Sin categoría

Asesinar me humaniza – Capítulo III – Autor: Morgennes

Asesinar me humaniza.

Autor: Morgennes.

Capítulo III.

Se encontrabaexhausto, agotado y deprimido… No sabía cómo lo podía haber hecho, se sentía unasesino corriente y sin alma, al igual que Twein, su nuevo hermano. Suspreocupaciones y dudas se arremolinaban en torno a él apresándolo alrededor deun manto de locura, no sabía que hacer…

Decidió ir al apartamento de Yuliya, su ninsen y hermana, todo esto leresultaba extraño, pero necesitaba una luz en aquel sendero de sombras.

Tocó el timbre, y al instante apareció Yuliya con sus insinuantes ojos azules.Se miraron fijamente, no necesitaron palabras para entenderse. Yuliya no tardóen invitarle a pasar, y le puso al corriente de lo que pasaba.

Capítulos Anteriores: Prólogo Capítulo I Capítulo II

– Mansen, sé que le has matado, no hace falta que digas nada, ambos sabíamosque lo harías, es tu instinto – Mansen bajó la mirada, y replicó con furia: -No sé por qué me pedís tantas cosas, ni por qué debo matar a un asesino cuandoyo mismo lo soy, además, yo no voy a obtener nada de esto, no sé ni lo quesiento… –

Yuliya le reprochó: – Tú no eres un asesino Mansen, Twein mata por placer y porencontrar el Índice, al igual que Basile y tú, el Índice es la clave en esteasunto, tú matas por instinto, te crearon así, y es así como sientes yaprendes, pero también tienes un corazón y percibes sensaciones bellas, no comoTwein, obcecado en el sufrimiento – Aquellas palabras le reconfortaron.

– Bien, dicho esto, toca pasar a la acción hermano. La banda de Twein estáformada por él mismo y cuatro secuaces tan malévolos como él. Se han separadopara abarcar más terreno en solitario y localizar al Índice.

Aquí entras tú, tu primer objetivo a retirar del mapa será Lanzat, asesino deserie Mens – X, es decir, una rama de asesinos sigilosos e implacables, tenmucho cuidado. – Mansen tomó nota de lo dicho, aunque una nueva pregunta lesacudió por dentro:

– Yuliya, si Twein y Basile obtienen poder y conocimiento supremo a través delÍndice, ¿qué obtengo yo?, no deseo poder ni conocimiento, mi vida es unsinsentido, vago constantemente sin rumbo, y además, soy un asesino sin sentimientos.No hay nada que me ate a este mundo ni que me incite a vivir, sólo deseodesaparecer y olvidar mi miserable vida.

– Mansen, tú diferencia con los demás es esa, no deseas poder nireconocimiento, tú obtendrás el beneplácito del Índice, eres más puro de almade lo que imaginas.
<<Él te mostrará el sentido de lavida, te otorgará experiencia y ganas de vivir, ya que obtendrás lo queverdaderamente une al mundo: el amor y los sentimientos, ya conoces algunos,pero cuando experimentes los más bellos, comprenderás que la vida es más que untortuoso camino.>>
<<Basile te dijo que la vida es ununiverso que habita en cada uno de nosotros, no se equivoca, debes viajar yexperimentar para comprenderlo, y encontrar un camino por el cual buscar elmotivo de tu existencia…>>

Aquellas palabras despertaron nuevas sensaciones en él, si lo que su hermanadecía era cierto, debía aferrarse a esa posibilidad y encontrar al Índice, élle indicaría el camino.

– Está bien, dame su localización, iré a por él y veré si descubro algo.

Mansen abrió la puerta y se dispuso a salir, pero antes de que cerrase lapuerta Yuliya le cogió del brazo y le susurró: – Tengo algo más que enseñarte –Ella le pasó la mano por la cabeza, Mansen se sobrecogió, sintió que una oleadade sensaciones le invadían, veía a niños riendo y corriendo, jugando,disfrutando, por primera vez en su vida sentía un estímulo que le hacía subirlos ánimos y sentirse cómodo, era la felicidad y la alegría jovial de esosniños la que le hicieron sonreír…

Mansen llegó al lugar donde debía encontrarse Lanzat, se trataba de unrestaurante chino típico, bols de grandes dimensiones humeando, dragonesserpeantes surcando la pared, pipas de opio y estancias adornadas con motivosétnicos constituían el conjunto de aquel lugar.

Lanzat no estaba por ningún lugar, decidió salir fuera, aquel ambiente leahogaba, de repente, alguien apareció frente a él.

Se encontraba frente a Lanzat, aquel asesino se movía como una pantera. Susmovimientos eran suaves pero precisos, su mirada pétrea estaba fija en los ojos de suoponente. Desenfundó un arma, un senteth, una larga espada larga culminada poruna punta atroz, era el arma común entre los asesinos de alto rango. Todo elinstrumento desprendía unas ondas magnéticas fruto de un recubrimiento de polvolunar fundido, el cual confería al arma una mayor rapidez en el corte y másprecisión en el manejo.

También percibía el olor de un sustancia inconfundible, un veneno, provenientede otra galaxia, según decían, Mansen lo conocía, él también lo usaba paraalgún golpe.
Sus miradas se cruzaron, Mansen también sacó su arma. Sus ojos no se separabanel uno del otro, fríos y expectantes.

