Análisis y Repaso: Eat Lead Return of Matt Hazard (Por M4rk09)

 

A lo largo de estos últimos dos años aproximadamente, desde que Gamefilia es una comunidad activa, nuestro querido LoganKeller, una de las primeras personas en alistarse al frente de dicha comunidad de blogs, nos ha recomendado en infinidad de ocasiones juegos que de buen seguro desconocían incluso sus mismos creadores. Es algo que a mi modo de ver le acredita como “persona con buen criterio” (como mínimo en lo que a gustos en videojuegos se refiere). Alguien que es capaz de dejar totalmente a un lado el hype o la venta gratuita de humo referente a cierto juego en concreto, para seguir con sus trece firme bajo sus convicciones. Una virtud un tanto inusual de ver últimamente en perfiles de según que jugadores.

Por desgracia, no he tenido la oportunidad de probar todas las recomendaciones que hubiese deseado degustar al no ser un jugador habituado de PC sino de consola de sobremesa. El origen de esta colaboración nace en un listado personal que publicaba Logan meses atrás aquí en su blog, dedicado a sus juegos más esperados para el consiguiente año 2009. En él oía hablar por primera vez de un juego llamado Eat Lead: The Return of Matt Hazard. El escaso párrafo y medio dedicado al juego en cuestión me cautivó, por lo original que prometía ser su premisa de juego; un juego que parodiase otros videojuegos, uno de los múltiples sueños que todo jugador desea ver alcanzado. En realidad a quién debería agradecerle esta entrada es a un buen amigo mío que tuvo el buen gesto de comprarse tan variopinto juego en su día, por razones que por el momento desconozco, como también de dónde demonios lo sacó, porqué a día de hoy sigue siendo la primera copia del mismo que veo con mis propios ojos. Pero bueno, gracias a la mención de Logan, cuando mi amigo me enseñó su particular colección de videojuegos, desperté de mi súbito sueño y dije: “¡Yo he visto este juego antes!”. Y haciéndome eco de la recomendación de Logan, tras previo intercambio de juegos por ambas partes, he podido completar Eat Lead de prestado. Así que, dejémonos de rodeos, y a ciegas de si has jugado ya al juego o no (ahora para que susodicho juego te pareciera un pestiño) aquí tienes Logan, mi colaboración.





Eat Lead: The Return of Matt Hazard, narra las desventuras de Matt Hazard, un “famoso” personaje de videojuegos de acción, o al menos lo fue en su momento, porqué su carrera actualmente está más bien en un estado de declive. La compañía productora de sus videojuegos, Marathon, condujo a su saga particular a niveles de saturación extremos, llegando a producir porquerías de considerable tamaño como juegos de karts con su nombre e incluso tenían en proyecto el lanzamiento de un videojuego de acción en 3ª persona para niños con pistolas de agua. Obvia decir que la compañía se fue al traste, y el personaje de Matt Hazard quedó en el olvido por la sociedad de videojugadores de la época. Pero para su sorpresa, y de bote pronto, un nuevo consejero delegado de la industria ha comprado Marathon, rebautizándola ahora como Marathon Megasoft. Todo parecía ir viento en popa; Matt Hazard protagonizaría el que sería el mejor juego de su carrera; un puntero juego de nueva generación, que supondría el regreso inmediato de Matt Hazard a las consolas recuperando así su reinado como indiscutible héroe de acción. Al menos hasta que el nivel 1 del mismo finalizase…

Las continuas alteraciones del código original del juego hacen sospechar a Matt Hazard que alguien está interfiriendo en el curso de la acción alterando los sucesos (estructura de niveles, enemigos, etcétera) con un único fin que no es otro que el de eliminar al personaje de Matt Hazard del mundo de los videojuegos. Pero Matt no estará solo, y para conseguir desentramar lo que realmente está pasando en los servidores de dicho juego, contará con una ayuda desconocida desde fuera del sistema. Y así, los niveles seguirán sucediéndose sin saber que será de nosotros tras cada pantalla de carga.

