Opinión Personal: El desgaste de un producto de ocio


Si por algo se caracterizan las personas (Bueno, en realidad se caracterizan por muchas cosas mas que una sola) es por pedir mas y mas de algo que nos gusta, sin miedo de que nos acabemos empalagando y vomitemos por ello. Y es que NADA se libra de esta ansia, desde abusar de una comida que nos gusta cuantas veces sea necesario hasta aborrecerla, hasta un mismo producto de ocio.

Y no pondré hoy como ejemplo al sector del videojuego, no. Primero, porque sería demasiado fácil: Ya hay franquicias que empiezan copiando al éxito de turno que dicho sea de paso ya esta quemado de por sí con lo que todo suele oler demasiado a barbacoa de garrafón, y segundo porque aunque por poco, el cine y la TV llevan algo de ventaja a este mundillo, pero no mucha.

Tanto el cine como la TV han creado productos que han sabido llenarme como espectador (Y no solo conmigo, apuesto que con todos los que leáis esto). Pero en aquellos casos en los que la cosa se ha alargado bastante, todo hemos deseado que acabe ya y con un buen final a ser posible. El caso es que, en ese afán, alimentamos las ansias de dinero de los creadores que interpretan las audiencias como un “queremos más capítuos/películas/loquesea”.





Esto ha pasado con la que era una de mis series fetiche: House MD. Y lo es, en realidad, pero solo en sus primeras 3 temporadas (Y tengo en mi poder la 4, la 5, y la 6) ¿Por qué digo esto? Porque se ha traicionado el espíritu de la serie cuando no era necesario y hemos pasado de un buen drama médico con sus intrigas de casos, las consultas hilarantes, personas humanas,… a ser ahora un sensación de vivir con doctores donde los casos importan una mierda. Esto se ha confirmado mas cuando en la 7º temporada los guionistas juegan con House y Cuddy como si de una mala copia de Friends se tratase.

Y me jode un huevo, porque esto implica tres cosas para mí: Reconocer que la serie ha perdido el norte desde la 4º temporada, que no pienso comprar una temporada mas y por último, que como creo que no volveré a ver mas de la 4º a la 6º, caerán en la 2º mano en cuanto pueda.

Y ahora es cuando pensaréis lo siguiente: ¿Por qué las compraste? Pues porque uno asume que -en la 5º- la serie esta orientándose o pasando por una transición pero parece ser al final que todo volverá por sus fueros (Falso) Y en la sexta te das cuenta que ni de coña, que la serie ahora, es otra serie.

Y es que yo soy de las personas que en ocasiones, agradezco las cancelaciones de series en el caso de la TV. Por ejemplo, Shark (Serie TREMENDA que al contrario de lo que algunos dicen no se parece a House ni en lo negro de una uña) fue cancelada a pesar de tener buena audiencia en EEUU y un Emmy a James Woods (Actor principal) por razones estúpidas en su 2º temporada.





¿Qué porque me alegro de que cancelen algo que me encanta? Porque si hubiese tenido éxito habrían llegado a la temporada 234ª y la idea original estaría prostituida para acabar con una mierda de final (Véase Lost, serie en mi opinión sobrevalorada con un final horrendo hecho a las prisas)

Y hay casos que huelen a distancia, como la serie The Office, protagonizada por Steve Carell. Lleva ya una burrada de temporadas y pese a que Carell se larga de la serie, los productores la van a continuar sin él. Es decir, van a sacar hasta basura con tal de seguir ganando dinero.

Y casos como esos, dan pena. Series que uno recuerda con cariño, pero que se recordarían más si hubiesen tenido un final mas planificado y no tan estirado. Porque yo soy amigo de que me cuenten historias, pero no de que las estiren. Es por eso, que me olvidaré de que existen temporadas de House más allá de la 3º y que el final de la misma, es el final de la serie.

Y el cine tampoco se libra de esto, ahí están las películas de SAW como ejemplo mas inmediato: Las primera es una señora película de misterio, la segunda se deja ver y el resto es una serie de despropósitos, a cual mas grande y mas burro, por ver si supera a la anterior en casquería.

Hay que saber parar. Diría que es nuestro deber como consumidores consumir responsablemente, pero es imposible poner a todo el mundo en aviso, primero porque no tengo medios y porque no todo el mundo pensará como yo. Lo que sí quiero dejar en este artículo claro es el hecho de que estoy harto, de que las ganas de dinero en todo el ocio revienten ideas que incluso con un poco de descanso podrían florecer con mas fuerza en un futuro lejano.