Intento de medalla literaria: Cánticos de eternidad, Capitulo 2

 Comentar que voy a tratar de escribir una entrada semanal y que en breve me pondré con el diseño del blog. Por lo demás dejo la segunda parte de mi relato "Cánticos de eternidad" con el que intentaré optar a la medalla literaria de gamefilia, aunque no se si será merecedor de esta. 

 

Capitulo 2 

                Lavanguardia Lannister cargo contra los arcoíris negros: algunos cayeron en lainesperada lluvia de flechas procedentes de los árboles, otros tropezaron suscaballos con los traicioneros alambres y picas envueltos por el lodo y el aguaestancada. El resto encontró la muerte en las afiladas picas de sus soldados,Lord Kiovich quedo totalmente satisfecho con la marcha inicial de la batalla.

                Cabalgo  por toda la primera línea reordenando algunasdocenas de hombres, cerrando grietas para la caballería enemiga, cuando depronto exclamaciones de pánico volvió su atención hacia los árboles. Losarqueros Lannister habían adelantado sigilosamente sus posiciones y disparabanflechas incendiarias. Entre las ramas secas y el viento en apenas unos segundoslos árboles se transformaron en grandes llamas de las que emanaban fuertesgritos de horror y muerte. 

                Supusoun gran revés, habían perdido los pocos arqueros con los que contaban. Sipermanecían allí solo les cabía esperar un baño de muerte en forma de flechas.Únicamente quedaba cargar contra el enemigo, 200 caballeros contra más de unmillar, así lo hicieron. 

                LordKiovich dispuso una formación en forma de puñal, como de costumbre él era lapunta de flecha, el hombre más adelantado. Rompieron las líneas enemigas comoun cuchillo que se hunde en la mantequilla. Siguió profundizando hasta que el avance le resultó imposible parasaltar del caballo cayendo rápido y sigiloso como una sombra.  Lanzó un tajo a la derecha que cortó la manode un Lannister, un pequeño salto hacia atrás para esquivar una embestida ycontraatacar con dos rápidos mandobles, cercenando con uno de ellos mediacabeza del rival. El siguiente contrincante intentó partirlo en dos de unhachazo, con un par de pasos laterales se apartó, quedando a su vista la apertura de la armadura en la zona dela axila, donde clavó fieramente la hoja punta de su espada.

                Trasechar un rápido vistazo a su alrededor se dio cuenta de que apenas distinguía asus soldados entre la marabunta de la batalla, cada vez le atacaban más hombresa la vez y se sentía rodeado. No importaba, su nivel de conciencia se redujo almínimo, era la mezcla de instinto y reflejos lo que le guiaba, el frenesí de labatalla se había apoderado de él. Ya solo era capaz de prestar atención alsiguiente enemigo, un movimiento rápido y un golpe de espada, un choque deespadas y un tajo  o envainaba sumajestuosa espada para hacer cómplice al hacha que colgaba de su cinturón, perosiempre con el mismo resultado; sangre y muerte, muerte y sangre.  

                Cuandovolvió en si un terrible dolor se extendía por todo su cuerpo; el pecho estabapartido en dos por un enorme y profundo corte, donde había estado su manoizquierda solo quedaba un muñón ensangrentado y en la espalda sentía unasterribles punzadas que no podían ser más que un par de flechas. Se dejo caer derodillas, no sin antes contemplar como todo a su alrededor se limitaba a algúngrito agonioso, no quedando nadie en pie, ni Lannisters ni por supuesto ningunode sus fieles Arcoiris Negros. “Parece que los dioses me han pagado de golpetodas las cicatrices y heridas que tanto me debían”  exclamó para si mismo con su último alientode vida.

Epílogo

                AguasRojas se convirtió en Arcoiris Rojos en honor a la batalla en la que solo huboun ganador, el lema de los Kiovich. En cada aniversario del suceso un extrañoarco iris negro y rojo aparece en el ocaso, algunos dicen que es el alma del“hombre que fue Dios”, que al igual que la de los demás que participaron en labatalla, quedó maldita y atrapada en aquel lugar para siempre. Otros sinembargo creemos que Lord Kiovich venció a la muerte igual que afronto la vida,cargado de honor y gloria.

Don Jaime y un pequeño llamamiento a todos.

  A estas alturas todos conocereis las declaraciones que hizo el aspirante a la presidencia del F.C. Barcelona, el "señor" Godall. Pues ayer mismo obtuvo replica de una persona a la que aludia, un chico de apenas 20 años que le a dado toda una lección de educación, tolerancia y deportividad. Todo esto sin recurrir a la menor falta de respeto ni a ningún termino despectivo que tanto parece gustar al "señor" Godall. Os dejo la carta abierta, sacada de marca :

 

Carta abierta a Alfons Godall

Distinguido señor,

Acabo de llegar del GP de Bahrain, donde he tenido el privilegio deconseguir el mejor resultado en mi corta experiencia en la F1 y sertestigo del formidable triunfo de Fernando Alonso en la primera pruebadel mundial.

De ambas cosas, como catalán, y español, me he sentido plenamente orgulloso.

He leído con tristeza y decepción las declaraciones acerca de su disgusto por mi simpatía hacia el RCD Espanyol.

Anuncia usted que desea presentarse a la presidencia del FCBarcelona. Con sus declaraciones le hace usted un flaco favor al FCBarcelona, a Catalunya, y en consecuencia, a usted mismo.

