El Duque del Destierro – Capítulo III: Elmir, el Pirata; Seis, el Rebelde; Siete, el Fugitivo

Susojos estaban bien abiertos, enfocaban, comprendían. Su menteleía las conciencias más cercanas con la mismanaturalidad que entraña respirar. A las pocas semanas entendíatodos los lenguajes que se hablaban en la estación. Fueentonces cuando sufrió por primera vez el rechazo de serdiferente, a manos de su propio padre: Elmir. Jamás dijo unapalabra en contra de su hijo, ni dejo de ayuda a Saxa a criarlo lomejor que supieron, dentro de sus limitaciones, pero, Sietesabía la verdad. Elmir lo consideraba una abominación,una criatura de un pasado que debería haber desaparecido parasiempre, y que ahora atemorizaba a mundos enteros. Además,estaba seguro de que moriría a los pocos años, debido alos juegos del Conde Venom. No quería establecer vínculoscon él.

El Duque del Destierro Capítulo I Capítulo II

Siete,lo perdonó, y siempre lo amó.

Conocíael secreto que se llevaría a la tumba. El recuerdo que lehacía despertarse por las noches gritando. La caída endesgracia de Elmir entre los piratas, había sido de todosmenos convencional. Su socio, Taleb, le envió derecho a lamuerte.

Hacíacinco años de aquello. Elmir y Taleb eran los comandantes deuna de las mejores naves piratas de Arcadia, la Delfos, con unatripulación de trescientos hombres. Eran dos jóvenes eintrepidos piratas de éxito cuyas hazañas les habíanganado el respeto de los Señores Piratas. Todavía sehablaba de su reciente asalto a una fragata imperial que transportabalos suministros de una legión, una fortuna en armas,armaduras, municiones y equipos avanzados; cuando, Taleb, que estabanegociando en Arcadia la venta del botín con un Señorde la Guerra de un mundo periférico, envió un mensajecifrado y privado por frecuencia secreta a Elmir, explicándoleque había comprado la información de la ruta de unanave ligera que llevaba en su bodega los impuestos de los sistemasEpsilón. Millones de créditos, implantes genéticospara nobles, y joyas de poder. La oportunidad de sus vidas.

Elmirfue en busca de la nave, sin saber qué le ocultaba Taleb.

Laruta fue cierta, la resistencia la esperada, el tesoro fabuloso, y eltripulante desconocido… cruel, impío y letal. Un MaestroMentalizador que regresaba a la capital imperial de incógnitotras cumplir una misión en la nave militar más próxima.

Mientrasla tripulación de la Delfos se emborrachaba con el capitánElmir celebrando su triunfo, el Maestro Mentalizador inutilizólos motores de ambas naves, apagó los sistemas de energíae inició la cacería. En los siguientes cinco díasmurieron más de doscientos piratas luchando contra el DemonioMentalizador. No hubo forma de anticiparse a sus movimientos, superarsus defensas, romper sus ilusiones, y detener sus ataques mentales.Uno a uno, los piratas fueron cayendo, hasta que atrapó aElmir. Penetró en su mente como una daga ardiente en elcerebro, le escudriñó hasta hacerle perder el controlde su cuerpo, y derribó sus barreras con pesadillas infernalesbasadas en sus peores temores. Todo lo supo de él, inclusóque había sido engañado por su socio, Taleb. Entonces,bajo la promesa de que nunca más volviera a ejercer de pirata,y que advirtiera a los Señores Piratas de cuales eran loslímites de sus negocios, le perdonó la vida.

Peroel fracaso es imperdonable en Arcadia.

Anadie le importó lo más mínimo el destinofunesto de la tripulación de la Delfos. Los supervivientesfueron vendidos como esclavos de tercer rango, Taleb denuncióa Elmir por incompetencia, y se hizo con la nave, el tesoro de laincursión, y los ingresos del botín previo. Habíajugado sus cartas y ganado la partida. Éso era lo únicoque importaba.

Elmir,cada vez que miraba a su hijo, recordaba al Maestro Mentalizador quehabía desgarrado su mente sin piedad ni remedio. Le temía,pero al mismo tiempo, sabía que era su hijo y que jamásle fallaría. Tal vez, nunca le expresó cariño nile trato como si fuera su padre, pero venció a sus fantasmaspara darle una buena infancia con su madre, Saxa, tras sus trabajosde Carroñeros.

