Análisis y Repaso: The Saboteur (Xbox 360)



Mucho tiempo ha pasado desde que me pasase este juego en su versión de 360. Pero tuve claro que no le haría una review hasta pasados un par de meses buenos, porque ¿Y si me estaba dejando llevar por la “emoción inicial” y luego se desinflaba, como antaño me pasase con Doom 3? Porque la impresión que me dio este juego tras exprimirlo al 100% (No solo logros)… simplemente diré una pregunta que un gran amigo me dijo en una Xbox Live Party mientras discutíamos sobre ciertos juegos;

“Si tuvieses que elegir un juego de esta generación y ponerlo como lo mejor a lo que has jugado en la misma ¿Cuál sería?”

Mi respuesta como se puede intuir, es bastante clara: The Saboteur



Si, soy consciente de que ninguna publicación le ha dado un 10, y soy consciente de que habrá gente que me llamará loco (O no). Pero mi afirmación es rotunda. The Saboteur es posiblemente, el mejor título de esta generación de consolas que mis manos han tenido el placer de catar, mis oídos de escuchar y mis ojos de ver. Porque tremendo regalo al cuerpo en forma de ocio, pocas veces se puede ver.

Historia:

Sean Devlin es un expatriado irlandés de pura cepa: Con el ‘encanto’ de la gente de la zona, emigra a Francia donde es contratado por una escudería de carreras italiana propiedad del señor Vittore que además es dueño de los coches mas avanzados del momento sobre la pista. Poco a poco hace méritos y le ascienden a piloto con toda la confianza de Vittore, y su primera prueba será contra un piloto alemán que vuelve del retiro muy bueno y audaz.

Tras ciertos sucesos que no spoilearé, Sean acaba en la Francia recién ocupada por los nazis con un odio tremendo a un hombre del ejército alemán que le arrebató no solo su vida, sino una persona a la que quería con toda su alma. Conocerá a ciertas personas que serán la chispa de la revolución francesa y con ellas o sin ellas planeará la caída no del ejército alemán, sino de ese hombre. Y si por el camino tiene que matar a muchos nazis no es algo que le preocupe en absoluto.

La historia de Saboteur, es magistral, dicho de forma clara. Pocas veces la segunda guerra mundial fue abocada desde una perspectiva no solo diferente, sino romántica y realista en cierto sentido. Una historia de venganza con la complicación justa como para no solo cumplir y con la intensidad suficiente para saber como acaba.

El carisma de los personajes es brutal, y en el podio vemos a Sean Devlin. Con un odio especial a los ingleses, una lengua que le traerá mas de un problema y ante todo valentía a la vez que buen corazón es un hombre con el que congeniaremos antes de lo que creemos. Desde decir tacos delante de un cura, hasta mostrar corazón ante la mujer por la que siente un afecto mas allá de la amistad, Sean ha conseguido entrar en el olimpo de los personajes de los videojuegos. Lo mismo podemos decir de su antagonista, un hombre al que odiaremos desde el primer momento en el que salga de la pantalla, y al que disfrutaremos el momento en el que cumplamos nuestra venganza… si es que lo conseguimos. Veronique, Skylar, Vittore, Jules… todos se nos quedarán en la cabeza y les cogeremos cariño en muy poco tiempo. Cada uno tiene su personalidad y sus motivaciones, y nos sorprenderá ver lo humanos que son y en ocasiones la poca falta de escrúpulos que tienen. En este juego no hay fantasías. Es una ciudad en guerra, y todas las partes harán lo que haga falta por llevar a cabo sus propósitos.



Gráficos:

En mi opinión el apartado gráfico de este juego aprueba con matrícula su propósito. Claro esta y no mentiré que si vas buscando realismo facial como en Mass Effect 2 o paisajes fotorealistas como en Alan Wake, vas perdido porque no llega a estos niveles aunque llegue al notable. Pero The Saboteur sabe cuales son sus virtudes en este campo, y las aprovecha que da gusto.

Tenemos el ciclo de blanco y negro contra el color: Cuando un área esta ocupada por los nazis, la veremos en blanco y negro -y rojo- todo el rato, hasta que la liberemos en cuyo momento se tornará de color (Esto afecta hasta a sucesos del juego, pero hablaré de ello en otro apartado)

Los escenarios a su vez, están diseñados según el área en el que estemos. Por ejemplo, no veremos nunca en el otro extremo del mapa los edificios que están en la otra punta, de forma que la repetición de escenarios es nula. Mención aparte merece la recreación de cada monumento de Francia, como por ejemplo la torre Eiffel a la que nos podremos subir hasta lo más alto.



Las animaciones de los personajes son muy buenas, y en ningún momento tendremos sensación de ser robots. Por último la modelización de los mismos es muy buena.

