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Érase una vez… Mundo Destierro

Había una vez un joven enamoradode la literatura que decidió ser escritor de mayor, dandocomienzo a la mayor aventura de su vida: crear un universo propio enel cual ambientar sus historias. Los años transcurríanrápidamente mientras el niño se convertía enhombre devorando libros infatigablemente, descubriendo por el caminoel valor de la amistad, el amor, y las experiencias que te marcan.Los tiempos de los sueños iban dando paso a los de laresponsabilidad, las tardes de juego se convertían en horas detrabajo, y los estudios en los que un día antes se habíamatriculado llegaban a su fin.

Una década después deaquella decisión, de aquel niño sólo quedaba elcorazón, la ilusión, los valores y su decisión.Un secreto que había llevado a cabo en aquellos momentos enlos que necesitas alejarte del mundo para volver a abrazarlo conmayor alegría, del que su único testigo eran lascientos de páginas escritas recopiladas en tomos: relatoscortos, relatos inacabados, novelas que jamás llegaron a buenpuerto, pero, principalmente, apéndices, la visión delmundo que habítaba en su mente y crecía día adía desde entonces.

Nunca se había tomado en seriosu decisión, consciente de las dificultades de la vida adulta,su obligación era pensar en seguir otro camino. Además,era muy difícil que a la gente llegará a gustarle loque escribía. Pero, un día cambio todo de golpe, comosuelen suceder las cosas en la vida. Meristation abrió lacomunidad blogera de Gamefilia, una tentación a la que estejoven escritor no pudo resistirse. Quería saber que impresióncausarían sus relatos a los lectores, es más, lonecesitaba. Después de un par de malos años en los queno había podido escribir, buscaba una excusa que le motivaráa continuar su mayor aventura.

En aquel momento, no podíaimaginarse lo que ocurriría a continuación: descubrióa un grupo de gente fantástica, los lectores mostraron interéspor sus relatos, y el blog de literatura basado en su obra ycolaboraciones de amigos creció. Gracias a aquellas personas,este joven escritor volvió a escribir con más ilusiónque nunca. Después de unos comienzos modestos, en los que fuepublicando antiguos relatos, dio el paso a escribir nuevos y continuóel desarrollo de su universo. Ese mismo verano, el destino le llevo ala creación de Falkenberg, el Mentalizador, el guerreropsíquico, el personaje que simbolizaría la nueva etapade Mundo Destierro y que abriría puertas antes inexploradas.

A partir de entonces, las ideasempezaron a sucederse una tras otra, y la confianza de este jovenescritor fue aumentando hasta que se planteó escribir suprimera novela en serio, pensada para ser publicarla. Las entradasdel blog se fueron distanciando mientras desarrollaba diferentesideas que fue desechando hasta la escritura de “Feliz AñoNuevo, mi Amor”, un relato en el que convergían los mesesprevios de desarrollo de los Vampiros Oscuros, que le conducieron ala historia que había estado buscando toda la vida: La Caídade los Mentalizadores.

Poco después, muy a pesar deeste joven escritor, el blog cerraba sus puertas para centrarse en laescritura de la novela, iniciando el año másapasionante de su vida, en cuanto a escritura se refiere. Losprimeros cinco meses pasaron en un suspiro, profundizando en lahistoria de Falkenberg, la era Imperial de las Novelas, suspersonajes y los guiones que ambientarían a la serie denovelas que había concedido para narrar desde la épocade esplendor de los Mentalizadores, a su decadencia, posterior caíday resurgimiento en Mundo Destierro.

Aunque no todo eran luces en aquelmundo de ideas, también había sombras muy alargadas.Este joven escritor temía no estar a altura de una historiatan ambiciosa, por lo que, inconscientemente, con la excusa dedesarrollar los apéndices al nivel requerido, fue posponiendola escritura de la novela que debía escribir. La situaciónle fue angustiando durante semanas hasta que un día explotó,arrojó aquel mar de apéndices y borradores al cajónmás profundo del escritorio, y empezó a escribir lanovela improvisando sobre la marcha recordando de memoria losapéndices.