Si tuviera que usar un único adjetivo como premisa a las siguientes líneas que prosiguen a este análisis, sin duda sería el de imprevisible. Eat Lead es la sátira hecha videojuego, algo muy pocas veces visto en este mundo y que, por desgracia, no he podido experimentar hasta la llegada a mis manos del juego del que os hablo hoy. Las risas están servidas en un desarrollo cuanto menos original, en el que todo será posible. Ya podremos estar interpretando el papel de un detective privado en su investigación contra un caso relacionado con las tríadas que al momento nos veremos disparando con pistolas de agua a los enemigos de aquél juego que nunca llegó a realizarse. Los programadores tienen sentido del humor, y nos enviarán todo lo que todavía se conserve en los códigos de nuestros juegos anteriores, sean marines espaciales, rusos, o incluso soldados alemanes en 2D la mar de pixelados. Bien estaremos en un complejo de alta seguridad enfrentándonos a nuestros ex-final bosses a quienes los años no han pasado en balde (mención especial para Altos Tratus, momento desternillante donde los haya), que pobres de nosotros al pestañear veremos que en el nivel se han introducido porciones del lejano oeste enemigos inclusive.





Las risas están aseguradas gracias a sus múltiples gags (algunos de ellos verdaderamente brillantes) en un juego en el que, por darse cabida, caben incluso hornadas de zombies que ni mucho menos cantan en lo que respecta al resultado final. Las parodias alcanzarán niveles inesperados llegando a reírse de juegos de la talla de Super Mario World, Wolfenstein o World of Warcraft de entre muchos otros, y demás caricaturas de los clichés propios del género de la acción (léase la típica escenita de gemelas buena/mala, los ascensores eternos como pantallas de carga u los discursitos de los malos malotes antes de ser vencido por los bueno de turno). El juego consigue hacer parodia con gran acierto de otras acciones estúpidas comúnmente realizadas por los aficionados a este tipo de juegos, como lo es el simple hecho de seguir disparando cuando no nos queda munición. Tal vez el mayor problema del tan conseguido toque humorístico del que hace gala el juego en todo momento, sea el decepcionante resultado del doblaje al español, un poco rancio en lo que a calidad de los intérpretes se refiere, y que restan credibilidad a según que pasajes cómicos (sobretodo la voz de Matt Hazard que no pega para nada en un papel de estas características). Con todo eso, sigue siendo un detalle menor fácilmente olvidable al poco de juego, pues las sonrisas constantes ante ciertos guiños y las carcajadas están aseguradas a lo largo de la experiencia de juego que propone Eat Lead.




Jugablemente, muestra la otra faceta que impide a Eat Lead ser uno de los grandes en cuanto a juegos innovadores y/o originales; ser un juego puro y duro de acción en un género tan quemado como este, en el que a las pocas horas de juego el jugador advierte que el título no indaga en otro estilo de juego que no sea el de disparar a todo lo que se mueve. Por suerte, como ya digo, es un problema que se hace latente a las pocas horas de juego tras la ilusión inicial que vierte el jugador sobre el juego en cuestión tras la esperanza de que éste, ya no solo se atreva a reírse de ciertos personajes de la industria sino que critique de primera mano los estilos característicos de cada género, tan manidos hoy día. Y digo suerte, porqué el juego consta de una duración limitada (aspecto rara vez positivo en un videojuego), y termina justo en el momento crítico en el que podría empezar a pecar de repetitivo. Es cierto que este último punto es más subjetivo del resto de apartados, pues conozco gente que también se ha cansado antes de él, pero como bien sabéis estas cosas son delicadas y lo que se saca en conclusión de las mismas varía siempre según el tipo de persona que lo juegue. Todo es cuestión de alzar la mano en pos de una oportunidad, y probarlo.

El juego da uso del típico sistema de coberturas que tan de moda han puesto en esta generación juegos como Uncharted, en los que, tras resguardarnos en dichos elementos, podremos apuntar con precisión o bien disparar a ciegas a lo Rambo, aunque en más de una ocasión requiramos combinar ambas tácticas para salir victoriosos tras la infinidad de encuentros con nuestros enemigos que se darán lugar a lo largo de la aventura. La variedad de armas es bastante decente, y una vez en el campo de batalla podremos agenciarnos con pistolas de todo tipo (de munición balística, de energía o incluso de agua, estas últimas de las más potentes por cierto), rifles de asalto rusos, revólveres, escopetas, y un largo etcétera. Además, contaremos con una pequeña ayuda con la que apoyarnos cuando nos veamos apurados o la situación nos supere, con la que congelar o quemar a los enemigos (es más recomendable dar uso del primer poder citado), así como escudos que nos harán por momentos inmunes al fuego de nuestros contrincantes y auras que duplicarán el daño causado por munición vaciada sobre un enemigo. Por si fuera poco, en el combate a corta distancia contaremos con un QTE cuerpo a cuerpo que, de realizarse correctamente, acabará con la vida de nuestro adversario de forma automática (aunque no es recomendable dar uso de él en el nivel de dificultad más alto).