Ambospadres temían el día en que perderíandefinitivamente a su hijo, cuando Seis muriera. Y lo hizoantes de lo previsto, a los once años.

Unanoche, de madrugada, un guardia Sszharon cubierto de sangre, llamóa la puerta de su camarote. Sólo dijo una palabra: Siete.El peso de su mirada, y el mensaje no pronunciado de sus armasensangrentadas fue suficiente. Saxa y Elmir, comprendieron que labestia inhumana estaba terriblemente enfadada, más de lohabitual en los de su raza, y que les asesinaría sin vacilar,aquí y ahora, si no le entregaban a su hijo.

Sietegritó y gritó hasta quedarse afónico mientras elguardia Sszharon le arrastraba por el suelo cogido por una mano através de los múltiples niveles de Arcadia ignorandolos llantos de Saxa y la resistencia irrelevante de su hijo. No eramás que un débil y patético cachorro humano, demomento.

Lasganas de luchar se le pasaron a Siete cuando vio el cuerpo deSeis en la cámara de aislamiento psíquico, sunuevo hogar. Estaba despedazado y carbonizado hasta lo irreconocible.Entonces vio al Conde Venom por segunda vez en su vida, quiénle advirtió que ese sería de él muy pronto sidesobedecía las órdenes y no colaboraba con los SeñoresPiratas. Las personas que le daban cobijo y protección a sufamilia en Arcadia.

Esanoche no se llevaron el cuerpo de Seis. Querían que loviera bien.

Apesar de sus cuatro años de edad, Siete, cuya mente erala propia de un adulto, soportó su miedo y supo quéhabía ocurrido. Incluso muerto, las emanaciones de energíapsíquica de Seis eran mucho más elevadas que lassuyas. Su fuerza había crecido con pasos agigantados durantelos últimos meses, desarrollando nuevas habilidades, y habíatratado de fugarse manipulando a los guardias Sszharon.

Laescena no se la imaginó, la vio a través de la huellapsíquica del acontecimiento impresa en la cámara deaislamiento psíquico. Dos guardias Sszharon entraron a buscara Seis, quién atacó por sorpresa la mente de unode ellos, ordenándole que asesinara a su compañero.Pero no lo hizo. Soportó mucho mejor que un ser humano elataque y lo neutralizó con la vara aturdidora. Su compañeró,le golpeó con el latigo neuronal, y antes de que pudierareaccionar, el Sszharon agredido le hizo pedazos cerrando susmandibulas bestiales sobre su carne desprotegida mientras le quemabacon la corriente de la vara aturdidora.

Estabafurioso porque había estado a punto de caer bajo las garras deun niño.

Sieteaprendió del error de Seis: no subestimó a losSszharon.

Poreso, a los diez años aprovechó su únicaoportunidad y se fugó. Sucedió poco después delúltimo examen rutinario del Conde Venom. Los resultados de laprueba trimestral a la que le había sometido eran normales:presentaba una leve mejora psíquica y física queintrodujo en los parametros de dificultad de la cámara deaislamiento psíquico y en su regimen de dosis de la drogainhibidora de poderes psíquicos que inhalaba y se inyectaba adiario, a fin de garantizar que le fuera imposible escapar.

Entoncesocurrió lo inesperado.

Entróen la adolescencia dos semanas después, un año antes delo previsto, iniciando el auténtico despertar de sus poderespsíquicos. Una mañana, cuando dos guardianes Sszharonlo escoltaban a una reunión para trabajar, mientras trataba dedespejar su mente del efecto de la droga inhibidora psíquicaleyendo las mentes de las personas más cercanas, se dio cuentade que las siempre inaccesibles mentes de los Sszharon ahorapresentaban ventanas abiertas, y que podía inducirlas hastacierto grado de manipulación.