Libre por fin de sus propias ideas,libre de su necesidad de perfección, viviendo la aventura desentir la escritura de la novela, las páginas se sucedieron.Al principio dudaba en cuanto al estilo y que parte de la historiaiba a contar exactamente, pero conforme los días setranscurrieron la escritura se fue tornando rutina y lo planificadofue cediendo su testigo a la mera improvisación,experimentando un crecimiento de los conceptos previos como jamáshabía soñado. Su querida novela ya era una realidadorgánica, con vida propia, que se rebelaba y le marcaba elcamino a seguir. Y a pesar de que conocía el desenlace de lahistoria y algunos puntos que eran inflexibles, el camino de páginaa página le era completamente desconocido. Asítranscurrieron las noches de verano, saboreando la sorpresa dedescubrir que iba a suceder a cada párrafo.

Escribiendo una novela existe un puntoa partir del cual te das cuentas de que vas a concluirla con éxito.Cuando este joven escritor experimento por primera vez en su vida esasensación, la escritura se aceleró y casí sindarse cuenta ya había triplicado la extensión de suescrito anterior más largo, sonriendo al saber que esto no eramás que el comienzo. Pero, entonces, en el mejor momento llegola crisis. No faltaba inspiración, ni tiempo, ni voluntad,faltaba algo mucho más importante: una parte vital de lahistoria.

Año y medio antes, durante losinicios del regreso a la escritura, consciente de que el trabajoprevio de una década lo abrumaría, al ser demasiadainformación para asimilar y actualizar en poco tiempo, estejoven escritor decidió trabajar en base a la inspiracióny la improvisación, recuperando cada parte olvidada de suuniverso a su debido tiempo. Una decisión que le funcionóbien desde el principio al permitirle combinar la libertad de empezarde cero con la ventaja de aprovechar el trabajo anterior, pero, en lanovela no funcionó.

En aquellos cinco meses de intensotrabajo había desarrollado todas las épocas de lanovela de manera draconiana, construyendo su propio Silmarillion alrespecto, pero se le paso algo que jamás creyónecesitar: la historia de los Eternos, los antiguos dioses quecrearon el universo. La recordaba la bastante bien para creer quepodría satisfacer cualquier trama de la novela, pero cuandoésta cobró vida y se le fue de las manos, superando laplanificación previa, abarcó mucho más de loesperado en principio y planteó una pregunta para la que notenía respuesta. Una respuesta sin la que no podíacontinuar escribiendo.

Fue un trago amargo que le bloqueódurante algunas semanas, días en los que escribió pararelajarse relatos como “En la Cripta de Kel Asborg” y “Bajo laEstrella del Norte” aprovechando la oportunidad para volver adisfrutar de vuestra compañía, consciente de que larespuesta llegaría a su debido tiempo. Y así fue.Coincidiendo con cambios importantes de su vida a nivel de estudios ytrabajo, en el momento más inesperado surgió lainspiración para responder aquella pregunta. Esa misma noche,el texto que iba a continuar la novela cobró vida. Hubo quereescribirlo varias veces hasta rodearlo, pero salió perfecto.La novela volvía a estar en marcha, sólo que esta vezya había despejado todos los obstaculos. El tiempo de descansosirvió para meditar las dudas restantes y tener claro comollevar a cabo el resto de la novela.

Dicen que la vida te golpea másduramente cuando menos te lo esperas. Y así fue el caso deeste joven escritor que ya no va a continuar escribiendo este diariodesde la distancia. De la noche a la mañana, un familiar, lapersona que más quiero en el mundo, se puso gravemente enfermacon unas perspectivas de lo más adversas. Es una cuestiónen la que no deseo extenderme por respeto. Cada cual tiene suspropios avatares. Así que, si os parece, os hablaréúnicamente de como ha afectado a mi humilde literatura.

Supongo que os podéis imaginarel destino de la novela. Muerta. Caída en el cajón delos olvidos junto a toda mi obra. No he tenido ni el tiempo ni lavoluntad ni el deseo de escribir una línea en más demedio año. Sólo me concedía una pequeñaconcesión: imaginar nuevos relatos de los que no anotaba unalínea. Me servía de distracción para soportarlos peores momentos y las noches en vela. Algunos relatos se iban demi mente ese mismo día, y otros se me han quedado tan grabadosa fuego que los veo en mi interior como si fueran reales. Sondiferentes, al principio, casi ni me parecían míos. Mástarde comprendí que he cambiado mucho más de lo queimaginaba en un principio. Los relatos son sólo un reflejo delcambio que se ha operado en mí.

