es que poco o mucho que sepas o te guste su música, es incuestionable incluso para los de su época que eran míticos y hoy son leyendas.

Pero a veces sacar un 10, puede perjudicarte, hacer creer que ya nada volverá a ser tan bueno y que a la postre lo que saques a partir de ahi no te lo puntuen tan bien. A parte, si estas en una banda de genios la tendencia es que cuando se ha llegado a la perfección de una técnica, se vaya a por la perfección de otra y que por la tanto tu estilo mute un poco. Y Houses Of The Holy anda un poco por esos derroteros

Análisis

Led Zeppelin – The Song Remains The Same

Y uno de sus primeros rasgos de la evolución fue la forma de tocar de Jimmy Page. Pensad que el hombre no pierde ni un gramo de su maestría ni magia con las 6 cuerdas, simplemente canvia los ritmos y se vuelve mas salvaje y campero. The Song Remains The Same, se da la paradoja que no recuerda tanto a lo mismo visto anteriormente en las aventuras de Led Zeppelin (por decirlo de una forma original). La canción puede estar mas rellena de solos de esos que te dan el título de "leyenda local". Page punto a favor, en vez de tocarse los huevos, puntear 4 notas y darselas de genio, pone a uno en su sitio con solos a lo western de machote.

Led Zeppelin – No Quarter

John Paul Jones, no es simplemente un grandioso bajista, sino un tecladista con mucho feeling y tremendamente experimental. Gracias a el llegamos a los tramos mas oscuros del disco con No Quarter, que tiene mucho de heavy en su espiritu. Y tiene mucho mérito entrar en temas de tenebrosidad cuando tu rock es mas bien duro pero clarito. La aura que rodea a la canción puede ser perfectamente la misma que en la mejor época de los endiosados Pink Floyd. La voz de Robert Plant suena espacial (y también especial jaja) es como hablar desde el espacio. El riff lo resumire con la palabra que tendría que dar nombre a esta melodía SUBLIME, a parte de mi canción favorita de Led.

Led Zeppelin – The Rain Song

Una canción rítmicamente acústica y con polvos mágicos eléctricos, suaves y melancólicos. Con pocos segundos, ya se ha ganado el corazoncito del que la escucha, no sólo el mio, sino el tuyo, y el tuyo y el que esta ahi escondido… Con ecos, abre sin ritmo de batería y deja que lo melódico fluya con un poco de fondo orquestral. Aqui no hay exhuberación instrumental, sino deleite general como si estas haciendo un viaje con tren de miles de km y durante el trayecto ves preciosos paisajes, ries, haces amigos y conoces al amor de tu vida. Todo avanza como la lluvia, y Bonzo (John Bonham) se apunta al precioso festival.

Led Zeppelin – The Ocean

Como un flashback, aparece The Ocean, esa foto que te recuerda el estilo del Zoso o IV, con la idea de que te de un subidón. Claro, es que Plant vocalmente llega al orgasmo auditivo con hacer algun agudo flipante del rollo "¡¡¡Mecagüen es que si todo el mundo hablara como este tio canta, el personal iría empalmado todo el dia!!!", fantástico recital. Otro riff legendario de Page. John Paul Jones hace que las cuerdas de su bajo sean un auténtico pinball melódico, rebotan que da gusto. Y Bonham que cada toque que pega es como un carpetazo que hace que cada nota parezca la definitiva. Led Zeppelin de escuela clásica.

Led Zeppelin – The Crunge

Y ahora funkie, por favor que pasada. Y el bajo que decir, a Jones no le sopla nadie ¿practicaría a una cuerda con el cordón umbilical? No se, pero que lo lleva en la sangre esta mas claro que la falta de implicación en el pop actual (por poner un ejemplo). Muchas veces se menosprecia lo que llega a conseguir un bajo y lo que ofrece sus lineas rítmicas. A parte, en The Crunge estamos ante una linea de bajo similar anímicamente a ponerse a 160 en una carretera repleta de coches. ¿El tecladillo de efectos de fondo no es un poco friki? Si pero, es igual, contra mas raro mas único.

Conclusiones

Houses Of The Holy, es un disco que se ha valorado mas con el tiempo, sobretodo por algunos medios especializados. Sus bazas son distintas a cualquiera de sus anteriores discos y trabaja en campos en los que nunca habían cosechado hasta entonces. Para muchos es inferior a su anterior disco, para otros aunque menos, da la talla sobradamente y es un dignísimo sucesor. Mi conclusión es que si es lo que es y consigue la nota que le doy es por innovar, por retorcerse un poco las neuronas hasta exprimir genialidad. No sacaron un disco hasta que no llego a ser lo mejor que podía ser…

EXTRA: Led Zeppelin – Over The Hills And Far Away (En vivo)

Valoración

Arrow Arrow Arrow Arrow Arrow (Obra maestra)

Análisis: The Drums de The Drums (2010)

Entre las curiosidades del año pasado surgió una banda llamada The Drums con su disco homónimo de debut. Y se erigen como otra banda dentro del movimiento del post-punk revival y en lo que he bautizado como "la nueva ola del pop/rock inglés de culto" en el que incluiría bandas como Vampire Weekend, Arctic Monkeys, Franz Ferdinand y la que nos ocupa hoy. Bandas, que a mi gusto siguen la estela lógica de reconocidas bandas como The Beatles, The Stone Roses, Blur o Oasis.

