En Defensa: Robocop (Remake, 2014)





Recientemente, he visto el remake de Robocop. Le tenía ganas, puesto que lo poco que sabía de la cinta, incluyendo a su director, la fama y que había batallado hasta la extenuación con los productores para conseguir hacer lo que tenía en mente, tenía pinta de que no iba a ser tiempo perdido. Y así ha sido, tanto, que me ha gustado muchísimo más que la original de Verhoeven.

Dejemos una cosa clara: La original de Paul Verhoeven la vi hace un año de nuevo y salvo algunas escenas y detalles, no ha aguantado muy bien a mi juicio el paso del tiempo en algunos detalles. No hablo de los efectos especiales, bastante decentes hasta la aparición del ED, sino de ciertos conceptos y una estética quizá demasiado ochentera. El mismo Robocop era demasiado ortopédico y, realmente no me llegaba a impresionar o a dar sensación de superioridad. La crítica ácida a la sociedad americana estaba bastante bien, y el momento sin censura de la “muerte” de Murphy al principio es bastante crudo, pero algunos diálogos y situaciones están algo anticuados. No era una cinta mala, pero tampoco me pareció una obra maestra.

Y aquí llega el remake. Mi pensamiento es “Oye, que si alguien mira esta historia desde otra perspectiva, quiza esta premisa me aporte algo diferente a lo que hizo la original”. Y así ha sido. Tiene algún que otro “pero”, pero a mi ver es superior a la original en muchos aspectos.

Antes de que nadie se tire a mi cuello, voy a explicar mi postura frente a un remake (O frente a lo que sea hablando de ocio). Si me interesa lo veo. Si no, pues no. El mismo remake de Desafío total, por mencionar otro título –de Paul Verhoeven además- no lo he visto, y dudo aunque no es imposible, que lo vea en un futuro. ¿Por qué? Porque no me interesa. El original de Verhoeven con Schwarzenegger me encanta, y me parece perfecto, y no estoy muy interesado en verlo desde otro prisma por propia iniciativa. Pero no hace daño que haya otra versión en el mercado. Y si alguien viene y me dice que le parece mejor el remake con Colin Farrel, leeré o escucharé lo que tenga que decir, porque ni esa persona ni yo tenemos la verdad absoluta y siempre se puede aprender algo más escuchando opiniones ajenas siempre que sea desde el respeto.

Tras esta parrafada, vamos con la película:



Los ED esta vez si que imponen.

La historia nos relata el día a día de Alex Murphy, un policía en una Los Ángeles futurista desbordada por el crimen, que tiene a policías corruptos en su interior para sazonar las cosas. Un día se acerca a quien no debe, y acaban poniéndole una bomba en el coche, que le acaba explotando en las narices. Milagrosamente sobrevive (Si a eso se le puede llamar sobrevivir) y su mujer, presionada ante el hecho de perder a su marido, accede a meter a Alex en el programa experimental Robocop, un cyborg hecho para defender la ley.

La película gira en torno a la idea de “¿Qué pasaría si en el mundo real, esto fuera posible?”. Es decir, que una persona con familia, amigos, trabajo, de repente pierde un 80% del cuerpo y es transformada en un robot. Realmente el impacto sería devastador para todos los implicados. La mujer de Alex da lo mejor de sí como actriz y nos hace ver el dolor que le supone ver como su marido es lo que es, y el miedo a que sea algo diferente. A diferencia del original, que nos quitaba de en medio a la familia con una excusa barata, esta película nos deja a su mujer e hijo para que empaticemos con Murphy y sepamos mejor el dolor que conlleva ser lo que es en ese momento.

Pero no solo se queda ahí. Esa pregunta que tanto nos gusta ver en una película, la de “¿Qué hace al hombre ser lo que es?”, se implementa en el filme de forma totalmente natural. Vemos como a Alex Murphy le dan la ilusión del control para que sea más eficiente como policía, pero sus sentimientos de cara a lo que ocurrió en el pasado y a como se sintió su familia en el momento de su pérdida, son suficientes para que su fuerza de voluntad se imponga a su programación, consiguiendo que el hombre venza a la máquina. Como bien dice el personaje de Gary Oldman “El elemento humano siempre estará presente”.

Ah, y quien dice que esta no tiene momentos impactantes, que se vaya a chupar farolas. El momento en el que Oldman le revela a Alex Murphy lo que queda de su cuerpo, es fuerte con mayúsculas. Y no necesita de sangre o violencia, todo lo contrario, se nos muestra en un entorno clínicamente limpio, lo cual contrasta con la visceralidad del momento. Cuando Murphy lo ve, somos conscientes de ese sentimiento de claustrofobia y fatalidad que le entra y es que francamente, ¿Quién querría vivir sabiendo lo poco que le queda de su cuerpo original? Cuando le vemos (Literal y metafóricamente) tragando saliva, a poco que seamos humanos nos quedamos helados, y es el claro ejemplo de que no hace falta sangre para impresionar. Entre eso, y el momento en el que ve el pasado y a su familia sufrir, esta película impacta de otra forma para bien.

La historia no se limita a ser un copia/pega de la original. Esta tiene muchas sorpresas y elementos que huyen de los clichés del género. Mi favorito es cuando en el final, la esposa de Murphy y su hijo están junto a los malos, pero no los usan de rehenes en ningún momento. La misma película juega con tus expectativas  poniéndote esas situaciones para que pienses “Ah, ahora pasa lo típico y…” pero te sorprende porque pasa algo diferente.

