La Muerte Púrpura – Capítulo II – Autor: ErikAdams.

La Muerte Púrpura
Autor: ErikAdams

IV

“Por segunda vez en su vida huyó, llevándose consigounos viejos tomos encuadernados en piel que eran el tesoro mejor guardado deaquel hechicero. ¿Podría sacar algo por su venta? Sus pasos le llevaron hasta Brondesmar,la ciudad mas imponente del imperio, con sus columnas de Mármol elevándosesobre unas calles atestadas de gente y mercaderes. Lo primero que hizo fuevisitar a un viejo librero en la calle principal.

-¿Qué quieres muchacho?- Ellar depositó los librossobre el mostrador, el personaje bajitoy poco agraciado se puso unos anteojos y comenzó a observar con detenimientolos gruesos volúmenes mientras murmuraba cosas como “Impresionante” o “¿De dóndelos habrá sacado?”…

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-Estos libros en su conjunto no valen más que 50monedas de oro… Y eso por que hoy me siento generoso- Dijo el librero alterminar de pasar la ultima pagina de uno de los volúmenes. A pesar de tratarsede una autentica fortuna, era un precio claramente inferior al real, ya queeran piezas únicas escritas por el más conocido hechicero del imperio. Y esoEllar lo sabía.

-¿Me estas tomando por tonto?- Dijo Ellar intentandoponer en su tono de voz un registro amenazador, y que debido a que aún no lehabía cambiado la voz quedo ridículo. – Esos libros valen por lo menos eldoble-

-Mira niño, no sé de dónde has sacado esto, peroviendo tus vestimentas puedo deducir que no ha sido de manera legal, asíi quemás te vale que te vayas de aquí, o me veré obligado a llamar a la guardia…-

Ellar lo miró con ojos relampagueantes, y el odio seadueñó de él. ¿Qué pretendía aquel hombre? Era como todo el mundo que habíaconocido hasta ahora, egoísta, ambicioso y camuflado tras el mostrador de sulibrería engañaba a las personas necesitadas… Pero había cometido un error.Ellar no poseía nada, salvo un odio creciente que con cada vuelta de la vidacrecía de manera mas descontrolada, por eso el librero fue incapaz de prever elsalvaje ataque del niño. Un golpe en la cabeza con uno de los libros le dejoinconsciente en el suelo y Ellar aprovecho ese instante para subirse sobre sucuerpo y…

Cuando abandonó el recinto del negocio, llevaba en sumano un saco lleno con 100 monedas de oro que tintineaban al ritmo de susgráciles pasos. Cerró la puerta, y con paso tranquilo se alejó del lugar comosi no hubiera ocurrido nada.

Horas mas tarde, en la ciudad se causo un granrevuelo cuando corrió la noticia de que había aparecido el cadáver del masconocido librero del lugar. Éste apareció tirado en el suelo de su tiendadestrozado, como si hubiera sido atacado por un animal salvaje y a su lado unosgruesos libros encuadernados en piel y manchados de sangre… A los pocos días,el populacho olvidó estos hechos, y la ciudad volvió a su ajetreada vidanormal.”

V

“-¡Tengo las mejores armaduras de la ciudad! ¿Acasolo dudas?- El fortachón y charlatán herrero estaba acostumbrado a tratar conpersonas diariamente que buscaban la mejor factura en las armaduras y sinembargo no podían pagar el precio que estas costaban. – Mira por ejemplo estaarmadura de acero… Es la mejor que he realizado en mi vida. Observa sus juntas,por ellas no entraría ni el filo de una daga Heleniana… ¿Y que me dices delYelmo? Solo observarlo inspira temor… Una autentica obra de arte por solo cincomonedas de oro…-

-El otro día vi pasar un príncipe con su escolta, yllevaba una reluciente armadura de color púrpura…- El jovenzuelo sabia de loque hablaba, nada mas verla, se habia quedado prendado y habia decidido que esoera lo que el necesitaba…

-¡¿Tú estás loco muchacho?! Esas armaduras no estánhechas para gente como tú. Te aseguro que esta armadura de acero es más acordecon tu nivel… Si es que llegas…- Dijo el Herrero riéndose en la cara del niño –Ningún plebeyo de la ciudad podría pagar jamás las 100 monedas de oro quecuesta una armadura de esas características. Así que imagínate un niño como tú…-.

Ellar hizo resonar el saco de monedas, y se lo lanzóa las manos al herrero. – Cuéntelas si quiere, sólo le digo una cosa… Quierouna de esas armaduras…-

El herrero asomo su enorme nariz a la bolsa, y susojos brillaron con codicia… Nunca había visto tanto dinero junto, y si norecordaba mal tenía en el almacén una vieja armadura de Purpurita acumulandopolvo desde hacia muchos años, ya que este tipo de armadura no era comprado masque por reyes en ocasiones especiales… -Sígueme pequeño, creo que va a ser unplacer hacer negocios contigo…-

Lo guió a través de un oscuro pasillo hasta unaestancia cerrada con una gruesa puerta de madera maciza y metal. La abrió conuna gran llave, y le invitó a visitar su interior. Allí se almacenaban montañasde piezas metálicas: Hachas, espadas, armaduras, yelmos, guanteletes, lanzas… Yal fondo del todo entre penumbras una excepcional armadura de color púrpura ycon ornamentos que representaban imágenes bélicas. Era justo lo que Ellardeseaba.

