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El Tormento de los Condenados – Capítulo V: La Profecía del Dragón Negro – Dedicado a The_unforgiven_too & Baalard

Tal vez algunos os hayáis olvidado de mí, aunque no puedoculparos. Sólo soy un esclavo de los Vampiros Oscuros a las puertas de laauténtica libertad, la muerte. El parasito que ha devorado mis entrañas a lolargo de los años, desea mi corazón. Desconoce que soy el último supervivientede una ciudad humana saqueada por nuestros amos. Escribo este diario con laesperanza de salvar tu alma. Debes saber que tu destino está escrito. Muypronto ocuparás mi lugar. Serás entregado a máquinas mágicas infernales que sealimentarán de tu alma y, cuando no seas más que una cáscara vacía, teabandonarán con un parasito en tu interior que, un día se convertirá en una delas bestias que, colaborará en la captura de tus hijos.

Si estás leyendo este diario, te queda poco tiempo. Tal vez,hoy sea la noche. Lo más probable es que hayan encantado estas páginas, y queahora mismo, tus amos, observen tu rostro, apostando si vas a tener el valor detomar la única decisión que puede salvarte, o vas a confiar en que tú eresdiferente a los demás, para descubrir en unas horas que los objetos comonosotros no tienen futuro, sólo funciones; y créeme, la tuya, no te va agustar.

Te preguntarás que hacer. Nuestro mundo les pertenece. Vayasdonde vayas, sólo encontrarás la ilusión de creer que algún día llegarás a serfeliz, y eso, nunca ocurrirá. Mañana despertarás en una jaula de barrotes oxidados,afilados como el demonio, camino de la perdición; y comprenderás que, tu vidaha sido una mentira necesaria para asegurar la reproducción de la pieza deganado que eres.

Lo única decisión que puedes tomar es elegir morir ahora.Salvarás tu alma. Después será demasiado tarde. Lo perderás todo. Cuando seascapturado, lo primero que harán es profanar tu mente, destruirán tu voluntad, yte convertirán en una criatura dócil y sumisa que, aceptará la voluntad de susamos. Serás como yo. Un esclavo sin alma condenado a una muerte atroz. Todo loque soy, todo lo que fui, todo lo que podría haber sido en otra vida, dejará deexistir en unas horas.

Si has leído los capítulos anteriores de mi diario…

Capítulo I: El Tormento de los Condenados.

Capítulo II: El Guardián de las Tinieblas.

Capítulo III: Las Tierras de la Perdición.

Capítulo IV: La Danza de la Destrucción.

Pensarás que es mejor correr el riesgo de ser capturado,sabiendo que puedes encontrar la muerte durante el viaje. Eso creí yo, cuandovi a aquel Brujo moribundo caído en el suelo, con su armadura corroída por elaliento de “El Guardián de las Tinieblas”, su carne quemada y sus huesosexpuestos, empalado por el barrote de una jaula fundida, con la columnavertebral aplastada, señalando con su brazo derecho tembloroso en dirección asu verdugo, entonando el hechizo que me hubiera desintegrado con la caravana deesclavos y nuestro atacante, imaginé que tendría la oportunidad de salvarme delos tormentos a los que sería sometido.

Entonces, el grito indignado de una voz gutural, aguada yrasgada, pronunciado por un timbre desgarrador agresivo, interrumpió el cánticodel Brujo y, desafió a “El Guardián de las Tinieblas” jurándole que le haríamaldecir el día en que, se atrevió a interponerse en el camino de los Vampiros Oscuros.Cabalgaba sobre su imponente caballo sangriento negro de guerra, invocando unhechizo de Magia de Sangre que ahogó al propio dragón. Los esclavos nosllevamos las manos a la garganta, arañándola con nuestras uñas hasta hacernossangre, buscando desesperadamente el oxígeno que había sido absorbido del aire.El espacio se comprimía entre las manos del Brujo que ahora lideraba el combate,atrayendo hasta la luz que emitía el símbolo que dibujaba con sus manos,silenciando su voz en un entorno privado de las partículas conductoras delsonido, presagiando el azote del heraldo de la destrucción.

El fragmento de una conversación que escuché a unoshechiceros tiempo atrás me vino a la mente. Hablaban de los enigmas de la Magia de Sangre. Entre lasescuelas de hechiceros humanos, uno de los debates más acalorados consistía endeterminar que hechizo había empleado cierto Brujo hacía dos siglos contra unejército humano apoyado por un círculo de hechiceros. El único superviviente dela tragedia, un soldado, aseguraba que durante la batalla mágica, de pronto, elbrujo, absorbió la luz y el aire ocultando sus acciones y, que al despertar,yacía enterrado entre los restos de sus compañeros. El ejército había sidodespedazado por una explosión salvaje. En la posición de los hechiceros no quedabamás que un cráter enorme.