Puede ser que en ocasiones veamos algún glitch gráfico (Que no afecta para nada a la jugabilidad) como por ejemplo una torre de vigilancia que debería estar menos enterrada en el sitio que este, pero pasa una de cada diez partidas (Lo he comprobado, dado que me he pasado el juego mas veces que esas)

Sonido/FX:

Pocas bandas sonoras merecen ser mencionadas en esta generación como sobresalientes en su conjunto: la de Fallout 3 o la de Wet son claros ejemplos de que cuando en un apartado las cosas se toman en serio salen auténticas maravillas. The Saboteur se une a la lista con un chorro de música de época tanto cantada como instrumental que nos meterán desde los primeros minutos en una París de los años 40. Temas como “L’Homme Que J’Adore” o “The Finger Points to You”, “Feeling Good” o “Walk The Way” (Mi favorita) consiguen que queramos meternos en un coche (O en el burdel) para disfrutar de las pistas.

Los efectos de sonido son muy buenos, desde los de los coches hasta los de las armas, pasando por cualquier efecto sonoro de los que hace gala al juego. Un apartado bastante cuidado.



Y en las voces… tengo que avisar que al que no sepa al menos leer cosas básicas de inglés y quiera enterarse de algo, ha de mantenerse alejado a excepción de la versión PC en la que en el clan dlan han hecho una traducción para los subtítulos, según tengo entendido. Porque sí señores, este título no esta ni siquiera traducido al Español en sus subtítulos. Tampoco es que el inglés que usa el juego sea de un nivel avanzado, pero esta claro que quien no sepa mínimamente algo del idioma de Shakespeare va a estar más perdido que un pulpo en un garaje en lo tocante a la historia. Eso si, el doblaje inglés es exquisito.

Jugabilidad:

The Saboteur es un híbrido entre acción, sigilo, “plataformeo” en 3D (Pongo entre comillas porque no es así del todo… es como hacer Parkour), conducción arcade y sandbox. Con semejante mezcla, uno esperará que falle estrepitosamente en un apartado o muchos, o no convenza. Pues en este caso no es así, ya que este juego sabe donde tiene sus límites y no los fuerza, ofreciendo lo justo en dosis controladas, dejándonos elegir nuestra forma de afrontar una situación como mejor queramos y dándonos exactamente lo que esperamos, y mas. Cabe decir que salvo dos o tres misiones en la histooria, el resto las podemos afrontar como nos venga en gana, y es que tanto entrar a tiros, como disfrazados, como haciendo de francotirador a doscientos metros, como atropellando a un enemigo saltando sobre el con un coche,…

Pongamos por ejemplo, que hemos de destruir un convoy de tres camiones: Podemos coger un Panzerfaust/Panzershreck, personificarnos en el lugar y disparar hasta que no queden ni los restos, disfrazarnos de un soldado alemán y poner dinamita sin que nos vean cerca de los camiones, coger un coche, armarlo con dinamita, lanzarnos a toda leche contra los convoys y antes de chocar saltar del coche… la elección es solo nuestra.

En la parte de acción, el juego esta bien compensado con armas de todo tipo, acordes a la época y en ningún momento fantasiosas. Las armas se compran a traficantes del mercado negro, y tendremos una amplia variedad de las mismas como escopetas, pistolas, subfusiles y fusiles de asalto, francotiradores, rifles de cerrojo, bazookas, lanzallamas… cada uno con sus pros y contras. Asimismo en el mercado negro podremos comprar mejoras para las muchas opciones del juego. Por ejemplo, en cualquier momento y tras un par de misiones principales podremos llamar a miembros de la resistencia para que nos ayuden contra los nazis mientras escapamos o combatimos. Pues bien, podemos comprar a esa resistencia mas vida y mejores armas, o incluso que con ellos venga un traficante para podernos abastecer in situ.



El retroceso esta bastante bien calculado para cada arma, y es coherente la distancia de disparo con según que armas. Por ejemplo, las escopetas a media distancia son totalmente inútiles, y no será lo mismo dar a un guardia a 500 metros con una MP44 que con un rifle de cerrojo, aunque este no tenga mira.

Respecto a la vida, Devlin usa el sistema de escudos recargables. Esto esta muy bien implementado y tenemos un par de niveles de dificultad, desde Casual que es un paseo por el parque hasta Feckin’ Hard, que es un infierno en el que ningún jugador quedará indemne.

El sigilo esta bien implementado, y sinceramente, hace tiempo que no veía una IA tan increíble. Como muestra, algo habitual: nos detectan y suena la voz de alarma. Escapamos del sitio donde nos detectaron y vamos a otro y hay soldados alemanes: Pues bien, si no hacemos ruido ni disparamos, no sabrán donde estamos. Incluso podemos asesinar sigilosamente a uno en este estado y no nos detectarán en caso de que no nos miren (Estando la alarma activada) con lo que no tenemos el efecto “disparas, la IA sabe donde estas y se vuelve abriendo fuego al instante)

El sigilo se basa, en que hay zonas en las que, entrando por ellas (Señaladas con alambres de espinos en el minimapa) nos exponemos a que, en caso de no estar disfrazados den la alarma nada mas vernos.