Y los papeles se han invertido. Donde en la original hay críticas a la sociedad americana, aquí las dagas van contra las corporaciones y los mass media. De otra forma, quienes dijeron que aquí no hay crítica están tan ciegos como los que en su día de salida dijeron que la original no tenía críticas (Es sumamente irónico que esto haya pasado con ambas cintas). Aquí se trata los pocos escrúpulos que tiene una corporación con tal de ganar dinero por donde sea. Y encima ahí esta Michael Keaton como mandamás de la corporación para que eso no nos parezca mal debido a su arrollador carisma. Solo al final nos damos cuenta del monstruo que ha sido todo el metraje, lo cual dice mucho de lo que pasa en la vida real.

A su vez, los medios de comunicación tiran para donde recibe dinero, con Samuel L. Jackson personificando ese mal. En cierto sentido faltaba un “¿Desea saber más?” al estilo Starship Troopers cada vez que salía, para que la gente que critica la falta de crítica en la película lo pillara y dijera “Ahhh”. Y por si no quedaba claro, cuando se hace un “debate” entre el presidente de Omnicorp y el Senador en contra de Robocop, cortan a este último de forma descarada cuando va a presentar sus argumentos.

Y por fin veo a un Robocop que impone. Este corre, salta, se anticipa a los movimientos del enemigo y usa todo lo que tiene a su favor. En esto Padilha hace uso de los efectos especiales para mostrarnos en tiempo real como va a reaccionar robocop y lo que él ve, para meternos en su piel y realmente, si yo fuera un criminal tendría miedo. En esta de hecho acaba siendo tan eficiente que el crimen empieza a reducirse brutalmente debido al miedo de los malhechores de ser cazados por Robocop (Me recordó a El Caballero Oscuro de Nolan en ese aspecto). También se añaden dosis de realismo con Robocop necesitando transfusiones de plasma cada día para que no se atrofie y pudra lo poco orgánico que le queda.

El crimen a su vez, es más realista y no tan desatado como en la original. No se trata de violaciones o saqueos o robos a mano armada a plena luz del día (Que también), sino que en esta película vemos cosas más serias como tráfico de armas –muy bestias, de las que solo debería tener el ejercito-, trafico de drogas, etc… y siempre a escondidas.



Quien diga que este momento no le impactó, miente. O no es humano. O tiene la sensibilidad de un Cyborg.

También se trata la corrupción policial, teniendo a dos agentes que venden a Murphy con tal de mantener su nómina de uno de los señores de la guerra de la ciudad.

Las actuaciones son casi perfectas. Y digo casi, porque quien más me chirria, es precisamente el protagonista, Joel Kinnaman. No entrando a compararlo con Peter Weller (Ahí no hay color, Weller es superior), sino centrándonos en su actuación, es demasiado blanda, salvando el tramo final de la película. Supongo que trataba de ser bastante impersonal, pero cuando debería no serlo y sacar algo de emociones, se queda a medio gas. No es horrible, pero si canta. El resto del elenco esta excepcional, Desde Oldman, que añade otro papelón a su carrera, Michael Keaton como mandamás de Omnicorp, y Abbie Cornish como Clara Murphy, la cual lo clava en cada fotograma que sale. Todos se toman en serio sus papeles como deben y eso se nota.

Acción hay la justa, y eso me ha sorprendido. Me esperaba una ensalada de tiros, pero sorprendentemente la película ofrece todo en dosis controladas, para que no te saturen ni las partes de historia, ni las de acción. Todo está ensamblado con maestría.

Tenemos hasta guiños a la original, con el traje que iba a ser el de Robocop, pero que Keaton acaba cambiando para hacerlo más amenazador (A mi parecer, funciona), aunque al final acaba con el traje de Robocop clásico de cara a una hipotética secuela (No os preocupéis, la historia es autoconclusiva)

Robocop, es un más que digno remake que puede mirar con la cabeza bien alta, ya que ha salido en mi opinión, una más que digna cinta del personaje. No se limita a ser acción sin más, o a copiar 100% a la original, sino que lo pone todo desde otra perspectiva y se molesta en crear nuevas situaciones. Guste o no, ojalá todos los remakes pudieran decir esto mismo. EL único problema de esta cinta es, precisamente, ser un remake.



Mola mucho este rediseño, aunque la armadura en negro no esta nada mal.

Lo que no sería problema, si la gente a la que no le interesa no la viera. Es lo normal. A mí no me gustan los Morancos, ergo no los veo y ya está. Pero la gente, va a ver la película, y se queja porque no es la original. Gente… ¡Si quiero ver la original, me pongo la original! Agradeced que se os cuente algo nuevo. Que puede gustar más o menos, pero yo no quiero una copia 1:1 y a correr.

Por poner un ejemplo de esto:

Distrito 13, es una película que adoro. Dirigida por Pierre Morel, es un peliculón de acción y Parkour con una historia interesante y bien llevada protagonizada por Cyril Raffaelli y David Belle. Brick Mansions es su remake protagonizado por Paul Walker y David Belle. Es un 90% copia exacta del original y lo nuevo da puta vergüenza ajena (Ya haré entrada comparativa). Cuando veo un remake o adaptación, espero algo diferente. Para ver el original, me pongo el original.

Una gran película infravalorada, a la que el tiempo pondrá en su sitio. Eso es lo que humildemente pienso de RoboCop de 2014.