Elrecuerdo de Seis le llevo a ser cauteloso. Tenía queaveriguarlo sin levantar sospechas. Cuando pasaban cerca de unaestablecimiento de mercenarios independientes, penetró en lamente del Sszharon más débil, y le hizo creer que unmercenario veterano de aspecto peligroso les había insultado asu paso. La respuesta fue inmediata: El Sszharon desenvainó suespadón invisible para los escudos personales convencionales,y antes de que el mercenario pudiera aclarar las palabras que jamássalieron de su boca, le cercenó la cabeza de un golpe brutal.

Nadiepuso en duda los motivos del Sszharon. De todos era de sobra conocidosu carácter sádico, salvaje, paranoico e imprevisible.Los compañeros del mercenario muerto se limitaron a saquear sucadaver y continuaron con sus asuntos.

Siete,consciente de que tenía muy poco tiempo, se ejercitómás de lo que debía durante las horas de supervivenciabajo cero a altas gravedades para reforzar su organimo. Sabíaque debía escapar antes de que el Conde Venom le realizara elsiguiente examen. Entonces cambiaría el regimen de dificultadal nivel adolescente, no bajaría la guardia un día, ynunca más podría escapar, a menos que decidieraenfrentarse directamente a los Sszharon cuando lo venían abuscar, aprovechando el descanso que le daban horas antes dellevarselo, sabiendo que sin duda alguna, le matarían al igualque Seis.

Eraahora o nunca.

Asíque se fugó tras obtener información vital de un SeñorPirata extranjero que acudió a Arcadia para negociar la comprade nuevas naves estelares para su flota. Cuando conseguía algoimportante, siempre le recompensaban con un día de permiso quepodía pasar con sus padres fuera de la cámara deaislamiento psíquico, bajo la vigilando de un par de guardiashumanos. No le costo demasiado, aun embotado por el ejercicio del díaanterior y el efecto de la droga inhibidora, manipular sus menteshaciéndoles creer que se inyectaba él mismo las dosisque debía administrarse frente a ellos ese día. Pasóel día lo mejor que pudo con sus padres, sin mencionar unapalabra, y por la noche mientras dormían, recurrió a suadiestramiento físico para producirse un estallido deadrenalina que limpió su organismo del efecto continúode la droga inhibidora. Controló el subidón de energíapsíquico que sufrió: el más grande de su vida. Ydespertó a sus padres hablándoles mentalmente. Ensilencio y sin despertar sospechas, les contó su plan.

Alos cinco minutos estaban fuera de su camarote.

Continuará…

Crónicas de Mundo Destierro:

LesterKnight: ¡Saludos, queridos amigos de Gamefilia! ¿Quéos parecido el capítulo de hoy? ¡Menudo Flashback! Desdeel primer día de vida de Siete hasta su fuga a los diezaños. Una etapa clave en la historia del personaje que nosmuestra desde la naturaleza de los Mentalizadores al nacer, el pesoque impone su condición en sus relaciones personales, y elsiniestro destino que comparten aquellos esclavizados como Siete.

Lainfancia de los Mentalizadores es una historia que no habíarecogido en ningún relato previo a la novela, con la quemediante Siete pretendía saldar esa deuda; y ahora,aprovechando la ocasión del comentario, me gustaríaaportar mayor contexto.

Quéen el Imperio del Éxodo nacían Mentalizadores eraincontestable. La Antigua Sangre presente en la especia humana, quehabían purgado los Nobles Posthumanos abandonando a sus hijosen Mundo Destierro, a cada generación resultaba másevidente. El plan de permitir a los millones de humanos tocados porla Antigua Sangre de poblar Mundo Destierro prácticamente enlibertad, para cuando llegará el momento oportuno condenarlosa la peor de las muertes, con la marcha del Planeta Artificial y laFlota Imperial, había sido un rotundo fracaso.

Elmotivo era que los científicos del Imperio no tuvieron encuanta un factor determinante en los miembros de la Antigua Sangre:aquellos que habían escuchado la llamada de Mundo Destierro,descontando su percepción psíquica, eran seres humanoscomunes con ciertos dones primitivos. Nunca fueron conscientes delverdadero poder de la Antigua Sangre, la despreciaron mástemiendo la capacidad de organizar a los hombres que de darlesauténtico poder, y no advirtieron que la aparición delos primeros Mentalizadores años antes de abandonar MundoDestierro, no era el punto culminante sino el comienzo.

