Dama nocturna

"Tú, señora que entras en mi estancia

sola, taciturna

traes contigo el silencio y la ensoñación,

el rumor de un sentimiento extinto.

Ven a mis brazos, tráeme la luna "

 

Una dama entra en mi estancia

sola, taciturna

trae consigo la nocturnidad, que me abraza, me abruma

un rumor que creía muerto, un grito ahogado y silencioso

es mi ser, que se desgarra

es mi voz, a quién no oigo

 

Temblorosa, casi muerta,

me habla de paisajes, me habla de vida

"¿por qué no puedo oírte?"

"¿por qué vienes así, fría?" 

 

Yo que un día no era más que tú

Yo que quise que mi vida fueras.

Voz, sueño de niñez, vida mía

hoy recuerdo, hoy extinta. 

 

Hoy murmullo frágil de voluntad herida

hoy seca, marchita

como flor podrida por demasiada agua

pétalos de esperanza.

 

Grita mi ser, nadie viene a acallarlo.

No perdura el consuelo, mi voz anda perdida.

Entra, dama de la noche

Recordemos, finjamos oírla 

 

Lloremos juntos cuanto era, lloremos juntos lo que no ha de ser.

Que nuestro llanto cese cuando llame el día.

Tú, yo, noche mía, nos volveremos a ver.

 

Hasta entonces vida que no es vida,

hasta entonces voz que no habla.

Palabra oculta, secreta identidad.

Sueño roto, mi ser vuelve a gritar.