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Los viejos tiempos – Capítulo IV – Autor: The_unforgiven_too – VS – Frank Frazetta – Ilustrador de Fantasía.

Duermo. Pero al mismotiempo estoy despierto. Miro hacia delante, y observo el futuro. Mirohacia atrás, y veo el pasado. Miro a todos lados, y en todosveo destrucción, hambre y miseria. A la izquierda un hombreencapuchado cuida a una araña, la nutre, la hace crecer, paradespués recibir una picadura mortal. A la derecha, otro igualque el anterior se abre en canal para que un ser de escamas puedacomer. Y entonces despierto.

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“Vamos, despierta, grandullón.Es tu turno de guardia”

Grosh sabía que era mentira, porsupuesto. La privilegiada vista que tenía de la bóvedaceleste le indicaba que apenas había pasado la medianoche, yque aún le quedaba una hora de descanso. No parecíaimportarle, puesto que a diferencia de su compañera, susnecesidades eran mínimas.

No podía decir lo mismo deMerklin, quien murmurando una despedida de buenas noches, se dejócaer sobre las mantas, durmiéndose al instante. Por lo menosno tenía que soportar sus continuos quejidos sobre lo dura queestaban las piedras sobre las que descansaban, la carestía decomida que tenían en las alforjas, y lo malos que eran loschistes que él contaba. Todo eso era algo habitual en un viajecon ella.

Grosh terminó de incorporarse, yechó un vistazo al objetivo de su guardia. Una cueva,finamente tallada en la dura roca por una naturaleza caprichosa. Aprimera vista, no había nada en ella sospechoso, sino fuerapor las antorchas que crepitaban a ambos lados de la entrada. Enaquel lugar era donde se suponía que estaba la piedra queestaban buscando. Llegaron al atardecer, e inmediatamente se pusieronalerta por las luces que salían del interior de la cueva. Esosignificaba que, o bien había alguien dentro, o habíaestado ahí no hace mucho. Prefirieron no arriesgarse, ymontaron una guardia improvisada en un montículo cercano. Sial alba no habían visto nada, entrarían. Tanto cuidadovenía por el hecho de que no sabían si alguien másestaba detrás de aquella piedra preciosa.

Pasaron no menos de dos horas, cuandoun sonido alertó sus oídos. Se enderezó, yentornó la vista hasta que ésta se aclimató a laoscuridad reinante más allá de las antorchas. Yentonces los vio. Toda una tropa, hasta veinte personas contó,encabezadas por una figura horriblemente alta y fornida. No alcanzóa distinguir los ropajes y caras de los recién llegados, peroa primera vista parecía que cada uno de ellos llevasedistintos uniformes, como si no fuese un grupo cohesionado.Igualmente, los pasos de éstos no estaban acompasados, ibancada uno con un ritmo distinto, incluso muchos no tenían nisiquiera ritmo, se arrastraban como si estuviesen desganados.“Milicia, o novatos” pensó Grosh. Ambas cosas eran mejorque un ejército de militares entrenados, pero tambiénpeligrosas. A veces, es más difícil vencer a unmiliciano voluntarioso, que a un veterano cansado de vivir.

Todos ellos empezaron a entrar en lacueva, de forma desordenada, chocándose con las paredes.Entraron todos, menos uno, que al llegar a la abertura de la cueva,se volvió, e hizo guardia, sin ninguna indicación desuperior alguno, si es que había tal cosa en aquella tropa.Grosh miró a su compañera, y supo que para poderdespertarla haría falta toda una Guerra de Casas encima suya.Demasiado ruido, y demasiadas posibilidades de que les descubrieran,así que no se arriesgó. En vez de eso, volvió sumirada al hombre que permanecía en vigilia, y en ese momento,su pelo se erizó, pegando un respingo. El hombre que vigilabala entrada a la cueva estaba mirándoles.

Instantáneamente, y sin pensarlo que estaba haciendo, Grosh echó mano de una espada pequeñaque estaba a sus pies, y empezó a correr hacia el vigilante.Les habían cogido, y había que acabar con el guardiaantes de que éste avisase a sus compañeros de dentro dela cueva. Si tenía suerte, y era realmente un novato, deberíasentirse confuso, y tardar un poco en reaccionar. Aquella trivialidadera la esperanza de Grosh, aquel que en otros tiempos se acercaba alenemigo a cara descubierta, sin temer la muerte, ahora rezaba porqueéste no supiese reaccionar.

Sabía que no era tan rápidocomo Merklin, y que empezaba a resollar pese a la poca distanciarecorrida, pero ya no podía dar marcha atrás, elguardia le miraba fijamente, y la confrontación erainevitable. La luz de las antorchas ya llegaba a su figura, susretinas se movían rápidamente para no quedar ciego, suspasos eran cada vez más audibles…

Y paró. Lo que teníadelante no era un miliciano. Tampoco un novato. Ni siquiera unapersona. Delante suyo, al ser que tenía delante se le caíantrozos de carne del maxilar, la podredumbre acopiaba todas susvestimentas, y sus ojos eran blancos, ciegos, e inservibles. Estabadelante de un muerto viviente.

Continuará…

Mundo Literatura – Comunidad Literaria

 

Comentarios de Lester Knight: ¡Saludos, queridos lectores! Hoy es un día especial por dos motivos. Continúa la publicación de la primera colaboración que tuvo Mundo Destierro: Los viejos tiempos, del amigo, The_unforgiven_too. Confirmando las expectativas del capítulo anterior, en el que a todos luces parecía que los personajes se iban a meter en un verdadero embrollo.

Me ha gustado especialmente lo mucho que transmite el capítulo en tan poco tiempo. Sitúa el marco de acción, aporta ambientación, interés y da un giro final inesperado.

Desde aquí, querido The_unforgiven_too, te ánimo a seguir escribiendo tu saga, merece la pena ser disfrutada por todos nosotros.

¿Qué es eso de VS? ¿Qué hace Frank Frazetta aquí?. Gracias a las colaboraciones del blog, desde hace un tiempo, junto con mis relatos, el espacio diario del blog ha quedado bien cubierto. Un situación que para mí es un sueño hecho realidad.

Aunque tengo una pequeña espina clavada. Las entradas de ilustración y música me gustaba hacerlas. Disfrutaba con su preparación y las echo de menos. Así que como no quiero abandonar la línea habitual del blog: 100% entradas literarias, he decidido, dedicar a partir de ahora la parte final de las entradas a micro-secciones de ilustración, música y algún clásico de la literatura.

Dependiendo de lo que os guste la propuesta hoy, seguiré adelante o no con la idea.

Para empezar he rescatado a uno de mis ilustradores favoritos: Frank Frazetta. Un genio de la ilustración, y uno de los artistas más influyentes de todos los tiempos en su ámbito. Muchos de los grandes ilustradores de hoy en día empezaron inspirados en él. Absolutamente imprescindible.

Si la propuesta de doble entrada volveré con más galerías de Frank Frazetta.

¡Un saludo a todos! Wink

Gamefilia