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Cazadores de sombras – Capítulo IX – Autor: Desmodius

¡Saludos Desterrados! Esta noche tengo el privilegio de presentaros el brillante final de la gran serie fantástica “Cazadores de sombras”. La obra más ambiciosa de nuestro querido amigo Desmodius, que hoy cierra la primera parte de su trilogía, sentando las bases de una historia apasionante, que explora la condición humana a través del eterno conflicto entre el bien y el mal, desde los diferentes puntos de vista de sus protagonistas, haciendo gala de una elegancia y madurez literaria que no debes perderte.

Os deseo una feliz lectura del esplendido noveno capítulo de la historia de Los Cazadores de Sombras_________________________________________________
 
Cazadores de sombras - Capítulo IX - Desmodius

Capítulo XI
La Orden de Los Cazadores de Sombras

Había transcurrido un mes desde los trágicos eventos que habían devastado a Norum, un reino que se reponía lentamente del terrible asedio que había sufrido. El hecho más lamentable de esos infames acontecimientos era, sin duda, la completa destrucción de las pequeñas ciudades de Gertenmor, Elkhatskhai y Drahan.

Los habitantes del reino aún no se recuperaban de los atroces actos cometidos en sus ciudades, algunos habían perdido a toda su familia y otros, a sus colegas y amigos; los muertos eran miles y los heridos, incontables. El reino completo estaba atestado de modestas sepulturas, en donde podían leerse leyendas como “amado padre, valiente guerrero”, “su destino llegó pronto”, “disfrutó de una larga vida”, “defendió a su reino hasta el final”.

La gran mayoría de las ciudades eran más escombros que edificios en pie, habían sido saqueadas y asediadas vilmente. Los caballeros al servicio del rey brindaban su ayuda por todas partes, pero no eran suficientes para atender las urgencias de todos los heridos y necesitados. El rey mismo, Adeun, abandonó su palacio en los primeros días después del asedio para auxiliar a los habitantes de su reino.

Cazadores de sombras – Índice de Capítulos:

Capítulo I – El odio de Zaros

Capítulo II – El oscuro pasado de Dorxis

Capítulo III – La salvación de Asther

Capítulo IV – El legado de Desius

Capítulo V – El destino de Akën

Capítulo VI – La redención de Ikko

Capítulo VII – La promesa de Aaxos

Capítulo VIII – El regreso del caos

Primer Anexo

La Orden de Los Cazadores de Sombras había sufrido importantes bajas también; un mes después del atroz ataque que los demonios habían perpetrado, algunos caballeros seguían sin poder afrontar la pérdida de más de media centena de valientes y aguerridos miembros de La Orden; entre ellos, un respetado caballero santo.

Sin embargo, no todo había sido caos para La Orden aquel trágico día, porque habían llegado numerosos jóvenes decididos a formar parte de las filas de los cazadores de sombras; muchos de ellos, por haber perdido a su familia.

Eran escasos los caballeros que podían verse dentro del cuartel general de La Orden mientras la pálida luz del sol se extinguía en el horizonte, pero los pocos que se hallaban ahí estaban reunidos junto con los nuevos miembros, incluyendo a la primera mujer dispuesta a servir al reino como cazadora de sombras después de casi cien años de ver únicamente cazademonios de género masculino.

Las paredes del recinto donde se podía ver tal reunión estaban coronadas por el peculiar símbolo de los cazadores de sombras, un extraño signo que parecía pertenecer a los símbolos de la antigua hechicería negra. Un caballero que portaba una ligera cota de malla plateada se hallaba delante de los nuevos aprendices de La Orden.

-Sean bienvenidos, de forma oficial, a La Orden de Los Cazadores de Sombras; es tiempo de que sean nombrados “aprendices” de nuestra noble y antigua orden. Habitualmente, ésta es una gran y simbólica ceremonia, pero deben comprender que por la situación actual es imposible hacer ceremonias tan fastuosas- dijo el caballero antes de tomar un leve respiro para continuar -; es por tal razón que, ante estos testigos- dijo mientras señalaba a tres caballeros que observaban atentamente a los nuevos miembros de La Orden -, yo los nombro aprendices de La Orden de Los Cazadores de Sombras; cada uno de ustedes debe comprender que, si acepta nuestro juramento, estará obligado a servir desinteresadamente al bien del reino y de la humanidad completa, sin interponer bajo razón alguna su bienestar personal antes que el de cualquier necesitado…

-Espera, Devnos, algunos son muy jóvenes para poder prestar juramento ante nosotros, ¿no deberías nombrar únicamente aquellos que cumplan con la edad requerida?

