Análisis y Repaso: Jungla de Cristal, la saga en el cine


Quien a estas alturas, no ha oído algo de esta saga cinematográfica, es porque esta aislado del mundo, no le gusta el cine, o cree que esa palabra es una postura tailandesa practicada por transexuales belgas.

Es una saga que dejó huella, sobre todo con su primera parte, que tenía una fórmula que, sorprendentemente, ninguna película posterior intentó copiar. Ni siquiera la propia saga tras su segunda parte. Y es una pena porque esta es una serie de películas que se unen a otras conocidas como Loca Academia de Policía: Empiezan genial pero llegan a un punto de no retorno en el que caen cuesta abajo.

Comencemos pues, con el repaso:





Jungla de Cristal (Die Hard, 1988): Como he dicho arriba, me cuesta creer que haya alguien que al menos, no haya oído hablar del título. La historia nos cuenta como John McClane, policía de Nueva York, va a Los Ángeles a ver a su mujer, una ejecutiva de altos vuelos con la que no esta pasando por el mejor de los momentos. Justo en el momento en el que esta en el edificio, unos terroristas toman el control del edificio. McClane escapa a duras penas de los terroristas y se convierte en el único que puede hacer algo para detenerles.

La película esta adaptada de una novela de Roderick Thorp. A priori, la premisa parece sencilla y la típica cinta de acción ochentera de “yo contra 300 terroristas/ejercito/loquesea”. Pero esta cinta destaca por dos cosas, que la elevan a obra maestra del cine de acción:

1) Los malos son pocos, pero son buenos: En todo momento tenemos la sensación de que nuestro héroe no es un tanque humano capaz de esquivar balas. De hecho, McClane las pasa muy putas contra ellos. No son muñecos de carne para las balas del protagonista. Incluso cada uno tiene su propia personalidad.

2) Las fantasmadas, lo justo: La película tiene acción, pero nunca se propasa con las fantasmadas, o los momentos “¡Venga ya!”. De hecho, es una acción bastante “real” (Dentro de lo que cabe en el cine de acción) y por tanto, bastante creíble. Y es consecuente, puesto que la película así se presenta.

Nos da además a un personaje que dista mucho de ser el héroe perfecto: Un hombre que aun estando en buena forma física, fuma mucho, dice tacos a porrones y es un desastre en sus relaciones personales. Pero usa sus habilidades, es listo y cuando gana a los terroristas no lo hace por suerte (En alguna ocasión puede) sino porque usa su ingenio y sus habilidades a su favor. Y es lo que hace que uno empatice con McClane: Que podría perfectamente ser una persona real. Sus chulerías (El famoso “yippee ki yay”) es uno de los aspectos que lo definen y por desgracia suele ser lo único con lo que se queda el espectador medio del cine de acción. Pero McClane es mucho más. Es humano.



Uno de los mejores villanos de la historia del celuloide.

Pero todo eso sería estúpido sin un villano a la altura, y aquí entra Alan Rickman, dando uno de los mejores villanos del cine de acción de todos los tiempos. Y esto dudo que haya alguien que me lo pueda rebatir. Hans Gruber presentó un tipo de villano frío, calculador, eficiente y muy culto. Era un formidable adversario que, en mi opinión, solo ha habido otro en la saga capaz de ponerse a su nivel. No hablaré mas de Hans Gruber porque, si no habéis visto la película merecéis descubrirlo por vosotros mismos y si sí, sabéis de lo que es capaz.

Unos secundarios de primera como Al Powel, el sargento que será el apoyo moral de McClane fuera del edificio, el mamón del subcomisario Dwayne Robinson, el periodista tocanarices, la misma mujer de McClane… todos componen una historia que lo tiene todo. Lo que podríamos llamar un trabajo de matrícula de honor.





