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La aventura de escribir mi primera novela. Hoy: Relato Histórico – La Caída de los Mentalizadores y la Ascensión de Falkenberg

¡Saludos, Desterrados, amigos y lectores de Gamefilia! Hoy tengo una pequeña sorpresa para vosotros: un relato histórico de los acontecimientos previos a la novela de Falkenberg que estoy escribiendo y de cuyos progresos voy dando cuenta aquí, en Mundo Destierro. Lo escribí hace un par de días, retratando la situación política del momento y presentando a algunos de los personajes principales de la historia.  Sé que algunos estáis intrigados por lo que he escrito durante mi ausencia, y no sé me ha ocurrido mejor lugar por donde empezar. Espero que disfrutéis con su lectura. Cuando pueda, volveré con más extractos o fragmentos de la novela. ¡Un saludo!Wink

La costumbre de elegir el Emperador Almirante de una casa noble distinta en cada generación había sido abolida desde los tiempos de la guerra civil. La casa noble imperial por entonces victoriosa se había perpetuado siglos en el poder aumentando durante cada gobierno su riqueza e influencia. El Séptimo Emperador de la dinastia afrontaba duros retos tras el fracaso de su padre. Las Casas Nobles se habían fortalecido desde la transformación de todos los nobles en hombres del espacio, y el costoso proyecto de crear humanos con poderes mentales era, hasta la fecha, un rotundo fracaso.

El gobierno de su hijo se caracterizó por una mano de hierro que acotó las pretensiones de las demás casas nobles en los ámbitos políticos, económicos y tecnológicos, que tuvieron que soportar, además, en el campo militar la creación de la Legión del Lobo Rojo. Un ejército de asesinos nacidos o desterrados a un planeta prisión de cuyas condiciones y entrenamiento brutal se forjaban unos soldados que no tenían igual. Educados en la historia del Éxodo y la necesidad de la humanidad de continuarlo. Se les consideraban los "Guardianes del Éxodo". Una Legión Fanática dispuesta a destruir a cualquier enemigo en contra de los intereses del Emperador Almirante, el capitán del Éxodo.

La escalada de poder del nuevo Emperador llevó a las Casas Nobles a preparar un golpe de estado sin precedentes, apoyado por la Casa Noble gobernante del segundo planeta artificial, decenas de grandes casas enemigas del regimén y otras cientos de casas menores que veían en el conflicto su oportunidad de ascender. Su desconocimiento del gran secreto del Emperador, los recientes éxitos de la Academía de Mentalizadores desde hacia escasas décadas, les condenó a un fracaso prematuro. No descubrieron que habían sido espiados psíquicamente por Mentalizadores hasta que fueron capturados en el palacio de la segunda clase noble por el ejército imperial liderado por la elite de los Mentalizadores apoyados por la Legión del Lobo Rojo.

De la noche a la mañana un tercio de las casas nobles del Imperio cayeron en desgracia y fueron exiliados a Mundo Destierrro a morir. El miedo infestaba a las casas nobles aliadas o neutrales, que se veían aplastadas bajo el yugo imperial. El Séptimo Emperador gozaba de un poder absoluto del que jamás ninguno de sus predecedores había ostentado. La organización de asesinos mentalizadores puros e hibridos que había fundado se encargaba de mantener controladas a todas las casas nobles. La humillación sufrida no conocía límites. Los Mentalizadores, humanos corrientes sin linaje ni casa, eran nombrados Duques, se les entregaban planetas y eran nombraban regentes de Casas Nobles a las que debían vigilar y observar, a la espera de captar el menor signo de traición.

Las mejoras genéticas que experimentaban los nobles por mayores que fueran, no lograban acortar la distancia que les separaba de los Maestros Mentalizadores, quienes les superaban ampliamente en poderes psíquicos y capacidad de combate. Aunque el gobierno se estabilizó. El Imperio crecía a un ritmo sin precedentes y todas las Casas Nobles se enriquecían. A pesar de las disputas entre los Mentalizadores renegados de las distintas razas, aquellos alineados bajo la tutela del Emperador, vivían como príncipes.

Falkenberg. El Supremo Ejecutor Imperial. Era el líder del gremio de asesinos mentalizadores del Emperador y actuaba desde la oscuridad en su nombre, fortaleciendo a un Emperador que gracias a las nuevas mejoras genéticas bien podría perpetuarse miles de años en el poder. La corte acepta su papel secundario y sumiso, temiendo siempre la invisible presencia de los mentalizadores del Emperador. Sólo eran conocidos públicamente aquellos que eran nombrados tutores de los hijos del Emperador, a los que educaban en el arte de gobernar y combatir, con la esperanza de que algún día fundarán su propia casa noble o que llegarán a suceder a su gran padre.