Para lo cual es recomendable disfrazarse, y para ello, hay que matar a un alemán en combate cuerpo a cuerpo (No se pueden coger disfraces de la gente a la que hemos disparado porque como bien se dice la sangre o agujeros en el traje nos delatarían). Una vez puesto podremos meternos donde querramos, siempre que actuemos como un buen soldado, esto es, nada de correr o esprintar. Esto último hará que nuestra zona de detección (Señalada en el minimapa) aumente y con ello, todo alemán que nos este viendo en esa zona, sospechará. Si se llena la barra de detección, adiós disfraz y hola alarma.



Con la ropa de Sean y en la calle, habrá que tener cuidado de no sacar armas en público, ya que si nos ve un alemán sospechará (¿Por qué un ciudadano de a pie lleva armas, dirán?). Idem a si nos ven escalando fachadas o haciendo movimientos sospechosos (Acercarnos demasiado a un general nazi por ejemplo). En caso de que la sospecha llene la barra, saltará la alarma. Hay 5 niveles de alarma, siendo el 5º el mas bestia y en el que nos perseguirán tanques, zeppelines desde el aire, aviones de combate de la Luftwaffe, tanquetas con unidades del terror nazi… y en este nivel la 1º vez uno solo podrá zafarse en la torre Eiffel.

En la parte de parkour/plataformeo/aventuras, tenemos que Sean puede encaramarse a casi cualquier punto de parís, y así obtener ventajas que no tendría a ras del suelo. Podemos escalar edificios, para así planear desde las alturas como asaltar una base, sabotear torres de vigilancia cercanas a esa torre… porque sí amigos, en Saboteur lo que hagamos, así queda ¿Qué nos cargamos una torre de francotiradores? Pues para siempre quedará destruida, no se regenera ni siquiera cuando salgamos del juego y carguemos partida.

Y siguiendo con los saltos, Sean puede agarrarse también a cables y moverse entre edificios como si fuese una tirolinea (Y siempre soltando frases que nos sacarán una sonrisa).

Tenemos las misiones de la historia (Marcadas con un icono dorado en el mapa o minimapa) y las secundarias que son las de los iconos negros. Además, tenemos “eventos libres” que son básicamente cargarse torres, encontrar contrabando oculto, postales de Francia, subir a la cima de los monumentos mas emblemáticos de Francia… por hacer esto nos darán (Además de logros) contrabando, que es la moneda de cambio para comprar cosas.

Querría mencionar los perks o habilidades a desbloquear, que es como un sistema de conseguir habilidades, pero en vez de subiendo de nivel como en un juego de rol, se consiguen consiguiendo retos. Hay diez categorías con tres niveles cada una (bronce, plata y oro) y merece la pena conseguirlas porque nos darán ayudas francamente útiles (Por ejemplo, poder plantar dinamita disfrazados y que haciéndolo aunque nos vean no salte la alarma, poder comprar en las tiendas RDX, escapar de una alarma de nivel 5 en cualquier punto y no solo en la torre Eiffel…)

Por último mencionaré que The Saboteur no es un juego para niños. No es que haya sexo pero sí hay violencia tanto física como verbal y tetas sin censura. De hecho en el DLC (Gratis en PC, y en 360 si compramos el juego de 2º mano por 240 MP -Nuevo nos vendría gratis-) nos da además de un coche y un minijuego adicional, 4 actuaciones de strippers, que francamente, merecen la pena y mucho no solo por lo obvio, sino porque el dan aún mas ambiente al juego, y es algo en lo que este no se queda corto.

Podría comentar muchas cosas mas, pero es algo que dejaré que descubráis por vosotros mismos.

Conclusiones:

Injustamente tratado, The Saboteur es una de esas pequeñas joyas que por un análisis de revista mal hecho y a desgana ha pasado injustamente olvidado. Sin embargo los que le hemos dado una oportunidad no hemos podido más que quedarnos con la boca abierta ante el que es sin duda, el mejor título de la extinta Pandemic. Todo un señor título al que lo único que le falló es la falta de traducción al menos de sus textos. Es por eso que objetivamente no podría darle sino un nuevo y advertir a la gente que no sabe inglés mínimamente de nivel bajo-medio que se quiera enterar de la historia del idioma que trae, pero subjetivamente y bajo mis gustos, este juego es de matrícula, un caramelo que merece ser probado con calma y disfrutado en todos sus aspectos. Porque te da lo que promete, y mas. Y si te gusta la ambientación, más que te gustará aún.

¡Vivez la Resistance!