-Me parece perfecta, está claro que ha sido realizadapor las manos de un autentico artesano… También necesito una espada.-

-Elije la que mas te guste de ese montón… Por haberhecho una compra tan grande solo te costara 2 monedas de oro…- Dijo el Herrerosonriendo y feliz por haber realizado el negocio del siglo.

Pero Ellar no poseía esas 2 monedas de oro. Nodespués de haberse gastado todo el dinero en aquella maravillosa armadura, yestaba dispuesto a llevarse todo lo que había venido a buscar. ¿Era capaz dematar por dos simples monedas de oro? En esos momentos realmente mataría porvivir, y eso es lo que intentaba desde su primer día, así que se acercó a lapila de armas, seleccionó una grande y pesada, y haciendo un rápido arco haciaatrás cercenó de un solo golpe la cabeza del comerciante. ¿Qué importaba unavida más? Adaptó la armadura a su tamaño gracias a las excepcionales cualidadesde aquel metal, se colgó la espada, salió al exterior y por primera vez y últimala gente que se cruzó con el pudo ver en su rostro una sonrisa.

En cuanto al herrero, nadie encontró jamás su cadáveresparcido en el suelo junto a cien monedas de oro. Sus conocidos creyeron quedespués de hacer el trato de su vida con un cliente habia huido a algún paíslejano para vivir el resto de su vida rodeado de lujos. Y lo cierto es que nose equivocaban.”

Continuará…

 

Comentarios de Lester Knight: Continúa la historia de Ellar: La Muerte Púrpura. Uno de los personajes destinado a ser leyenda. En el capítulo de hoy hemos asistido a otro punto clave de su transición. Los sucesos clave desde su primera muerte hasta encontrar su identidad: La Muerte Púrpura. Preludio del tercer capítulo que concluye brutalmente el inicio de la Trilogía.

Mis felicitaciones al amigo Cthuhulesco ErikAdams por su gran historia. Sin duda, de mis favoritas. Pocos relatos retratan tan bien la esencia humana, el destino, las consecuencias del egoismo, el precio del odio, la soledad y la ausencia de humanidad, cada vez más presente en nuestro mundo.

¡Un saludo a todos! Wink

Mundo Literatura – Comunidad Literaria

7 opiniones en “La Muerte Púrpura – Capítulo II – Autor: ErikAdams.”

  1. Otro genial relato. Yo esta mañana escribi uno pero seguro que no le llega a la mitad de calidad de este. No se, no comparo porque me pongo paternalista XD

    Un saludo y 5 estrellas. 

  2. Baalard: Muy pronto verás la fiesta del tercer capítulo. Se me pusieron los pelos de punta al leer esa parte. ErikAdams está haciendo una serie de Fantasía Épica redonda.

    Ellolo17: Hombre… ¡bienvenido al mundo de la literatura!. No te preocupes por la calidad de tu relato. Te aseguro que nadie ha comenzando con buen pie, y yo no soy una excepción LMAO. Práctica, ilusión y buenos amigos, con esos tres elementos, verás como pronto nos sorprendes a todos. Paciencia.

    ¡Un saludo a los dos! Wink

  3. Hace un par de horas que llegue a mi lugar de vacaciones (Ya sabeis, un pueblucho perdido entre Valladoliz y Zamora), me conecto (con una conexion cuya velocidad es todo menos rapida) y me encuentro que ya esta publicada la segunda parte de este relato que encima esta gustando… ¡A ver si en el tiempo de este retiro espiritual me da tiempo a escribir el tercer relato de la serie! (Si, ya tengo un borrador esquematico, solo me queda ponerme y… ¡a VER SI GUSTA TANTO! (Aunque primero habria que ver si gusta el segundo relato XD que cuendo me entran las prisas…).

    ¡Un saludo para todos desde un lugar en alguna parte! 

    ¡Nos vemos coleguitas!

    PD: Lester, cada vez que leo las descripciones que haces de mis relatos me sonrojo mas… ¡PARA YA, QUE AL FINAL ME LO TENDRE QUE CREER XD!  (Y ademas, los tuyos no se quedan atras precisamente ;))

  4. Espero que disfrutes de esos días de relax tan necesarios, y
    que vuelvas con una tercera parte de La Muerte Púrpura cojonuda. Calidad
    e ilusión, la hay Wink

    PD: La culpa es tuya, por escribir relatos que me gustan LMAO. Además
    déjame ser bueno un poco más… en septiembre voy a estar poseído por mi lado más
    oscuro y perverso Twisted Evil. No habrá supervivientes. Uno a uno sucumbirán a un destino cruel
    y funesto (risa siniestra y maligna) Shocked

    ¡Un saludo, colega! Mr. Green

  5. Vaya con Ellar, como se las gasta…habrá que ver como continua su historia, no se que me da que va a dar mucho que hablar…

    5 estrellazas, me ha encantado. 

  6. He tenido el privilegio de leerme las seis primeras partes de La Muerte Púrpura. Y lo bueno ni ha empezado. De lo mejor que ha escrito el colega, ErikAdams.

    ¡Un saludo! Wink

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