Entre estos tutores destacaba un Maestro Mentalizador caído en desgraciada. Se le consideraba uno de los creadores de su raza y quizás el primer Mentalizador realmente poderoso que jamás existió. Pero ahora no era más que el tutor de un príncipe rebelde e indisciplinado y vivía con un miedo atroz. Era el padre biológico de Falkenberg. Su proyecto genético más ambicioso. A quien trató de asesinar desde niño en numerosas ocasiones cuando comprendió que había ido demasiado lejos en su recreación de los códigos genéticos de los …….. ……. . ……. .. .. …… Su hijo, el Mentalizador Puro más poderoso de la historia, había sobrevivido a sus atentados, y ahora era la mano derecha del Emperador. El propio monarca, que le despreciaba profundamente, y le consideraba una vieja pieza de los juegos de su débil padre, disfrutaba manteniéndole vivo en la corte, aguardando el momento de entregarselo a Falkenberg.

Esa mezcla de odio y miedo fue lo que unió al viejo mentalizador con el príncipe rebelde del Emperador. Un joven impulsivo, irreflexivo, arrogante, amoral y ambicioso que no veía con buenos ojos, precisamente, el gobierno eterno de su padre. El viejo mentalizador vio en él y su potencial la herramienta de la venganza. Le enseñó discíplina, le impartió la mejor educación noble y le convirtió en el mejor guerrero de su generación. Un carismático ganador de torneos de lucha que se estaba ganando el afecto de todas las casas nobles, quienes veían en él, a otra víctima de su abominable padre.

La desaparición de Falkenberg de la corte imperial, marcó significamente un punto de inflexión en el gobierno del Emperador. Enviado secretamente a Mundo Destierro junto a su esposa Lucrecia y algunos de los mejores mentalizadores puros e hibridos de sus escuelas para asesinar a los supervivientes de las casas nobles exiliadas que se habían transformado en Vampiros Demoníacos.El vacío dejado por Falkenberg fue llenado por una nueva generación de Mentalizadores Puros especialmente poderosos, aunque igualados entre ellos, que carecían de un líder propio que les dierá un rumbo, quienes se caracterizaron por unas actuaciones cada vez más caprichosas y brutales, siempre en nombre del Emperador.

Su hijo, el príncipe rebelde y su viejo mentor, no hicieron si no fortalecer sus alianzas con las demás casas nobles gracias a los errores de los Mentalizadores. Mientras el Emperador planeaba proyectos de siglos de duración y empezaba a soñar con la reconquista del viejo imperio, cada vez más casas nobles empezaron a tomarse seriamente las aspiraciones al trono del joven príncipe, que asesinó en accidentes fortuitos a algunos de sus hermanos mayores, tras averiguar estos sus pretensiones de derrocar a su padre, y asegurando así, su lugar de preferencia como heredero imperial.

Aunque seguía habiando una dificultad insalvable. El Emperador tenía a los Mentalizadores Puros y a la Legión del Lobo Rojo bajo su mando. Unas fuerzas a las que ningún golpista podría jamás derrotar. A pesar de la que especie noble de los hombres alados adaptados a vivir en el espacio ahora poseía poderes mentales, habían sido divididos de un modo que hacía inutil su elevado número. Los varones eran los mejores navegantes del espacio y los señores del combate con energía psíquica, mientras que las amazonas se habían especializado en los aspectos de control mental, proyección, presciencia, manipulación de energía y generación de campos. Dicho de otro modo: los varones eran guerreros de energía y las amazonas guerreras mentales sin igual, pero, los Mentalizadores Puros tenían todos sus poderes reunidos y amplificados, de tal modo, que jamás ningún sexo por separado podría vencerlos.

Desde que la especie de hombres especiales se había empezado a separar claramente por condición sexual, debido a la necesidad de introducir los poderes psíquicos sin las altas tasas de mortalidad que presentaban los Mentalizadores, hombres y mujeres vivían en mundos distintos. Los hombres eran los caballeros de las cazas espaciales, gobernantes de las flotas imperiales, y detentaban el poder militar del imperio; mientras que las mujeres eran las impulsoras del tejido social, administrando la burocracia, gobernando la mayoría de colonias temporales, realizando tareas de espionaje, y desarrollando de la red mental, en colaboración con los mentalizadores hibridos, que ahora comunicaba a todo el imperio de modo simultaneo, y que estaba condenada a erradir a las últimas ordenadores y sistemas de comunicación basados en la tecnología.