No conoce usted nada de mi, porque ser socio del Espanyol no meimpide admirar profundamente a Pep Guardiola y al formidable conjuntode futbolistas que han escrito una de las páginas más brillantes deldeporte español en el último año.

Ser socio del Espanyol tampoco me impide compartir sin complejo miprofundo sentimiento por la "senyera" y por la bandera de España. Soyel único piloto en 60 años de historia de la F1 que lleva ambasbanderas tanto en el mono oficial como en el monoplaza.

Ser socio del Espanyol no me impide compartir con mi padre, que essocio del FC Barcelona, y con un montón de amigos, las victorias y lasesperanzas de ambos clubes… de mi ciudad.

Le deseo a usted todo lo mejor pero dado el alcance mediático de susdeclaraciones, tan excluyentes, me gustaría que las mías, en cambio,fueran una defensa sincera y entusiasmada de la masa social de ambosclubes, cuyos socios pueden ver y disfrutar de la F1 sin exclusiónalguna por la simpatía y lugar de nacimiento de los pilotos españolesque damos lo mejor de nosotros mismos en todos los Grandes Premios.

Atentamente

Jaime Alguersuari Escudero 

 

Sin duda toda una lección de que no por tener cierta edad y llevar traje y corbata una persona se convierte en un señor. 

 A nivel personal comentar que me parece ridiculo cualquier movimiento separatista, ¿que sentido tiene pelearse por ser vasco,catalan o español? Tenemos que contribuir entre todos a derribar fronteras y no a crearlas, que a este paso ya mismo veo a algunos reivindicando la independencia de sus barrios. 

Dejemos las diferencias a un lado y cogamos lo que nos une, solo así podremos hacer de esta sociedad un lugar mejor donde vivir. Por supuesto siempre habrá sitio para aquello que nos hace ser diferentes, para nuestras señas de identidad, siempre y cuando no nos inciten a odiar al que no las comparta.

 

Saludos Imperiales

 

 

Mi primera entrada : Presentación y Capítulo 1.

 Hola, me presento como nuevo usuario de meristation y su blogsfera. Comentar que llevo años leyendo los foros y sigo los blogs practicamente desde el comienzo, pero no me había animado hasta ahora a participar. Intetaré darle prioridad a la calidad del contenido por encima de su extensión.

 

Sin más que contar os dejo con la primera parte del relato que estoy escribiendo "Cánticos de Eternidad", ambientado en el universo de Canción de Hielo y Fuego.

 

-Cánticos de Eternidad – Capítulo 1

Lord Kiovich despertó entre las voces de alarma y el enorme jaleo que reinaba en el campamento.
– ¿Qué coño pasa? – le increpó a su joven escudero
– Mi señor so-so-so-soooon lo-o-o-os Lannister – tartamudeo torpemente
– ¿A cuánto están? –
– A menos de una hora mi señor –

 Llegabael momento de presentar batalla, sería en Aguas Rojas, un enormecenagal de aguas estancadas, barro y arenas movedizas envueltas por unanciano y decadente bosque. “Habrá que aprovechar el terreno” se dijoLord Kiovich, mandando colocar estacas en las orillas y oxidadospinchos de alambre entre el fango, los cuales pasaban totalmentedesapercibidos a la oscuridad de la noche. Por último apostó una decenade arqueros entre los escasos árboles existentes, no quedaba más porhacer que esperar la batalla, estaban listos.

 Transcurridamedia hora el ejército Lannister se contemplaba con facilidad, susbrillantes armaduras doradas reflejaban la luz de las antorchas con unaura roja procedente de sus capas de terciopelo. Eran cerca de unmillar de caballeros y varias centenas de arqueros, todos perfectamenteataviados con los armaduras, las mallas metálicas y los yelmos, todo unalarde de ostentosidad y poder.

Un jinete con el estandarte de la paz desmontó en el campamento, desenrollando un pergamino que procedió a leer:
– Lord Twyn, en nombre de la casa Lannister, exige vuestra rendición, se os asegura un trato de honor y… –
LordKiovich le rebanó la cabeza de un espectacular tajo de su espada antesde que pudiera terminar la frase. Subió a su caballo con un jubónblanco y unos pantalones negros de los que colgaba un hacha y la vainade su magnífica empuñadura. Si algo lo distinguía de los demás señoreses que nunca usó ninguna armadura en sus batallas, era miles en las quehabía participado, resultando siempre victorioso y sin un solo rasguño.Algunos hombres lo consideraban un Dios, otros solo un loco con suerte,pero todos lo respetaban y admiraban unánimemente.

Galopó por la columna de su ejército hasta el centro, donde alzó su puño derecho haciéndose el silencio:
-Hermanos de acero se acerca nuestro fin, los Dioses han aborrecidonuestras victorias. Nos envían a todo un ejército para demostrarnos queno somos más que hombres, como tales hemos de morir. Honremos suvoluntad con una ofrenda de sangre, recordémosle al mundo que somos lavanguardia del Arcoíris Negro, que las canciones hablen de cómo porcada cabeza norteña cortada diez Lannister ardieron en el infierno,ganaos un sitio en la eternidad. Gritemos juntos por última vez. ¡¡¡Muerte ¡¡¡¡ –
– ¡¡¡ Muerte ¡¡¡ – gritaron con toda su alma losapenas 200 Arcoíris Negros, haciendo que el lema de los Kiovichresonara con más fuerza y contundencia de lo que lo había hecho jamás.