-No, Aamon, estos no son tiempos para prestar atención a tales nimiedades. Como les estaba comentando, jóvenes aprendices, si prestan juramento ante La Orden, deberán tener una templanza incuestionable y abandonar cualquier vicio que pueda corromper su espíritu. Deberán de ser capaces de afrontar las peores depravaciones de la humanidad y no caer ante ellas. Quien no desee prestar juramento como miembro de La Orden, puede retirarse ahora; podrá estar en este sitio hasta que halle un hogar, no se le negará la comida o el agua si no presta juramento.

En seguida, dos pequeños niños, uno de ellos tuerto, abandonaron el recinto; al cabo de un par de minutos más, tres jóvenes decidieron retirarse igualmente, pidiendo disculpas por su debilidad y falta de firmeza.

-Es una opción mucho más sensata rechazar el juramento en este mismo sitio que enfrentar la muerte en algún lejano paraje por causa de una mala decisión. Si nadie más deseas abandonar el recinto, alcen su mano izquierda, coloquen la derecha sobre su pecho y repitan conmigo el siguiente juramento:

“Juro, ante los ojos de quienes atestiguan, que serviré lealmente a la humanidad y blandiré mis armas con el único propósito de traerle paz y bienestar, sin importar que deba ofrendar mi salud, sangre o mi vida misma para lograrlo. Honraré el emblema de La Orden de Los Cazadores de Sombras a partir de este día y hasta el último de mis días en vida.”

Tras unos leves instantes, todos los presentes (exceptuando a los tres caballeros testigos) terminaron de recitar el juramento de La Orden; todos los aprendices bajaron rápidamente el brazo que tenían alzado y fijaron su mirada en Devnos.

-Bueno… ahora son, realmente, aprendices de La Orden. Su entrenamiento comenzará mañana mismo, deberán meditar profundamente para poder purificar su esencia y librarse de las impurezas de su pasado. Antes de dar comienzo con su preparación para ser un cazador de sombras, deben comprender que La Orden se compone de una jerarquía dividida en siete títulos para los miembros…

Se comienza siendo un aprendiz, un miembro recién iniciado en La Orden; quizá deban pasar tres, cinco ó más años para que el caballero esté preparado para ascender de clase. Un aprendiz nunca abandona el cuartel general, tampoco toma misiones. Su entrenamiento está dedicado plenamente a fortalecer su templanza.

Después de superar la clase de aprendiz, se pasa a ser el discípulo de algún cazador de sombras de mayor clase que ustedes. Un discípulo nunca abandona al cazador que lo instruye ni lo desobedece. Puede ayudar a su maestro, pero nunca tomará una misión directamente. Según considere su maestro, podrá o no portar armas: espadas gancho normales o arco y flecha. El entrenamiento para consolidar su templanza sigue siendo un punto importante para ustedes. Uno ó dos años después, podrán alcanzar su nuevo título.

Tras superar las dos primeras clases de La Orden, por fin podrán ser llamados cazadores de sombras. Se les serán marcados los símbolos de La Orden, en las manos y la frente, para su protección contra los demonios; se les entregarán las espadas gancho especiales de La Orden para cazar a los demonios. Podrán tomar misiones dentro del reino y, sólo en casos excepcionales, podrán ir más allá de las fronteras de Norum.

Años después de ser cazadores de sombras, y tras haber probar su templanza, podrán aspirar al título siguiente: noble cazador de sombras; éste puede disponer del servicio de algunos cazadores de sombras o sus discípulos para cumplir sus misiones si lo considera necesario. Sus misiones podrán ser dentro del reino o los reinos aledaños.

Tras un largo servicio a disposición de La Orden para traer paz y tranquilidad a la humanidad, podrán seguir ascendiendo en la jerarquía de los miembros. Si han probado tener la templanza necesaria, serán nombrados caballeros de La Orden, reales caballeros de La Orden y santos caballeros de La Orden; cada uno con mayor autoridad y privilegios que el anterior. Cabe destacar que muy pocos miembros de La Orden han sido nombrados como caballeros santos en sus doscientos años de historia.

-Y ésa es la jerarquía de La Orden, cual han aceptado a través de su juramento. Mañana mismo comenzará su entrenamiento como aprendices, el pequeño inicio para ser un verdadero cazador de sombras.