La lucha por el poder de ambos sexos era un plan del propio Emperador que deseaba una nobleza muy poderosa pero controlable. Lo que jamás pudo esperar fue la magistral maniobra de su hijo, el príncipe rebelde, perpretrada intelectualmente por el viejo mentalizador. El príncipe aprovechó el descontento que sentían muchos varones de todas las casas nobles por las vejaciones que habían sufrido a manos de los Mentalizadores Imperiales para convencerlos de que era necesario actuar. Algunas de las Órdenes de Caballería Espacial más importantes le apoyaban secretamente. Sólo faltaba el apoyo de las Damas Plateadas, las mujeres. El príncipe contacto con la Domina Eliantyr. Ama y Señora de la Segunda Casa Noble del Imperio. Fiel sierva de su padre y mujer noble más poderosa del Imperio. Y entonces la hizo participe de sus planes de golpe de estado. Era un secreto a voces que Eliantyr tampoco soportaba la situación actual por más tiempo. Tanto como los Mentalizadores Puros oprimían a los varones en el aspecto militar; los hibridos eran los amos de las mujeres nobles. Ellos habían creado la afanada y revoluciona red mental, así como todas las evoluciones de las razas nobles, la tecnología de implantes cibernéticos, la nanotecnología… la lista era inagotable. Básicamente, los Mentalizadores Hibridos eran los mejores científicos del Imperio y los jefes de las mujeres nobles, a las que usaban en todos sus proyectos como poco menos que mano de obra. Eliantyr odiaba esa situación, más sabiendo que miles de mujeres habían casi igualado en poderes a los Mentalizadores Hibridos, a excepción de sus maestros.

Eliantyr deseaba, al igual que todos los nobles, un cambio de gobierno. La cuestión es que en primer lugar anteponía el bienestar de las mujeres nobles a cualquier otro interés. De ahí que la propuesta del príncipe fuera irrechazable. Tras guardarse su orgullo, desfogarse en terribles ataques de ira, que acabaron con siervos muertos, y escuchar cientos de veces los argumentos lógicos del viejo mentalizador, cuando contactó con Eliantyr, le ofreció un gobierno mixto de dos Emperadores; ella sería la emperatríz, y las mujeres se encargarían de gobernar la sociedad imperial en todas sus facetas a igualdad de derechos con los varones que guardarían para sí el poder militar. Eliantyr aceptó su propuesta sin vacilar.

Meses después, en el corazón de Mare Exilium, la capital Imperial, al atardecer, el palacio imperial comenzo a vaciarse. Misteriosa, los cortesanos, sirvientes y guardias imperiales desaparecieron. El Emperador se quedo sólo con los Mentalizadores Puros presentes en el palacio. Éstos captaron psíquicamente en el exterior la organización de un gran ejército, y advirtieron al Emperador, sugieron que lo mejor sería escapar y llamar a las fuerzas imperiales más leales, pero, el Emperador quiso quedarse. Pensaba que su hijo iba a lanzar el golpe de estado que llevaba décadas planeando, y lo veía como la ocasión ideal para reafirmar su poder. No se podía imaginar que a su hijo, además de la elite de la nobleza guerra imperial de varones, le acompañaban las amazonas más poderosas y los ejércitos privados de todas las grandes y menores casas del Imperio. Gracias a la diplomacía de Eliantyr, el príncipe, había unido a su complot a toda la nobleza del Imperio.

Los Mentalizadores Puros, los seres humanos más poderosos de la galaxia, a pesar de conocer el calibre de la fuerza a que se enfrentaban, y ser menos de cien contra cientos de miles de nobles furiosos, se lanzaron al ataque para defender a su Emperador, librando una batalla psíquica cuyos ecos fueron sentidos a lo largo de todo el planeta artificial. A pesar de su heroíca resistencia, fueron derrotados tras infringir severas bajas a los nobles. Cuando los campos del palacio imperial se teñían de rojo por la sangre de los miles de cuerpos que yacían en ellos, y apenas quedaban poco menos de veinte Mentalizadores Puros con vida, el Emperador interrumpió la batalla aceptando el desafio por herencia. Una medida que databa de los primeros siglos del éxodo, en la que un Emperador Almirante podía ser desafiado a combate a muerte por un candidato más joven de sangre noble. Una práctica que se había considerado ridicula en cualquier otro caso, ya que el Emperador era el noble más poderoso del Imperio, y siglos atrás se decía que sólo podía haberlo derrotado Falkenberg, por quien sufrió un profundo alivio al enviarlo a Mundo Destierro. Pero ahora su hijo era un guerrero muy poderoso, y la medida le permitía salvar la vida de sus queridos Mentalizadores Puros. Sus leales Mentalizadores escaparon del palacio imperial soportando las risas de Eliantyr y el Príncipe, que aseguraron que su raza estaba condenada.

