The Punishment

 

La luz del sol reflejaba en las botellas vacías apostadas en la ventana mientras una melancólica melodía sonaba a través de la radio, entonces despertó.

Se levantó torturado por el dolor de espalda, una tortura sustituida rápidamente por el dolor de los vidrios rotos que se incrustaban en la planta de su pie izquierdo, inexplicablemente desnudo a diferencia de su homónimo. Una vez en el baño se extrajo los pequeños e incisivos cristales y se ducho con agua fría; debía estar despejado para ejecutar su venganza.

En la puerta, ya vestido y con la Desert Eagle lista en la bandolera se dispuso a salir, no sin antes echarle un último vistazo a la foto colgada en el pasillo. En ella aparecía sentado junto a Sarath en una elegante terraza, luciendo ambos una radiante y cómplice sonrisa prueba de su eterno amor. Sarath se había convertido en el centro de su universo, la razón de su alegría, el aire que necesitaba para respirar… todo lo que le permitía vivir felizmente residía en ella. Hacía tan sólo dos días, una bestia despiadada y cruel se la arrebató para entregarla irremediablemente a las garras de la muerte.

Condujo sin ninguna prisa hasta el 29 del Paseo Real: el lugar donde había empezado todo y por tanto, donde debía acabar. Cómo aún conservaba las llaves pudo entrar sin que nadie se percatara, planta décimo-tercera apartamento F, allí se encontraba tratando de introducir la llave torpemente en la cerradura, el nerviosismo de estar a unos pasos de tropezar con su propio destino empezaba a apoderarse de él.

Finalmente abrió la puerta y corrió hacia el dormitorio principal, respiró profundamente y entró con pasos calmados pero seguros en la estancia. Visualizó a su terrible enemigo, apuntó y disparó, esparciendo sus propios sesos y fluidos por el espejo que presidía el vestidor de la habitación. 

 

Espero interpretaciones y opiniones sobre el final 😉 

¿Alguien sabría?

Despues de un verano en el cual el carpe diem se apoderó de mí, vuelvo con intención de continuar el blog centrándolo hacia la crítica social-filosófica y los relatos (ya sean propios o de otros autores).

 

Para finalizar os dejo una pequeña cita sobre la que tratará mi próxima entrada, a ver si alguno sabe a quien pertenece y sobre que trata: 

"El fin de la historia significaría el fin de las guerras y las revoluciones sangrientas, los hombres satisfacen sus necesidades a través de la actividad económica sin tener que arriesgar sus vidas en ese tipo de batallas" 

Saludos y hasta pronto 😉