Hablando de dificultad, Eat Lead no es un juego del todo complicado el cual resulta accesible tanto para el novato como para el jugador más experimentado en esto de los shooters en 3ª persona. Eso si, el Modo Hazard Máximo (que equivaldría al nivel de dificultad más elevado) es un suicidio y en ocasiones desesperante debida la ingente y estúpida cantidad de enemigos que llegan a surgir de la nada (incluso de debajo de las macetas), incluso en el Modo Hazard Mayor (en normal vamos), ciertas secciones son igual de caóticas. Es sencillo ir avanzando poco a poco en el juego, pero es común el estancarse en cierta fase y repetirla hasta la saciedad con el fin de superarla. Pero ya se sabe que si uno quiere alzarse con el título de haber desbloqueado todos los logros de un juego (que no digo Trofeos por respeto a Logan), debe estar dispuesto a sacrificarse…




Lo sé. No es común en un análisis hablar de logros o trofeos, pero Eat Lead lo merece. ¿Os acordáis de aquél toque humorístico del que os hablaba al comienzo de la entrada? Pues Eat Lead tiene el valor de reírse incluso de los mismísimos logros que tanto nos gustan desbloquear a algunos de nosotros, y sino me creéis, a medida que vayáis desbloqueándolos leeros sus descripciones y ya me diréis que tal (no por facilidad sino por la sátira que conllevas algunos de ellos) y atentos al transcurso del juego y su final que recibiréis más de una sorpresita en forma de logro con este sistema tan adictivo.

Con todo esto, nos queda un juego con personalidad propia. Contadas son las ocasiones en las que el mundo de los videojuegos se atreve a profundizar en esto del humor, y más en esta ocasión tan especial que sitúa a un personaje de videojuegos para reírse de si mismo y el mundo del que procede. Gráficamente el juego no es la enésima potencia, y todo destila un aire de correpasillos bajo un diseño de interiores en varias ocasiones vacío y pobre en detalles, que nos hace dudar por un momento en si estamos jugando un juego o más bien dicho somos partícipes de un experimento en forma de juego descargable de estos que se adquieren a través del Bazar o de la PlayStation Store. Pero bien es sabido que los gráficos no lo son todo, y que lo que pretende Eat Lead no es otra cosa que hacernos reír con un videojuego como rara vez hemos hecho. Y a mi modo de ver lo consigue, y con creces. Le fallan un desarrollo algo previsible y falta de ambición a la hora de profundizar y parodiar otros juegos. Pero como idea independiente funciona a las mil maravillas y sirve de entrante para que, en un futuro, se retome dicha idea y se expanda en forma de un videojuego que la conduzca un paso más allá de lo que lo ha hecho Eat Lead, para tener, muy posiblemente entre manos, el juego de humor definitivo, sin necesidad de que sea una secuela directa de éste ni mantenga ciertos personajes en su marco argumental que le den un sentido de continuidad. Sólo con la idea que plantea Eat Lead de crear un juego en base al humor, y la imaginación sin límites por parte de un equipo de programación, se conseguiría llegar lejos, muy lejos, en esto de la industria del videojuego. Mientras, echémonos todos unas partidas a Eat Lead. ¡Es la hora de Hazard!





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Una colaboración excelente de manos de mi amigo M4rk09, de un juego al que le tengo ganas y este análisis no hace mas que aumentar mis ganas de catarlo. Y es que con este título y los análisis de la prensa especializada tengo yo una espinita que dudo que me pueda sacar, puesto que dos en concreto, lo que usaron para ponerle un 5 es que "no innovaba" Coño, es un puto shooter en 3D con la única intención de romper moldes en el tema de hacer reir con parodias a otros géneros.

La de los videojuegos es una industria que se toma muy en serio a si misma… y se necesitan mas videojuegos como este, que nos hagan reir bastante, parodiando a tantos juegos que habremos jugado a lo largo de nuestra carrera videojueguil.

Lo dicho, mil gracias M4rk09… y vosotros, que leéis esto, visitad Fallen u Jason os visitará cuando estéis durmiento en vuestras casas, os atará y os pondrá la película de Jason X 28.000 veces hasta enloquecer Twisted Evil