Jungla de Cristal 2: Alerta Roja (Die Hard 2: Die Harder; 1990): Dos años tardaron en ofrecer la que a mi ver es una de las secuelas mas denostadas de los últimos años. Y seré yo, que la he visto hace unas horas por primera vez, pero me parece un producto muy digno que, si bien no llega a la altura de la primera, es muy buena y supera en algunos aspectos a la tercera. Veamos el porque de esta afirmación:

Navidades del año siguiente a los eventos ocurridos en Jungla de Cristal 1 (Para abreviar, llamaré a la saga en adelante JdC *, donde el asterisco será el número de la entrega). McClane espera en el aeropuerto de Dulles, Washington, la llegada de su mujer en avión cuando, de nuevo, unos terroristas toman el control de las pistas del aeropuerto por la noche en plena ventisca, para asegurarse el rescate de un poderoso general de Centroamérica. Con la vida de su mujer en peligro, McClane esta mas que nunca motivado para poner fin a la amenaza presente en el aeropuerto

Esta película presenta varias cosas a mi ver, excelentes (Que incluso mejoran a la original). Sin soltar detalles de la trama, esta vez la mujer no esta en peligro directo de los terroristas, por lo que no vemos escenas de “suelta el arma o la mato”. Sorprendentemente tiene menos momentos de acción en los que McClane sale potencialmente herido comparándola con la primera y además, los terroristas no toman el aeropuerto de rehén. Con equipos, lo controlan a distancia, haciendo la amenaza mucho más peligrosa puesto que no sabemos donde están.



Sale Robert Patrick ¡GOTY!

A mi ver, la cosa falla en los malos del show. No son malos ni horribles, pero carecen de una personalidad definida y siempre, hasta en el principio tienen cara de tener una guindilla en el culo. Normal que McClane sospeche de ellos nada mas verlos. Sus motivaciones son muy superficiales y nunca quedan del todo claras. Además de que un giro argumental bien llevado se va al traste si uno sabe lo que significa una banda de color azul al lado de un cargador. Si no lo sabes, no investigues y déjate llevar.

Como mal menor, tenemos al policía tocahuevos, jefe del aeropuerto que le lleva la contraria a McClane en todo hasta casi el final, donde se da cuenta (Al fin) de que debería haber confiado en McClane antes. No molesta, pero hubiese estado mejor alguien mas avispado en el mando. Claro que entonces, no tendríamos película.

Pocas secuelas pueden mantener la cabeza bien alta. Esta es una de ellas. Sorprendentemente contenida en la acción y con una muy buena trama y dosis de intriga, es muy recomendable para los seguidores de la primera cinta.





La Jungla de Cristal 3: La Venganza (Die Hard with a vengeance, 1995): Inicialmente, el guión estaba previsto para una entrega de Arma Letal, la saga de policías protagonizada por Mel Gibson y Danny Glover. Al ser descartado de esta, alguien le puso el ojo y pensó que podría ser una buena película de la saga Die Hard. Acertaron. Una nota: muchos que leéis el blog sabréis que en mis inicios detestaba esta película, por motivos que explicaré en un par de párrafos. Bien, mi opinión cambió hará cosa de un año tras verla de nuevo, pero sigo creyendo que los motivos por los que no me gustaba siguen siendo los mismos.

La historia nos trae un robo de una reserva federal de oro, en la que McClane esta en medio. Y no es por estar en el momento equivoado en el sitio equivocado, como antaño. Esta vez, el cerebro de la operación le quiere ahí. Una persona con la que McClane comparte pasado sin saberlo, y que esta dispuesto a lo que sea con tal de vengarse.

La trama de Jungla de Cristal III se pone en la línea de las anteriores para ponernos dinero y profesionalidad en medio. McClane esta vez no esta solo. Un vendedor de electrónica llamado Zeus, interpretado por Samuel L. Jackson, será su compañero de aventuras, también requerido por el villano al salvar a McClane de una muerte segura.

El malvado de turno es Simon, interpretado por Jeremy Irons quien, a mi parecer, se pone a la altura de Alan Rickman en el momento en el que su voz suena por primera vez. Su tartamudeo y autoridad hace que en pocos instantes se crea una personalidad. Y no se queda ahí.



Papelón que se marca jeremy Irons.

