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Asesinar me humaniza – Capítulo IV: Amarga Locura – Autor: Morgennes – VS – Blade Runner: Como lágrimas en la lluvia & Vangelis

Mansen andabaerrante por las callejuelas del barrio chino. La lucha contra Lanzat había sidoagotadora, y además de no ser por aquel asesino de Basile yacería muerto a lasalida del restaurante.

Sentía de nuevo esa sensación de arrepentimiento y asco hacia sí mismo,aquellos arrebatos de ira le repudiaban profundamente. No comprendía cómo aquelfrenesí le producía satisfacción, aunque le sirviera como enseñanza emocional…Sin embargo, durante aquellos arrebatos no sentía dolor y sus heridascicatrizaban muy rápidamente, lo cual agradecía ya que con el profundo corteque Lanzat le propinó no podría haber andado muy lejos.

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Por otro lado, la revelación de aquel asesino acerca del Índice le inquietaba,si Basile andaba tan cerca de conseguirlo y obtener su poder, su misión y supropia vida ya no tendrían sentido, aunque en estos instantes no creía tenervida propia. Debía informar a Yuliya cuanto antes, localizar al Oráculo eintentar encontrar al Índice, sólo él puede ser capaz de iluminar el lago desombras que es su vida.

Al fin vislumbró el apartamento de Yuliya, ascendió por las largas escaleras yllegó a la puerta del piso. Se dispuso a tocar el timbre, pero de repente, unintenso dolor recorrió su espalda y le impulsó más allá de la puerta.

Por un instante se encontró aturdido, pero fue capaz de recuperarse eincorporarse. Pudo ver a Yuliya en brazos de un extraño, aturdida y maltratada…

Uno de los dos hombres caminó y se puso cara a cara frente a Mansen.
No tardó en reconocer al hombre que se encontraba frente a él, era el hombre dela grabación, era el asesino de sus padres, era su hermano, Twein…

Se trataba de un hombre alto, de complexión fuerte, con la cara surcada pordiversas cicatrices y marcas que denotaban su edad. Su liso pelo canoso y sus fríosy penetrantes ojos azules describían a una persona aparentemente insensible y ala vez le daban un toque de extraña locura…

Twein comenzó a hablar, su voz , potente y cavernosa, no desprendía ni un ápicede emoción o exclamación, tan sólo era capaz de expresar cierta ira u odio, locual hacía cierto las especulaciones que tenía de él, tan sólo era capaz deexpresar odio, no había alegría ni benevolencia en aquella cavernosa voz nipiedad en sus palabras…

– Al fin nos conocemos, hermano mío, he removido media ciudad para encontrar aese misterioso androide Mensens delcual tanto se habla y comenta… – estoúltimo sonó con cierto tono burlón y despectivo – Si te soy sincero, hermanito,no tengo ningún interés en saber tu funcionamiento ni como eres capaz de sentiremociones de cualquier tipo, he venido a matarte, no dejas de ser un obstáculomás para alcanzar el Índice y obtener el saber supremo, y así también poderlibrarme de nuestra hermanita y su maldito enlace entre nosotros como ninsen.Así podré al fin liquidar a toda mi débil familia, y destruir ese lazo que nohace sino debilitarme.

Acto seguido, Twein desenvainó su espada y la situó amenazadoramente en el finocuello blanco de Yuliya. Esta, entre sollozos ella le suplicó:

– Mansen, sálvame, por favor, no quiero morir cuando mi vida empieza a cobrarsentido, al fin puedo sentir emociones junto a ti – Yuliya llorabadesconsoladamente consciente de la fatídica situación, la locura le dominabapor completo…

– Tranquila, hermanita, te salvaré y podremos recobrar nuestras vidas – Mansenintentaba tranquilizarla, pero dada la situación no había ninguna eleccióndebía lanzarse y sorprender a Twein.

