La Cocina de Logan, Hoy: Hamburguesa al estilo KroganKeller


Pues si, hoy toca una hamburguesa de lo mas original, y cojonudamente sabrosa además. Decir que con esto dejaréis boquiabiertos a quienes crean que una hamburguesa es un plato normal y corriente que no merece la mas mínima de las invenciones culinarias. Aquí iré paso a paso y detallaré como siempre algunos secretillos para que la cosa os quede lo mas redonda posible ¡Comencemos!




Necesitaremos los siguientes ingredientes:

– Pan de hamburguesa (Recomiendo la marca Bimbo, fuerte, tierno y mas amplio que el resto de marcas)
– Carne de hamburguesa (Recomiendo en este caso las del Mercadona en las secciones de cárnicos, que sean de pavo/pollo o ternera es cosa de vuestros gustos)
– Queso Cheddar (Imprescindible, aunque suele haber en casi todo supermercado que se precie bien sea en cachos o en lonchas, en Mercadona de nuevo los tenéis en 12 lonchas en donde están los quesos)
– Lechuga, tomate y cebolla (Si no os gusta alguno de estos tres podéis prescindir de el susodicho, yo en este caso –y como se ve en las fotos- solo tenía lechuga pero por mi le pongo las 3)
– Ajo en polvo y perejil en dosificador (Como se ve en la foto)
– Mayonesa (Ybarra para las hamburguesas)
– Una lata de champiñones en rodajas (OJO, sé que hay personas que prefieren los champiñones naturales para luego cortarlos en casa, pero para este caso os recomiendo que sean de lata. Creedme, quedan mejor)
– Una o dos cucharadas de aceite de oliva (Si es Virgen, mejor que mejor)
– Sal




Muy bien, ya tenemos todos los ingredientes. Obviamente, calculad cuantas vais a hacer (¿Sois de los que suelen repetir? ¿Cuántos van a comer en casa? Etc) para comprar los ingredientes en consecuencia.

Cogemos la sartén (Preferible que sea una convencional –nada de Grill-, luego veréis porque) y le echamos las dos cucharadas de aceite, y debería quedarnos algo así:





Cogemos la sartén y la movemos hasta que el aceite empape toda la superficie de la misma. Encendemos un fuego de los de tamaño mediano, y ponemos encima la sartén. Como hemos puesto aceite la hamburguesa no se pegará al susodicho así que podemos ponerla ya dentro. Mientras se frie, con cuidado Y SIN PASARNOS DEMASIADO cogemos un cuchillo, y le hacemos una cruz a la hamburguesa. Esto tiene la finalidad de que se haga un poco más rápido por dentro cuando le demos la vuelta y al precisar de poco juego quede la carne más tierna y no dura, fruto de una larga cocción. Asimismo añadimos un pellizco de sal solo a esa cara (No os paséis).

Tras poco tiempo le damos la vuelta, y sobre esa parte que ya estará dorada echamos con el dosificador el ajo en polvo y el perejil a discreción. No escatiméis, pero tampoco os paséis. Una vez se haya dorado por la otra parte, le dais de nuevo la vuelta y mientras tanto cogéis un plato con una doble servilleta de cocina, y sacáis la hamburguesa para depositarla sobre el mismo (La servilleta absorberá el aceite de la carne, así que conviene voltearla en la misma servilleta para que absorba el aceite de ambos lados)

Una vez conseguido esto, bajamos el fuego de la sartén al mínimo (No lo apaguéis aún), y ponemos la loncha de queso cheddar sobre la hamburguesa. Con el calor de la carne se derretirá sobre la misma y tendrá aún más sabor.





Cogemos ahora la lata de champiñones, la abrimos y poniendo la mano en la tapa vamos al fregadero y escurrimos el agua que contenga la lata hasta dejar dentro solo los champiñones. Estos los tiramos al sartén que esta a fuego mínimo (Subimos el fuego a su ritmo normal) y así cocinamos los champiñones. En medio de la cocción espolvorearemos los mismos con ajo y perejil (Aquí podemos incluso pasarnos un pelín) y en cuanto estén casi dorados, cogemos un plato con una servilleta o dos de cocina y los sacamos ahí. Recordad que es importante cocinar los champiñones en el mismo sartén donde hemos cocinado la hamburguesa. Sino, el sabor será mucho menos interesante.




Ahora, viene la parte de construir la hamburguesa. Abrimos el pan, y en la parte de abajo del mismo, ponemos ayudados de una cuchara, una fina capa de mayonesa. El secreto esta en no pasarse, pero tampoco en quedarse escaso: Las salsas en una hamburguesa tienen que estar ahí pero no sobrepasar el resto de sabores. La capa de mayonesa es, para que los champiñones no se caigan a las primeras de cambio porque sí, ahora hay que poner los champiñones sobre la capa de mayonesa, tal que así:




Ahora añadimos la hamburguesa con el cheddar derretido encima, ponemos la verdura (Cantidades normalitas, nada de pasarse) y el pan encima. ¡Alehop! Ya tenemos la hamburguesa hecha. Y no solo eso. El champiñón sobrante se puede poner en un platito aparte y comerlo de forma independiente que esta sabrosísismo.




Hale, ya no tenéis excusa para hacérosla en casa. El pedir a domicilio se va a acabar.

¡Saludos y que aproveche!

PD: habrá gente que me pregunte porqué no menciono el calentar el pan de hamburguesa en el horno. La respuesta es bien sencilla: No lo recomiendo para nada. El pan Bimbo ya viene tierno y con un sabor agradable, y a no ser que tengas un fogón de bar de comida rápida, los hornos caseros para postres no suelen calentar muy bien este tipo de pan.