El problema de esta película, y un gran problema puesto que creó precedente, es el uso de la acción. Aquí se les va la mano con las cosas que McClane soporta, para seguir como si nada al minuto. Un botellazo en la cabeza, un tren descarrilando, un túnel inundado… no sigo por no soltar mas spoilers, pero la lista sigue. Y lo del tren es un momento “¡Venga ya!” de manual. Si uno lo enfoca como una cinta de acción normal, es tolerable, pero no para los estándares a los que nos tenía acostumbrados la saga. Y esta fue la cinta que dio pie a que se desatasen las siguientes entregas.

Y este es mi gran problema con la película: Que en las anteriores, McClane era humano. Sangraba y sufira, y actuaba en consecuencia. Seguía siendo capaz aunque mas mermado físicamente con cada golpe. En esta, es Terminator Mark III y no se inmutará pese a los golpes, a cual mas demoledor. Tras verla de nuevo y tras haber sufrido el visionado de JdC 4 y 5, parece hasta poco, pero como he dicho, esta fue la primera cinta que sentó el declive de la saga. Claro que, la cinta solo falla en este apartado.

Los personajes tanto principales como secundarios rebosan carisma y son inolvidables. La trama esta muy bien llevada, y la banda sonora, con ese tema militar, son de las que se quedan en la memoria. Un gran cierre de la trilogía que podría haber sido mejor.





La Jungla 4.0 (Die Hard 4, 2007): Resulta difícil y frustrante buscar un solo apartado en el que esta película no la cague. No hablo de sobresalir, ojo. Eso es imposible, es como pretender que el telespectador medio de Mujeres, Hombres y Viceversa tenga neuronas. Porque falla en todo. Es, directamente, mierda en estado puro. Ya hice una crítica destructiva aquí, por si queréis mas detalles. Resumamos en la medida de lo posible.

Veamos la historia: los terroristas ahora son hackers, liderados por un villano que es malo porque lo echaron del pentágono por ser muy bueno en lo que hacía (¿¿??). McClane vuelve como salvador de la nación entera, al borde del colapso informático.

Siguiendo la norma no escrita que todos odiamos de “Secuela tiene que ser mas grande” ya que se suele tomar al pie de la letra y no de una forma mas sutil, nos encontramos con que McClane es el tío con mas mala suerte del mundo porque ahora no solo esta donde no debe por cuarta vez, sino que encima ahora ha de salvar Estados Unidos. Yo perdí una apuesta contra un amigo: Aposté que en la quinta tendría que salvar el mundo.

Bruce Willis deja de tener carisma y pone el piloto automático, también llamado como “dame el cheque, mi 4º yate no se va a pagar solo”. Y lleva así el hombre una temporada con muchas películas, y le medio vale, puesto que tiene cara de tipo duro. Pero con la cara no se hace todo. Hablando de esta saga, en las tres primeras intentaba dar la sensación de tipo duro, pero humano ante todo. Incluso en la tercera, con todas las burradas, cumple esa regla. Aquí es directamente un Terminator. La transformación por lo tanto, es completa. Bruce Willis poniendo cara de Bruce Willis.

Los secundarios apestan. Justin Long apesta. Timothy Olyphant, apesta. Y de este hombre me jode decirlo, porque personalmente creo que lo que falla es el guión y el director. Con un buen guión y alguien como John McTiernan dirigiendo, Timothy Olyphant hubiese hecho un buen trabajo. Pero tenemos a Len Wiseman, creador de Underworld así que a joderse. Aparte de ellos, dos, y del negro del FBI que ¡Oh, sorpresa!, esta en contra de McClane, nadie mas se te queda en la memoria.



Solo faltan las risas enlatadas para que los diálogos sean aún mas cutres.

El guión es una mierda. Tanto por la trama, de un robo (Absurda de nuevo, los hackers son tan hyperpotentes que en vez de robar un banco digital se van a robar al gobierno de los EEUU, venganza, soy listo y bla ble bli), como por las frases (Aquí el “yippee ki yay” deja de tener gracia y se usa creyendo que eso es lo único que da definición a McClane).