Llevo unos minutos pensando que decir acontinuación, y lo cierto es que me fallan las palabras. Asíque sere breve. Desde hace algunas semanas las buenas noticias hanempezado a alumbrar la senda de espinas que llevamos cruzando desdeentonces, y ahora que vuelvo a tener un poco de tiempo para respirarhe decidido continuar adelante con mi mayor aventura desde una nuevaperspectiva. ¿Cómo volver a empezar?

Es algo que me he preguntando a lolargo del tiempo. Sé que continuar la novela es imposible,sencillamente no tengo el tiempo que requiere un proyecto desemejante magnitud. Aceptarlo fue muy difícil pero en ciertamanera me liberó. Me ha permitido cobrar consciencia de lo querealmente debía hacer. Desde que volví a escribir haceun par de años, había enfocado mi proyecto literariocomo una carrera explosiva: recuperar la forma, encontrar lahistoria, escribir la novela, publicarla y desde esa comodidadafrontar la revisión de mi creación en todos susámbitos. Ahora que he perdido la prisa por completo sóloquiero hacer bien las cosas.

Así que una tarde que jamáscreí llegar a ver, abrí unas cajas selladas desde haceseis años y empecé a leerme todo lo que he escritodesde el primer día hasta el último. Cuántohabía olvidado. No podéis haceros una idea. Quétremenda alegría volver a recuperar aquel tesoro. Como andabafalta de inspiración y tenía la escritura muy oxidada,pensé que lo mejor sería continuar con aquel apéndicegeneral que emprendí hace algún tiempo y que jamásllego a ninguna parte. Siempre en algún momento se me hacíacuesta arriba y lo acababa dejando, pero esta vez no fue así.Las entradas se sucedieron y lo recordado enriqueció lo nuevo.Muy pronto volví a encontrarme con mis peores enemigos: lascuestiones acerca de la creación de Mundo Destierro que jamáshabía resuelto, de las que la dificultad de la novela no eramás que un pequeño obstaculo. Temas que no habíasido capaz de resolver en quince años. La razón por laque me centré en aquel mundo gelido y inhospito que es MundoDestierro (el planeta).

Pero algo ha cambiado en mí.Quizás haya sido la experiencia de verme en el abismo, perotengo la sensación de haber recuperado algo que en ciertomomento de vida anterior perdí sin darme cuenta, porque lacuestión es que de pronto empecé a resolver todos lostemas de Mundo Destierro uno tras otro en apenas unos días.Ahora tengo la sensación de que siempre he tenido lasrespuestas, pero que no estaba predispuesto a escucharlas. Lacuestión es que después de media vida por fin puedodecir que he completado la historia de mi universo de principio afin. Ha llegado el momento de escribir las historias que siempre hedeseado compartir.

¿En qué se traducesemejante fortuna? Vuelvo con vosotros, mis queridos amigos ylectores, para iniciar un nuevo proyecto en vuestra compañía.Hay que adaptarse, si no es posible escribir una novela al uso porfalta de tiempo… habrá que escribir una novela de relatoscortos. Entre los que se me han ido ocurriendo durante los últimosmeses, los que ahora mismo voy apuntando y los que siempre he queridocontar, hay historias más que suficientes para escribir unanovela sin prisas. Así que he pensando hacer lo siguiente:regresar con vosotros, mis queridos amigos y lectores, publicar lanovela de los Mentalizadores que deje a medio escribir para que almenos podamos disfrutarla, dedicar una temporada a continuaractualizando los apéndices de Mundo Destierro, y a partir deahí empezar a escribir los relatos de la nueva novela. Como notengo muy claro cuales finalmente serán los eligidos, los irépublicando aquí y en base a vuestra respuesta formaréla lista que compondrá la novela. ¿Qué osparece? Wink

¡Un saludo a todos! Mr. Green

Gamefilia