Pensaronque al desembarazarse del 99.9 % de los miembros de la Antigua Sangrepodrían controlar el fenomeno de los Mentalizadores,calculando que la escasa población restante apenas produciríaMentalizadores cada generación, sin darse cuenta que los máspoderosos aparecían en Colonias Temporales fruto de padresconvencionales sin la menor conexión con Mundo Destierro.

¿Quésucedía? Desde el Éxodo la especie humana revertíaa su antigua condición generación a generación,era un hecho. Los Soñadores que vieron Mundo Destierro amillones de años luz y los primeros psíquicos, no eranmás que la primera oleada. Los Mentalizadores, una evoluciónhumana basada en la Antigua Sangre, muy superior a aquellos toscospsíquicos, precisaba de más generaciones para producirla mutación viable y dar lugar al nacimiento de la nueva razahumana.

Unnacimiento que alcanzó su punto máximo décadasdespués de la marcha de Mundo Destierro, en casi todas lasColonias Temporales humanos y los propios Planetas Artificiales,incluyendo las comunidades piratas al margen del estado como “LaArcadia” Un fenomeno que si bien fue controlado con éxitopor “La Academia” y los organismos Mentalizadores posteriores ala desapareción de la misma, no pudieron impedir que losMentalizadores se convirtieron en la leyenda negra que poníaen tela de juicio a millones de recién nacidos en el Imperio.

Noimportaba que la proporción fuera de un Mentalizador por cadacien millones de habitantes. Esa cifra tan impersonal comodesorbitada daba lugar a un Mentalizador por mundo habitado, y sushistorias llegaban a boca de todos. Entre la conversación de“adultos” que jamás se comentaba en presencia de losniños, se hablaba de niños pequeños o jóvenesadolescentes que habían experimentando el despertar del don.El miedo que producía su capacidad de intimidar y manipular alos adultos los conduncía a la reclusión, la demencia,la ejecución… lo común era el baño de sangre.

Eljoven mutante era rechazado, el dolor que le infringían losdemás hacía que olvidara sus inhibiciones al usar supoder, terminaba por provocar una desgracia y lo asesinaban, muchasveces, sus propios padres o los supervivientes más cercanos.

Siemprese decía que “La Academia” se encargaba de losMentalizadores en potencia, lo cual aun siendo cierto, en lapráctica, era una mentira, pues el Imperio era tan basto y supoblación tan ingente, que aunque había MaestrosMentalizadores capaces de captar en la distancia a los jóvenes,enviando un pelotón con un aprendiz a recogerlo, la realidadera que en la mayoría de casos el joven no era captado o no sellegaba a tiempo. Las señales más fuertes teníanprioridad, el aforo de “La Academia” era limitado y los másdébiles, bien capaces de sembrar el terror en una comunidad,no eran muy valorados sino más bien prescindibles.

Dichode otra manera, nueve de cada diez Mentalizadores eran asesinados ensu lugar de nacimiento. Sólo sobrevivían aquellossalvados a tiempo o… los demonios. Así era como se llamabana los Mentalizadores jóvenes que habiendo despertado supotencial, sobrevivieron al rechazo y las medidas punitivas de suscomunidades, bien mediante el miedo impuesto por sus terriblesasesinatos o la tolerancia y benevolencia que mostraron a los demás, de losque Siete es un claro ejemplo.

Si mepreguntáis cúal de estos casos fue Falkenberg… suinfancia es un secreto que quiero preservar hasta su novelacorrespondiente, por lo que sólo os dare algunos hechosconfirmados en su historial:

Epoca:Primera Guerra Civil Imperial.

Lugarde nacimiento: Desconocido.

Lugarde residencia: Colonia Temporal. Pueblo Agrícola.

Nombre:Perdido durante la destrucción de la población.

Causas:Desconocidas.

Supervivientes:Un niño de seis años.

InformesRelacionados: Un pelotón de Elite Imperial desaparecido en ellugar.

 

Y porhoy me despido, queridos amigos, ante el riesgo de que el comentariosobrepase la extensión del texto Mr. Green

¡Unsaludo a todos! Wink