Párrafo aparte se merece el humor. Humor para la generación MTV. Humor simple, de puto garrafón, y que no haría gracia a alguien con mas de una neurona. Es un detector de gilipollas, saber si alguien suelta una carcajada con esta basura. El momento cumbre es cuando McClane se refiere a un terrorista que hace parkour diciendo “Parece un puto hamster”. McClane, esta claro que no has visto un puto hamster en tu vida, porque yo al mío no lo veía saltando dos pisos a la velocidad del rayo, por poner un ejemplo. Además de que la frase no hace puta gracia. O el momento en el que McClane se carga adrede una figura en casa de Justin Long. Aparte de que McClane no haría eso por joder (Tiene oportunidades en las otras películas y nunca toca lo que no es suyo) se supone que ha de hacer reir. Y lo que haces es poner cara de gilipollas.

Y las fantasmadas… ay, madre de Dios. Solo diré que el momento mas vergonzante de la historia del cine de acción, para la fuerza aérea de los EEUU y del espectador, es la escena en la que McClane se carga un F35 con ¡UN CAMIÓN! La puta de Dios. Que inútil el piloto del apartado, y que hijo de puta el guionista que escribió eso. Y eso que antes de esa escena hay momentos que tela marinera. Y luego de eso tenemos otro mas: McClane se dispara a si mismo en el hombre para matar al villano. Eso es lo que yo llamo “insulto a la inteligencia y a tu puta estirpe”.




Vence a:


Pensaréis “No se puede hacer peor”. Tranquilos, la Jungla 5 viene para demostraros que todo, puede ir a peor.





La Jungla: Un buen día para morir (A Good Day to Die Hard, 2013): Esta película, tiene algo bueno: Dura hora y media. Lo que significa que la tortura es corta. Lo malo es el resto. Por cierto, sigo buscando el sentido al subtítulo de la película "Un buen día paara morir". Ni dicen la frase, ni muere nadie del ramo de los héroes, solo los malos de turno. Un sin sentido, como la trama.

Diré que bien, el hijo de McClane, interpretado por Jay Courtney no me pareció horrible como mucha gente dice. Juega bien el rol que le da la historia de agente secreto y consigue ser alguien con cierto carisma, aunque no el suficiente, y se ve hundido por un guión pésimo.

Bruce Willis sigue con el piloto automático que tan buenos resultados le da (Por lo pronto, su quinto yate). Ya ni se molesta en actuar, es Bruce Willis perfeccionando el arte de hacer de Bruce Willis. Que no es malo, puesto que tiene cara de duro como he dicho antes, pero no solo era eso lo que definía a John McClane.

McClane era un hombre que ante todo, ponía la vida de las personas antes que la suya. Ahí tenemos en la 2º, cuando se lanza a la pista del aeropuerto, estando todo bajo 0 grados, haciendo señales de fuego ante un avión que podría perfectamente aplastarlo. Aquí, pega a ciudadanos y les vacila porque le hablan en Ruso… estas en Rusia, idiota ¿Qué crees que habla la gente en Rusia, Swahili? Y esa es solo una de las razones por las que McClane, ya no es McClane. Me cansé de contar las veces que repite “Estoy de vacaciones”. Señores guionistas: Si algo no es gracioso al principio, no es gracioso. Repetirlo  14 veces no lo convierte en gracioso.

La trama es una mierda enorme, a la altura de la cuarta. Pero esta al menos trataba de ser simple. La cagaba, si, pero de forma simple. En esta, McClane va a Moscú porque su hijo ha sido detenido por asesinato. Exactamente ¿Cuál es el plan de McClane para liberar a su hijo? ¿Llegar, decir su nombre y esperar que todos se pongan de rodillas y le hagan felaciones?



Y esta famosa escena del trailer no salió en cines, pero si en las ediciones extendidas domésticas ¿Porque? ¿Esperaban que la gente abandonase las salas de cine al ver un bikini?.