La lucha comenzó, Lanzat tomó la iniciativa, lanzó violentas estocadas a lascuales Mansen sólo pudo reaccionar con un bloqueo. Las estocadas seguíanvolando, Lanzat no parecía cansarse, y en un momento de despiste, éste lepropinó un golpe brutal a Mansen en la barbilla, haciéndole brotar sangre ytambalearle un instante.

Lanzat cargó dispuesto a ensartarle la espada, pero Mansen reaccionó y logrózafarse del golpe. El golpe chocó contra la pared y Lanzat se desequilibró,Mansen se dispuso a golpearle, pero para entonces Lanzat ya se había puesto asu espalda, propinándole un nuevo corte en la espalda.

Mansen aulló de dolor y cayó de rodillas contra el suelo. Se encontraba ante unrival inigualable, pecaba de inexperiencia y falta de habilidad. Lanzat erademasiado superior.

Su rival preparó una nueva estocada hacia el cuello, pero de nuevo fue capaz dereaccionar a tiempo y esquivarlo, se levantó y esta vez si que pudo propinar asu contrincante un corte en la pierna. Lanzat no pareció sufrir y volvió aponerse en pose ofensiva.

Esta vez fue Mansen quien atacó con dureza, sesgó el aire realizando floriturascon su espada, pero Lanzat las repelía todas con una habilidad pasmosa. Esteúltimo, tras bloquear un último golpe, pasó al contraataque y descargó brutalesgolpes sujetando el arma con ambas manos, la espada de Mansen no pudo soportartal descarga y se partió debido a la mala fabricación de la misma.

Desesperado, Mansen encadenó varios golpes a la cara de Lanzat, el cual parecíadisfrutar. A Mansen las fuerzas le flaquearon y dejó de dar golpes, Lanzat leclavó la espada en su vientre, la mantuvo firme unos segundos y la extrajomientras gozaba al ver manar la sangre manar del vientre de su rival.

Mansen se precipitó al suelo, jadeaba y gritaba de dolor, un charco de sangrele envolvía por completo. Su fin se aproximaba, su plan se iba a desmoronar enbreve. Su inútil lucha por comprender quién era iba a tener un desenlacefatídico aquella noche.

Su enemigo alzó su senteth victorioso, se dispuso a ejecutar a su rival con uncorte seco en la cabeza, el placer se embargaba de él al ver aquel sufrimiento…

De repente, Lanzat se detuvo, titubeó y se tambaleó un instante, hastadesplomarse contra el suelo, Mansen contempló extrañado el cuerpo inerte deLanzat.

A lo lejos, no tardó en divisar una figura amenazante que portaba una pistolaimpulsada a base de ondas eléctricas, letal para enemigos sintéticos oandroides.

Aquella persona se aproximó a él, no tardó en adivinar que simplemente era otroasesino, esta vez humano, formaría parte de los hombres de Basile.
El hombre alzó su arma, y con risa burlona dijo:

– Es curioso como dos seres pelean por su vida, sabiendo que tú se la vas aquitar en breve, resulta divertido pensar en ello, pero bueno, no quiero perdertiempo, he de informar a Basile – el asesino alzó su pistola y se dispuso aapretar el gatillo…

De repente, Mansen volvió a experimentar ese frenesí asesino que le impulsó amatar a Burton, ese deseo irrefrenable de abalanzarse sobre su pesa ydeleitarse viendo como le quita la vida.

Sus facultades y sentidos se agudizaron, cogió la espada de su rival ya caído,el asesino disparó, y la bala le alcanzó, pero no sintió dolor, sino más ganasde matar…

La espada atravesó al asesino, haciéndole caer al suelo. Mansen volvió en sí, ycontempló aquella escena, dos asesinos yacían muertos en el suelo, pero pudopercibir que el agente recién caído murmuraba unas palabras:

– No hay escapatoria, el Índice será profanado, el saber supremo serádesvelado, la Profecíarobótica de romperá y destruirá, el Sabio ha hablado…

Extrañado por aquellas palabras, Mansen las memorizó. Maltrecho pero vivo, rotopor dentro pero con una ambición, se encaminó al piso de Yuliya.

Continuará…

 

Comentarios de Lester Knight: La Ciencia Ficción clásica regresa a Mundo Destierro de manos de nuestro querido amigo, Morgennes. Asesinar me humaniza es una de las historias del blog que más alegrías y orgullo me han reportado, viendo como, capítulo a capítulo, Morgennes se iba superando, llevando su narrativa a nuevos niveles.

Aunque se encuentra de vacaciones nos hemos intercambiado algún email. Os envía un abrazo a todos. Echa de menos la comunidad y los amigos que dejo atrás temporalmente. Espero que hoy pueda pasarse un momento.

De todos modos ya os digo que las vacaciones le han sentado de maravilla. He leído algún capítulo nuevo de Asesinar me humaniza, y son espectaculares. Además, al igual que el colega ErikAdams, ha dado el salto a la Fantasía. Ahora mismo trabaja en la creación de su propio mundo y relatos. Así que pronto tendré más sana competencia. Desde aquí le deseo todo lo mejor con su nueva creación.

Respecto a mí, tengo muy buenas noticias. Ya ha diseñado el escenario principal y línea argumental de la primera parte de la iniciativa de la novela conjunta que pondremos en marcha en septiembre. En unos días espero publicar un apéndice en detalle y daros una sorpresa.

¡Un abrazo a todos! Wink

Mundo Literatura – Comunidad Literaria

Gamefilia