Análisis y Repaso: Binary Domain (Xbox 360)





Inicialmente, iba a postear una entrada sobre cine este año (Películas que se han estrenado o que ya he visto), tengo una crítica a la subida del IVA (Con mala leche, Logan’s Style)… que coño, incluso tengo una entrada homenaje sobre la obra de Luc Besson. Pero ayer, llegué al final del que es hoy por hoy y desbancando a Bulletstorm y Transformers WfC, el mejor shooter que he probado en mi Xbox 360. Y casi me atrevo a decir, que uno de los mejores a los que he jugado en mi vida.

Porque Sega, nos ha dado un producto redondo. Una joya bien pulida, sin fallos, pensada al milímetro, en la que nada esta dejado al azar. Una historia brillante, un apartado gráfico sublime, una BSO que acompaña en todo momento y una jugabilidad a prueba de bombas. Ni un pero se le puede poner a la que es una de las mejores campañas que podrás probar en esta generación. Si aún no estas corriendo a comprarlo (Cosa lógica, al momento de escribir esto las tiendas que venden videojuegos están cerradas), pero esperas motivos, te voy a dar motivos completamente objetivos del porque digo la burrada de arriba. Con este juego no hace falta ser subjetivo.

Historia:

Trataré de ser escaso en detalles, porque la historia que se nos presenta merece ser descubierta por nosotros. El juego se sitúa en un futuro Tokyo donde, en el mundo, el calentamiento global la ha liado parda y el agua ha arrasado las que antaño eran las ciudades mas prestigiosas del mundo. Un nuevo mundo se construyo sobre los cimientos del antiguo, mundo que construyeron no los humanos, sino los robots creados para dicho propósito.

En medio de todo esto, se firmó una convención (Llamada Nueva Convención de Ginebra) por la cual no se podía dotar bajo ningún concepto a un robot de IR (Inteligencia real) ni darle aspecto humano a su carcasa. Pero cuando una IR aparece en la mayor corporación de tecnología robótica del mundo con carne y hueso cual terminator, y esta deniega el haber hecho nada semejante, se envía a un Grupo Óxido (Comandos de élite) creados para destruir robots sean como sean para ir a la Corporación presuntamente responsable de tales creaciones, y arrestar a su presidente, que se cree es el único ser humano capaz de tal hazaña.

Y si, he sido parco en detalles. Porque hay muchísimo más. Giros de guión por todos lados, intrigas, conspiraciones…

Los personajes, tanto principales como secundarios son brutales. Ninguno te va a dar la vara con “su pasado” ni bobadas similares y sin embargo a 5 minutos de estar con ellos les habrás cogido cariño.

La ambientación esta excelentemente recreada, cogiendo influencias de un sitio y de otro pero haciéndolas suyas.





Gráficos:

El juego usa su propio engine gráfico. Todo en general luce excelentemente, y puede llegar a haber un número extremadamente alto de enemigos en pantalla (Y miles de partes de ellos saltando en pedazos) que el motor ni se resiente.

Las expresiones faciales, las animaciones, todo esta hecho de una forma tan natural que creeremos estar viendo una película de animación por ordenador. Especial mención a los jefes finales… toda una demostración del cuidado por los detalles.

Sonido/FX:

El juego nos llega traducido y doblado al castellano. Si bien el doblaje no es de primer nivel, soy de las personas que pese a tener un nivel de inglés muy bueno, agradezco que las compañías se tomen la molestia de doblar un juego a mi idioma de forma que no me quejo. Quien sepa inglés puede poner la consola en el susodicho idioma y gozará de una interpretación de muy alto nivel en dichas voces.





Los FX son muy buenos, tanto los de las armas, como los ruidos ambientes, así como los de los robots que solo por el sonido que hagan en un momento concreto podemos saber sin mirarles directamente, que tipo de ataque nos van a hacer.

Cabe mencionar que el juego tiene control de voz. Si, podemos, con nuestro micro de la Xbox 360 dar órdenes con nuestra voz. Las pruebas que he realizado no me han dado ningún problema, y es una alternativa cojonuda a tocar LB y pulsar un botón.

Jugabilidad:

El juego es un shooter en 3º persona, en el que controlamos a un máximo de 3 miembros de escuadra. Y digo controlamos, porque este no es un juego de lobos solitarios: Aquí nuestros hermanos de armas se comportarán como personas reales:

Cada uno de ellos tiene 4 barras de confianza independientes de los otros integrantes. Esta puede subir por hacer cosas con sentido (mandarles a cargar contra el enemigo cuando no es un suicidio), matar enemigos de forma rápida y certera, curarles si caen inhabilitados, jalearlos si lo hacen bien… o en momentos tanto de combate o de pausa, hablando con ellos, responder de forma coherente, o dicho de otra forma, no siendo un capullo. Perdemos confianza disparándoles aunque sea por error (Si, aquí hay fuego amigo), dejando que ellos maten mientras nosotros no hacemos nada, tardando mucho en los combates (Del estilo tener un blanco claro y quedarnos quietos), mandándoles estupideces o reprendiéndolos cuando lo han hecho bien.