El duelo a muerte entre padre e hijo, fue una lucha espectacular desde fuera, y una gran mentira desde dentro. El Emperador era invencible en combate singular, pero, el viejo mentalizador desde la sombra, transfirió más poder al príncipe y atacó mentalmente al Emperador causando su derrota. El monarca, comprendiendo al fin quién era el responsable de su caída, murió proyectando todo su poder contra el viejo mentalizador al que hirió de muerte. Quemado, desfigurado y agonizante, se arrastró desde su escondite hasta la plaza donde los nobles alzaban a su nuevo emperador y celebraban el cambio de regimén. Y alli, arrodillado, le suplicó al joven príncipe auxilio y piedad; y para su sorpresa, la primera decisión del Octavo Emperador, fue salvarle la vida.

La Legión del Lobo Rojo recibió la noticia del asesinato del Emperador como un catalizador para una cruzada fanática en busca de los Mentalizadores Traidores. Menos de una hora después del asesinato del Emperador, la flota imperial, apoyada por la Legión del Lobo Rojo, las Órdenes de Caballería Espacial, y los ejércitos de Amazonas Plateadas, atacaban los principales planetas fortaleza de los Mentalizadores Puros e Hibridos. Las colosales naves supercapital bombardeaban la superficie con cañones planetarios, seguidos del descenso de hordas de cazas en busca de supervivientes, y legiones dispuestas a penetrar en las plazas fuertes bajo tierra y exterminar hasta el último mentalizador.

Oficialmente, los Mentalizadores Puros e Hibridos habían conspirado para hacerse con el poder del Imperio, y tras el asesinato del Emperador, sólo una rápida respuesta de la nobleza y los ejércitos Imperiales, habían sofocado la revolución. Ahora los Mentalizadores eran próscritos perseguidos por todo el poder de un Imperio Galáctico con miles de naves de guerra y decenas de millones de soldados.

El Viejo Mentalizador fue reconstruido con la tecnología de los Maestros Hibridos, convertido en un Mentalizador que podía transformarse a voluntad de ser humano a cíborg completo y viceversa, así como redifinir todos sus parámetros orgánicos y mecánicos a voluntad. De vuelta en la cumbre del poder, disfrutaba con su conocida forma de cíborg humanoide ataviado por una imponente y siniestra armadura gris, mientras planeaba como cultivar el germén de una nueva raza de Mentalizador; una que esta vez le obedecía, al contrario que sus predecedoras. El joven Emperador jamás se preguntó el porqué de tanto interes en apoyarlo con buenas sugerencias. Desconocía que planeaba heredar su trono algún día, ahora que todos los Mentalizadores capaces de derrotarle habían muerto o pronto lo estarían. El joven Emperador estaba demasiado preocupado por la Emperatriz Eliantyr y el creciente poder de sus Amazonas Guerreras. La guerra civil entre ambos sexos a medio plazo era inevitable. Le pregunta era quién la vencería.

Pero todas las conspiraciones de los nuevos gobernantes se vinieron abajo, años después, cuando descubrieron que los Mentalizadores Puros e Hibridos supervivientes se habían reunido con los Mentalizadores Cíborg en el antiguo planeta artificial muerto, y que planeando aliarse y conquistar el Imperio Galáctico con sus fuerzas combinadas. Sólo necesitan un líder, y ese líder, Falkenberg, desaparecido durante más de doscientos años, se había presentando por sorpresa a la reunión, sabiendo que el destino de la humanidad dependía de su decisión. ¿Seria el Noveno Emperador? ¿El destructor de la raza humana? ¿O acaso se internaría en la ignota …….. en su guerra contra los dioses antiguos?

Crónicas de Mundo Destierro:

Diario de un sueño – 23/04/09:

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