Luego están las motivaciones del malo que no es el malo pero si es el malo. Y de la hija. Un puto cachondeo. Tienen tan poco carisma y están tan pobremente desarrollados que lo único que te preguntas, es de qué forma van a morir y en que escala será humillante. Mención especial al malo “badass” que para dar la intención de serlo come zanahorias. Prueba a decir eso en alto sin descojonarte. Yo no puedo.

El guión pone tópicos de Moscú a tal nivel que compiten con los de Misión Imposible 2 sobre España. Si vas a una discoteca moscovita y abres un maletero encontrarás, o armas, o cadáveres. Y me reservo el resto porque duele recordarlos.

Mención especial al aparato que elimina las radiaciones mas peligrosas de la tierra, esas que tardan 900 años mínimo en desaparecer, en unos segundos ¿Y te quieres enriquecer con el Uranio? Tío, vende ese aparato, fórrate y de paso da ejemplo a los villanos.

Y la acción… sin en la cuarta habían sobradas, en esta se superan.

Para empezar, hay una persecución en la que se cargan unos 3.000.000 de coches. Yo solo espero que la hiciesen en una toma, porque de lo contrario a día de hoy estarían pagando los coches. Una escena larga y aburrida, en la que no hace acto de aparición ni un policía. Aquí en Canarias a nada que hay un choque tienes a las autoridades en 2 minutos. Esta escena dura más de veinte minutos. Es agotadora.

Y luego tenemos el gran momento en el que McClane y Jack (El hijo) saltan de un rascacielos SIN MIRAR SI HAY ALGO QUE LES PARE LA CAÍDA. Y bajan tropecientos pisos por un tubo de goma que casualmente estaba allí y no les pasa nada.

Al final, fantasmadas burras de por medio, el malo muere en un plagio homenaje a la JdC 1, hijo y papa se llevan bien, vuelven a Estados Unidos y nada de lo que ha pasado en Moscú tiene consecuencias de ningún tipo. Para colmo, tenemos la puta cámara mareante en las escenas de acción, con la que no te enteras una mierda de quien va ganando o perdiendo en las peleas.



Esta imagen de la 1º película me recuerda irónicamente lo mal que va la saga actualmente.

Resumiendo, película basura y un pisotón mas a un mito de las películas de acción. Al menos, duró una hora y media.

Futuro de la saga: Parece que no se han cagado lo suficiente en la saga. Pero pueden hacerlo aún más. Parece que habrá 6º parte, esta vez en Japón (Están sopesando superar los tópicos asiáticos y establecer un nuevo tope) y se desarrollará en un edificio de la compañía Nakatomi. Bruce Willis ha dicho que esta será la última (A no ser claro, que el cheque que le den por una hipotética 7º parte de para comprarse un 8º yate, que al hombre le va el coleccionismo).

Por no ir simplemente de crítico destructivo y de pájaro de mal agüero, diría lo que haría yo: Pondría a su hija en la situación que vivió McClane en JdC 1 (Recordemos que Lucy se hace policía por el padre), y que McClane este por fuera del edificio. Es decir, McClane, impotente, se ve relegado a ser el apoyo emocional que Al Powell fue para él en la primera película, además de darle consejos. Y no lo haría en un edificio de la compañía Nakatomi, sino en otro sitio totalmente diferente. Por ejemplo, un centro comercial. Las razones de los malos serían personales, pero esta vez contra otra persona que no tenga que ver nada con los McClane. Pero creo que solo por la premisa de McClane impotente y la hija ser novata en este tipo de situaciones, haría que la saga diese un giro. Y mantendría la acción a raya todo lo que fuera posible.

Por desgracia, mucho me temo que esta vez veremos a McClane caer de 50 pisos de altura sin un rasguño, e ir luego a destruir un bombardero en el aire con sus propios puños, mientras vuela agitando las manos.

Conclusión: Si nunca has visto esta saga, te recomiendo las tres primeras. Cine de acción bien hecho que al menos, te entretendrá. Sobre todo la primera, recomendada para todo cinéfilo que se precie de serlo. Alejaos de la 4º y la 5º.