Creaciones Propias: Ecos

 

 

Cogí mi pistola. Quité el seguro mientras amartillaba el arma y apuntaba al cristal antibala. Sabía que no podría herirle pero no sabía que mas hacer. Me sentía indefensa.


Estaba muerto. Yo lo vi con mis propios ojos. Nunca pensé que un sentimiento llamado traición pudiese ser presenciado por tus ojos. Aunque pensándolo mejor ¿Quién había sido mas traidor de ellos dos?” Uno había creado horrores, horrores de los que casi me ha sido imposible salir y que aún no ha acabado. El otro había acabado con el dueño de ese horror, para quedárselo todo para sí. Y yo era forzada a ver como me traicionaban. Había sido engañada, a pesar de mis años de experiencia con la humanidad. Soy investigadora de asuntos internos de la policía española.


En mi puesto y para mi trabajo, a usar un arma es a lo menos que nos enseñan. Los de asuntos internos nos pasamos la vida reciclando hojas, leyendo casos y suspendiendo actividades o personal que no ha hecho bien su trabajo o están podridos por la corrupción. Yo nunca había matado a nadie. Hacía dos días maté a la 1º persona de mi vida. Al apretar el gatillo, hubiese jurado que parte de mi alma moría junto con la persona que cayó abatida por la bala procedente de mi pistola de 9 milímetros.

Pero si me hubiesen dado a elegir, hubiese matado sin pestañear a los dos traidores, uno de los cuales había salido por la puerta, una puerta que presagiaba el fin de todo si llegaba a cruzarla.

 


 

Capítulo 1: El Horror se disfraza de inocencia

Capítulo 2: Voces del Ayer

Capítulo 3: Sombras del Caos

Capítulo 4: Un disparo puede arreglar tu vida

Capítulo 5: Nido de víboras

Capítulo 6: Una fría Revelación

Capítulo 7: La noche de la Muerte

Capítulo 8: Algo por lo que Vivir