Todas estas bandas lograron hacer música accesible y de calidad uniendo toda la cultura musical de sus miembros, mezclando estilos y técnicas diversas resultando al final destacables piezas musicales. También se ha de reflexionar en que estas bandas generan unas tendencias underground en la música. Porque a dia de hoy, dentro de lo que es la música accesible o vas a por esto o a por las bandas que rellenan su música de empachantes maquinitas y creyendose guays por abusar de la electrónica (ejem…Black Eyed Peas entre otros…ejem).

Análisis

The Drums – Best Friend

Empezamos por Best Friend, una canción con mucha influencia del indie de los 80 y de New Wave alocado. Con un puntito de las guitarras descabechadas de The Smiths y una enganchosidad típica de The Stone Roses. El ritmo de batería con redoble de plato suave, tambor y pandereta recurdan mucho a los hits bailables de la época dorada de la hombreras. Casi dan ganas de ponerse unas, por muy horribles que puedan parecer y parecer que un soldado imperial con traje baile, ya que el ritmo es simple pero despampanante.

The Drums – Let’s Go Surfing

Parece que la moda de música con silbidos se ha puesto muy de moda estos últimos años en canciones como Young Folks de Peter, Bjorn & John o las cancioncitas veraniegas de Bob Sinclair. Lo que pasa es que la que tenemos aqui en cuestión es de un estilo mas tirando a la primero pero de estilo mas retro y de ritmos mas punk, pero suaves ¿ehh? que no tenemos a unos nuevos Sex Pistols. Además le tenemos que poner una pizca de surf rock para que la canción suene mas playeras, con unos coros que consiguen que la tararees todo el dia.

The Drums – Me And The Moon

Una batería electrónica con un sonido viejo y que si os fijais, tiene el mismo sonido que la de Take On Me de A-ha. El estilo cantado es muy simple y no importa tanto la perfección de la ejecución o si suena mas florido o chillado, porqué lo que engancha es la unión de la letra y la música. Un sintetizador de fondo que o pone acordes largos y suaves o tecleo mas festivo y tropical. La canción mas o menos repite el esquema todo el rato y como no es excesivamente larga pues no se hace molesta. Los videoclips ya veis, otro tirón retro que me recuerda un poco a esos primeros y juveniles Depeche Mode.

The Drums – Forever And Ever, Amen

Forever And Ever, Amen, es una de esas canciones que aunque suenan a retro, 80, a fiesta etc. ya la identifico mas con la banda, le encuentro mas personalidad propia. Y no es que las demás no la tuvieran, pero esta varía un poco en todos los ámbitos. Una parte cantada mas mimada, unas guitarras de punteo mas escalonado y un ritmo de batería indie similar a lo que se cuece en nuestros días. Aun asi esta grabado de tal forma que notas ese espumeteo que notas al escuchar un vinilo. Una canción mas popera y mas grandilocuente y el final que parece o un brindis o un golpe a una cuberteria o una tubería tocada por una varita de metal.

The Drums – Book Of Stories

De nuevo guitarra con un efecto mas indie y con coros pegadizos. El sintetizador suena a instrumento de viento que pone un poco de color. El bajo es perfecto para la ocasión y usa las técnicas de antaño, destacando muchísimo y haciendo una especie de ding ding dong dong de fondo que reafirma la música. Un poco de la gracia de los Stone Roses, aunque con unos ritmos un pelín mas cavernícolas. Para compararlo con algo que capte un sentido distinto a la oida, tendría como un saborcito a regaliz.

Conclusiones

Pop/rock, mezcla, un calimocho donde el pop sería Coca Cola y el rock un buen vino de acompañamiento (no un Priorat, que es demasiado bueno para desaprovecharlo). Pero que es la mezcla sobretodo de los que aun somos jovenes (aunque cosas de la vida a mi no me apasiona, me refiero al calimocho). Noto este disco como un juego juvenil muy bien ideado y que aun por madurar ya da mucho de si. El sonido antiguo (que no anticuado) puede hasta encandilar a algun cuarentón o cincuentañero con ganas de disfrutar. 

Valoración:

Arrow Arrow Arrow Arrow (Muy bueno)