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El Cazador – Endimión Tau – Capítulo II: Titán – Bienvenidos al Infierno

¡Corre, corre, corre!

¡Vamos!

¡No mires atrás!

¡Titán…!

¡Titán está muerto!

¿Sigue…

¿Vivo? Por tu culpa ¡anda y que te jodan!

Yo vi como le alcanzabas.

¿Y viste su puñal? El muy hijo de puta me lanzó un puñal a treintametros al instante. ¡Joder! ¡Cabronazo! ¡Sólo faltaba tu disparo! ¡Si hubierasdisparado estaría muerto!

¡Lo siento, joder! ¡Tuve miedo!

¡Ahora vas a tener muerte, cabrón!

Todo había sucedido muy rápido,demasiado rápido. El trigésimo séptimo comando de la Legión Mercenaria, apodadoZorro Negro. Marchaba por laJungla en una operación conjunta de caza del Predador con elapoyo de otras unidades. Compuestas por comandos de diez hombres equipados conartillería pesada. Creían que el número de soldados, el apoyo conjunto y lasuperioridad de fuego, les permitiría abatir al Predador.

Estaban muy equivocados.

Capítulo Anterior: Endimión Tau

La cacería se cobró su primeravíctima antes del mediodía. Era monzón. Época de lluvias salvajes y continuas.La jungla se había transformado en una cascada de lluvia cubierta por un mantoperpetuo de niebla, flotando por encima de la densa vegetación tropical. Losoficiales pensaban que el monzón haría visible el traje termo-óptico delPredador.

No sabían que él era invisiblesin necesidad de camuflaje.

Muy pronto los comandos descubrieronque los rumores que circulaban por los barracones eran ciertos. El Predador erabien capaz de ocultarse con técnicas de infiltración primitivas y ligerasintervenciones mentales en sus presas. El monzón no había hecho más quebeneficiarlo. Los soldados solicitaron retirarse y preparar un nuevodispositivo operativo. Pero los oficiales se negaron.

Ahora sus manos estaban manchadascon su sangre.

Los exploradores fueron losprimeros en caer. Un minuto antes hablaban contigo, y un instante después, trasun aullido terrible, le buscabas y encontrabas su cuerpo muerto de una formahorrible. La histeria se adueñó de los comandos. Hubo fuego amigo, desercioneshacia una muerte rápida, formaciones en círculo, oraciones, y sobre todo.Terror, mucho terror.

En tres horas, cuatro comandosfueron exterminados.

Titán. El Líder de Zorro Negro.El mejor luchador de las Legiones Mercenarias. Un gigante de dos metros diez,experto en artes marciales y guerra de guerrillas, no iba a permitir que lamuerte y el deshonor fuera el destino de su unidad. Combatieron como hombres.

Y murieron como tales.

Lograron localizar al Predador,perseguirlo y acosarlo por buena parte de la Jungla. Sus acciones y laejecución de sus ataques eran perfectas. Pero, el Predador siempre escapaba poruna centésima.

Sus hombres no tuvieron esasuerte.

Una hora después del inicio delas maniobras de acoso, quedaban con vida Titán, y dos de sus hombres. Llego elmomento de emplear la última táctica. La técnica que habían planeado en losbarracones antes de salir. Temiendo que fueran diezmados hasta el exterminiosin más alternativas.

Sabían que el Predador podía leerparcialmente las mentes. Motivo que les hizo planear la táctica lejos de él.Evitando descubrirla en el campo de batalla. Titán asumió la responsabilidad dellevar a cabo el papel principal.

Sus hombres fingieron quedesertaban. Él les dio el alto. Y, ante su negativa, los abatió por la espaldacon su fúsil láser. Lo que el Predador no podía saber, es que el armero habíatrucado el fúsil láser de Titán para que emitiera el mismo rayo mortal en lagraduación de aturdir.

Una vez abatidos sus hombres,Titán se quito la armadura de combate, retando al Predador a un combate cuerpoa cuerpo. Le espero con el pecho descubierto bajo la tormenta, colgando de sucuello las seis placas de sus hombres caídos. Provocando el orgullo delPredador como sólo Titán sabía hacer.

No tuvo que esperar mucho, pordesgracia.

Dame un motivo para que perdonetu vida.

Fue el epitafio que le dijo elPredador, con su voz gélida, cavernosa y aguda desde la espalda. Titán,enfurecido por haber sido sorprendido, le dio los mejores motivos que habíaoído el Cazador desde su llegada: su técnica de combate.

Titán se volvió e inició unaofensiva de golpes muy veloces, teniendo en cuenta su tamaño y peso, variandola técnica marcial y pauta de ataques constantemente. Una lección de artesmarciales a la que nadie había sobrevivido.

Hasta entonces.

El Predador se limitaba apermanecer inmóvil y esquivar el ataque en el último instante, haciendo gala deuna agilidad, velocidad y coordinación, nunca vistos un ser humano. Titán no sedetuvo. Es más, aumento su potencia y velocidad. Sabía, tras esa demostración,que sí le permitía tomar la iniciativa estaba muerto.

