Retrogames: Alex Kidd

Hoy toca volver a hablar de videojuegos, que ya era hora.

Paseando por el Canal Tienda el otro día por la tarde, me encontré con la sorpresa de que en la Consola Virtual estaba disponible para su descarga (y recién salido del horno) el primer juego de videoconsola al que tuve la suerte de jugar y que fue plenamente mío. Sí, lo admito, yo no tengo la suerte de poder decir con la boca llena que empecé a jugar con la Spectrum o demás reliquias de esas, yo empecé con la Master System, y bien orgulloso que estoy de ello.

Todavía me acuerdo de esas Navidades de hace muchos muchos años, en las que después de matarme a llorar delante de mis padres, conseguí que me comprasen ese aparato nuevo que se llamaba "videoconsola", y que si mal no recuerdo, costaba 20.000 pesetas de la época. Menos mal que antes no era como es ahora, que en los lanzamientos de las consolas te las venden a pelo y sin juegos (Menos Wii :p), porque si no creo que hubiese pasado mucho tiempo hasta poder comprarme un juego de 7.000 pesetas. Gracias a dios, cuando abrí la caja y encendí la consola, me encontré con que tenía un juego grabado en la memoria. ¡Qué pasada, un juego gratis!. Ese juego era el ya mítico en su día Alex Kidd, el que sería el culpable de que me pasase horas y horas con mi Master System mientras que mi madre me decía que eso no tenía que ser bueno, y el detonante en gran medida de que actualmente disfrute de este mundillo tanto como lo hago hoy, ya que desde la primera partida, me enganchó completamente a las videoconsolas y a sus infinitas posibilidades.

La pantalla inicial de uno de los juegos míticos de la era de 8 bits

Pero dejémonos de historietas en blanco y negro y volvamos al Canal tienda. Una vez finalizado mi contrato laboral con Meristation, pensaba que ya no me iba a volver a bajar un juego de la Consola Virtual en mi vida. Desde un principio fui de los que dije que pagar 10 euros por juegos de hace 10 años y que encima venían sin ningún tipo de mejora, me parecía un autentico robo. De hecho, sólo me bajé juegos de la CV cuando Nintendo nos enviaba alguna Wii Points Card by the face para que hiciésemos algún texto recopilatorio. Pero hoy, al encontrármelo cara a cara, a un precio de 500 wiipuntillos, la morriña me ha podido, y ha hecho que tirase la casa por la ventana y en vez de bajármelo para emulador, pagando por él (por segunda vez… ) para poder disfrutarlo con la conciencia tranquila.

 
Mirad como come arroz el jodío…
 
Ha sido a los pocos minutos de estar controlando a Alex, cuando me he dado cuenta de dos problemas bastante serios. El primero es que estoy muy oxidado jugablemente hablando. Tras varias generaciones de chorrijuegos con una dificultad casi nula, tomar las riendas de Alex Kidd me ha costado más de lo que me pensaba, añorando con nostalgia esos momentos cuando era mucho más joven y hacía verdaderas virguerías con el mando en este mismo juego. El segundo problema ha sido cuando me he dado cuenta de que no había pistolas en el juego, ni sangre, ni violencia, ni macarras, ni coches tuneados… ¡OH DIOS! ¡ESTABA JUGANDO A UN JUEGO """CASUAL"""!

¡Cuidado! ¡Es un juego "casual"!

Después de plantearme durante una hora muy seriamente si ponerle o no el famoso despectivo Merisello de "juego casual" a mi entrada del blog, he decidido que no, que lo mejor era dejarla tal que así, ya que hace 20 años no había distinciones chorras que sólo buscaban desprestigiar y crear conflictos entre usuarios. En 1986 todos los juegos eran iguales, así que no era plan contaminarlo con nuestros prejuicios modernos nextgeníticos. ¡Alex Kidd es un juegazo y punto, ni casual, ni hardcore, ni leches!

¿Por qué los pulpos simpre son malos en los videojuegos?

Pero bueno, etiquetas y distinciones aparte, hay que admitir que Alex Kidd es un indispensable en toda regla. Tiene de todo, desde los momentos plataformeros más difíciles, a divertidos combates a piedra papel o tijera con surrealistas enemigos, pasando por los monstruos más tradicionales, a incluso los momentos más frenéticos y divertidos, como las fases en lancha, en pedófilo digooo pedociclo, o en moto. Simplemente geniales para la época.

Leyéndole los pensamientos cualquiera le gana…

La historia del juego no podía ser más simple. Deberemos recuperar el trono del planeta Radaxian y cumplir con nuestras obligaciones reales como príncipe heredero que somos. Para ello, tendremos que derrotar al malvado Janken el Grande, un tirano que tiene secuestrado a nuestro hermano gemelo, el cual es el verdadero monarca del planeta. La aventura consta de 17 fases, y aunque se pueden superar fácilmente en unos 40 minutos (Y hoy nos quejamos de los juegos que duran "sólo" 8 horas… XD), la primera vez nos costará bastante más, sobre todo hasta que les pillemos el truco a los combates de piedra, papel y tijera, que siguen siempre el mismo esquema en cada monstruo (Y hasta que te das cuenta, pueden haber pasado un par de partidas cayendo eliminado siempre en el primer monstruo).

La avaricia rompe el saco, y el helicopetro si tocas una bola roja

Creo que Alex Kidd es el juego de la CV que más satisfecho me ha dejado tras bajármelo. No sé si porque es el primero que pago con mi saca, porque fue al primer juego que jugué en mi propia casa, o porque es un verdadero must have de su época. Pero de lo que no hay duda es que 20 años después de su salida a la venta, y mientras medio mundo está eyaculando con la cuarta entrega de MGS, yo me lo estoy pasando bomba con un juego de 8bits, que demuestra que no todo en la vida es una evolución técnica, y que ratifica que cuando un juego es divertido, sea cual sea su acabado gráfico, siempre será divertido, aunque algunas Graphic Whores lo desprecien por su precario acabado (y eso que en su día superaba con creces en ese apartado al magnificéntico Mario Bros de NES) o lo llamen casual porque en él no se decapita a ningún enemigo con una espada o no se dispara una recortada de protones capaz de destruir a un ornitorrinco mutante de un sólo disparo XD.

El típico oso azul ninja con una espada gigante…

Asi que si tenéis 5 euros de sobra, en serio, bajadlo, ya veréis como por 500 Wiipuntos no os defrauda en absoluto. Además, por ese dinero, seguro que es mucho más gratificante bajarse el Alex Kidd y rememorar durante horas nuestra infancia, que no comprarnos (por ejemplo) un cubata que en 10 minutos habrá dejado de existir y no nos dejará ni la mitad de buen sabor de boca comparado con esta obra de arte.