Los hechiceros estaban convencidos de que el brujo enmascaróel ataque por sorpresa de un grupo de aliados. La realidad es inaceptable. Esadmitir que los eruditos hechiceros humanos son ignorantes en lo que a magia serefiere. Plegar el tejido del espacio y su energía y liberarlo a voluntad esuna técnica que supera el intelecto humano y las capacidades de un cuerpomortal. Cuando vi al brujo obrar semejante hechizo, comprendí que jamásescaparía del yugo de los Vampiros Oscuros, odiándome a mí mismo por lacobardía que me impidió quitarme la vida en la noche de mi captura.

Deberías haberlo visto. La oscuridad absoluta fue labrillante apertura del grito triunfal del Brujo. Una tormenta de explosionestransformó las nubes negras en lenguas de fuego que devoraban a “El Guardián enlas Tinieblas”; truenos de una violencia salvaje nos perforaban los tímpanos; radiacionesletales quemaron la piel y las retinas de aquellos que no se cubrieron con los cadáveresde otros esclavos; un terremoto zarandeaba a los gigantes no-muertos que cargabannuestras jaulas en sus espaldas; los vampiros aullaban proclamando lasupremacía del Imperio del Norte bailando al son del Apocalipsis; el brujo secarcajeaba con una risa siniestra y cruel; su caballo de guerra se erguía sobresus cuartos traseros, lanzando dentelladas al aire con sus colmillosvampíricos, excitado por el estado de ánimo de su jinete, oliendo a fuego,sangre y muerte: el olor de la victoria.

En el corazón del océano de fuego “El Guardián de lasTinieblas” rugió con la furia propia de una bestia inmortal de millones de añosde antigüedad que había explorado los confines del universo, aceptando el desafiódel Brujo. Sus alas colosales se batieron con la fuerza de un titán, expulsandoel infierno que ansiaba consumirlo, extinguiéndolo con el aliento de llamasacidas verdes que le habían entregado sus padres: Los Señores de la Muerte.

Libre de sus cadenas ígneas, emergió del agonizante cielo defuego, golpeando las últimas lenguas activas con sus garras, buscando con suterrible mirada al Brujo. Cuando ambas se encontraron. Le envió una visión desu amada capital del Imperio Norte ardiendo bajo el ataque de una horda deDragones Patriarcas. El Brujo volvió a reírse a carcajadas, afirmando que eltiempo de los dragones antiguos había pasado, tejiendo con sus ágiles dedos ycuerdas vocales; capaces de imitar el sonido y la entonación de especiesmágicas arcanas extintas en la noche de los tiempos, el que sería el hechizoclave de su victoria final, enardecido por los gritos de centurias de guerrerosvampiros que reagrupaban sus líneas entorno a él, dispuestas a regresar alImperio con un glorioso botín.

En su basta sapiencia, El Brujo, desconocía la naturaleza quecaracterizaba a las visiones de “LaProfecía del Dragón Negro”, y es que, siempre se cumplían…

Continuará…

Lester Knight: ¡Saludos, Desterrados!. La entrada de hoy es especialmente significativa para mí. Es el símbolo que representa el cambio de rumbo del blog, volviendo a las raices de la creación de Mundo Destierro. El Tormento de los Condenados fue la primera serie que escribí en vuestra compañía. Un proyecto que me vi obligado a cancelar en su momento, debido a que en las etapas finales de la serie, el protagonista conocía regiones que por entonces, seguían bajo diseño. Una consecuencia directa de haberme centrado en la creación de Mundo Destierro, es que he completado buena parte de los diseños relacionados con la serie, en las últimas semanas; por lo que ya no me quedaba excusa para no continuarla.

A la hora de escribir el capítulo, después de actualizar el guión, me he preguntado qué sería mejor: escribirlo según la continuación directa del cuarto, o debido al lapso de tiempo transcurrido, reiniciarlo con una puesta al día en breve de los acontecimientos previos, saltando a los sucesos del presente. Al final, ya habéis leído que he elegido la segunda opción. Pienso que era una putada imponer la lectura de los cuatro capítulos anteriores. Es muy recomendable si quieres seguir la historia con todos sus matices, pero al menos, he procurado que no sea estrictamente necesario para comprender el quinto capítulo.

Este capítulo quiero dedicarlo a todos los lectores de Mundo Destierro, pero en especial a: The_unforgiven_too por la alegría que me ha dado ver que se recupera favorablemente de una operación y, por el regreso del amigo Baalard a Gamefilia, a quién he echado mucho de menos estos meses de ausencia.

Espero que os haya gustado el capítulo de hoy. Después de unas semanas dedicado a los apéndices de Mundo Destierro, la verdad, es que ha sido muy bestia, volver a escribir un relato empezando por "El Tormento de los Condenados", pero, ya no voy a parar: lo mejor está por llegar.

¡Un saludo a todos!Wink

Diario de un sueño – 18/11/08:

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