Todos los presentes prestaban absoluta atención a Devnos, sin hacer movimiento alguno. El cazador de sombras recuperó el aliento tras su largo discurso y continuó:

-Es importante que sepan un último detalle: el porqué de las siete espadas que se hallan delante de las puertas del cuartel general. Hace doscientos años, cuando los tres hechiceros fundadores de La Orden vencieron a Samael, siete caballeros se unieron a La Orden para ayudarlos; pero años después, esos mismos caballeros decidieron traicionar a los hechiceros y asesinarlos, de los cuales sólo uno de nuestros fundados sobrevivió. Los traidores huyeron robando importantes secretos de la hechicería de La Orden y lo único que perdieron en su huida fueron sus espadas. Poco tiempo después de exiliarse, hicieron un pacto con la magia negra para obtener la inmortalidad, por lo que sospechamos que, aun hoy en día, ellos siguen vivos. Las espadas están frente al cuartel general para recordarnos la tragedia que nos aquejó en nuestros inicios.

La luna brillaba intensamente en medio del despejado cielo negro que podía observarse desde las ventanas del cuartel general de La Orden, lugar donde aproximadamente una veintena de jóvenes, de diversas edades, se disponía a dormir para comenzar con una nueva etapa de su vida al día siguiente.

Devnos contemplaba la intensa luz de la luna desde una de las torres de la fortaleza, se hallaba meditabundo; Aamon lo interrumpió súbitamente al entrar en sus aposentos:

-¿Crees que lo que les has comentado sobre La Orden es todo lo que deben saber?

-Por el momento, sí.

-¿Cuándo decidirás comentarles los hechos sobre nuestras habilidades especiales, el muro o la verdad de los exiliados?

-Todo a su tiempo, Aamon…

Continuará…

Cazadores de sombras - Desmodius

Mundo Literatura – Comunidad Literaria

Lester Knight: Hace unos meses el amigo Desmodius me escribió un mensaje privado, proponiéndome publicar el último capítulo de la primera parte de “Cazadores de sombras”. Por entonces no le conocía. Sabía de su buen hacer literario por la excelente marcha de su blog, los comentarios de sus lectores, y la maravillosa acogida que tuvo su iniciativa de El Guardián. Muchas veces había querido participar en sus relatos, pero el escaso tiempo libre que tengo por una poderosa razón, Mundo Destierro, me lo impedía.

Así que no lo dude un instante. Le dije que sí inmediatamente. Me parecía una forma estupenda de conocernos y colaborar en la medida de mis posibilidades en su proyecto. A partir de ahí fuimos conversando por mensajes privados y comentarios, algunas veces, en las que fui cogiendo aprecio por este querido amigo, que tan buenas maneras demostraba Tenía muchas ganas de publicar su colaboración.

El caso es que el 2008 se fue con la entrega de este capítulo, y la promesa de publicarlo. Para mí ha sido un comienzo de año diferente. Escribiendo como un loco relatos de Mundo Destierro que pronto veréis por aquí, cargados de novedades. Ayer me daba prisa por acabar el último relato, mirando el calendario, ya que el lunes era “El día de Desmodius”.

Hoy tenía un propósito claro: leerme “Cazadores de sombras” de un tirón, disfrutar de la obra, y comentar estás líneas conociéndola. Debo decir que las cosas no han salido como esperaba. Me imaginaba que me gustaría, pero no que… ¡me encantaría tanto!. He pasado una tarde tranquila y muy agradable leyendo cada capítulo, saboreando cada historia, viviendo de una experiencia épica; de la cual, lo único que he lamentado, es que se haya acabado.

Entonces he abordado el final de la serie, el texto publicado aquí, y no he podido evitar sentir que, el final de la trilogía, no era sino el principio de una historia fantástica. Pocas veces me lo he pasado tan bien leyendo el texto de un autor al que tengo el placer de conocer. Mi más sincera enhorabuena, Desmodius. Aplaudo la ambición de tu proyecto y su fenomenal ejecución. Te deseo un prospero 2009 y una segunda trilogía que nos sorprenda tanto como la primera. Aquí ya tienes un lector asegurado, y un amigo para siempre.

Me despido agradeciéndote el honor que ha sido para mí, publicar el final de la primera parte de “Cazadores de sombras”, con el guiño incluido de Aamon Wink

¡Un saludo a todos y felices reyes!Mr. Green

Diario de un sueño:

Gamefilia