Twein tomó la palabra: – Eres un inútil, vuestras estúpidas emociones y vuestroafecto mutuo es una carga, sois imperfectos, sentir os debilita, os hacedébiles, y por tanto vulnerables. Yo soy el androide perfecto, tú echas portierra todos los avances en robótica, pero no es tu culpa, te hicieronimperfecto, y tú acentuaste esa faceta. Con vuestra muerte contribuyo a lamejora en robótica, cuando alcance el Índice, mis pequeños fallos seránsubsanados y una nueva raza dominará y esclavizará a los humanos, malditosseres emocionales e inútiles, no son capaces de avanzar, sus malditos dilemasmorales les debilitan, pero eso cambiará… –

Mansen, cegado por la ira hacia Twein, notó de nuevo ese frenesí asesino, y nopudo sino lanzarse desesperadamente hacia Twein, pero mientras corría hacia élalguien le golpeó y lo mandó brutalmente hacia el suelo, debía de ser otroasesino de Twein, el cual no paraba de golpearle de forma brutal, los intensosgolpes destrozaban su propio cuerpo, pero no sentía dolor, su ira y atenciónsólo se centraban en Twein y su hermana.

Twein, sonriendo, dijo: – Se acabó, ya he perdido tiempo suficiente, despídetede tu hermanita. – De repente ocurrió, Twein rebanó el cuello de Yuliya con unúnico corte, la sangra empapó el rostro de Twein, el cual, excitado por lamatanza, añadió: – Ves, yo soy perfecto, no vacilo ni siento, no dudo, no soydébil, pero basta de perder el tiempo, tengo cosas que hacer, ya veo que Reimspodrá contigo. Ha sido un deshonor conocerte hermanito – Dicho esto, Twein semarchó entre risas…

De repente, aquel instinto, aquel frenesí, se tornó en algo mucho más fuertepotenciado por la ira que sentía hacia aquellos asesinos y por la muerte de suhermana, en aquel instante era una bomba, y por un momento sintió pena deReims, ya que ahora su poder era algo ínfimo comparado con el suyo, su ira eracapaz de aplacar a cualquiera…

Justo en el momento en el que Reims soltó su primera estocada, Mansen descargógolpes brutales a la cara de su oponente, el cual no pudo defenderse. Losgolpes no cesaban. La cara y cuerpo de Reims se encontraron en muy poco tiempodesfigurados, llenos de cortes que no paraban de manar sangre. Siguiódescargando brutales golpes, y cuando ya no había donde dañar lanzó desesperadoel cuerpo del asesino por la ventana, al vacío oscuro de aquella funesta noche.

La ira de Mansen no parecía tener fin, pero un gran destello le cegó y no pudo taparselos ojos ante aquella fuerte luz…

Una ráfaga de viento le hizo caer al suelo, junto al cuerpo inerte de Yuliya,se echó a llorar desconsoladamente mientras abrazaba con fuerza el cuerpo de suhermana, ahora nada tenía sentido sin ella, el frenesí cesó y una fuerte luziluminó toda la estancia, de repente, Mansen pudo ver como una figura sedirigía hacia él…

Continuará…

Mundo Literatura – Comunidad Literaria

Blade Runner – Como lágrimas en la lluvia.

Blade Runner BSO – Vangelis.

Grandes del Metal:

Lester Knight: ¡Saludos Desterrados! Después de la publicaciónde un capítulo de Endimión Tau en el blog de The_unforgiven_too, y la celebraciónde las 50.000 visitas e inicio de la novela, regresamos al día a día con unacolaboración de lujo: El capítulo IV de Asesinar me humaniza del amigoMorgennes, el punto de inflexión de la obra, a partir del cual, no hace más queengrandecerse hasta su apoteósico final.

Quiero felicitar a Morgennes por la conclusión de su obra,ayer me envió los capítulos finales, pendientes de publicación aquí, y no puedoestar más satisfecho por el resultado. Ha sido un placer colaborar contigoaportando alguna pequeña sugerencia. Viendo tu progresión ha merecido la pena ymucho. No puedo más que desearte mucha suerte con tus nuevas historias, ydecirte, como bien sabes, que ésta es tu casa, y que estaré encantado de seguircolaborando contigo, amigo mío Wink

He rendido un pequeño homenaje a Asesinar me humaniza, y labuena Ciencia Ficción con el video del momento cumbre de Blade Runner, una delas mejores escenas del cine de todos los tiempos, para mi gusto, que me marcoa fuego. Además he acompañado el video con un trailer de la película, amenizadopor la soberbia música de Vangelis. Si todavía no has visto la película no tela pierdas, absolutamente imprescindible.

Y, si deseas saber más de ella, te dejo el enlace a la fantásticareseña que hizo el amigo Morgennes hace un tiempo:

Blade Runner

¡Un saludo a todos los Desterrados! Wink

Gamefilia