Opinión Personal: ¿Gratis? Pardillo el último


Hace unas semanas abrieron en un Centro Comercial de Tenerife un Subway. Para los que no les suene de nada, os diré que es el primer restaurante de comida rápida que me convence de que lo que como no es algo clonado. Se trata de bocadillos que te componen delante de tus ojos (Tú eliges lo que le quieres poner y el camarero te lo añade, calienta y sirve en la barra). Además del bocadillo (Que puede ser un pan de 15 o 30 centímetros) te dan una galleta, y la bebida.

¿Qué que tiene eso que ver con la entrada? Pues ojo al dato: El reponer la bebida es GRATIS. Si. Una vez te compras tu menú, la bebida se repone cuantas veces te salga de los cojones (O de tu estómago). Y ahora viene mi pregunta ¿Cómo es que en España hacen eso aún? Lo digo porque en este país, se oye que es algo gratis y corremos como posesos a abusar de dicha oferta hasta que a los dueños se les hinchan y cortan el grifo por lo sano.

Porque en España todo esto es así. En Estados Unidos Google te permite enviar SMS gratis desde el email a los móviles. Aquí eso es imposible. Casi que os veo a muchos leyendo esto pensar “Es que eso Logan, es por culpa de las compañías de teléfono” y tenéis algo de razón pero siento gritaros un ERROR bien de grande en todos los morros y os explicaré porqué. Hace un tiempo Javi Moyá, un bloguero que hacía posts interesantes (y algunos programas usados a día de hoy de forma gratuita) se creó un programa que, vinculado a un servidor, permitía el envío de SMS gratuitos desde el ordenador. Y si, llegaban siempre. Desde su web no obstante pidió que no abusásemos del sistema y que no hinchásemos el servidor a mensajes. Como os imagináis, esto duró un mes. Y no porque hubiese mucha gente.





Por lo que dijo en su momento, el servidor se saturó porque LOS MISMOS individuos, es decir, uno solo, habían llegado a enviar 20 mensajes al día, y eran muchos los que seguían su pauta. Y yo, en mi PC, cuidándome de usarlo solo cuando realmente lo necesitaba y hale, a joderme por la picaresca de mucha gente. Pero ahí no acabó la historia. Consiguió un server de Telefónica que a cambio de dar nuestro móvil para publicidad por sms (Que a día de hoy sufro, no es muy intrusiva ni me cobran obviamente, pero de cuando en cuanto llega publi variada) y a cambio teníamos para enviar sms. Os dejo adivinar cuanto tardó en irse a la mierda. Os doy una pista: esta vez, menos de un mes. Desde ahí este hombre dijo que estudiaría buscar otro. Yo creo que se hartó de la frescura de la gente. Es mas, yo en su lugar y tras haber visto lo que pasó la primera vez hubiese desistido.

En países como Suiza (Y ojo, esto que voy a decir no es una coña) se están planteando el poner 2000€ para cada ciudadano al mes por la putísima cara para cubrir gastos mínimos de los susodichos, TRABAJE O NO. Recordemos que en Suiza se trabaja a saco, y que allí los impuestos y la vida son mucho más caros de lo que tenemos aquí. Ahora bien, esto cuando se comentó en el foro de Meristation de Política e Historia, se comentaba que o bien la noticia era mentira, o que eso era impensable, que “cuantos dejarían de trabajar para vivir a la bartola”. Eso amigos, es impensable en Suiza.

Al igual que en los países Nórdicos, donde la gente es un ejemplo de trabajo y donde los políticos son gente honrada que mira por el bienestar de sus ciudadanos, hacer pufos es algo impensable y si llega a haber alguien que lo cometa, se le excluye socialmente, por no hablar de los temas judiciales. Incluso podemos hablar de sindicatos. Los alemanes sin ir más lejos dijeron en una ocasión a los sindicatos españoles que ellos nunca aceptarían subvenciones del gobierno porque perderían su independencia y su derecho de defender a sus afiliados.

Igualito que en España. Aquí se pone esa ayuda, y

a)    La gente no iría a trabajar ni bajo pena de muerte
b)    La gente iría a trabajar… sin cotizar.

Y manda cojones. Manda cojones que en este país los ancianos –que creía que ellos estarían mas concienciados y serían algo mas sabios que el españolito medio- saquen medicamentos de mas para darlos gratis a los hijos. Manda cojones, que haya gente cobrando el paro y trabajando a la vez con un sueldo en negro que asusta. Manda cojones que si te da por comprar algo original, ya seas un puto pringado porque “¿Para que comprarlo si en internet esta gratis?”





Que esa es otra. España es uno de los países más rentables para vender software ¿Qué pirateamos? Si, pero también compramos. Pero no quiero centrarme en eso, sino en los que piratean. Tengo un colega que es fan de Starcraft. Pero a muerte. No hay juego que le encante más. Y se lo encontré a DOS PUTOS EUROS en un alcampo. Con su expansión. Lo llamé por teléfono y le dije que si quería que se lo pillase. Su respuesta fue “Nah, si ya lo tengo pirata ¿Para que?” Lo triste es, que es ingeniero informático. Y como estos, miles. Al igual que la respuesta automática de prácticamente todo ser que ve mi cuarto y por ende, mi Xbox 360 es “¿Y no la tienes pirateada?” Mis respuestas suelen ser sencillas “Pues no, yo me espero y me compro los juegos nuevos o de 2º mano y no pago mucho la verdad” (Mismamente, hace dos días mi novia me regaló el Red Faction Armageddon porque lo vi en ese momento en el Saturn a 8’90 euros nuevo en edición especial).

Y la gente me mira con cara rara. Poca gente conozco a la que le guste conservar en original lo que más le gusta.

Señores, esto es España. El país en el que criticamos cuando nosotros mismos hacemos cosas iguales o de más poca vergüenza. Mucha gente se encabrona con banqueros, políticos, etc porque “son unos ladrones”. Mucha gente que va de moral alta dice “Es que tú alguna vez habrás pirateado” para defenderse… Obviamente, los altos cargos de este país tendrán en un momento u otro que rendir cuentas de verdad, pero como decía  V en V de Vendetta “Si buscáis culpables, solo tenéis que miraros al espejo”

Dejemos de criticar tanto. Aprendamos a ser buenas personas. A no abusar de las cosas. Dejemos de ser unos frescos y disfrutemos de las cosas. Valoremos el trabajo de los demás.

Aunque mucho me temo que ese día, queda lejos.