La risa siniestra del Predador nologró intimidar a Titán lo más mínimo. Fueron sus ojos azul celeste. Brillantespor la excitación del combate, anhelando algo más que le permitieran saborearel éxtasis.

Y, ese éxtasis, era su vida.

La mano derecha del Predador.Abierta con los dedos rígidos en punta, como un punzón. Interrumpió el ataquede Titán, traspasando sus defensas a una velocidad escalofriante, y se clavó ensu garganta, con un golpe diagonal ascendente, que alcanzó su cerebro.

Titán se mantuvo erguido graciasa la mano que había acabado con su vida, muriendo tras una serie deconvulsiones espantosas, bañando de sangre el rostro y traje del Predador, quese reía a carcajadas, degustando su triunfo con el placer y la crueldadinhumana que le caracterizaban.

Las convulsiones de Titán, susacrificio, despertaron de la pesadilla a uno de los soldados, que fingía sumuerte. Se incorporó lo más rápido que pudo, y antes de que el Predador,distraído por su triunfo se percatara de su presencia, le disparó en plenoestomago a máxima potencia.

Lo siguiente que supo es que seencontraba en el suelo herido. El Predador había reaccionado de inmediatoarrojándole su daga con la mano libre. Sin dar crédito a lo sucedido. Elsoldado apretó los dientes, extrajo la daga de su cadera izquierda y vio alPredador en pie, tras haber sufrido un disparo mortal, sosteniendo aún elcuerpo de Titán con su mano derecha.

Entonces, observó, como de supecho y espalda ascendía hilos de humo procedentes del boquete que le habíahecho en el estomago. Sus ojos se habían convertido dos llamas rojas furiosas,que le abrasaban con su mirada. Mientras su mueca cruel y sarcástica se habíadeformado por la rabia que le poseían.

Su compañero emergió del manto deniebla al otro lado del campo de batalla, apuntando al Predador con su fúsilláser. Éste lo percibió y le clavó su mirada de furia roja. Emitiendo con sugarganta un pitido desgarrador agudo e insoportable, que les reventó lostímpanos y se infiltró en sus mentes. Ambos, empujados por el instinto, sedieron media vuelta y escaparon juntos a la carrera, antes de que ese sonidodemoníaco lesionara sus cerebros.

Cuando se volvieron el Predadorhabía desaparecido del campo de batalla con el cuerpo de Titán. El grito diopaso a un breve silencio, violado por un nuevo grito del Predador, gélido,cavernoso y agudo, marcado por la furia, la indignación y la sed de venganza.

La fuerza del grito fue tal, quelas copas de los árboles temblaron, provocando la caída de una lluvia de hojasa la tierra cubierta de agua, sangre y muerte.

Un experto en sonidos de faunasalvaje les hubiera asegurado, que se trataba del grito de un depredador másherido en su orgullo que físicamente, proclamando la sentencia de muerte de losagresores, sin importarle las dificultades o el precio.

Pero ambos soldados nonecesitaban un experto para saber eso. Sí había asesinado a cuarenta y ochopersonas, en medio día, de buen humor, no les hacía falta mucha imaginaciónpara adivinar el destino de quienes le habían herido.

Existía algo peor que la muerte,y hoy lo descubrirían.

Continuará…

 

Comentarios de Lester Knight:¡Saludos, queridos lectores! Sed bienvenidos el Infierno de Endimión Tau. Lahistoria del Cazador continúa en un nuevo ciclo de cuatro capítulos. Siendo, elde hoy, la introducción de la nueva trama.

Espero que os haya gustado lahistoria. Estoy trabajando en los diseños y contexto del personaje en MundoDestierro. Tal y como lo conoceréis en la iniciativa del relato conjunto, y enuna serie de relatos previos a los acontecimientos.

Quiero relatar los sucesos deEndimión Tau hasta el final de la misión, y su llegada a Mundo Destierro, antesy después de la Estación Sombría.Dependerá de lo que os guste el personaje y las historias, como siempre.

Son historias arriesgadas, ya queexperimento con diferentes estilos narrativos y técnicas que no había empleadohasta la fecha, buscando una narración más psicológica, directa y cruda,ausente de detalles o adornos, que trata de sumergirte en su interior. Laintención es aprender a escribir un poco mejor, que falta me hace y mucho.Espero que durante el proceso paséis un buen rato con los relatos.

Por lo demás, estoy muy contento.Cuando abrí Mundo Destierro, sinceramente, estaba bloqueado, era incapaz de escribir,motivo por el que empecé con relatos viejos. Pulirlos fue mi primer ejerciciode escritura en mucho tiempo. A lo largo del tiempo, gracias a vuestro ánimo yapoyo he ido recuperando la confianza y la inspiración, escribiendo nuevosrelatos.

Entre ayer y hoy han caído trescapítulos de Endimión Tau. Algo que no me ocurría desde que escribí El Barón Negro. Hace ya más de un año. Mundo Destierro marcha muy bien, y es gracias avosotros Very Happy

¡Un saludo a todos! Wink

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