Con una confianza alta, saltarán por un barranco en cuanto se lo digamos. Con una confianza baja, no solo no acatarán ninguna de nuestras órdenes, sino que podrían hasta pasar de curarnos si nos inhabilitan (Pasan de decir que somos imprescindibles a decir que somos un inútil)

Pero este detalle no se queda aquí, ya que dependiendo de la confianza podremos tener un romance (Y con ello, que importe en el final), o incluso evitar una tración. De forma que nos interesa ser unos máquinas y además, conocer bien a nuestro equipo.

En lo que toca a las armas, cada personaje tiene su arma característica, incluido el protagonista que además puede llevar una adicional además de la pistola de turno y las granadas. El arma principal se puede mejorar en unas tiendas esparcidas a lo largo del juego, así como comprar nanomejoras (Específicas de cada personaje) que permiten que un personaje de aún mas de si mismo en el campo de batalla.





Los enemigos por su parte son unos auténticos cabronazos. Mecanica algo deudora de Dead Space, disparar sin apuntar al enemigo puede que sirva, pero gastaremos el triple de munición de la normal. Es preferible destrozarles los pies y luego rematarlos de un tiro a la cabeza. O si disparamos a la cabeza a un robot, este no sabrá cual es su enemigo y disparará a todo lo que detecte ya sea amigo o enemigo.

En el caso antes mentado (Disparar a los pies) y en caso de destrozárselos hay que tener cuidado porque los enemigos se adaptan, y por ejemplo si un robot “despiernado” esta cerca reptará a nosotros con una facilidad pasmosa y nos dará un golpe que nos dejará cerca del K.O. Si esta lejos, aguardará pacientemente a que nos acerquemos, simulando estar muerto. Incluso podrá andar sobre sus manos para acercarse mas rápido.

Tipos de enemigos no faltan y cada uno lleva su estrategia a descubrir por el jugador.

Los jefes finales, suelen caracterizarse del típico “punto o puntos débiles”. Y los combates son largos, pero a diferencia de Shadows of the Damned donde se trata de hacer lo mismo durante 15 minutos, aquí hay que tener precisión, ser rápido, no dar respiro y pensar a la vez que nos movemos. Como diría Maverick en Top Gun “Allí arriba no hay tiempo para pensar. Si uno piensa, le derriban”.

Pero no todo es pegar tiros. Tendremos fases en las que caeremos por un acantilado de agua, iremos en motos de agua, escaparemos de un edificio que se cae,… y 100 situaciones mas que no diré porque arruinaría las sorpresas. Como ya he dicho, la jugabilidad se entremezcla con la historia en más de una ocasión.

Y podría comentar muchas cosas más, pero es mejor que las descubráis vosotros mismos. Yo personalmente no me suelo molestar por Spoilers o porque me cuenten detalles de la jugabilidad, pero en este juego me hubiese cabreado haber sabido alguna de las sorpresas que me deparaba.

Alguno pensará “pero es que no tiene cooperativo”. Yo lo pensaba antes de pasarme el juego. Irónicamente tras 10 minutos jugando piensas que un cooperativo habría sido totalmente innecesario. Tiene un modo horda y un modo versus que le dan la guinda al postre, pero que como en Bulletstorm, el plato fuerte de esta delicatesen es su campaña.





Conclusión:

Binary Domain es una de esas joyas que aparecen cada 4 años, no hace ruido y a los años se le reconoce el talento que tiene. Quiero que quede claro (Por si no lo había hecho ya) que este juego es para mi GOTY indiscutible de este año (Y lo dice alguien que espera Transformers FoC como agua de Mayo) y una prueba irrefutable de que la actual generación de consolas aún puede dar guerra si se le ponen ganas.

Y yo, entre otros, soy culpable de que no haya más juegos de este tipo. Porque en vez de comprar el Syndicate, o este, decidí entre mi novia y yo gastarnos 60 euros (30 cada uno) en Mass Effect 3. Por ser el final de la trilogía, ver como acababa y tal y pascual. No pasa un día en el que tanto mi novia como yo nos arrepintamos de tamaña decisión. Porque Mass Effect 3 es un juego para adquirir por 20 euros, y a falta de probar el Syndicate y ver si se merecía los 60 que pedían por él, Binary Domain si se merecía los 59 euros que se pedían por él de salida. Y el ostiazo en ventas que se pegó (También culpa de Sega por otra parte, nulo marketing y sacarlo al lado de Mass Effect 3…) hacen que sea improbable que Sega nos de una segunda parte. Que no le hace falta del todo porque, pese a ser concedido como un universo en el que se pueden contar mas historias, Binary Domain tiene un final cerrado y totalmente satisfactorio (Si consigues el bueno, claro :P)

No os perdáis esta joya. Vuestro espíritu de jugador os lo agradecerá.

Nota final: 10