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Deimos – El Guerrero Invencible

Deimos extendió los brazos en una postura diagonalascendente, justo cuando la cresta de la ola de fuego destructor que se levenía encima, estaba a punto de ocultar al Leviatánque pasaba por encima de él.

No soy Humano, niVampiro, ni Ancestro ¿Quién soy yo?

Dibujaba en el aire con movimientos firmes de sus manossignos mágicos que brillaban con un fulgor verdoso. Cuando los completó bajólos brazos violentamente hacia sus pies fusionando ambos signos, desatando unimpulso mágico que lo catapultó a los cielos.

He combatido en milcampos de batalla en busca de la muerte que diera sentido a mi existencia.

Ascendía a una velocidad tan vertiginosa con la mirada fija El Leviatán, que remontó la cresta de laola de fuego sin que las llamas fueran capaces de alcanzarlo. Las nubes seabrían a su paso. Según cruzaba a babor del Leviatán, escuchó los gemidos delos esclavos humanos cuya sangre alimentaba a la maquina infernal, sometidos aEl Tormento de los Condenados

No conozco más sueñoni descanso que la muerte desde hace más de un milenio.

Después de superar al Leviatán continuó ganando altura hastaver el relieve de Moebius con perspectiva. Le dirigió un saludo desafiante,anuló el hechizo y descendió con una larga serie de giros mortales haciadelante. El impacto de su armadura de media tonelada al aterrizar, resonó portoda la cubierta, a la que no había causado el menor desperfecto. El Leviatánse detuvo.

Soy un ser maldito,condenado a vagar por este mundo desde su primer día hasta el último, en buscadel significado de mi existencia maldita.

Dedicó al Sol un breve gesto de despedida. Tal vez no volveríaa verlo en esta vida, ni en otra. Tal vez está fuera su última vida. Caminabacon paso decidido hacía el centro de la cubierta, el rostro de Moebius. Más dela mitad de su cuerpo y armadura seguían desgarrados por la muerte, laregeneración avanzaba lentamente.

Nunca volveré a serhumano.

La mirada de sus ojos turquesa se iba transformando pormomentos, adquiriendo un brillo verdoso cada vez más intenso, mostrando lavoluntad de un espíritu indomable frente a la adversidad que jamás seríadoblegado. Una mirada reconocida en todo Mundo Destierro: la mirada de “ElGuerrero Invencible” aquel guerrero que jamás había sido derrotado en combate,aquel guerrero cuya presencia hacía temblar ejércitos enteros, aquel guerrero temidopor los propios Ancestros, aquel guerrero que regresaba de la muerte dispuestoa continuar su lucha hasta el fin de los tiempos.

Nunca volveré a verte.

A través del cuello de su armadura extrajo del pecho unaprenda roja. Se lo había regalado ella, setecientos años antes, en el día enque se conocieron. Todavía conservaba el olor que evocó su rostro a la memoria.Con cuidado se ató la prenda en la hombrera izquierda. Era su bandera, elmotivo por el que jamás había sido derrotado.

Nunca dejaré deamarte.

De entre los surcos de los relieves que dibujaban lasimágenes del Leviatán, emergía a gran velocidad una nube negra mágica, que devorabala luz solar, congelaba el ambiente, y emanaba un veneno al que ningún ser vivomortal hubiera podido sobrevivir. Un manto de oscuridad glacial abrazaríapronto a Deimos.

Me ha costado muchotiempo entender por qué te sacrificaste por mí, un hombre maldito sin salvación.Ahora lo comprendo.

A lo lejos, antes de que la oscuridad se lo impidiera ver.Vio como el relieve del rostro de Moebius se replegaba, acompañado del sonidode una plataforma metálica al ascender desde las profundidades siniestras delLeviatán. La oscuridad devoró el último rayo de luz solar. Estaba solo en el Corazónde las Tinieblas.

Me liberaste para queotros tuvieran la oportunidad que nosotros nunca tuvimos: la oportunidad de serfelices, la oportunidad de vivir sin miedo, la oportunidad de vivir con sueños.

No necesita ver para saber quienes le rodeaban. Caminabancon el silencio que precede a la muerte, la fuerza de su poder contenidocortaba el ambiente, se comunicaban mediante los pensamientos gracias a losvínculos de sangre que compartían, eran los cazadores del mundo más salvaje deluniverso: Los Señores de laGuerra y los Brujos más nobles del Imperio del Norte.Semidioses de carne y hueso.

Ellos piensan que hevenido en busca del Infierno

Todos los Vampiros Oscuros se lanzaron al mismo tiempo haciaDeimos, pronunciando el grito de guerra de su raza, prometiendo el tormentoeterno de sus enemigos.

Pero están equivocados.

Las heridas de Deimos sanaron, la armadura cicatrizó, susmanos se convirtieron en garras, de la nada invocó una espada plateada forjadacon el colmillo de un dragón, una capa de escamas le cayó de los hombros alsuelo, desde el cuello crecía un casco con el rostro de un Dragón Patriarcacoronado por cinco astas, un aura de fuego verde deslumbrante brotó de sucuerpo y espada, iluminando a la legión de Vampiros Oscuros que caía sobre él.Sus ojos turquesa ardían dominados por una furia indomable que jamás seríaderrotada.

El Infierno seencuentra en mi interior.

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La Leyenda de Deimos comienza en 2008 en las…

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